El Molino de Papel

El Molino de Papel

Dejemos al “Veraneo y La Colonia” que siga recordando y cambiemos de tema para informar de una magnífica idea llevada a cabo en San Lorenzo.

Leo en la revista “Apuntes de la Sierra” que dirige Marisa Ortega, por cierto, revista que alienta lo cultural de forma entretenida y muy bien editada, un artículo titulado Carlos, un buen librero. Se refiere a Carlos Mosquera que es el propietario de la librería Antonio Azorín, situada en la calle Joaquín Costa en pleno centro de San Lorenzo.

Siempre me han gustado las librerías con carácter y especialmente de antiguo desde aquellos días en los que íbamos a vender algún libro a La Felipa en la calle de los Libreros. Era la que mejor trataba a los estudiantes en aquellas librerías de papel viejo como las llamábamos. Era un pequeño banco casi una casa de empeños porque luego, más caros, había que recuperar alguno de los libros vendidos. Pero no hay duda que nos sacaba de algún apuro dinerario.

Me gusta leer libros en papel y no en estos modernos e-book, o libros enlatados que me marean y no consigo hacerme con ellos. No suelo faltar a la Feria del Libro Antiguo en el Paseo de Recoletos y de vez en cuando me acerco a la Cuesta de Moyano. Me gusta el olor de los libros en papel y especialmente los antiguos y libros viejos (existen las llamadas librerías del viejo) bien editados, en buen papel y mejor encuadernados con sus letras y decoraciones en oro.

Y todo viene al caso por defender y ampliar la idea que tuvo Carlos en las pasadas Navidades de abrir uno de los kioscos de Floridablanca y vender libros en la calle. Otros kioscos venden vino o cerveza, churros, chuches o helados, pero Carlos se arriesgó y decidió vender libros y montar un trocito de la cuesta de Moyano en San Lorenzo. Con el buen tiempo ha decidido abrir todos los fines de semana su “Molino de papel” precioso nombre para una bonita idea.

Kiosco 9

El kiosco ha pasado por muchos derroteros. Yo recuerdo cuando era de La Martina, madre del pintor y escritor Adolfo Ruiz Abascal y la recuerdo con su blanquísimo delantal al frente de su pequeño negocio que más tarde ampliaría desplazándose frente al Mercado. Varios bares han pasado por el kiosco de madera y hasta un alquiler de bicicletas para hacer turismo por el pueblo y que pronostiqué, que dada nuestra orografía, sería difícil que tuviera éxito.

La idea de una librería a la calle en Floridablanca, me ha recordado a la de San Ginés, en el callejón del mismo nombre  junto a la iglesia, que aunque sólo se dedica al “viejo” se nutre de los mismos mimbres que este kiosco librero de San Lorenzo.

 

Libreria_San_Gines_2014-02-10

Me ha gustado la idea y aunque sea una fantasía me gustaría que los cinco kioscos de Floridablanca se llenaran de libros y fuera en verano una pequeña “cuesta de Moyano” en San Lorenzo. Para bares y terrazas ya tenemos suficientes.

Un pensamiento en “El Molino de Papel

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