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De acuerdo con el Ayuntamiento

De acuerdo con el Ayuntamiento

Después de la bronca que me dedicó, por vago, este “blogdejesus” , el administrador se “cae” como dicen ahora y hasta hoy no he podido entrar. Siempre lo he dicho: hemos avanzado mucho, pasos de gigante que no sabemos donde nos llevarán. Pero no hay duda, también, que cualquier avance produce pasos hacia atrás. Por ejemplo antes, muchos años antes, tardaba en llegar a Madrid media hora. Hoy, a la misma hora, no tardo menos de hora y media o dos horas. Se acuerdan de cuando íbamos a un banco a ingresar. Medio minuto se tardaba. Hoy hay colas y cada operación tarda varios minutos. Si perdemos el móvil nos sale una enfermedad que puede traducirse en grave. Antes no podíamos perderlo porque estaba colgado en la pared. Y así podíamos seguir. Pero en este primer día no quiero salirme de mi tema principal que dedico al Escorial en su pasado, presente y futuro.

Muchas veces he criticado distintas actuaciones de este equipo de Gobierno de nuestro M.I Ayuntamiento de San Lorenzo. Lo hago siempre pensando en que los vecinos del Escorial son de muy distintas sensibilidades y hay que gobernar para todos y hacer las cosas de la mejor forma posible. En este caso he tenido conocimiento de la moción presentada por el PP de San Lorenzo para que se ponga la bandera de España en el balcón del Ayuntamiento, como se hace en otras ocasiones, como muestra de apoyo del Pleno a la unidad de España y en defensa de la Constitución y del estado de derecho y la respuesta a la moción está en la fotografía en la que el balcón luce como en las mejores ocasiones. ¡Enhorabuena por la aprobación de la moción y por su cumplimiento!

Mi blog y yo

Mi blog y yo

Me telefonea mi “blogdejesus.com” y después de llamarme vago me pregunta por mis vacaciones y por qué llevo tanto tiempo sin publicar. Le explico que mi memoria se va quedando seca y que ya no acude al disco duro como antes porque se van borrando recuerdos y quedan pocos por los que escribir. Entonces me repite la famosa frase de que “los recuerdos son el invernadero de las alegrías pasadas” y me dice que en mi invernadero han crecido muchas alegrías y que tengo recuerdos para rato. Y nos ponemos a repasar, mi blog y yo, recuerdos y temas sobre los que poder escribir. Me recuerda que he dejado sin terminar el libro “El Escorial” de Sabau y Suárez Valdés sobre la Colonia y el veraneo del Escorial. Que por ejemplo no he escrito nada de Tomasín que falleció hace poco y que con sus patatas, el Bar Abantos, el tomate atómico y la Horizontal dejó una huella imborrable en los que vivimos aquellos años.

Muy enfadado mi blog me pregunta por qué no escribo sobre el Ayuntamiento y sus últimos acuerdos y me suelta:

-¿Te has enterado del Museo Gay que quieren instalar en San Lorenzo sustituyendo al aprobado Museo de Felipe II?

-Hombre me figuro que será una broma- le contesto-y que por eso no me he enterado.

Me recuerda que incumplo lo que digo porque no he escrito nada del Campamento de Santa María del Buen Aire como había prometido. Tras darle la razón vuelvo a prometer que, si no se me adelanta nadie, escribiré pronto sobre el tema.

Ahora se enfada y me dice que no he escrito nada de esas cosas tan bonitas que escribía sobre la Romería ni tampoco sobre Bolilla y Nico dos nuevos personajes que deleitan a los lectores de Facebook y que nos cuentan cosas desconocidas para muchos.

Podías escribir algo-me vuelve a insistir- sobre el golpe de los independentistas catalanes, sobre las pensiones que no suben mientras que a los funcionarios les suben el 2% y quieren llegar al 20% en tres años y sobre tantos temas políticos que en estos momentos ocupan las páginas de los periódicos.

Aquí es donde yo me cabreo y le digo que parece tonto. ¿Todavía no te has enterado que sólo escribo sobre El Escorial y que los temas políticos los dejé hace tiempo para que no me insultaran?

