Luis Cervera Vera y el CESHER

Luis Cervera Vera y el CESHER

Hay edificios emblemáticos en San Lorenzo, algunos que ya hemos comentado, cercanos a la ruina total, descuidados o sin terminar su rehabilitación y reforma. Este es el caso del antiguo edificio del Cuartel de Voluntarios e Inválidos, edificio de siglo XVIII de la calle de las Pozas nº3, de propiedad municipal que tras pasar por diversos usos como cárcel, local del Hogar del Pensionista, Centro de Día de la Seguridad Social….. que se decidió convertirlo en sede del Centro de Estudios Herrerianos (CESHER). La idea era dedicar el edifico a uso cultural que tuviera a la docencia y la investigación de la arquitectura herreriana como eje y centro del mismo. El Centro Herreriano nace con una intención didáctica que pretendía explicar al visitante el concepto de la arquitectura herreriana con ejemplos de sus obras, programa de exposiciones, edición de publicaciones y “promotor y organizador de actividades relacionadas con enseñanzas especializadas en la Historia de la Arquitectura

Para ello desde su creación, hoy en el olvido, contó con el Legado del arquitecto e historiador Luis Cervera Vera, un fondo documental y bibliográfico cedido por los hijos y herederos del arquitecto, que contiene los frutos de su dedicación al estudio de la obra del arquitecto cántabro Juan de Herrera.

Luis Cervera Vera, asiduo escurialense, era doctor arquitecto por la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid, Licenciado en Ciencias Exactas por la Universidad de Madrid y Diplomado Técnico Urbanista por el Instituto de Estudios de Administración Local. Fue miembro de numerosas instituciones académicas, entre ellas la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando desde 1976, y desempeñó varios cargos oficiales, como Arquitecto al Servicio de la Hacienda Pública o Arquitecto Conservador del Ministerio de Hacienda y de Monumentos Nacionales.

Fue la de conservación y restauración de monumentos nacionales la actividad más relevante de Luis Cervera a la que dedicó veintisiete años de su vida, entre las que destacan: la Plaza Mayor de Arévalo (Ávila) o la Plaza Ducal de Lerma (Burgos),  La Catedral de Astorga o la de Valladolid.

Participó como asesor o académico de número o de honor en todo tipo de Instituciones y Academias de Bellas Artes. Gran bibliófilo consiguió reunir a lo largo de su vida una inmensa biblioteca de tratados de arquitectura. De su inmensa obra escrita, 231publicaciones de libros y artículos, es curioso conocer que el primer texto impreso en 1.943 fue sobre la Iglesia de San Bernabé, Iglesia parroquial de la muy leal Villa del Escorial y su primer libro “Las Estampas y el Sumario de El Escorial por Juan de Herrera” que con su obra póstuma “La Fresneda. Lugar de Felipe II en el entorno del Escorial” nos da idea de sus dos preferencias temáticas El Monasterio y Juan de Herrera sobre el que dijo Fernández Alba que el arquitecto del Monasterio sería “su gran obsesión”. Así lo confirman sus muchos estudios, documentos  y obras escritas dedicadas al arquitecto cántabro.

En total dedicaría 49 escritos al arquitecto Juan de Herrera, 11 a su discípulo Francisco de Mora y 19 al Escorial al Monasterio y a su entorno.

Uno de los estudios de Cervera publicado en la revista Archivo Español de Arte, “La Cachicanía” del Monasterio el Real de El Escorial”, edificio poco conocido, levantado por Francisco de Mora, situado en la Huerta del Monasterio que era vivienda del cachicán, el hortelano Mayor de la huerta. Un precioso trabajo con 18 dibujos a tinta y fotografías en blanco y negro todo ello realizado por el arquitecto durante el trabajo de campo.

Fotografía de Paz Herrera

Como recoge el libro de presentación del CESHER y del Plan de Excelencia Turística “En la metodología utilizada por Luis Cervera Vera  imágenes y textos son inseparables. Como historiador de la arquitectura concedió al material de archivo y a los documentos de época un papel fundamental; como arquitecto  atendió al levantamiento gráfico minucioso, en planta, alzado, sección y perspectiva de los edificios estudiados. Tanto las acuarelas como los dibujos a tinta negra, realizados con un cuidado exquisito hacia los detalles, se convierten en documentos por sí mismos y en apoyos visuales que facilitan la comprensión de la arquitectura herreriana”.

La exposición que iba a iniciar el camino hacia lo que sería el Centro, fue muy visitada por la inmensa calidad de los dibujos con los que Cervera ilustraba sus estudios y escritos que eran de una meticulosidad y rigurosidad casi perfecta. Desconozco donde se encuentra actualmente su Legado y a que se va a dedicar el edificio de la calle de las Pozas pues la idea del Centro Herreriano parece que se guardó en ese “panteón” de ideas que tiene los que se dedican a gestionar los intereses de los vecinos. Al menos a mí, como amante del Escorial y de la arquitectura, me hubiera gustado que el Centro hubiera sido una realidad viva que sería un aliciente más del pueblo y un aula para los estudiosos de la arquitectura herreriana y la de sus discípulos como Francisco de Mora.

 

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