Robin Hood

Héroe de finales del s. XV o principios del s. XVI al que se le retrata como un fuera de la ley que vivió y cazó ilegalmente en los bosques reales de Sherwood en Nottinghan. Robaba a los representantes del Gobierno y de la Iglesia, defendiendo con un grupo de leales, escondidos en el bosque, la causa de los necesitados y oprimidos. Quitaba el dinero a los ricos y lo repartía entre los pobres y las personas de más escasos recursos.

Yo no se si Robin Hood era de izquierdas o de derechas pero eso de repartir entre los más necesitados el dinero de los ricos, me suena a discurso político actual generalmente de izquierdas, aunque cuando a uno le pides la bicicleta te dice que “nanai” que será comunista pero que la bici es suya y no se la deja a nadie.

De pequeño siempre quise ser Robin de los Bosques. Me encantaban sus películas que las he visto en cientos de versiones y me gustaba hacer feliz a los demás aunque fuera robando. Luego aprendí que es pecado y que el fin no justifica los medios aunque esto no lo practiquen los actuales gobernantes para los que un fin justifica cualquier medio para alcanzarlo.

Se ha anunciado que a los ricos, es decir a los que ganan 120.000 euros al año, les van a subir el tramo del IRPF al 45 o 47%. Según los datos de Hacienda son 170.000 contribuyentes, el 1,1% del total de declarantes. Una recaudación ridícula que sólo sirve para calmar a la izquierda porque no sirve para aliviar las cuentas del Estado. Donde están las grandes fortunas, las grandes indemnizaciones de decenas de millones de euros, los grandes sueldos de empresarios y banqueros. Que pasa con las SICAV Sociedades donde se esconden las grandes fortunas y cuyos beneficios cotizan al 1% mientras los cuatro duros de ahorro de los particulares cotizan al 19%. Y las Fundaciones focos de dinero para desgravar.

Siempre se le echa la culpa de los desastres económicos a los ricos, pero ha sido un columnista de “El Mundo”, Salvador Sostres, quien los defiende y con un duro análisis también le echa la culpa a los pobres cuando ha escrito: “Las crisis son siempre culpa de los pobres y las acaban pagando siempre los ricos, entre otras cosas porque son los únicos que tienen dinero para pagar” Su argumento, quizás no muy realista, es que “todos los pobres firman hipotecas como si firmaran autógrafos y se van de vacaciones con el crédito de la tarjeta Visa. Se han cargado la economía. No pueden pagar lo que deben y como siempre los que pagan son las rentas más altas y tienen que pagar aún más de lo que ya pagan para engordar las arcas del Estado”.

La ministra de Economía ha dicho una de las frases que pasarán a la historia como una broma en época de crisis económica. Dice que está convencida que las personas con mayor capacidad económica están encantadas de realizar un esfuerzo para contribuir a la reducción del déficit. Se lo habrá preguntado a cada uno o simplemente es una apreciación basada en análisis demográficos y fiscales.

El Robin Hood actual en España se llama Robin Zapatero y ha decidido emular al personaje histórico quitando el dinero a los ricos y repartirlo entre los “pobres” amiguetes socialistas, entre los miles de asesores, entre las ONG´s de la órbita del Gobierno. Y no digamos los miles de millones gastados en subvenciones a países sin futuro para nuestros intereses y que además se lo quedan los mandatarios y no llegan a los que iban dirigidos. Los pagos millonarios a los secuestradores y piratas africanos; los millones de euros al tripartito catalán para que se lo gasten en embajadas y más subvenciones al catalán y a los vascos para que aprueben los presupuestos y evitar las elecciones anticipadas; y el reparto continuo de dinero a los sindicatos que no paran de pedir para mantener la paz social.

El PNV apoyará la subida de impuestos vía IRPF pues no son de obligatorio cumplimiento para el PaísVasco que tiene sus conciertos especiales, aunque si lo sería para el común de los demás mortales. Y por segunda vez, sacará del atolladero a Zapatero y tendremos una discriminación fiscal entre todos los españoles. Y todo esto ¿a que precio?

Zapatero es un Robin de los Bosques distinto. Ha decidido quitar dinero a los pobres pensionistas y quedárselo para que le salgan las cuentas de los ricos del Gobierno que tiran el dinero a manos llenas porque como dijo la ex ministra “el dinero público no es de nadie”. Han dilapidado dinero a espuertas, debemos media España en deuda pública y para arreglarlo les quita el dinero a los pensionistas y a los pequeños ahorradores.

¿Hemos analizado lo que nos tocaría a cada español para pagar la inmensa deuda en la que nos ha metido el nuevo Robin de los Bosques? Parece ser que todo el dinero que generamos los españoles con nuestro trabajo durante dos años no llegaría para pagar los miles de millones de euros que debemos en deuda pública.

Sólo un ejemplo: un pensionista que cobra 1.500 euros no verá aumentada la pensión en 2.011 con lo que perderá poder adquisitivo por no adecuar la subida a la inflación que superará el 2% a final de año. Además, si sube el IRPF, le puede subir un tramo de la próxima declaración de la Renta con lo cual le descontarán más dinero de su pensión mensual. Si además tenía algún dinero ahorrado en el Banco, al cobrar los intereses le pagarán menos al subir las retenciones del 19 al 22 ó 24 %, según tiene pensado aplicar el Gobierno. En Octubre ha subido la luz y con la subida del IVA todos los productos que compre o gaste como el gas, la ropa o la comida serán más caros.

Yo que creía que nuestro Robin Hood era sólo el único existente pero me acabo de enterar que el jefe de Gobierno inglés, David Cameron y su Ejecutivo, podrían poner a la venta la mitad de los bosques británicos gestionados por el Gobierno durante los próximos años con el fin de recaudar fondos para afrontar la crisis que como en toda Europa, aún no se ha superado. Las ventas, según recoge la noticia, podrían afectar también a los considerados “bosques viejos”, como los de Sherwood, donde se desarrolla la leyenda de Robin Hood. Aunque la medida procurará que la iniciativa privada respete los bosques lo más posible, se podría cambiar la legislación y abrir a la iniciativa privada a otros proyectos que lleven consigo la tala de árboles y todo ello para beneficio de los ricos. Se podría decir que en todos sitios cuecen habas.

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