El Veraneo y La Colonia.-VI
Para mí la parálisis de escribir en este blog ha terminado. Mis pocos días de relax, sin mantener contacto con los que me leen, se debe a un relajo necesario para ordenar ideas, manejar otras y decidir cosas que pueda contar.
Hoy 1 de septiembre huele a final del veraneo. Hoy para muchos el veraneo, que no el verano, ha terminado con el último día de agosto. Es cierto que los cambios escolares, las clases empiezan el día 8 de septiembre, impiden mantener a los niños más tiempo en el ocio, en la playa o en la montaña. Libros, ropa, asignaturas pendientes…. Recuerdo que mis veraneos llegaban hasta finales de septiembre donde el inicio del frío y las castañas caídas nos acompañaban en estos últimos días ya que en algún caso llegábamos a Madrid dos días antes de iniciar el curso en los primeros días de octubre.
El final del veraneo era en muchos casos sacar la ropa del otoño que se empezaba a notar, porque aquí en El Escorial, los últimos días de septiembre, después de la Romería, todo cambiaba. Las castañas caían, el frío empezaba a aparecer y el pueblo se quedaba semivacío ya que comenzaban las vacaciones de los vecinos del pueblo que también tienen derecho.
Yo pertenecía, como mi familia, a la llamada Colonia que veníamos verano tras verano a pasar casi tres meses en el pueblo. También en ese “veranillo” santificador que era la Semana Santa asistíamos a las procesiones y pasábamos unos días en nuestro querido pueblo de San Lorenzo. Como nosotros cientos o miles de familias venían a pasar el verano y convivir con los vecinos “gurriatos” o “caciques” en perfecta armonía. Como decía Alfonso Paso que vivía , escribía y pasaba grandes temporadas en San Lorenzo, lo que le gustaba no era el Monasterio sino mezclarse con la gente del pueblo.
Pero resulta que para una persona, cuyo nombre no quiero acordarme, estas familias que eran parte del pueblo durante varios meses, han sido calificadas hace unos días en Facebook, en un grupo de San Lorenzo, como “esos pijos que vienen todos los años”. Desconozco si esta señora es del Escorial o ha venido aquí a vivir de fuera. En cualquier caso sólo decirla que gracias a estos pijos que vienen al Escorial, el pueblo no se ha quedado anclado y ha conseguido muchas cosas de las que disfrutamos hoy día. El turismo no deja un euro en el pueblo, se lo dejan al Patrimonio Nacional. El dinero lo dejan los “pijos” que viniendo todos los años compran, pagan impuestos y crean puestos de trabajo. Yo me considero de estos pijos que han hecho mucho por el pueblo viniendo año tras año y ahora viviendo aquí, y le diría a esta Sra. o Srta que si es de San Lorenzo tiene que estar agradecida a los “pijos que vienen todos los años” y si no lo es, también. ¿Qué le parecería si yo también utilizara el Facebook para insultarla a Vd. o a cualquiera que viene a este pueblo a gastarse el dinero? La recomiendo que estudie un poco de educación y respeto hacia los demás. Me abstengo de calificarla.
(continuará)
