¿Por quién doblan las campanas?

La mañana del pasado sábado día 2 de Abril, aparecía nublada y gris, no sólo por el tiempo meteorológico, sino porque tenía que asistir a la Junta de la comunidad de vecinos a intentar impugnar una derrama importante. Sabía que me iba a enfrentar a algunos vecinos pero me daba igual. Lo tenía decidido.

Todo me parecía mustio, pesimista y apagado.

Sobre las diez treinta de la grisácea mañana, las campanas de muchos pueblos y ciudades comenzaron a repicar con un sonido que no me parecía conocido y bajé a preguntar a la calle. El tañer de las campanas era cada vez más fuerte y más alegre. La señora del 5º preguntaba si era un terremoto o un tsunami y el del kiosco de periódicos decía que tocaban a misa. Al cabo de un rato de incertidumbre y de tensión por lo que pudiera estar pasando, me acerqué a un barrendero que limpiaba las calles con un “pinganillo” en el oído para preguntarle – ¿por quien doblan las campanas? y amablemente me dijo:

   -Pues no lo sé señor, pero en la radio se está diciendo que Zapatero no se presentará a las elecciones generales del próximo año.

Tras darle las gracias entendí la alegría desbordante que la noticia había producido. Las campanas eran volteadas no por los monaguillos de las iglesias, sino por gente del pueblo llano, esa que los socialistas llaman ciudadanía, que se alegraban de la noticia y querían contagiar a los miles de parados, a los agobiados por las hipotecas y a los pensionistas. Querían ver en la noticia una posible salida a sus males.

A Zapatero unos le habían pedido que dimitiera. Otros que convocara elecciones. Unos que dijera de una puñetera vez si se presentaría a las elecciones generales y algunos que nombrara de una vez por todas a Rubalcaba como su sucesor. Pero lo que todos pedían, es que no jugara más con los españoles y que decidiera su futuro. Por fin ha anunciado la buena nueva. Una noticia que esperaba España y que agradecemos.

Es una buena noticia pero, como casi todas, vienen acompañadas de una mala: Zapatero sigue hasta el fin de la Legislatura. Ha renunciado a ser candidato pero de aquí al final de Legislatura puede hacer mucho daño con el B.O.E.

En la reunión del Comité Federal Socialista en la que anunció la esperada noticia, nadie de los presentes lloró ni expresó sensaciones de pesar, pero tampoco dada la reunión, se atisbaron sensaciones de alivio por la decisión. Algunos lo expresaron a la salida pero eso sí, “of de record”. El jefe del Ejecutivo señaló en la reunión, que ahora el PSOE deberá activar “cuando corresponda” los mecanismos para designar a la persona que encabezará las listas para las próximas elecciones. Miedo me da. Mientras el país está parado, roto y en quiebra, varios ministros se van a jugar a “primarias” haciendo, seguro, dejación de sus funciones.  Su participación debería exigirles su renuncia al puesto de responsabilidad política que ostentan. En caso contrario estarían a tiempo parcial o harían dejadez de sus funciones para que otros se ocuparan de ellas. Venga quien venga, si es del actual gobierno, nos llevará a la ruina porque todos los candidatos a presidente han sido corresponsables de nuestra actual situación. Cayo Lara, coordinador general de IU, ha comentado que le da igual quien le suceda, porque ninguno de los posibles candidatos, tanto del Gobierno como del partido, ha cuestionado las políticas del Zapatero.

Esperanza Aguirre ha comentado que “el socialismo fracasa cuando se le acaba el dinero de los demás”. Mientras el Estado tenga dinero sus políticas sociales son “las mejores” pero si el dinero se acaba dicen, que los socialistas hacen lo que tienen que hacer y deben todo lo que hacen. Esta situación en épocas de crisis se hace insostenible. Nos libramos de Zapatero pero no de este socialismo trasnochado, brutal y fuera de sitio.

España ha quedado muy mal parada en las esferas internacionales y no digamos dentro de nuestras fronteras. Nos deja a nuestro país roto y con muchas dificultades para su arreglo en los próximos años, aunque su partido, el PSOE, tampoco va a quedar bien parado.

La próxima situación será la siguiente: Después de las elecciones primarias que va a producir una guerra interna de cuchillos largos, al PSOE lo representará un presidente y un candidato a presidente. Dualidad difícil de entender que les traerá importantes problemas y consecuencias. Su nefasta gestión llevará a su partido al nivel más bajo de su historia. Carrascal acierta en su columna al decir que Zapatero “ha ido quemando sucesivamente a la gente más valiosa que él, que era mucha, y rodeándose de nulidades” y así ha dejado el partido.

Sólo podemos agradecer a Zapatero que no se presente como candidato pues no pasará a la historia como un buen presidente sino por sus equivocadas políticas, sus rectificaciones, sus medidas económicas y sus leyes que han enfrentado otra vez a las dos Españas.

Quedan muchos días para marzo, mes de la generales y todavía nos puede hacer mucho daño. Por eso lo mejor es que se vaya a su casa y convoque elecciones para que el pueblo decida sobre su gestión y sobre quien quiere que le suceda. Estamos peor que Portugal que la dimisión del Presidente ha llevado como es natural a elecciones generales en el país vecino. En el nuestro se va pero no convoca elecciones.

No se si deberíamos creer al presidente de Gobierno que más nos ha mentido. Si dice la verdad, seguro que es mentira y si miente jamás llegará a ser verdad: esa es su personalidad. Ojo que a lo mejor miente y se presenta a un tercer mandato inventándose cualquier excusa.

Se pregunta Carrascal en su columna del ABC: ¿que  hemos hecho los españoles para merecer todo esto? Pues elegirle. Aunque ya verán ustedes como pronto empezaremos a oir. “Yo no lo voté”.

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