Torre de control de trenes

Estación del Escorial y la torre de control

La estación de ferrocarril del Escorial se construyó hacia 1.861 prácticamente al mismo tiempo que las de Pozuelo, Las Rozas, Torrelodones y Villalba. Un año después se construye un apeadero en Las Matas. Formaban parte del primer tramo de la línea Madrid-Hendaya cedida a la Compañía de Caminos de Hierro del Norte, fundada por los hermanos Periere. (Ver en el blog “150 años de tren” (I) y (II). Esta antigua estación está prácticamente inutilizada para viajeros ya que se construyó la que hoy hace sus funciones.

Lo he comentado varias veces y lo mantengo. No me gusta la actual desde ningún punto de vista. No es funcional para el viajero que llega, debe bajar escaleras para sacar el billete y subirlas luego para ir al andén. No existe el típico edificio de viajeros con sus zonas de espera sentados ya que los únicos bancos que existen están en los andenes, donde se pasa frío en invierno y calor en verano. El pasillo de acceso que cruza a la zona del Muro mantiene todos sus locales y los aseos cerrados y supone una zona de botellón para jóvenes muchos fines de semana.

Creo que no soy el único que así opina. Me gustaba más la antigua, con su cantina y sus zonas de asientos. Sólo una reforma, dotándola de funcionalidad y modernidad hubiera sido suficiente. El ejemplo más claro es la transformación en el Restaurante Algóra de la antigua Cantina que manteniendo la estructura del edificio, ha conseguido un magnífico resultado en el que incluyo su gastronomía.

En la estación del ferrocarril se encuentra la antigua torre de control de trenes uno de los elementos singulares del Escorial. “Construida a finales del XIX o principios del XX en mampostería concertada, con refuerzo de ladrillo en las esquinas y recercado de huecos, la cual aparece rematada por un cuerpo volado sobre ménsulas en tres de sus caras. De proporciones rectangulares y cubierto por teja curva a cuatro aguas, con ventanales en sus fachadas, desde los que se controlaba el tráfico ferroviario; sobre este, otro pequeño cuerpo cubierto también con teja curva a cuatro aguas, se sitúa sobre la cumbrera a modo de linterna. Una escalera volada exteriormente permite el acceso a los distintos niveles  de la torre”. (*)

No todo es malo en la Estación. El propio antiguo edificio, la marquesina de hierro y cristal, los elementos de dirección en los andenes y la torre de control aunque quizás esté infrautilizada.

(*) Del libro “Arquitectura y diseño urbano” de la Comunidad de Madrid.

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