El Veraneo y la Colonia. XXIV-Excursiones y Paseos

El Veraneo y la Colonia XXIV.-Excursiones y paseos

 Me han ganado. Debería escribir de la situación de Cataluña, de los catalanes o de la cataplasma del pelo de Puigdemon. Ganas no me faltan pero decido seguir en mi Escorial, con mis libros y con mis escritos sobre nuestros dos pueblos.

Después de la bronca que me echó mi “blog” he decidido seguir rebuscando en el libro de “Polilla” y Carlos Sabau elementos que me recuerden a lo que yo hice, muy parecido a lo que hicieron mis padres en aquellos veraneos escurialenses.

Entramos en el capítulo “Excursiones y Paseos” en el que los autores comienzan con una curiosa y a la vez muy real clasificación de las excursiones que realizaban las animadas pandillas allá por los años 40. Y así las excursiones las clasifican por su extensión en: largas en las que se empleaba todo el día; cortas utilizando medio día, ya fueran por la mañana o por la tarde y paseos los que ocupaban algunas horas.

Por el medio de locomoción utilizado ya fueran a pie, en burro, en bicicleta, a caballo o en coche para aquellos que lo tuvieran, que no eran muchos.

Por su alimentación las clasifican en comida, guisar o de merienda. En una de estas merienda mi pandilla marchamos de chocolatada a la Fuente del Seminario. Mientras uno hacía el chocolate los demás nos dedicamos a jugar al futbol, chicos contra chicas. El chocolatero, despistado él, no se fijó que una de las vacas que pastaban en la Herrería, se comió los bollos que esperaban ser devorados por nosotros en una mesa de granito que allí existía. Tomamos el chocolate y punto.

Por la época las clasifican en: de verano o de otoño y por último en divertidas o aburridas en las que ya es el factor individual es el que decide, pudiendo ser la misma excursión divertida para unos y aburrida para otros. Recuerdo una excursión en bicicleta a Valdemorillo, donde merendamos y tomamos unos vinos, bueno varios, en la Bodega. Para unos fue más divertida que para otros. Yo fui uno de los que se divirtieron poco. Un pinchazo en la rueda de mi bicicleta me hizo volver a pié casi desde el mismo pueblo, al no tener ni parches SAMI ni recambio de rueda, mientras los demás volvieron en sus bicis sin esperarme.

Parajes maravillosos para ir de excursión no faltan en El Escorial ni en sus alrededores: las Machotas, el Pico del Fraile, la Herrería, la Ermita y sus alrededores, la Silla de Felipe II, el Monte Abantos…

La excursión era al verano como la música al baile” dicen los autores y más en El Escorial donde con un simple paseo andado podemos descubrir parajes y lugares maravillosos dignos de mantenerlos en el recuerdo.

 

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