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El Veraneo y Colonia XXVII.- Todo un día en la Herrería

El Veraneo y La Colonia XXVI.- Todo un día en la Herrería

Consideran los autores que la excursión que van a describir es un clásico del verano. Consiste en pasar el día en la Herrería y comer una paella hecha por alguien de la pandilla, excursión que. al menos yo, he realizado muchas veces en mis años juveniles.

La excursión que nos proponen en el libro que venimos comentando, es una excursión más bien corta para esas pandillas donde no proliferen los andarines y en un paraje donde el calor del verano no aprieta gracias a la frondosidad del paraje.

La pandilla tiene decidido pasar el día en la Herrería y ahora toca organizar. Decidido quien será “la cocinera” ésta propone un menú típico en estas excursiones: paella, ensaladilla, unos filetes empanados etc. Pero como no hay menú sin fondos para la compra se procede a recolectar la cuota fijada.

A partir de aquí comienza la distribución de los trabajos que van desde la búsqueda de la paellera para 16 personas, alquilar los burros para el traslado de la comida y cacharros, el gramófono, la fruta y hasta el vino. Es curioso pero así lo cuentan los autores: “cada uno de los excursionistas llevará su pan y un frasquito con su ración de aceite, así como un puñadito de arroz”.

A las 10h reunión en Florida frente a la pastelería de Claudio y una hora después de realizar las últimas compras se pone en marcha la caravana de excursionistas. Baja por la Cantina, se bordea la Lonja y tras tomar la carretera de Robledo se llega a la puerta de la Herrería donde un guarda da permiso para hacer fuego y evitar que toquen las campanas del Monasterio.

Comienzan a describir la excursión comenzando por la Fuente del Seminario y por el llamado “caminito de los pobres” hasta bordear la tapia del Castañar, preciosa finca de la Herrería para salir al camino largo de la Silla de Felipe II, justo en la Fuente de la Reina lugar fijado para la comida. La cocinera empieza a dar órdenes y el fuego que cocinará la paella comienza a prepararse.

Fuente del Seminario (Foto de Diego Varela de Facebook)

De aquí a la Fuente del Batán, la Peña de los enamorados, Silla de Felipe II, la Casa del Sordo, la Cueva de la Zorras y la Fuente de las Arenitas donde se da por finalizada la excursión para por el camino real llegar a la puerta de la Herrería y llegar a Florida sobre las ocho de la tarde.

 

Un cuento real de Navidad

Un cuento real de Navidad

Mi hijo acababa de cumplir 8 años y había dormido con muchos sueños en su mochila navideña.  Estaba muy cerca la Navidad y eso se notaba en su estado. A veces despertaba nervioso y se le veía pensativo. Se notaba que muchos acontecimientos jugaban en su rubia cabecita.

Este año la Navidad miraba al cielo porque se anunciaba lluvia y nieve para la Nochebuena, aunque a mucha gente parecía no importarle estos fenómenos atmosféricos.

Parece que aquella mañana los sueños de la noche rompieron y mi hijo me comentó:

-Mamá he soñado que me subía a un inmenso elefante y que tras un precioso viaje entre pastores y blancas ovejitas, llegaba al portal de Belén a adorar al Niño Jesús. Me creía importante y como un Mago de Oriente conseguí ver al Niño, a su madre María y a su padre José. Allí me encontré con los Magos de Oriente que habían llegado, tras un largo camino, a adorar y entregar regalos al hijo de Dios.

Aquella madre escuchaba y escuchaba tranquila el sueño de su pequeño.

-Mamá, ¿Por qué en Navidades sólo se habla de un señor viejo y gordo, Papá Noel, de regalos y de viajes y no de la verdadera Navidad que tú me has enseñado?

Ahí me desarmó y le di unas explicaciones que a ninguno de los dos nos dejó convencidos.

Había que hacer algo y decidí comprar cincuenta kilómetros de esos que venden y nos vinimos a San Lorenzo donde yo había pasado los mejores veraneos de mi vida. Había leído que todos los años por estas fechas montaban un Belén a tamaño real nada menos que ocupando 5.000 metros cuadrados entre las calles del pueblo. No creo que exista mejor decorado para un Belén que reviva el nacimiento del Niño Dios para los habitantes del pueblo y de los miles de turistas llegados de todas partes a disfrutar de este impresionante montaje navideño.

Mi hijo flipaba. Jugaba con las blancas ovejitas como si fuera un pastor de hace 2.000 años; hablaba con el alfarero y echaba palitos al río montado en la Plaza. Con todo quería  jugar y continuamente preguntaba sobre las figuras que veía.

Entrando en los Soportales, la cara de mi hijo cambió del color rojizo del frío de la tarde escurialense a un tono más suave quizás por una mezcla con el blanco, tono de cómo se quedó al ver al elefante de tamaño natural  con el que había soñado y que trasladaba en su silla al Rey Baltasar al portal de Belén. Me pedía montar en él y vi como alguna lágrima patinaba por su mejilla al negarme hacerlo por imposible. Después de muchas vueltas y ya entrada la noche nos volvimos a casa y el beso que me dio de agradecimiento, creo que será el beso más bonito que me pueda dar en su vida.

 

 

San Lorenzo es historia, herreriano, cultura, música, palacio y Basílica, Colegio y Universidad; es Abantos, Herrería y Semana Santa. San Lorenzo es Navidad, una magnífica Navidad gracias a Mariano “Pardito” a Carlos Contreras y a más de 40 voluntarios que desde todos los oficios, de manera desinteresada, colaboran y dan forma a este maravilloso proyecto.

 

 

El Verano y la Colonia.-XXV

El Veraneo y La Colonia XXV.- Mañanas del verano

 

Las mañanas del verano en San Lorenzo, las describen en el libro de Carlos Sábau y Polilla que venimos comentando y a los que añadimos, como en el teatro, “morcillas” o comentarios que recojen recuerdos o vivencias que nos tocó vivir en nuestros muchos años de veraneo escurialense.

Es curiosa la forma de describir el crecimiento del Plantel, precioso barrio en el que viví con mi familia en un hotel, como se llamaban lo que hoy se llaman chalets, aunque con una concepción muy distinta.

 

Monte Bajo. Pinar que se va poco a poco más lejos…Antes el Monte Bajo estaba a la misma orillita del Plantel, pero vino el primer hotel y quitándose finamente el sombrero de pizarra, le dijo “Me hace usted el favor” y el Monte Bajo se corrió un poquito; y vino el segundo, el tercero, y otro y el Monte Bajo cada vez iba más allá”.

Pero a pesar de ir alejándose cada día más y más, allí, al Monte Bajo, iban los veraneantes a pasar la mañana. Los niños jugaban entre los pinos, mientras las mamás, pocas trabajaban en aquellos años, sentadas en el suelo, pasaban la mañana dándole a la “húmeda” y haciendo labores en corrillos. Las pandillas aparecían también algunas mañanas y se colocaban cada una siempre en el mismo pino. A ese Monte Bajo íbamos también en mis tiempos pero al Bar Abantos a tomar copas y tomate atómico.

Comentan sobre el Romeral, el Monte Alto, que también iba alejándose dejando sitio a nuevos hoteles que irían conformando la Urbanización de Abantos. Pero como aún quedan pinos, las alegres pandillas se dirigen descansaban antes de iniciar la subida a Abantos.

Y terminan con la Herrería, hermoso paraje de nuestro Escorial que Felipe II compró por poco valor para caza y así rodear la Gran Fábrica de una inmensa y maravillosa zona verde. Allí, comentan los autores, gente hablando de las fiestas, de la última verbena o aquél chico que vino y se fue. ¡Cuántas cosas se podrían contar de la Herrería!

Hoy las madres trabajan, los jóvenes tienen otras preferencias y los niños van a la guardería desde muy pequeños. Las mañanas son muy distintas de las de ayer.

