Un ministra con dos…narices

Si analizamos desde el punto de vista de la buena gestión al actual Gobierno, nos encontramos que pocos de los actuales ministros consiguen el aprobado para llevar a buen puerto esta complicada y empobrecida  nave que es España. Aunque hay que reconocer que existe alguno con talla suficiente es difícil encontrar entre los hombres del Gobierno gente preparada. Si esto es así entre los ministros, entre las mujeres ministras casi ninguna da la talla exceptuando a la Vicepresidenta y Ministra de Economía que tiene tela donde nos lleva. Algunas por no salir, no salen ni en el “Marca”.

Para mucha gente, la ministra Leire Pajín es una de sus “preferidas” junto a Pepiño Blanco y al “sindicalista” Valeriano Gómez, ministro de Trabajo al que han puesto para aprobar la reforma laboral que abomina, detesta y desaprueba y que asistió a la manifestación de la huelga general celebrada contra esta reforma.

Benidorm es una ciudad de veraneo en la costa alicantina que en invierno se transforma en “cuna del Inserso” utilizando la palabra cuna no el significado de “estirpe, familia, linaje o lugar, ciudad o país en el que se nace” sino en su acepción de cama para la tercera edad que duerme en esta ciudad durante muchos meses de invierno a pensión completa. En esta ciudad dominada por los Pajín, esta familia se ha hecho fuerte. La madre fue concejal del Ayuntamiento de Benidorm, el padre le han pillado, presuntamente, en algún negociete raro y se alinearon con algunos tránsfugas para obtener el poder del Ayuntamiento. Este grupo, capitaneados por la mamá Pajín, se da de baja del PSOE para no involucrar a su hija que era la Secretaria de Organización. En este cargo fracasó rotundamente y fue eliminada de Ferraz nombrándola, como regalo, Ministra de Sanidad, Igualdad y Política Social. Es decir la han regalado un ministerio donde las competencias son nulas al estar transferidas a las Autonomías, pero las subvenciones son multimillonarias y ella es la que regala millones a las ONG´s afines al PSOE o a alguna en la que fue ella misma Presidenta. ¡Toma regalito! Después los que pidieron la baja del PSOE vuelven a pedir el alta y todo arreglado.

Esta mujer cuando habla, ya sea en una rueda de prensa o en el Parlamento, jamás contesta a las preguntas que se le hacen. Si la preguntan por las vacunas de la gripe “A” echa la culpa al PP y los pone a parir. Si la preguntan por la muerte de Manolete le echa la culpa a Rajoy o algún miembro del PP. Si tiene que dar cuenta de algo de su competencia, siempre comienza echando las culpas a la oposición sin darse cuenta de que los que gobiernan son ellos.

Es una mujer que aunque esté improvisando, siempre habla como si estuviera leyendo un discurso, con sus pausas perfectamente estudiadas y sus frases ensayadas previamente. Ya se sabe que el mejor discurso improvisado es el que se lleva bien preparado.

Se dice que las formas en política son importantes y esta mujer las pierde aún siendo ministra. Cuando hace unos días, a preguntas de un periodista la Sra. Pajín trataba de explicar el nombramiento de una amiga como Directora General del Plan General de Drogas, terminó con la siguiente frase: “Sólo faltaría que la Ministra no pudiera nombrar a quien le salga de los cojones”. Sra. Ministra ¿no se da cuenta que su lenguaje, además de zafio, grosero y rústico, no es propio de una ministra del Gobierno español y que además Vd. no dispone de esos adminículos masculinos? Pero lo bueno del caso es que con ese nombramiento, Sra. Ministra, se ha saltado la legalidad vigente al nombrar como Directora General a su amiga Nuria Espí, que no es funcionaria de carrera ni licenciada superior, requisitos obligatorios para acceder a este puesto. Es simplemente auxiliar administrativa, sindicalista de CC.OO y ex concejala del Ayuntamiento de Valencia. Además la Sra. Espí no tiene un perfil formativo que sirva para realizar su labor con éxito en un asunto tan espinoso y complejo como es el de las drogas.

Si analizamos los insultos que se dicen unos políticos a otros, los improperios que se llaman en el Parlamento o en los mítines podríamos escribir un libro. Generalmente las feministas de izquierdas, que aunque las haya también en la derecha, no se notan tanto, ponen el grito en el cielo cuando alguien insulta a una mujer de su cuerda, pero callan cuando lo hacen a una de signo contrario. Sólo un ejemplo: Recuerdan a la famosa ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, Maleni para sus amigos, que nada menos que dijo que Esperanza Aguirre debería tener la cabeza en la vía cuando pase el tren o colgada de la catenaria. Nadie dijo nada. Pero cuando el Alcalde de Valladolid habló de que “le ponían” los morritos de Leire Pajín, casi le cuelgan de la catenaria a pesar de pedir perdón públicamente muchas veces. Es que la Ministra Pajín es mucho Pajín a pesar de sus morritos. 

Para colmo esta señora, no se si siendo ya ministra o en su anterior cargo, celebraba  una reunión de amigos en una discoteca cuando a alguien le hicieron la prueba del alcohol. Pidió que se la hicieran también a ella y dio positivo alto. Y con toda su cara dijo:

-¡Veis como estos instrumentos no funcionan!

Me figuro la cara que pondría el Director G. de Tráfico al enterarse.

La última “trastada” de Doña Leire ha sido los tres días pasados con sus padres en la residencia de la isla de Lazareto en Menorca, residencia propiedad del Ministerio de Sanidad.  Fue construida a finales del siglo XVIII bajo el reinado de Carlos III para el control sanitario del tráfico marítimo. A este paradisíaco lugar sólo pueden acceder funcionarios del Ministerio de Sanidad en activo o jubilados y se tiene en cuenta el nivel de renta y el número de hijos. Como ninguna de estas condiciones se cumplía en esta familia, cogieron un avión y se presentaron allí. El coste de 15 días de alojamiento a pensión completa varía entre 180 y 500 euros en función del sueldo del funcionario, incluyendo transporte en barca hasta Calasfonts.

Allí en sus playas, Leire Pajín se lució con un biquini algo falto de tela dejando al aire sus tersas carnes cosa de la que no hay nada que decir porque tiene todo su derecho a exhibirlas. Pero utilizar una prerrogativa de privilegio para funcionarios públicos no es de recibo en estos tiempos. Ni sus padres son funcionarios ni las condiciones de acceso se cumplían. La larga lista de espera no fue obstáculo para que pudieran ser hospedadas en la residencia.

Ante el revuelo mediático generado por la noticia, el Ministerio de Sanidad hizo pública una factura del alojamiento de la Ministra y sus padres de 364 euros sin especificar fechas de entrada y salida ni tipo de alojamiento.

Pero claro, la ministra de Sanidad  puede hacer lo que le salga de las narices (Utilizo “narices” por no utilizar sus mismas y groseras palabras).

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