Y qué me dices, insiste mi blog, de la chapuza del asfaltado de la carretera que une El Escorial con la carretera de Guadarrama y la de ésta, realizada en pleno verano, cuando la carretera de Galapagar también estaba en obras de asfaltado? Pues tú lo has dicho: una chapuza pero no pienso escribir sobre ello porque luego me ponen a parir.

Insiste mi blog ¿Vas a escribir sobre la inauguración del nuevo Hostal Los Vascos o los nuevos bares abiertos Arriba y Abajo últimamente? ¿Escribirás sobre el Programa del Auditorio y el del Real Coliseo o de las magníficas exposiciones de Arriba y de Abajo de este verano? Mi blog empieza a ponerse muy pesado y un poco romántico al recordarme que el día 21 entramos en otoño y que la paleta de colores camina inexorable hacia tonos menos verdes y más amarillos, sienas o  tostados. Que septiembre es uno de los meses más bonitos de nuestros pueblos, aunque estén “cerrados por vacaciones”, y me recomienda ir a pasear a la Casita de Abajo o a la Herrería para ver que lo que me cuenta es cierto. Me recuerda que con la sequía, este año no comeremos níscalos ni setas de la zona por lo que tendremos que comprar los robellones de Lérida.

Realmente se ha puesto muy cansino y le tengo que recordar que soy su dueño y como tal escribo cuando y de lo que me da la gana. Y como soy educado le despido hasta más ver con un “Con Dios pesao”.

 

El Cartel

El cartel

 

La técnica del cartel es distinta a la de otras manifestaciones de la pintura. Normalmente se utilizan colores planos, pintura acrílica muy colorista y con un grado de expresión de las sensaciones del artista para llegar a la gente anunciando un acontecimiento. Raramente el óleo o la acuarela son utilizados para la realización de un cartel aunque los que anuncian la Romería de la Virgen de la Herrería, desde hace algunos años pintados por un arquitecto, Rodrigo, son realizados al óleo, como los costumbristas de Serny, magníficos aunque algo apastelados o algunos de Toulouse Lautrec, considerado como el creador del cartel moderno a finales del XIX y que realizó 30 carteles, de un espléndido impresionismo, para cabarés y productos comerciales.

Recordar aquí los 50 carteles que año tras año el maestro Antonio Cobos realizó con su poesía de colores y personajes serranos anunciando la Romería de la Virgen de Gracia. Además de Cobos, en estos lares escurialenses hay que recordar los de Chocolates Matías López o los del Pedro Mairata, veraneante en San Lorenzo que él mismo lo utilizaba en sus biografías. Curioso fue que nació en Madrid en la Carrera de San Jerónimo esquina a la c/ Floridablanca.

Cartel de Pedro Mairata            Cartel de Antonio Cobos

El cartel, como la buena escritura, debe decir mucho con pocos elementos y tener la capacidad de agitar un sentimiento que haga emocionar al que lo contempla. Su misión es la de recordar, con elementos simplistas, el acontecimiento que queremos publicitar y dar conocimiento general.

España siempre ha sido un país de tradición cartelista debido fundamentalmente a sus tradiciones festeras y taurinas, dos actividades punteras de la cultura nacional.

El cartel elemento de comunicación,puede utilizarse de muy distintas maneras. En la Primera Guerra Civil y la Revolución rusa el cartelismo fue utilizado en forma masiva como en la Alemania hitleriana o en la Italia de Mussolini, para manipular hábilmente a las masas. De la misma forma que fue utilizado en nuestra guerra civil por ambos bandos. Dos representantes de esta época fueron Josep Reanau por el bando republicano y Sáenz de Tejada por el nacional.

Toda esta larga introducción sirve para valorar el cartel de las Fiestas de San Lorenzo que por simple puede servir para cualquier pueblo de la Sierra donde el granito sea un elemento esencial en su paisaje o en su utilización una vez trabajado. Es cierto que en El Escorial los decorados serranos contienen esta piedra de cuarzo, feldespato y mica en cantidades inmensas. Pero colocar una piedra sin desbastar para anunciar la Fiestas de un Real Sitio como San Lorenzo, sin ninguna otra referencia del lugar, me parece que el jurado, en este caso, no ha estado acertado. Sinceramente no me ha gustado, pero ya se sabe que para gustos se hicieron los colores.