De acuerdo con el Ayuntamiento

De acuerdo con el Ayuntamiento

Después de la bronca que me dedicó, por vago, este “blogdejesus” , el administrador se “cae” como dicen ahora y hasta hoy no he podido entrar. Siempre lo he dicho: hemos avanzado mucho, pasos de gigante que no sabemos donde nos llevarán. Pero no hay duda, también, que cualquier avance produce pasos hacia atrás. Por ejemplo antes, muchos años antes, tardaba en llegar a Madrid media hora. Hoy, a la misma hora, no tardo menos de hora y media o dos horas. Se acuerdan de cuando íbamos a un banco a ingresar. Medio minuto se tardaba. Hoy hay colas y cada operación tarda varios minutos. Si perdemos el móvil nos sale una enfermedad que puede traducirse en grave. Antes no podíamos perderlo porque estaba colgado en la pared. Y así podíamos seguir. Pero en este primer día no quiero salirme de mi tema principal que dedico al Escorial en su pasado, presente y futuro.

Muchas veces he criticado distintas actuaciones de este equipo de Gobierno de nuestro M.I Ayuntamiento de San Lorenzo. Lo hago siempre pensando en que los vecinos del Escorial son de muy distintas sensibilidades y hay que gobernar para todos y hacer las cosas de la mejor forma posible. En este caso he tenido conocimiento de la moción presentada por el PP de San Lorenzo para que se ponga la bandera de España en el balcón del Ayuntamiento, como se hace en otras ocasiones, como muestra de apoyo del Pleno a la unidad de España y en defensa de la Constitución y del estado de derecho y la respuesta a la moción está en la fotografía en la que el balcón luce como en las mejores ocasiones. ¡Enhorabuena por la aprobación de la moción y por su cumplimiento!

Mi blog y yo

Mi blog y yo

Me telefonea mi “blogdejesus.com” y después de llamarme vago me pregunta por mis vacaciones y por qué llevo tanto tiempo sin publicar. Le explico que mi memoria se va quedando seca y que ya no acude al disco duro como antes porque se van borrando recuerdos y quedan pocos por los que escribir. Entonces me repite la famosa frase de que “los recuerdos son el invernadero de las alegrías pasadas” y me dice que en mi invernadero han crecido muchas alegrías y que tengo recuerdos para rato. Y nos ponemos a repasar, mi blog y yo, recuerdos y temas sobre los que poder escribir. Me recuerda que he dejado sin terminar el libro “El Escorial” de Sabau y Suárez Valdés sobre la Colonia y el veraneo del Escorial. Que por ejemplo no he escrito nada de Tomasín que falleció hace poco y que con sus patatas, el Bar Abantos, el tomate atómico y la Horizontal dejó una huella imborrable en los que vivimos aquellos años.

Muy enfadado mi blog me pregunta por qué no escribo sobre el Ayuntamiento y sus últimos acuerdos y me suelta:

-¿Te has enterado del Museo Gay que quieren instalar en San Lorenzo sustituyendo al aprobado Museo de Felipe II?

-Hombre me figuro que será una broma- le contesto-y que por eso no me he enterado.

Me recuerda que incumplo lo que digo porque no he escrito nada del Campamento de Santa María del Buen Aire como había prometido. Tras darle la razón vuelvo a prometer que, si no se me adelanta nadie, escribiré pronto sobre el tema.

Ahora se enfada y me dice que no he escrito nada de esas cosas tan bonitas que escribía sobre la Romería ni tampoco sobre Bolilla y Nico dos nuevos personajes que deleitan a los lectores de Facebook y que nos cuentan cosas desconocidas para muchos.

Podías escribir algo-me vuelve a insistir- sobre el golpe de los independentistas catalanes, sobre las pensiones que no suben mientras que a los funcionarios les suben el 2% y quieren llegar al 20% en tres años y sobre tantos temas políticos que en estos momentos ocupan las páginas de los periódicos.

Aquí es donde yo me cabreo y le digo que parece tonto. ¿Todavía no te has enterado que sólo escribo sobre El Escorial y que los temas políticos los dejé hace tiempo para que no me insultaran?

Y qué me dices, insiste mi blog, de la chapuza del asfaltado de la carretera que une El Escorial con la carretera de Guadarrama y la de ésta, realizada en pleno verano, cuando la carretera de Galapagar también estaba en obras de asfaltado? Pues tú lo has dicho: una chapuza pero no pienso escribir sobre ello porque luego me ponen a parir.

