Carlos III

Carlos III

Si me hubieran ofrecido conocer a un Rey español, aunque dudando, me hubiera decidido por Carlos III dejando a Felipe II para otro momento. Sus reformas y transformaciones de la Administración así como las urbanísticas y arquitectónicas para dignificar la villa y corte, siempre me han impactado. Proyectos urbanísticos como el del nuevo alumbrado público; el saneamiento y empedrado; el trazado de grandes paseos o la construcción de nuevos edificios y monumentos como la Puerta de Alcalá, el Museo del Prado, el Observatorio Astronómico, el Jardín Botánico o las fuentes de Cibeles y Neptuno han hecho que conozcamos al Rey Carlos III con el sobrenombre de “el mejor Alcalde de Madrid”.

Estas reformas y transformaciones llegaron al Escorial de la mano de su ministro de Estado el Marqués de Grimaldi y de su arquitecto de corte, Juan de Villanueva que cambiaron y transformaron lo que los monjes jerónimos habían conseguido durante más de 200 años, cerrados a cualquier desarrollo de vida alrededor del Monasterio.

Carlos III volvió a interesarse por El Escorial. Su afición a la caza necesitó el traslado de la corte al Escorial durante largas jornadas en las que el pueblo, volvió a alcanzar el esplendor que había perdido. Se necesitaba un plan urbanizador ante la urgencia de dotarlo de instalaciones y viviendas para los cientos de personas de servicio y oficio que llegaba a desplazar en las jornadas de caza. Comenzó a levantarse un gran número de barracas y chozas provisionales que como tales tenían sus días contados.

Tras el permiso de los monjes jerónimos al Marqués de Grimaldi para la construcción de algunas casas para la servidumbre se inicia a partir de aquí un plan urbanístico, cuyo Plano Básico de San Lorenzo, el Plan Topográfico, es desarrollado  fundamentalmente por Villanueva que ha dejado su impronta en multitud de edificios algunos datados y firmados como en otros que por sus características, algunos autores le atribuyen.

Nombrado arquitecto jefe de la Orden Jerónima de San Lorenzo de El Escorial desarrolla aquí una ingente obra no sólo para la Orden sino también para el Rey Carlos III cuando decide establecer en el Monasterio, una de las residencias temporales, manteniendo así la costumbre muy borbónica de pasar más tiempo en los llamados Sitios Reales que en la propia capital.

La impronta de Juan de Villanueva y por lo tanto del Rey Carlos III se puede apreciar, arquitectónicamente, en una larga lista de edificios que desde las Casas de Oficios hasta el Mercado, el antiguo Hospital de la Alcaldesa o el Cuartel de Inválidos y Voluntarios, la Casa del Cónsul de Francia, la Casa del Marqués de Campo Villar y la casa del actual Restaurante de la Cueva llevan su firma o se le atribuyen, conformando el precioso decorado sanlorentino.

Los actos que con motivo de la celebración del III Centenario del nacimiento del Carlos III han sido múltiples y se siguen celebrando en muchas instituciones culturales especialmente en Madrid. Ciclos de conferencias; Congreso internacional sobre la proyección del reformismo ilustrado; Exposición en el Palacio Real; exposiciones, mesas redondas, conciertos y todo ello para honrar la memoria y conmemorar el nacimiento del “Mejor Alcalde de Madrid”. El Ayuntamiento, la Comunidad, la Real Academia de Bellas Artes, la Universidad, El Museo de la Historia de Madrid, el Museo del Prado, el Museo Arqueológico, la Casa de la Moneda, la Academia de San Fernando y tantas otras instituciones que han sabido realzar la figura de un Rey que fue excepcional para los cambios que Madrid necesitaba.

El Ayuntamiento de San Lorenzo también ha querido rendir un homenaje como colofón de los actos de conmemoración del nacimiento del Rey con la inauguración de un busto sobre pedestal de granito colocado en la glorieta frente a la Casita del Infante Gabriel o Casita de Arriba

Sinceramente no me ha gustado. La pequeña figura del busto del Rey, que no creo que supere los 50 cmts y la placa de bronce que conmemora el nacimiento, por cierto que debería estar colocada en el pedestal de granito pero que al ser más grande ha tenido que ser colocada en la balaustrada de piedra existente, sinceramente, repito, no me ha gustado. Creo que una figura de un Rey como Carlos III se merecía algo mejor y no el pequeño busto que se acaba de inaugurar y que ha ya sido bautizada como “el pisapapeles”. Creo que no ha habido el más mínimo interés en hacer algo que estuviera a la altura de la figura de un Rey al que todos le tenemos mucho que agradecer.

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