El Veraneo y La Colonia.-XXIII.

El Veraneo y la Colonia XXIII.-El magnífico octubre

Con los autores del libro llegamos al fin de veraneo y tras el bullicio de los días escurialense, de los meses de agosto y septiembre, llega lo que califican como el “magnífico octubre” mes tranquilo, sereno y reposado. La gente del verano, los que disfrutaron del veraneo escurialense, comienzan su particular éxodo a los lugares de origen. Pero no todos vuelven a su trabajo o a los estudios. Cada vez son más los que alargan los días del verano y si pueden se quedan a disfrutar de lo que califican los autores como el mejor mes del Escorial. Las Romerías de Arriba y Abajo han terminado y mientras unos, los que han trabajado durante el verano, se van a disfrutar de su merecido descanso cerrando sus negocios “Por Vacaciones” otros las alargan para disfrutar del otoño escurialense donde los colores comienzan su cambio y el tiempo se hace más llevadero  pues las primeras lluvias de septiembre han refrescado el ambiente. Comienzan los largos paseos que en el libro describen. Paseos para recibir el sol por Floridablanca o retornar a los ventanales del Miranda para retomar las incidencias veraniegas. Quizás, como dicen, el rey es el Jardín de los Frailes y sus paseos a lo largo de la fachada entre sus macizos y bolas de boj. La Lonja acoge los primeros balonazos de los partidos en el recreo del Alfonso XII mientras los frailes vigilan y cuidan de sus jóvenes estudiantes. Las tardes son de cine donde el Variedades y el Lope de Vega rivalizan en sus carteles aunque ya no tienen las colas del verano. En las barras de los bares se hacen planes para la caza o la recogida de níscalos y setas para después hacer una merienda en Manjarín. ¡Cuántos recuerdos de aquel, para mí, triste aunque muy entrañable bar de Floridablanca!

Los rezagados se van y ¡Ya huele a invierno! “El último de todos echa el cierre del verano prometiéndose volver el domingo siguiente. En el Jardín de los Frailes, desde su esquina, acodados en el muro, contemplamos el paisaje que vamos siguiendo en los planos que allí hay colocados. Al fondo, Madrid. Que ya nos llama como a hijos pródigos. Y, sin embargo, nosotros, sordos a sus voces, permanecemos aún, como hechizados, sin decidirnos a marchar….”

Aquí acaba la Primera Parte del libro “El Escorial -Manual y Guía del perfecto veraneante gurriato” y tras la Bibliografía comienza la Segunda Parte, más reducida, que titulan “Los alrededores del Escorial” que espero comentar en entradas sucesivas.

 

Cosas de aquí

Mentes limitadas

He leído la colaboración de Javier Vicente Montero en la Gaceta Escurialense y me gustaría felicitarle por su valentía para decir las cosas como son y rebatir muchas de las tonterías que se dicen y que se hacen en este mundo que nos ha tocado vivir. En nuestros ayuntamientos y me refiero a todos los pueblos y capitales de España, han desembarcados personas que desconocen la historia y la cultura de los pueblos a los que dicen representar. Y así escuchamos un día sí y otro también una serie de tonterías que normalmente pegan una patada a la historia pasada o reciente muy difíciles de asimilar por los que las leen o escuchan.

 

Fábrica Matías López en la  Villa del Escorial

Que un concejal del M.I Ayuntamiento del Real Sitio de San Lorenzo del Escorial califique de “mentes limitadas” a las personas que quieren dejar las cosas claras es tener una mente injusta. Según dice este concejal “es indiferente donde estuviese situada la fábrica” de chocolates Matías López es desconocer la historia de los dos pueblos. Conozca primero y después escriba en esa bazofia en la que se están convirtiendo las redes sociales.

Músicos callejeros

Ana Botella, siendo Alcaldesa de Madrid, convocó un concurso que algunos llamaron “casting” en 2.013 que no convenció y que fue objeto de duras críticas y recelo de los músicos callejeros. Se buscaba constatar la calidad y el interés de la interpretación, debiendo presentar un currículum, algo que provocó la desconfianza de aquellos los músicos que no lo tenían. Muchas fueron las chuflas, las malas formas y los chistes en las redes que se utilizaron contra la Alcaldesa ante el control, reglamentación y regulación de este colectivo de vida musical callejera.

He sido testigo de verdaderos caraduras que utilizaban la calle como micrófono. No sabían dar una acorde con la vieja guitarra a la que aporreaban y luego pedían a los clientes de las terrazas. Pero también he visto lo contrario. Verdaderos músicos que no tienen otro medio de vida o que estudiando en el Conservatorio prueban la calle como “auditorio” musical. Recuerdo las calles de Praga donde verdaderos músicos daban conciertos ante cientos de personas.

La crítica de muchos grupos de izquierdas se ha tornado y así en San Lorenzo se abre una convocatoria para interpretar música en los espacios públicos. Parece que el Ayuntamiento de San Lorenzo ha apostado por la música en la calle y convoca a los que quieran interpretar música en la calle. Según la noticia los que se presenten deberán tener una trayectoria musical y deberán enviar la solicitud con un currículum, algo por lo que casi “cuelgan” a Ana Botella, acompañados de vídeos con sus actuaciones.

Desde el siglo XIX siempre en Occidente ha sido una constante la regulación de la música, las actuaciones y espectáculos callejeros. Estas normativas de regulación municipal siempre y no lo iban a ser menos en el siglo XXI, han producido protestas entre los colectivos de músicos y artistas callejeros. Pero si lo hacen unos, las prácticas restrictivas y reguladoras son pérdidas de libertades, y si lo hacen los que protestaron,  son necesarias para ordenar a este colectivo. Hay que ser coherentes y no atacar por el mero hecho de no ser de nuestra cuerda.

 

 

El Veraneo y La Colonia.-XXII

El Veraneo y la Colonia.- XXII

Servicios públicos

Estamos en 1.945 y los autores del libro que en XXII capítulos venimos comentando y ampliando, hacen una alabanza de la preocupación que siempre en San Lorenzo se han ocupado de dotar a la población de todos aquellos servicios que los tiempos han ido demandando. Así hacen una descripción de los servicios más importantes que San Lorenzo poseía en aquellos años:

Un Marcado público que hoy día está en cuestión por haber cerrado muchos puestos y no ponerse de acuerdo en su modernización para convertirlo en un mercado del siglo XXI como muchos existentes en Madrid que han revivido por su reforma y transformación.

Un Matadero moderno, hoy desaparecido, dotado de los adelantos más modernos de la época y de una gran cámara frigorífica para conservación de la carne. Actualmente hay que ir a Ávila o Segovia.

Un Parque de Limpiezas bien dotado en material para la recogida de las basuras “servicio que se realiza en los carros municipales, en las primeras horas de la mañana al toque de la típica campanita que avisa al vecindario”. ¡Cuántos carritos de la basura de madera habré comprado! siempre de la mano de mis padres, en los puestos que se colocaban en el Paseo de Terreros durante la Feria de San Lorenzo.

Un Servicio de Incendios que se realizaba en colaboración con la población civil que al oír el toque de las campanas del Monasterio sabía dónde tenía lugar el fuego según el número de repiques y de la necesidad de ayuda para su extinción.

Una Estación depuradora de aguas que velaba por la pureza del agua que llegaba a la población así como una moderna Estación de desinfección.

Un Servicio de Abastos que controlaba todo lo concerniente a las cartillas de racionamiento en aquellos difíciles años de la posguerra.

Un Asilo de ancianos-Fundación María Leonor- hoy creo dependiente de la Comunidad pero que en aquellos años vivía de las donaciones y de algunas actividades, como las verbenas que durante el verano se realizaban en el Parque y en el Felipe II en su beneficio.