Insiste mi blog ¿Vas a escribir sobre la inauguración del nuevo Hostal Los Vascos o los nuevos bares abiertos Arriba y Abajo últimamente? ¿Escribirás sobre el Programa del Auditorio y el del Real Coliseo o de las magníficas exposiciones de Arriba y de Abajo de este verano? Mi blog empieza a ponerse muy pesado y un poco romántico al recordarme que el día 21 entramos en otoño y que la paleta de colores camina inexorable hacia tonos menos verdes y más amarillos, sienas o  tostados. Que septiembre es uno de los meses más bonitos de nuestros pueblos, aunque estén “cerrados por vacaciones”, y me recomienda ir a pasear a la Casita de Abajo o a la Herrería para ver que lo que me cuenta es cierto. Me recuerda que con la sequía, este año no comeremos níscalos ni setas de la zona por lo que tendremos que comprar los robellones de Lérida.

Realmente se ha puesto muy cansino y le tengo que recordar que soy su dueño y como tal escribo cuando y de lo que me da la gana. Y como soy educado le despido hasta más ver con un “Con Dios pesao”.

 

El Cartel

El cartel

 

La técnica del cartel es distinta a la de otras manifestaciones de la pintura. Normalmente se utilizan colores planos, pintura acrílica muy colorista y con un grado de expresión de las sensaciones del artista para llegar a la gente anunciando un acontecimiento. Raramente el óleo o la acuarela son utilizados para la realización de un cartel aunque los que anuncian la Romería de la Virgen de la Herrería, desde hace algunos años pintados por un arquitecto, Rodrigo, son realizados al óleo, como los costumbristas de Serny, magníficos aunque algo apastelados o algunos de Toulouse Lautrec, considerado como el creador del cartel moderno a finales del XIX y que realizó 30 carteles, de un espléndido impresionismo, para cabarés y productos comerciales.

Recordar aquí los 50 carteles que año tras año el maestro Antonio Cobos realizó con su poesía de colores y personajes serranos anunciando la Romería de la Virgen de Gracia. Además de Cobos, en estos lares escurialenses hay que recordar los de Chocolates Matías López o los del Pedro Mairata, veraneante en San Lorenzo que él mismo lo utilizaba en sus biografías. Curioso fue que nació en Madrid en la Carrera de San Jerónimo esquina a la c/ Floridablanca.

Cartel de Pedro Mairata            Cartel de Antonio Cobos

El cartel, como la buena escritura, debe decir mucho con pocos elementos y tener la capacidad de agitar un sentimiento que haga emocionar al que lo contempla. Su misión es la de recordar, con elementos simplistas, el acontecimiento que queremos publicitar y dar conocimiento general.

España siempre ha sido un país de tradición cartelista debido fundamentalmente a sus tradiciones festeras y taurinas, dos actividades punteras de la cultura nacional.

El cartel elemento de comunicación,puede utilizarse de muy distintas maneras. En la Primera Guerra Civil y la Revolución rusa el cartelismo fue utilizado en forma masiva como en la Alemania hitleriana o en la Italia de Mussolini, para manipular hábilmente a las masas. De la misma forma que fue utilizado en nuestra guerra civil por ambos bandos. Dos representantes de esta época fueron Josep Reanau por el bando republicano y Sáenz de Tejada por el nacional.

Toda esta larga introducción sirve para valorar el cartel de las Fiestas de San Lorenzo que por simple puede servir para cualquier pueblo de la Sierra donde el granito sea un elemento esencial en su paisaje o en su utilización una vez trabajado. Es cierto que en El Escorial los decorados serranos contienen esta piedra de cuarzo, feldespato y mica en cantidades inmensas. Pero colocar una piedra sin desbastar para anunciar la Fiestas de un Real Sitio como San Lorenzo, sin ninguna otra referencia del lugar, me parece que el jurado, en este caso, no ha estado acertado. Sinceramente no me ha gustado, pero ya se sabe que para gustos se hicieron los colores.

El Veraneo y La Colonia.-XXIII.

