El Cartel

El cartel

 

La técnica del cartel es distinta a la de otras manifestaciones de la pintura. Normalmente se utilizan colores planos, pintura acrílica muy colorista y con un grado de expresión de las sensaciones del artista para llegar a la gente anunciando un acontecimiento. Raramente el óleo o la acuarela son utilizados para la realización de un cartel aunque los que anuncian la Romería de la Virgen de la Herrería, desde hace algunos años pintados por un arquitecto, Rodrigo, son realizados al óleo, como los costumbristas de Serny, magníficos aunque algo apastelados o algunos de Toulouse Lautrec, considerado como el creador del cartel moderno a finales del XIX y que realizó 30 carteles, de un espléndido impresionismo, para cabarés y productos comerciales.

Recordar aquí los 50 carteles que año tras año el maestro Antonio Cobos realizó con su poesía de colores y personajes serranos anunciando la Romería de la Virgen de Gracia. Además de Cobos, en estos lares escurialenses hay que recordar los de Chocolates Matías López o los del Pedro Mairata, veraneante en San Lorenzo que él mismo lo utilizaba en sus biografías. Curioso fue que nació en Madrid en la Carrera de San Jerónimo esquina a la c/ Floridablanca.

Cartel de Pedro Mairata            Cartel de Antonio Cobos

El cartel, como la buena escritura, debe decir mucho con pocos elementos y tener la capacidad de agitar un sentimiento que haga emocionar al que lo contempla. Su misión es la de recordar, con elementos simplistas, el acontecimiento que queremos publicitar y dar conocimiento general.

España siempre ha sido un país de tradición cartelista debido fundamentalmente a sus tradiciones festeras y taurinas, dos actividades punteras de la cultura nacional.

El cartel elemento de comunicación,puede utilizarse de muy distintas maneras. En la Primera Guerra Civil y la Revolución rusa el cartelismo fue utilizado en forma masiva como en la Alemania hitleriana o en la Italia de Mussolini, para manipular hábilmente a las masas. De la misma forma que fue utilizado en nuestra guerra civil por ambos bandos. Dos representantes de esta época fueron Josep Reanau por el bando republicano y Sáenz de Tejada por el nacional.

Toda esta larga introducción sirve para valorar el cartel de las Fiestas de San Lorenzo que por simple puede servir para cualquier pueblo de la Sierra donde el granito sea un elemento esencial en su paisaje o en su utilización una vez trabajado. Es cierto que en El Escorial los decorados serranos contienen esta piedra de cuarzo, feldespato y mica en cantidades inmensas. Pero colocar una piedra sin desbastar para anunciar la Fiestas de un Real Sitio como San Lorenzo, sin ninguna otra referencia del lugar, me parece que el jurado, en este caso, no ha estado acertado. Sinceramente no me ha gustado, pero ya se sabe que para gustos se hicieron los colores.

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