Auxilio Social desarrollaba también tareas humanitarias con Centros modelos en El Escorial.

Biblioteca pública, la Biblioteca Alarcón, que daba apoyo cultural a vecinos y veraneantes.

Cuerpos de Seguridad y Vigilantes nocturnos, a los que había que dedicar y así lo haré, un escrito en este blog, que sin los adelantos actuales, realizaban una labor encomiable. Servicio farmacéutico bien dotado en medicinas en las tres farmacias existentes: Soportales, calle del Rey y Floridablanca. Escuelas Municipales, Administración de Correos, servicio de taxis y autobuses, Centrales telefónicas y telegráficas….

 

Foto: Reparación de la línea telefónica en Floridablanca después del incendio de la Central en 1.927 (Foto colgada por Eduardo Hontoria).

Muchos de estos servicios, que estuvieron muchos años presentes, han desaparecido pero hoy día han sido sustituidos y mejorados por otros más acordes con los tiempos que nos ha tocado vivir.

Así lo cuentan y así le he contado.

 

El Veraneo y La Colonia.-XXI

El Veraneo y La Colonia.-XXI

Leyendas del Escorial

Los autores del libro que venimos comentando dedican un corto y escueto capítulo a las “Leyendas de El Escorial”. Muchas dicen que han existido, de todas clases y tipos: de fantasmas, duendes y aparecidos, de crímenes y envenenamientos, de hechizos y brujerías, de tesoros escondidos y de monstruos fantásticos que las guardan, de galerías subterráneas interminables…

Lo curioso de este capítulo es que no quieren recoger ninguna leyenda en especial pues apelan a la que prohíbe terminantemente, bajo penas terribles (mal de San Vito, extravío de la mirada, muerte del caballo), que sus leyendas sean narradas fuera de determinadas condiciones. Lo más a lo que se han atrevido es a dar un índice que reproducimos:  la leyenda de la Cruz del ahorcado, la leyenda del de la cruz del quemadero o del nefando, leyenda del infante asesinado, leyenda de Mata-las-Fuentes, leyenda de la plaza de toros desaparecida, leyenda del tesoro de Felipe II, leyenda de las ánimas, leyenda de las apariciones en la luna de agosto, leyenda de capa y espada, leyenda de las campanas, leyenda de las Ermitas, leyenda del caballo del Rey, leyenda de la sima honda, leyenda del envenenado, leyenda del mago de la cascada, leyenda de los duendes del Monasterio (uno de ellos Bolilla sigue contando cosas en Facebook) y muchas más.

Conozco casi todas las que aquí se relacionan pero he decidido ser escueto como lo han sido los autores y no narrar ninguna no vaya a ser que algún mal terrible me llegue y me deje jodido (con perdón). Además no se dan las condiciones para ser narradas como son; a la luz de la luna (son las 11 de la mañana); en los alrededores del Monasterio (estoy en la Villa); a la luz del sol en los altos montes desde los que se divisa el Monasterio (hace muchos años que no subo a ningún monte). Por todo ello dejo de narrar las leyendas escurialenses. Otra vez será.

El Veraneo y La Colonia.-XX

El Veraneo y La Colonia.- XX

Lo que el veraneante debe conocer del Monasterio.-II

Nos quedamos en el artículo anterior en lo que “el veraneante debe conocer del Monasterio”. Los autores nos dejaban algo confusos con “aquellos medios particulares” para conocer aquello que no se enseña regularmente. Pero sigamos adelante para descubrir la subida a lo alto del Cimborrio, majestuoso elemento arquitectónico que se erige sobre la basílica iluminando el interior y magnificando el exterior que lleva a los autores a preguntar si “¿habéis subido alguna vez al Cimborrio?

