Feliz Navidad

Feliz Navidad

Decimos muchas veces y hasta nos hartamos de decir durante estos días “Feliz Navidad”. Pero ¿sabemos que estamos diciendo? ¿Sabemos de verdad el sentido de estas fiestas? Si no lo sabemos, mejor decir “felices fiestas” y olvidarnos que son las fiestas de la Navidad.

La Navidad se ha desnaturalizado de forma progresiva. Se quiere eliminar la referencia al nacimiento de Jesús y lo que ello significa, justificándolo por el respeto debido a los que no son cristianos ¡Que falsa justificación! ¿Y al revés? El respeto se debe tener a los miles y miles de cristianos que quieren ver al niño Jesús en el Belén junto a sus padres y celebrar su nacimiento. Como estamos viendo todos los días se nos hurta el poder ver los nacimientos de toda la vida. En Barcelona se ponen dos sillas vacías que representan a la Virgen y San José. En Madrid se nos hurta del Belén de la puerta de Alcalá y casi también, con cambio de decisión a última hora, el que para fines de beneficencia se coloca desde hace muchos años en la Estación de Atocha. Respeto a los que no piensan igual que yo respecto a la Navidad cristiana pero, por favor, respétennos a nosotros.

Existió, y yo la defiendo, una Navidad distinta. Era la Navidad familiar, la de la auténtica noche de paz, la de las tarjetas deseándonos paz y felicidad, la de la familia reunida en la mesa y como en mi caso, habiendo previamente rezado por los que faltaban y no estaban con nosotros. Los villancicos sonaban de forma diferente. Hoy se utilizan para todo. Se cambian las letras y se utilizan para anunciar turrones, muñecas o para, como he visto esta mañana, para que los médicos de familia andaluces justifiquen su huelga.

Si quitamos a Jesús quitamos el verdadero sentido de estas fiestas que podrían llamarse de otra forma como han propuesto los que quieren evitar que nuestras raíces cristianas estén presentes. Frente a los que odian las tradiciones, otros queremos mantenerlas.

Por ello es de agradecer al pueblo de San Lorenzo que desde hace más de veinte años mantengan la tradición del belén, entroncado entre las calles y plazas escurialenses consiguiendo, en beneficio del pueblo, unificar criterios y sensibilidades muy distintas respecto al concepto de la Navidad.

Dentro de unos días el pueblo de San Lorenzo cambia su fisonomía. Un espectáculo empieza a nacer para disfrute de vecinos y turistas que se acercan a verlo. Las calles y plazas del centro del pueblo se visten de lugares bíblicos donde se recrean todas las escenas que nos trasladan como una máquina a los tiempos en los que Jesús nació en Belén.

Gracias al esfuerzo que supone que decenas de voluntarios, hombres y mujeres comprometidos con la Navidad, trabajando todo el año, consigan que el belén en San Lorenzo vea la luz en las calles del pueblo que será visitado por miles de turistas durante las Navidades.

San Lorenzo es muchas cosas: “es herreriano, cultura, música, basílica, colegio y Universidad; es Abantos, Herrería y Semana Santa, pero también es Navidad, una magnífica Navidad gracias a “Mariano “Pardito” a Carlos Contreras y a más de cuarenta voluntarios que colaboran y dan forma al monumental belén” Esto escribí y esto escribo.

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