En la anterior colaboración dedicada a las muchas personalidades que han vivido o viven en nuestros dos pueblos escribía unas líneas sobre el pintor e ilustrador Pedro Mairata. Había conocido su amor por El Escorial y su colaboración en las fiestas y semanarios del pueblo, llegando a la conclusión de la necesidad de realizar una enciclopedia que recogiera pequeñas biografías de todas esta personalidades y sus aportaciones a nuestros dos pueblos.
Pensando en esta enciclopedia virtual de ilustres personalidades, he topado con un artículo muy bien documentado sobre los dos hermanos, Joaquín y Serafín Álvarez Quintero y me he enterado de casualidades que afectan a mi familia y cosas muy curiosas de su dilatada vida. Por ejemplo, puedo contarles que vivieron toda su vida junto a la casa de mis padres. Los hermanos Quintero vivieron hasta su muerte en el nº 76 de la calle Velázquez de Madrid y nosotros vivíamos en el nº 70. Jamás conocí que habíamos tenido a tan ilustres vecinos aunque con alguna diferencia de años.
En 1.945, año en el que yo nací y coincidiendo con el primer aniversario de la muerte de Joaquín, se descubría por el Alcalde de Madrid, en la casa donde vivieron, una de las más bonitas y valiosas lápidas de Madrid costeada por suscripción popular y realizada por el gran escultor Mariano Benlliure. El Alcalde de Madrid era D. Alberto Alcocer abuelo de mi mujer y de las manos de Benlliure salió la preciosa imagen actual de la Virgen de Gracia.
Fuenterrabía en la Costa Vasca y San Lorenzo del Escorial en la sierra madrileña, serían los escenarios veraniegos de los dos hermanos. La casa del Escorial, una villa recoleta y no muy lujosa, salvada hoy día de la piqueta de la especulación, tiene entrada junto a la plaza de los Alamillos y por el Paseo Carlos III frente a la entrada de la Herrería. En “Villa Consolación” frente al bosque de la herrería, el silencio y la tranquilidad de nuestro entorno ayudó a su creación literaria. En este hotel de joven he jugado muchas veces al ser comprado por un gran amigo de mis padres.
Como curiosidad el 18 de julio de 1.936 les pilló en San Lorenzo igual que a toda mis familia. Ellos consiguieron vivir y algunos de mi familia no. Serafín falleció en 1.938 y Joaquín en 1.944 siendo enterrados en la Sacramental de San Justo en el Panteón familiar. Allí también están enterrados mis padres. Son muchas coincidencias y curiosidades.
San Lorenzo no les ha olvidado y les recuerda dedicándoles una calle, como ocho pueblos mas de la Comunidad de Madrid, en la zona alta del pueblo. Un soberbio y precioso monumento lo hace en el parque del Retiro madrileño.
Escribieron firmando siempre en plural, hasta el punto que aunque murió Serafín antes que su hermano, Joaquín siguió escribiendo y firmando como “Hermanos Álvarez Quintero”.
El Madrid que acepta a todo el que viene, no podía ser menos con los Álvarez Quintero y aquí fue posible que unos andaluces de Utrera (Sevilla) triunfaran, aunque no sin esfuerzo.
Cerca de doscientas cincuenta obras de teatro de su peculiar estilo fueron interpretadas en los teatros españoles y un centenar traducidas hasta en doce idiomas. Algunas llegaron a Nueva York como el Genio Alegre o El Centenario y se adaptan a ópera y se representa en varios países. La Reja, La buena sombra y tantas otras que recorrieron todos los teatros madrileños siendo Manantiales y Nidos sin pájaros una de las últimas comedias estrenadas en 1.944, el año que fallecía Joaquín Álvarez Quintero.
Su gracejo, salero y gracia andaluza les hacía escribir cosas como estas:
En una floristería entra un señor y pregunta por el precio de unas flores:
-Le advierto que las flores son caras- comentó la dependienta.
-Perdone señorita, yo creía que las caras eran flores en esta tienda.
Creo que deben figurar en nuestra enciclopedia de hombres ilustres ¿o no?
Nota: Datos del artículo de Luis Miguel Aparisi Laporta

Muy interesante apunte sobre mis queridos paisanos. Gracias Jesús!