Yo puedo contestar que ni he subido ni me lo he planteado ya que el vértigo, que va conmigo a todas partes, no me lo permitiría. Describen como se asciende y mientras lo hacen me entran escalofríos. Parece como si fuera yo el que asciende contemplando los frescos que dibujó Jordán; la Basílica desde una perspectiva aérea no posible para muchos mortales; los Reyes monumentales del  Patio; se rodea la Iglesia por el coro alto y tras subir otra escalera de caracol de piedra se desemboca en la gran rotonda de la cúpula en la que hay un guarda vigilando los campos permanentemente para dar la señal de alarma en caso de incendio. La última escalera sube  a lo alto del Cimborrio y rodeando lentamente la cúpula se divisa la “inmensa bola que la remata”. Desde allí las gozamos de las vistas de la Lonja, del Monasterio, Jardín de los Frailes, los 16 patios y las ocho torres, al fondo el pueblo de San Lorenzo y en el horizonte los pueblos de Madrid. Luego el descenso. Paso.

Comentan después las cuatro habitaciones llamadas de “maderas finas”, así llamadas por los artísticos trabajos en maderas preciosas que encierran. En suelos, artesonados y mobiliarios. Los autores nos remiten a las guías del Monasterio donde dicen venir reseñadas con todo detalle al no ser pública su visita en aquellos años. Creo recordar que en una de mis visitas al Monasterio las conocí pues las tengo grabadas en mi memoria fotográfica.

A continuación nos guían hacia la nave izquierda de la Basílica y al último altar, el más cercano al retablo principal, donde se halla enterrada la Reina Mercedes, primera bellísima esposa de Alfonso XII que nos dejó en plena juventud como recordó la película “Donde vas Alfonso XII” y que el pueblo cantaba aquello de

¿Dónde vas Alfonso XII?// ¿Dónde vas triste de ti?//Voy en busca de Mercedes// que ayer tarde no la vi.

Este tema lo traen a colación ya que la tumba es difícil de contemplar “al estar habitualmente cerrada la negra reja del altar”.

A continuación, sin entrar en detalles, describen una lista de otros lugares y dependencias dignos de ser visitadas si es que tenemos opción de llegar a ellos mediante lo que llaman “medios particulares”: las Torres del Reloj y del Vigía; la Galería de Convalecientes, para mí uno de los elementos arquitectónicos más bonitos y ligeros de la gran Fábrica del Monasterio; la parte reservada del Jardín de los frailes y su huerta; los sótanos , los Camaranchones o desvanes y las celdas de los frailes; las cocinas, comedores etc.; la imprenta; el Colegio con su Paraninfo y su Capilla; la Universidad amparándose después en el etc. etc. para no hacer larguísima la lista de lugares dignos de ser visitados. Yo hubiera añadido la Sacristía, el Coro, el edificio de la Cachicanía en la huerta….

Carlos III

Carlos III

Si me hubieran ofrecido conocer a un Rey español, aunque dudando, me hubiera decidido por Carlos III dejando a Felipe II para otro momento. Sus reformas y transformaciones de la Administración así como las urbanísticas y arquitectónicas para dignificar la villa y corte, siempre me han impactado. Proyectos urbanísticos como el del nuevo alumbrado público; el saneamiento y empedrado; el trazado de grandes paseos o la construcción de nuevos edificios y monumentos como la Puerta de Alcalá, el Museo del Prado, el Observatorio Astronómico, el Jardín Botánico o las fuentes de Cibeles y Neptuno han hecho que conozcamos al Rey Carlos III con el sobrenombre de “el mejor Alcalde de Madrid”.

Estas reformas y transformaciones llegaron al Escorial de la mano de su ministro de Estado el Marqués de Grimaldi y de su arquitecto de corte, Juan de Villanueva que cambiaron y transformaron lo que los monjes jerónimos habían conseguido durante más de 200 años, cerrados a cualquier desarrollo de vida alrededor del Monasterio.

Carlos III volvió a interesarse por El Escorial. Su afición a la caza necesitó el traslado de la corte al Escorial durante largas jornadas en las que el pueblo, volvió a alcanzar el esplendor que había perdido. Se necesitaba un plan urbanizador ante la urgencia de dotarlo de instalaciones y viviendas para los cientos de personas de servicio y oficio que llegaba a desplazar en las jornadas de caza. Comenzó a levantarse un gran número de barracas y chozas provisionales que como tales tenían sus días contados.

