Los pijiprogres

Dice una vieja teoría anarquista que “todo político perteneciente a una fuerza dirigente de izquierda, desde el momento que ocupa un cargo de cierta relevancia, experimenta un permanente desplazamiento hacia la derecha en cuanto a costumbres, gustos, diversiones, preferencias, amistades, vestimenta, formas de lucirse, etc. Este cambio de actitud suele incrementarse de forma directamente proporcional a la importancia y categoría del puesto al que ha sido promocionado”.

Como ejemplo evidente de dicha tendencia, podríamos citar a don José Blanco López, actual Ministro de Fomento.

Nacido en Palas de Rei (Lugo) y de familia muy humilde, estudió el bachillerato en un instituto de Lugo para matricularse posteriormente en la Universidad de Santiago, estudios que abandonó en primer curso con algunas materias pendientes.

Políticamente, se vinculó al PSP de Tierno Galván y a continuación al PSOE en 1.978 y, curiosamente, se presentó en dos ocasiones-1.991 y 1.995-a las elecciones municipales para ser alcalde de su pueblo y no lo logró, quedándose en simple concejal de la oposición.

La teoría de la “traslación izquierda-derecha”, se manifiesta con toda claridad en este personaje, que no sólo dispone de un fantástico e ilegal dúplex a orillas de la Ría de Arosa, otro en Majadahonda, dos coches de alta cilindrada y un utilitario, tres personas de servidumbre, una cuenta corriente bien saneada y una opción de lujo para la escolarización de los hijos.

En efecto, el matrimonio, optaron por el elitista British Council de Somosaguas para matricular a sus dos hijos, María y Pedro. En dicho colegio, al que acude lo mas granado del pijoterío nacional, la educación de un alumno cuesta cada trimestre 3.873 y 6.545 euros la pareja. Lógicamente, la educación es bilingüe español inglés (nada de gallego) y la asignatura Educación para la Ciudadanía, no se imparte; pero eso si los hijos del Ministro, comparten aulas, recreos, excursiones y mesa y mantel con los niños de Eugenia Martínez de Irujo, Mariano Rajoy, Genoveva Casanova, Eduardo Zaplana, Michel Salgado, Álvarez Cascos y un largo etc. de la derecha nacional.

¿Qué pensarán del nivel de vida y costumbres burguesas de este Ministro los miles de ciudadanos que no cobran desde primero de enero y no tienen derecho a los 420 euros del subsidio perteneciendo a un partido en cuyas siglas figuran la “O” de obrero y la “S” de socialista? ¿Que ha sido de aquel Código de buenas costumbres del Primer Gobierno Zapatero, que tenía vetada cualquier señal de ostentación?

 

 

Y todo esto sin haber llegado a terminar 1º de Derecho. ¿Si hubiera llegado a terminar la carrera que sería hoy?…. Pues seguramente un pobre funcionario.

(Esta historia figura en Internet por lo que ni yo ni los editores tenemos nada que ver en sus afirmaciones).

Miguel Ángel Rodriguez, portavoz del PP con el Gobierno de Aznar califica en su libro “Así habló Zapatustra” a esta nueva clase socialista, autollamada progresista, como la Pijiprogresía y a los que la practican los llama “pijiprogres”. Dícese de los progres que tienen gustos de lo mas pijo. Es una casta que lo mismo ataca a Aznar por sus abdominales que se apuntan a los gimnasios para poder imitarlo, como el pobre Gómez que pretende ser presidente de la Comunidad de Madrid. Critican los pelotazos de la derecha y vemos a Bono con más caballos que la Yeguada Militar y más pisos que el Pocero.

Es una nueva clase social que ataca a los millonarios y resulta que su más alto representante, Felipe González, es íntimo de Slim, el mexicano más rico y poderosos del mundo y con el que tiene, supuestamente, cuantiosos negocios. Es la traslación de izquierda a la derecha pero sólo en lo que el pijoterío defiende. Claman a todos los vientos que ellos no son capitalistas y sus vidas se rigen por los mismos principios capitalistas que los de la derecha.

