El Hospital de San Lorenzo

El actual Sanatorio de San Lorenzo fue en su concepción, sanatorio antituberculoso situado en la carretera de Guadarrama que fue proyectado por Rafael Bergamín y sufrió varias reformas hasta convertirse en hospital comarcal en 1.994.

Las obras comenzaron en 1.936 y quedaron interrumpidas, como todo, por la Guerra Civil con lo que los protagonistas y el propio proyecto tuvieron que modificarse.

El método de enfrentarse a las enfermedades pulmonares y especialmente a la tuberculosis, sufrieron una transformación creándose establecimientos sanitarios especializados en su tratamiento. El clima seco, soleado y muy aireado de la sierra de Guadarrama supuso un sitio ideal para su localización. Se crea una sociedad por varios ingenieros que pretendían socializar este tipo de hospitales a los que la clase menos agradecida no podía acceder ni pagar los largos y costosos tratamientos. El primer proyecto de estos establecimientos antituberculosos se realizó en San Lorenzo, hospital que se iba a llamar “La Solana” por su ubicación en los terrenos de “Prado Bardal”. Se instaló en la carretera de Guadarrama algo retranqueado, a media ladera, para dotarlo de la tranquilidad y el aislamiento necesario para el tratamiento de estas enfermedades. Se pensó incluso que contaría con su propia estación de ferrocarril. El entorno natural con un robledal y un bosque de pinos, su orientación y maravillosas vistas, hacía de la “Solana” el sitio ideal para su emplazamiento. Con la última reforma realizada por Francisco Fúster de la Mata se convertirá en el hospital de referencia para muchos municipios de la sierra.

Aunque en estas mismas páginas he criticado muchas actuaciones de los dos ayuntamientos y las promesas incumplidas de los políticos, especialmente con la reforma de la carretera de Guadarrama, no hay duda que ante esta realización no tengo más remedio que felicitar al Ayuntamiento de San Lorenzo y especialmente a la Comunidad de Madrid que han logrado culminar este proyecto de ampliación de un nuevo edificio de 7.700 metros cuadrados comunicado con todas las plantas del hospital. La zona de urgencias, siempre colapsada por el incomprensible mal uso que se hace de ella, se ha visto triplicada invirtiendo en el nuevo edificio 12 millones de euros. De este mal uso he sido, por desgracia, testigo de cómo una familia de inmigrantes estuvo dos horas esperando. Cuando el padre salió con una mano vendada cogió dos bolsas y a su hija con la misma mano vendada. ¡Que urgencia era esa!

Con el nuevo hospital de Villalba y esta ampliación no hay duda que se va a mejorar sensiblemente la atención sanitaria a los más de 93.000 vecinos de los 15 municipios a los que da servicio.

Como no podía ser menos en estos actos, a su llegada, la Presidenta de la Comunidad fue recibida por una veintena de personas del Comité de Empresa que gritaban “menos inauguraciones y más contrataciones” exigiendo un incremento de plantilla para cubrir bajas o permisos.

Me figuro que entre los miembros del Comité de Empresa del hospital, habría liberados sindicales que no sólo, no trabajan sino que además no van. Si lo hicieran a lo mejor se reducirían las contrataciones necesarias.

Esperanza Aguirre también inauguró un aparcamiento para más de 200 coches en Cercedilla y ha visitado las obras de un nuevo hotel en Navacerrada, junto a la Bola del Mundo, que se erigirá sobre las ruinas del Club Alpino que parece que ha sido esquilmado y no han quedado ni las cañerías.

Hospital, aparcamiento, hotel, temas importantes para la salud, la calidad de vida, el turismo y el ocio. No todo va a ser arreglar y ensanchar aceras.

(Rfª de los datos históricos: Arquitectura y Desarrollo Urbano. Tomo V)

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