El Veraneo y la Colonia XXIII.-El magnífico octubre

Con los autores del libro llegamos al fin de veraneo y tras el bullicio de los días escurialense, de los meses de agosto y septiembre, llega lo que califican como el “magnífico octubre” mes tranquilo, sereno y reposado. La gente del verano, los que disfrutaron del veraneo escurialense, comienzan su particular éxodo a los lugares de origen. Pero no todos vuelven a su trabajo o a los estudios. Cada vez son más los que alargan los días del verano y si pueden se quedan a disfrutar de lo que califican los autores como el mejor mes del Escorial. Las Romerías de Arriba y Abajo han terminado y mientras unos, los que han trabajado durante el verano, se van a disfrutar de su merecido descanso cerrando sus negocios “Por Vacaciones” otros las alargan para disfrutar del otoño escurialense donde los colores comienzan su cambio y el tiempo se hace más llevadero  pues las primeras lluvias de septiembre han refrescado el ambiente. Comienzan los largos paseos que en el libro describen. Paseos para recibir el sol por Floridablanca o retornar a los ventanales del Miranda para retomar las incidencias veraniegas. Quizás, como dicen, el rey es el Jardín de los Frailes y sus paseos a lo largo de la fachada entre sus macizos y bolas de boj. La Lonja acoge los primeros balonazos de los partidos en el recreo del Alfonso XII mientras los frailes vigilan y cuidan de sus jóvenes estudiantes. Las tardes son de cine donde el Variedades y el Lope de Vega rivalizan en sus carteles aunque ya no tienen las colas del verano. En las barras de los bares se hacen planes para la caza o la recogida de níscalos y setas para después hacer una merienda en Manjarín. ¡Cuántos recuerdos de aquel, para mí, triste aunque muy entrañable bar de Floridablanca!

Los rezagados se van y ¡Ya huele a invierno! “El último de todos echa el cierre del verano prometiéndose volver el domingo siguiente. En el Jardín de los Frailes, desde su esquina, acodados en el muro, contemplamos el paisaje que vamos siguiendo en los planos que allí hay colocados. Al fondo, Madrid. Que ya nos llama como a hijos pródigos. Y, sin embargo, nosotros, sordos a sus voces, permanecemos aún, como hechizados, sin decidirnos a marchar….”

Aquí acaba la Primera Parte del libro “El Escorial -Manual y Guía del perfecto veraneante gurriato” y tras la Bibliografía comienza la Segunda Parte, más reducida, que titulan “Los alrededores del Escorial” que espero comentar en entradas sucesivas.

 

Cosas de aquí

Mentes limitadas

He leído la colaboración de Javier Vicente Montero en la Gaceta Escurialense y me gustaría felicitarle por su valentía para decir las cosas como son y rebatir muchas de las tonterías que se dicen y que se hacen en este mundo que nos ha tocado vivir. En nuestros ayuntamientos y me refiero a todos los pueblos y capitales de España, han desembarcados personas que desconocen la historia y la cultura de los pueblos a los que dicen representar. Y así escuchamos un día sí y otro también una serie de tonterías que normalmente pegan una patada a la historia pasada o reciente muy difíciles de asimilar por los que las leen o escuchan.

 

Fábrica Matías López en la  Villa del Escorial

Que un concejal del M.I Ayuntamiento del Real Sitio de San Lorenzo del Escorial califique de “mentes limitadas” a las personas que quieren dejar las cosas claras es tener una mente injusta. Según dice este concejal “es indiferente donde estuviese situada la fábrica” de chocolates Matías López es desconocer la historia de los dos pueblos. Conozca primero y después escriba en esa bazofia en la que se están convirtiendo las redes sociales.

Músicos callejeros

Ana Botella, siendo Alcaldesa de Madrid, convocó un concurso que algunos llamaron “casting” en 2.013 que no convenció y que fue objeto de duras críticas y recelo de los músicos callejeros. Se buscaba constatar la calidad y el interés de la interpretación, debiendo presentar un currículum, algo que provocó la desconfianza de aquellos los músicos que no lo tenían. Muchas fueron las chuflas, las malas formas y los chistes en las redes que se utilizaron contra la Alcaldesa ante el control, reglamentación y regulación de este colectivo de vida musical callejera.

He sido testigo de verdaderos caraduras que utilizaban la calle como micrófono. No sabían dar una acorde con la vieja guitarra a la que aporreaban y luego pedían a los clientes de las terrazas. Pero también he visto lo contrario. Verdaderos músicos que no tienen otro medio de vida o que estudiando en el Conservatorio prueban la calle como “auditorio” musical. Recuerdo las calles de Praga donde verdaderos músicos daban conciertos ante cientos de personas.