La crisis no hace merma en ellos pues los restaurantes, las mariscadas, los cruceros y los viajes a Nueva York están llenos de estos “pijiprogres”. Los empresarios “ricos de la derecha” están más preocupados por pagar la nómina de su plantilla que asistir a estos saraos.

Por supuesto que tienen derecho a amasar dinero y a gastarlo en lo que quieran pero que no ataquen a los demás y que se miren el ombligo. Sólo ellos tienen razón y si les llevas la contraria o denuncias la situación económica actual te llaman antipatriota o “tonto de los cojones” como hizo Pedro Castro el alcalde de Getafe.

El pijiprogre existe en todos lados. Vayas donde vayas te los encuentras en los spas, jugando al padel o en el Club de Campo, defendiendo las ideas progre-socialistas y actuando como pijos de derechas. Envían a sus hijos con los hijos de los “borjamaris” de derechas y juegan al golf deporte hasta ahora exclusivo de los “fachas”. En conclusión son rojos de derechas.

Si van a los mismos restaurantes, hacen los mismos viajes, usan los mismos o mejores coches que los de la derecha, ¿en que nos diferenciamos unos de otros? Pues sólo y nada menos en que unos defienden el aborto, la distribución de la riqueza (de los otros claro), la igualdad del hombre y la mujer, cosa consustancialmente imposible, en que sólo ven y atacan a las dictaduras de derechas nunca a las de izquierdas, aceptan la destrucción de la familia y la desaparición de los crucifijos y apoyan la libertad religiosa desde una laicidad sólo para las demás religiones y no para la católica a la que pretenden hacer desaparecer. Abominan de los americanos y viajan a Nueva York, a Miami o a Orlando con los niños. Odian a Sarkozy, a Merkel y a Cameron y defienden y les caen simpáticos los Castro, los Chavez o los Evo Morales.

Entre todos ellos florecen los cooperantes de las ONG,s cercanas al Gobierno y aparece Vilalta, uno de los tres voluntarios que fue secuestrado por piratas somalíes y pide una indemnización y reconocimiento como víctima del terrorismo.¡Tendrá cara el tío!

Desconocemos el coste exacto pagado por la liberación pero parece que se acerca a los cinco millones de euros sin contar otros gastos, que fueron pagados con cargo al erario y los impuestos de todos los ciudadanos. Este hombre pertenece a los muchos pijiprogres catalanes que se van de vacaciones a países exóticos en plan “solidario” por unos días y además de vacaciones gratis, cobran y tienen tema de conversación para todo el año.

 

Un pensamiento en “Los pijiprogres

  1. Sergio Jiménez

    Muy querido Don Jesús: ¿Necesita alguna prueba más de que son una casta? Que los retoños y vástagos jueguen juntitos en esos colegios de calderilla, casi una ONG de medio pelo. Esta panda de neoburgueses (tanto a babor como a estribor) son todos tripulación del mismo barco; han encontrado en la «politica» (necesariamente con comillas) su medro y no lo que siempre habiamos pensado que era la Política (ahora sin comillas). Disponen de nuestros medios, de nuestros recursos, de nuestro dinero, amparándose en una cosa llamada «democracia» que para ellos debe ser algo así como el Espiritu Santo, pero que para el resto de los españolitos de a pié no es sino la continuidad del franquismo más infame, sólo que ahora multiplicado por 17 autonomías, con sus ministrillos, choferes, alguaciles. Escriba, querido amigo, sobre los privilegios de esta chusma; sus planes de pensiones, su escandaloso derecho al paro, a la jubilacion sin cotizar como los demás. Se han blindado a sí mismos, han corrompido incluso a los medios de información, para que todas sus tropelías queden bajo tierra.
    Un cordial saludo.
    Sergio Jiménez

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