Tras el permiso de los monjes jerónimos al Marqués de Grimaldi para la construcción de algunas casas para la servidumbre se inicia a partir de aquí un plan urbanístico, cuyo Plano Básico de San Lorenzo, el Plan Topográfico, es desarrollado  fundamentalmente por Villanueva que ha dejado su impronta en multitud de edificios algunos datados y firmados como en otros que por sus características, algunos autores le atribuyen.

Nombrado arquitecto jefe de la Orden Jerónima de San Lorenzo de El Escorial desarrolla aquí una ingente obra no sólo para la Orden sino también para el Rey Carlos III cuando decide establecer en el Monasterio, una de las residencias temporales, manteniendo así la costumbre muy borbónica de pasar más tiempo en los llamados Sitios Reales que en la propia capital.

La impronta de Juan de Villanueva y por lo tanto del Rey Carlos III se puede apreciar, arquitectónicamente, en una larga lista de edificios que desde las Casas de Oficios hasta el Mercado, el antiguo Hospital de la Alcaldesa o el Cuartel de Inválidos y Voluntarios, la Casa del Cónsul de Francia, la Casa del Marqués de Campo Villar y la casa del actual Restaurante de la Cueva llevan su firma o se le atribuyen, conformando el precioso decorado sanlorentino.

Los actos que con motivo de la celebración del III Centenario del nacimiento del Carlos III han sido múltiples y se siguen celebrando en muchas instituciones culturales especialmente en Madrid. Ciclos de conferencias; Congreso internacional sobre la proyección del reformismo ilustrado; Exposición en el Palacio Real; exposiciones, mesas redondas, conciertos y todo ello para honrar la memoria y conmemorar el nacimiento del “Mejor Alcalde de Madrid”. El Ayuntamiento, la Comunidad, la Real Academia de Bellas Artes, la Universidad, El Museo de la Historia de Madrid, el Museo del Prado, el Museo Arqueológico, la Casa de la Moneda, la Academia de San Fernando y tantas otras instituciones que han sabido realzar la figura de un Rey que fue excepcional para los cambios que Madrid necesitaba.

El Ayuntamiento de San Lorenzo también ha querido rendir un homenaje como colofón de los actos de conmemoración del nacimiento del Rey con la inauguración de un busto sobre pedestal de granito colocado en la glorieta frente a la Casita del Infante Gabriel o Casita de Arriba

Sinceramente no me ha gustado. La pequeña figura del busto del Rey, que no creo que supere los 50 cmts y la placa de bronce que conmemora el nacimiento, por cierto que debería estar colocada en el pedestal de granito pero que al ser más grande ha tenido que ser colocada en la balaustrada de piedra existente, sinceramente, repito, no me ha gustado. Creo que una figura de un Rey como Carlos III se merecía algo mejor y no el pequeño busto que se acaba de inaugurar y que ha ya sido bautizada como “el pisapapeles”. Creo que no ha habido el más mínimo interés en hacer algo que estuviera a la altura de la figura de un Rey al que todos le tenemos mucho que agradecer.

Estoy en mi periodo de descanso de escribiente escurialense en este blog. Dentro de unos días volveré a darle a las teclas de mi ordenador y seguiré contando historias del Veraneo y la Colonia que nos dejaron Carlos Sabau y Polilla en su libro El Escorial. Voy a comentar tambien el concurso para dotar de un permiso a los músicos callejeros tal como hizo Ana Botella y se la criticó de forma airada y malintencionada y ahora lo hacen otros. ¿Se les criticará igual? o como son de izquierdas se pasará como el rayo de  luz por el cristal? Es decir sin hacer ruido. También quiero escribir, si no se me adelanta nadie, de lo que fue el Campamento de Santa María del Buen Aire en la Herrería; del Mercado de San Lorenzo; de la desaparición del Gigante, primer supermercado que hubo en El Escorial y de la idea de la actual Corporación de convertir los bares de Floridablanca, que tantos años han convivido con nosotros, en librerías al aire libre copiando a la Cuesta de Moyano de Madrid. Hay otros muchos temas en la gatera pero iré desgranándolos en próximas apariciones.