La crítica de muchos grupos de izquierdas se ha tornado y así en San Lorenzo se abre una convocatoria para interpretar música en los espacios públicos. Parece que el Ayuntamiento de San Lorenzo ha apostado por la música en la calle y convoca a los que quieran interpretar música en la calle. Según la noticia los que se presenten deberán tener una trayectoria musical y deberán enviar la solicitud con un currículum, algo por lo que casi “cuelgan” a Ana Botella, acompañados de vídeos con sus actuaciones.

Desde el siglo XIX siempre en Occidente ha sido una constante la regulación de la música, las actuaciones y espectáculos callejeros. Estas normativas de regulación municipal siempre y no lo iban a ser menos en el siglo XXI, han producido protestas entre los colectivos de músicos y artistas callejeros. Pero si lo hacen unos, las prácticas restrictivas y reguladoras son pérdidas de libertades, y si lo hacen los que protestaron,  son necesarias para ordenar a este colectivo. Hay que ser coherentes y no atacar por el mero hecho de no ser de nuestra cuerda.

 

 

El Veraneo y La Colonia.-XXII

El Veraneo y la Colonia.- XXII

Servicios públicos

Estamos en 1.945 y los autores del libro que en XXII capítulos venimos comentando y ampliando, hacen una alabanza de la preocupación que siempre en San Lorenzo se han ocupado de dotar a la población de todos aquellos servicios que los tiempos han ido demandando. Así hacen una descripción de los servicios más importantes que San Lorenzo poseía en aquellos años:

Un Marcado público que hoy día está en cuestión por haber cerrado muchos puestos y no ponerse de acuerdo en su modernización para convertirlo en un mercado del siglo XXI como muchos existentes en Madrid que han revivido por su reforma y transformación.

Un Matadero moderno, hoy desaparecido, dotado de los adelantos más modernos de la época y de una gran cámara frigorífica para conservación de la carne. Actualmente hay que ir a Ávila o Segovia.

Un Parque de Limpiezas bien dotado en material para la recogida de las basuras “servicio que se realiza en los carros municipales, en las primeras horas de la mañana al toque de la típica campanita que avisa al vecindario”. ¡Cuántos carritos de la basura de madera habré comprado! siempre de la mano de mis padres, en los puestos que se colocaban en el Paseo de Terreros durante la Feria de San Lorenzo.

Un Servicio de Incendios que se realizaba en colaboración con la población civil que al oír el toque de las campanas del Monasterio sabía dónde tenía lugar el fuego según el número de repiques y de la necesidad de ayuda para su extinción.

Una Estación depuradora de aguas que velaba por la pureza del agua que llegaba a la población así como una moderna Estación de desinfección.

Un Servicio de Abastos que controlaba todo lo concerniente a las cartillas de racionamiento en aquellos difíciles años de la posguerra.

Un Asilo de ancianos-Fundación María Leonor- hoy creo dependiente de la Comunidad pero que en aquellos años vivía de las donaciones y de algunas actividades, como las verbenas que durante el verano se realizaban en el Parque y en el Felipe II en su beneficio.

Auxilio Social desarrollaba también tareas humanitarias con Centros modelos en El Escorial.

Biblioteca pública, la Biblioteca Alarcón, que daba apoyo cultural a vecinos y veraneantes.

Cuerpos de Seguridad y Vigilantes nocturnos, a los que había que dedicar y así lo haré, un escrito en este blog, que sin los adelantos actuales, realizaban una labor encomiable. Servicio farmacéutico bien dotado en medicinas en las tres farmacias existentes: Soportales, calle del Rey y Floridablanca. Escuelas Municipales, Administración de Correos, servicio de taxis y autobuses, Centrales telefónicas y telegráficas….

 

Foto: Reparación de la línea telefónica en Floridablanca después del incendio de la Central en 1.927 (Foto colgada por Eduardo Hontoria).

Muchos de estos servicios, que estuvieron muchos años presentes, han desaparecido pero hoy día han sido sustituidos y mejorados por otros más acordes con los tiempos que nos ha tocado vivir.

Así lo cuentan y así le he contado.