Alfredo, Cornelia y Esperanza

En este paseo semanal que hacemos por los acontecimientos políticos y por segunda semana consecutiva, Rubalcaba ha vuelto a ganar la carrera. Páginas, televisiones y tertulias políticas consiguiendo oscurecer, mediáticamente hablando, la artoplastia que ha sido realizada en una rodilla  a S.M. el Rey.

La razón ha sido la frase pronunciada ante sus devotos partidarios andaluces llena de ternura y cariño hacia sus fieles seguidores socialistas: “A partir de ahora llamarme Alfredo”. Le han dicho de todo por esta frase tan cercana a los suyos y que yo aplaudo. ¿Por qué no le van a llamar por su nombre? Algunos malintencionados le han llamado “Adedo”. Si llamamos Pepiño a un ministro de Fomento, Fernando a todo un campeón de F-1º Raúl a un gran futbolista  como no vamos a llamar por su nombre a todo un vicepresidente, Ministro del Interior, Portavoz  y candidato a Presidente de Gobierno. A la gente importante se la conoce por su nombre. Plácido Domingo es Plácido para los amantes del “bel canto”; Adolfo Suárez es Adolfo para muchos y Di Stéfano es Alfredo para los madridistas. Y a Rubalcaba hombre importante donde los haya, hay que llamarle Alfredo a secas, sin el Pérez ni el Rubalcaba que está muy depreciado. Dejar por una temporada aparcado a Rubalcaba y que Alfredo comience una nueva era llena de prosperidad. Él tiene la receta según ha confesado públicamente.

La segunda noticia que ha causado preocupación e inquietud, ha sido el “pepinazo” lanzado desde Hamburgo por una tal Cornelia, la que manda en la Sanidad de este estado, culpando a nuestras hortalizas de la epidemia de la bacteria E. coli, tremendamente tóxica y virulenta, que está causando muertes y centenares de enfermos  graves por la ingestión, dicen, de los pepinos españoles. Durante más de una semana los mercados europeos, Rusia y algunos Países Árabes han prohibido la venta de nuestros productos, causando la ruina y un daño irreversible a los agricultores dedicados a su comercialización.

Durante una semana, el Gobierno ha estado prácticamente callado, haciendo declaraciones tibias para no molestar a la Sra. Merkel. Ni Agricultura, ni Sanidad, ni Consumo, ni Exteriores han tomado el toro por los cuernos y han defendido nuestros intereses poniendo a la Sra Cornelia y a la Merkel en su sitio y pidiendo daños y perjuicios para compensar a nuestros agricultores. ¿Dónde estaba Zapatero? ¿Es que nuestro Presidente en funciones, “está ejerciendo de reina madre” como ha dicho con gracejo Carlos Herrera?

Mucha gente ha echado de menos a la ex vicepresidenta Mª Teresa Fernández de la Vega que alguna vez los puso encima de la mesa. Y no digamos a Loyola de Palacio (q.e.p.d.) defensora ante la U.E. de nuestra agricultura como nadie lo ha hecho. Seguro que hubiera declarado la “guerra” a Alemania. Muchas veces los tuvo que poner encima de la mesa en defensa de nuestra agricultura.

Tampoco la oposición y especialmente Rajoy ha estado fino en esta ocasión. Si no sale a la palestra Zapatero y sus ministras de cuota, tenía que haber salido el jefe de la oposición  a dar la cara en defensa de nuestros intereses se enfadara quien se enfadara o ¿es que la Sra. Markel no sale todos los días en defensa de Alemania ante la U.E. aunque se enfaden Portugal, Grecia, Irlanda y no se sabe si España? Alemania se ha precipitado y ahora deberá pagarlo por el perjuicio causado a los agricultores españoles.

Parece como si a nuestros  políticos les “importara un pepino”  todo este problema  de los pepinos.

La tercera preocupación debe ser la de Esperanza y me refiero a Esperanza Aguirre que como representante de todos los madrileños lo debe estar pasando mal. Llegar todos los días a su despacho, como lo hacen miles de madrileños a su trabajo o a las viviendas  de la zona,  asomarse al balcón de la Casa de Correos y ver ese campamento de tribus urbanas en una plaza tan emblemática como es la Puerta del Sol le debe causar un desasosiego qu no la deje dormir. Espero que todas las noches cuadrillas de fumigadores, desinsectadores y desinfectadores lucharán a brazo partido con las pulgas, chinches y alguna rata que han tomado la plaza y sus aledaños, atraídas por la porquería existente en la zona.

Campamentos como los de los indios de las películas del oeste son más ordenados y organizados que este de Sol. Desaparecidos los tres colectivos del Movimiento 15-M, especialmente la plataforma Democracia Real Ya, sólo han quedado los antisistema, anarcos, la nueva tribu Quechua, okupas, feministas o libertarios a los que se han unido, palestinos, sirios, marroquís y saharauis que noche tras noche organizan broncas y peleas que suelen ser zanjadas por una patrulla de policía. La policía parece sólo ha quedado para esto y no para actuar como debe hacerlo. La noche se hace además de conflictiva, peligrosa pues La Puerta del Sol se ha convertido en un pasadizo intransitable lleno de recovecos en los que se vende droga. Un miembro de la “comisión de infraestructuras” del campamento, admite la posibilidad de que algún día “le peguen un navajazo a alguno”. Los infiltrados de la Policía han declarado que tiene fichados a muchos de los acampados como personas muy violentas y que han participado en muchas manifestaciones que acabaron a palos o con rotura de escaparates y heridos de ambos bandos.

Creo que no es todo echarle la culpa al Ministerio del Interior y a su Ministro, más ocupado en su campaña personal y en insultar al PP que en el de cumplir con su deber. ¿Qué hace Gallardón? ¿Por qué no utiliza a la Policía Municipal para desmantelar el campamento que más parece una comuna hippie que una acampada seria y reivindicativa? No sé si sería legal aunque creo que están vulnerando varias leyes municipales. Desalojan los botellones por invadir espacios públicos y son incapaces de hacerlo en la Puerta del Sol. O si no es legal tampoco pasa nada. Estamos en un país en el que el Ministro del Interior se salta a la torera varias leyes e incumple el mandato de un juez y aquí no pasa nada.

Cada día que pasa la situación es más compleja. A los ya instalados y a las malas condiciones higiénicas se han unido “indignados” de toda España. Habría que recordar la epidemia de E-coli que preocupa a Europa para no cumplir con las mínimas condiciones higiénicas y que parece que se trasmite entre humanos.

Inseguridad, plagas y suciedad, peligro de incendios por el alto voltaje utilizado, imagen nefasta de Madrid y perdida de negocio para los comerciantes son el resumen de lo que está ocurriendo.

Por el bien de todos desmantelar el campamento y jugar a protestar y reivindicar lo que queráis dentro de las líneas marcadas en democracia.

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