El Panteón de los Reyes y el de los Infantes en el Real Monasterio de San Lorenzo del Escorial es un cúmulo de anécdotas y de mucha de la Historia de España ya que en ellos, excepto dos, están enterrados todos los Reyes de España desde Carlos V. Sólo Felipe V que decidió que fuera enterrado con su segunda esposa Isabel de Farnesio en la Colegiata del Real Sitio de la Granja de San Ildefonso y Fernando VI, su hijo, que decidió que fuera enterrado en el Real Monasterio de las Salesas, monasterio que fue fundado por su esposa Bárbara de Braganza no están enterrados en este Panteón Real.
Cuando Felipe II decidió construir la gran fábrica del Monasterio, tres fueron las grandes finalidades de su obra: conmemorar la victoria en la Batalla de San Quintín; erigir un Panteón Real y construir la vivienda-palacio del Rey. Todas las demás utilidades y necesidades vendrían por añadidura y necesidad: Convento, Basílica, Seminario, Colegio, Biblioteca y Museo. También podríamos añadir Farmacia, Hospital con su Galería de Convalecientes y Huerta.
Aunque inicialmente Felipe II tuviera in mente realizar el Panteón Real, fue su padre Carlos I de España quien le encomendó cuanto….. tocaba a su sepultura y al lugar y parte donde su cuerpo y el de la Emperatriz y Reina… habían de ser puestos y colocados…. Su deseo no se realizó hasta Felipe IV, aunque ya en época de Felipe III se iniciaran las obras para dar decoro al enterramiento de los Reyes españoles.
Analizar el Panteón de los Reyes y el de los Infantes es como todo en el Monasterio, casi desarrollar un libro. Desde la Historia de los Reyes e Infantes enterrados, a su arquitectura como una pieza barroca distinta del conjunto berroqueño pero unida a él por el cordón umbilical del corto pasillo que desde la Basílica conduce a la ante-sacristía.
Nada menos que una puerta de ébano, palosanto y caoba abre la entrada a la escalera que conduce al Panteón Real de planta octogonal. Adornos de luces, bronces angelotes, escalera y pilastras de mármol, y una maravillosa araña de bronce dorada realizada por Virgilio Fanelli de 2 metros de alto y 24 brazos decoran el Panteón.
Como recoge el ABC se cumplen 70 años de la muerte en una habitación del Gran Hotel de Roma de S. M. Don Alfonso XIII. Su hijo, Don Juan de Borbón, prometió que sus restos reposarían en su patria a la que tanto quiso y en el Panteón Real de San Lorenzo del Escorial y 39 años después pudo cumplir su promesa. Hasta entonces sus restos reposaban en la capilla de San Diego de Alcalá en el templo español de Santiago y Montserrat en Roma. Recuerdo las imágenes de Don Juan pidiendo la venia a su hijo Don Juan Carlos para entregar los restos de su padre al prior del Monasterio y tras cuadrarse ante su hijo pronunció aquellas palabras de “Majestad, misión cumplida”.
Aún quedan tres sepulturas vacías y sin nombre que corresponden a Don Juan de Borbón y Doña María Mercedes padres de Don Juan Carlos y a su abuela la Reina Victoria Eugenia cuyos restos se enterraron el pasado año después de permanecer 25 años en la Sala llamada el Pudridero desde su entrada en el Monasterio en 1.985 hasta su sepultura definitiva en el Panteón Real. Los restos de los padres de D. Juan Carlos deberán cumplir los 25 años preceptivos en el Pudridero antes de reposar definitivamente en el Panteón. Es decir actualmente se encuentra completo y habrá que realizar obras de reforma si los actuales reyes españoles quieren que sean allí enterrados.
Dentro de la mucha historia y anécdotas de los Panteones Reales se cuenta la de la posible muerte del Marqués de Borja, cuando como intendente de la Real Casa y del Patrimonio, tuvo que presenciar y actuar de notario en el acto de apertura del féretro de un personaje real para ser enterrado en el Panteón de Infantes. Una fatídica mariposa negra, salió al quitar la tapa de zinc y le picó creándole una enfermedad mortal que terminó con su vida ejemplar y de amor a nuestro pueblo.
