La Momia de Carlos V

 

Panteon

Mucho se ha hablado últimamente sobre el Panteón de los Reyes del Monasterio de San Lorenzo con la llegada del Infante de España Don Carlos de Borbón y Parma, Duque de Calabria. Su estancia en el pudridero; la falta de espacio para nuevos sarcófagos ; la posible ampliación y reforma …

Releyendo el libro de Javier Sierra «El maestro del Prado» magnífica novela sobre visiones místicas, proféticas, de conspiraciones etc. de los grandes maestros de la pintura y de sus cuadros más famosos,me encuentro con una historia que me gustarían conocieran por lo que,  pidiendo permiso y disculpas al escritor, me permito transcribir.

« Y del ejemplar que el señor X me había puesto en las manos, fechado el 15 de enero de 1.872, lo primero que me llamó la atención fue que, de dar crédito a lo que decía, alguien se había arrimado a las tumbas del Panteón de Reyes del monasterio de El Escorial, abierto el sarcófago de Carlos V y constatado que el cuerpo estaba incorrupto, momificado, con barba y todo. Nunca había oído que la tumba del gran Emperador de la Historia de España hubiera sido profanada y mucho menos que existieran documentos de época que relataran un hecho tan macabro. Pero ¿porqué el Sr. X quería que viese aquello? ¿Adonde pretendía llevarme? O lo que me resultaba aún más intrigante ¿de que estaba intentando alejarme con esa información?

El texto que acompañaba al dibujo era, por cierto, aún más elocuente que éste. Se trataba de una carta abierta de un pintor a otro. Una epecie de dedicatoria que el autor del dibujo-Martín Rico, un aventajado alumno de la Academia de Bellas Artes de San Fernando- hacía al artista más famoso del país por aquel entonces, Mariano Fortuny. (….) Por si  acaso, releí aquel documento con cuidado.

Querido amigo: En el número 49 de La Ilustración Madrid, que tengo el gusto de remitirle, verás un grabado hecho sobre un apunte mío; representa la momia del Emperador Carlos V (…) En cadáver del emperador se presenta en muy buen estado, envuelto en una sábana blanca guarnecida con encaje de unos dos dedos de ancho; un paño de damasco rojo, cubriendo la momia y la sábana. Apenas han hecho estragos en aquélla los tres siglos que han transcurrido desde que fue inhumada, y contra todo lo que habrás oído o leído puedo asegurarte que permanece íntegra, que nada, absolutamente nada le falta; antes bien sobran algunas gotas de cera que sin duda han dejado caer sobre su pecho las manos temblorosas de los curiosos que han tenido la fortuna de contemplarla las pocas veces que se ha abierto la urna en que reposan estos venerados restos.

Me ha llamado la atención que su poblada barba muy recortada alrededor de la boca, es de color castaño oscuro y no canosa, casi blanca como aparece en los retratos que existen del esforzado príncipe; del pelo se ve poco a causa del casquete de tisú de oro que cubre su cabeza; solamente en ambos antebrazos y algo en la parte lateral izquierda del cuello se descubre el hueso. (….)

Pero sí debo indicarte, para recomendarte a tu indulgencia, que jamás he tropezado con más dificultades, ni trabajado con tanta incomodidad y molestia como al hacer este dibujo porque además de la postura en que es necesario permanecer, postura que convierte el cuerpo en una C perfecta, no media más distancia entre la vista y el modelo que unos treinta centímetros; dejo a tu buen juicio calcular cuán difícil es dibujar así (….)

Pongo, pues, aquí punto, suplicándote que aceptes este recuerdo que con tanta benevolencia como placer tiene en dedicártelo tu amigo: Martín Rico. El Escorial 18 de diciembre.»

MOMIA CARLOS V

Esta carta en la que el pintor ilustra a su amigo Fontuny sobre lo que había visto mientras dibujaba la momia del Emperador, está fechada en El Escorial, donde nació en 1.833 Martín Rico gran pintor impresionista que fue acercándose hacia el mas puro realismo del paisaje. Vivió y pintó muchos años fuera de España y después de doce años volvió a su querida Sierra de Guadarrama  a pintar su paisaje definiendo los relieves con mayor fuerza cromática que en la primera época. Un magnífico óleo de la Sierra del Guadarrama desde las cercanías del Escorial está colgado en Nueva York en las prestigiosas salas de la Hispanic Society of América.

P06686

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *