Mariquita Pérez, la muñeca, “El Chalet” y El Escorial

Mariquita Pérez la muñeca, “El Chalet” y El Escorial 

He visto en la prensa, el anuncio de una subasta en la que, entre las muchas obras de arte, figura una Mariquita Pérez la muñeca que hizo furor entre las niñas y no tan niñas de los años 40 y 50. A pesar de ser un artículo caro, de lujo y por tanto al alcance de pocas personas, llegó a convertirse en el juguete y en símbolo de toda una época y hoy artículo de subasta. Fue una muñeca española y diseñada por una española. Doña Leonor Coello de Portugal creó la muñeca en 1938 inspirándose en su hija de dos años y su fabricación llegó hasta 1.976. La propia Leonor era quién dibujaba, cortaba y cosía tanto los trajes de su hija como los de su juguete y paseaba con la niña vestida igual que la muñeca por la playa de la Concha en San Sebastián. En sus recorridos por la citada playa la gente se paraba para ver a aquella niña rubia de ojos azules que llevaba entre sus brazos una muñeca con idéntico vestido. Toda la historia de esta muñeca es curiosa e interesante. Desde el nombre, ideado por los intelectuales componentes de la tertulia de su marido; la financiación para crear la fábrica Mariquita Pérez S.A.; la canción que Jacinto Guerrero, músico y autor de zarzuelas, compuso al piano; cuadros como el de Manuel Domínguez o sellos de correos con la figura de la célebre muñeca. Postales, canciones, ropa para el armario, accesorios todo un mundo con el sello de la muñeca más estilosa jamás creada.

Dentro de todo este marketing una curiosa anécdota relacionada con la muñeca y El Escorial. Mariquita también fue la protagonista de cuentos como la novela Historias y más historias de Mariquita Pérez de Pilar Tortosa Botella o las Aventuras de Mariquita Pérez para el que se eligió a Juan Cuentista, pseudónimo del novelista Torcuato Luca de Tena que era sobrino de Pilar, una de las propietarias, y que se estrenaba, con diecisiete años de edad, en la literatura infantil.  El encargado de ilustrarlos, Álvaro Suárez-Valdés, era un  joven estudiante, amigo de Torcuato que con el pseudónimo de “Polilla” se encargó de animar con sus magníficos dibujos los cuentos de Mariquita Pérez. “Polilla” y la tienda de Mariquita Pérez fueron, al cabo de los años, vecinos en San Lorenzo.

Ilustraciones de Alvaro Suárez-Valdés “Polilla”

La muñeca fue famosa fuera de España y muchos personajes célebres y muy conocidos como Eva Perón, Grace Kelly, Gina Lollobrígida, la reina Fabiola de Bélgica…. comprarían en la tienda de la calle Serrano, su Mariquita Pérez.

No había en Madrid un gran acontecimiento social que no tuviese plasmación en los escaparates de la tienda. Lo mismo reproducía a escala una plaza de toros, con público y matadores, que recreaba el interior del palacio de El Escorial con Felipe II aquejado de un ataque de gota.

Cuando bajo de la calle Leandro Rubio hacia Floridablanca y como siempre que hago mis viajes por la nostalgia, me trae un recuerdo especial algo que ya no existe. Allí al principio de la calle, junto al callejón que entra en la Casa de la Reina, existió una pequeña tienda de regalos que llamábamos “Mariquita Pérez”. Su ordenado y bonito escaparate, casi vendía sólo como los escaparates de las antiguas tiendas de bombones y caramelos vendían a los niños. Tienda coqueta quizás la más bonita que ha existido en San Lorenzo. La dueña de esta pequeña tienda, Mary Sabau, hermana de la saga Sabau tan unida a San Lorenzo, hacía las delicias de las madres buscando el regalo adecuado para sus hijas, para el cumpleaños de una amiguita o para los recién nacidos en los veranos escurialenses. El “Chalet” que así se llamaba la tienda, siempre se conoció como “Mariquita Pérez” por la famosa muñeca que allí se vendía.

Hoy después de muchos años inutilizado una prometedora y joven diseñadora,  que seguro dará mucho que hablar, ha utilizado el local, no sé si temporalmente o de forma indefinida, para exponer y vender sus últimos diseños, dando así vida a ese pedazo de historia de la calle Floridablanca o lo que es lo mismo un pedazo de la historia de San Lorenzo.

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