La crisis está de vacaciones

Con la que está cayendo, Zapatero y la vicepresidenta Salgado, máximos responsables políticos, se encuentran de vacaciones. Aunque casi sería mejor que siguieran hasta el 20-N, la situación económica mundial les hace merecedores de haber anulado sus días de descanso y ponerse al mando de esta nave que no sabemos dónde va. Zapatero no tiene previsto suspender sus vacaciones en Doñana ni por una crisis financiera de primer orden, aunque desde el Gobierno la hayan llamado “tormenta de verano”.

La semana pasada ha sido de infarto para la economía europea y especialmente para la española. La deuda pública por las nubes, superando los 400 puntos de diferencia con el bono alemán (prima de riesgo) que nos va a costar dedicar el 60% del próximo presupuesto a pagar la deuda; los inversores viendo como la Bolsa les hace perder, en algunos casos y en pocos días, más de un 20% del valor de sus acciones y las empresas descapitalizándose día a día. Mientras, los máximos responsables siguen de  vacaciones.

Como todo es justificable, Pepiño Blanco, que no sabe cómo defender a su jefe, declaró que “mientras los demás mandatarios estaban de vacaciones, Zapatero estaba en Madrid trabajando”. “Está perfectamente informado y sigue con preocupación los acontecimientos” dijo el Portavoz del Gobierno.

Desde el PP esta misma y absurda justificación. Aseguran desde Génova que Mariano Rajoy está perfectamente informado y sigue desde su Pontevedra natal, con preocupación, los acontecimientos económicos.

Cuando el enfermo está grave, le gusta tener a su lado a las personas que pueden poner remedio a su sufrimiento. Le tranquiliza y le ayuda a seguir viviendo.

Berlusconi sigue en la brecha y ha tomado hace unos días, drásticas, graves y dramáticas medidas para atajar la deuda italiana. Portugal, con su presidente al frente, ha tomado este verano importantes medidas para afinar aún más su plan de ajuste. Sarkozy, a la vista de los rumores de que iban a rebajar la calificación de la deuda francesa, tomó el toro por los cuernos, se reunió con los máximos responsables económicos y dio seguridad a los mercados. España con su presidente de vacaciones, no toma ninguna medida de ajuste.

Mientras Zapatero sigue de vacaciones hasta el día 18 que vendrá a Madrid a recibir al Papa, los ministros siguen trabajando en la campaña del candidato Rubalcaba. Que no se enfade nadie ya que estos datos son reales como la vida misma.

Berlusconi no cae bien a casi nadie. No es un dechado de virtudes y su fogosidad sexual le pierde, pero en este caso no le ha temblado el pulso ni a él ni a su gobierno para poner en marcha una serie de medidas pactadas con sus socios comunitarios para llegar al equilibrio presupuestario en 2.013 y poner a Italia en el sitio que le corresponde.

El plan contempla medidas para reducir la Administración, medidas para la contención del gasto público y otras aplicables a las grandes fortunas. Son medidas que se vienen reclamando para España desde todos los ámbitos pero que no llegan. Quizás quieran dejar la patata caliente para el gobierno que salga de las urnas el próximo día 20-N.

Suprimir 36 provincias; agrupar 1.500 ayuntamientos; eliminar 50.000 cargos públicos; reducir el gasto de los ministerios en 6.000 euros en 2.012 y 2.500 euros en 2.013 y eliminar los puentes festivos trasladando al lunes las fiestas no religiosas que caigan entre semana. Reducir subvenciones a los sindicatos y a los partidos políticos que tantas veces se ha pedido en España y flexibilizar los despidos. También pretende el decreto aprobado esta semana en Italia, un “impuesto solidario” para las rentas más altas de 90.000 euros y aumentar de 12,5% al 20% los impuestos que gravan las rentas financieras.

Hay medidas que son difícilmente trasladables a España, pero lo que no hay duda es que una administración formada por 17 Comunidades Autónomas, 8.000 Ayuntamientos y 50 Diputaciones si en épocas boyantes es un despilfarro, en época de crisis cómo la actual, es insostenible.

Muchas veces se ha pedido al Gobierno español que agrupe ayuntamientos de pocos habitantes; que reestructure las competencias de la Comunidades Autónomas para que no se dupliquen Instituciones; que se agilice la administración, las miles de empresas públicas y los ministerios eliminando cargos públicos, funcionarios  y asesores. Sólo 50.000 cargos públicos como pretende Berlusconi en Italia, me parecen pocos para España. No digamos liberados sindicales que sobran a espuertas. Obama, al que tanto respetan los socialistas, quiere reducir en 120.000 empleados del Servicio Postal hasta el 2.015. ¿Y las fiestas entre semana? Somos de los países europeos con más fiestas que reducen de forma alarmante la productividad haciéndonos menos competitivos.

Italia va a reducir las subvenciones a los sindicatos ¿Qué pasaría si en España se suprimieran las subvenciones como en Inglaterra y vivieran sólo de las cuotas de los afiliados? Pues que seguramente desaparecerían después de tantos años de vivir de nuestros impuestos. Últimamente han recibido una millonada de euros para “formar a los funcionarios”. Esto ya es una tomadura de pelo. Que los sindicatos tengan que formar a los funcionarios, que han hecho una oposición, clama al cielo.

Mientras en Italia hacen los deberes, en Portugal hacen más ajustes, en Francia tienen preparadas medidas anticrisis y en América, Obama prepara fórmulas para evitar la bancarrota, nuestro presidente, la vicepresidenta económica, ministros y el jefe de la oposición  de vacaciones. Pero según ha anunciado Moncloa Zapatero vuelve  para recibir al Papa y celebrar el Consejo de Ministros donde parece que se van a tomar medidas económicas de ajuste. Hoy viernes 18 sabremos estas medidas pero miedo me da con un Gobierno silente, acabado y en tiempo de descuento.

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