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Ya están aquí

Cumpliendo con su calendario, han llegado unos días antes de Semana Santa para endulzarnos los días hasta que se celebre la Romería de la Virgen de Gracia. Después marcharán a su tierra y volverán por Navidad para traernos sus delicias de almendra en forma de turrón.

La profesora le pregunta a Juanito:

-A ver Juanito que son los valencianos.

-Señorita: los valencianos son los helados que venden en El Escorial.

Las risas y carcajadas de los compañeros se pudieron oir hasta en el patio de recreo y la profesora castigó a Juanito por no saberse la lección de geografía. Pero Juanito tenía razón; él sólo conocía a Los Valencianos, esos heladeros a los que compraba helados durante los veranos en San Lorenzo del Escorial.

Hay cosas agradables que recordar y todavía más si esos dulces recuerdos de niño, como los helados, los sigues saboreando hoy día después de más de sesenta años y fabricados por los hijos y familia de los que fueran sus fundadores.

Unos días antes de Semana Santa, llegan puntualmente a San Lorenzo las familias que desde hace muchos años nos endulzan y engordan los días, fabricando esos deliciosos helados, la refrescante horchata de chufas y el sano y granizado zumo de limón. Según mis datos, que creo ciertos, Lázaro y Fernando, dos  hermanos alicantinos, recalaron en San Lorenzo del Escorial allá por 1.942. Lázaro, casado con Teresa, venía de trabajar en la fábrica del whisky DYC en Segovia, la fábrica de Nicomedes García, donde también se hacía el Anís Castellana. Desconozco porqué se instalaron aquí los dos hermanos pero se lo agradezco de corazón por los buenos ratos que nos han hecho pasar y aunque desde la distancia de su tierra, seguimos pasando.

En aquellos primeros años recorrían las calles de San Lorenzo con sus heladeras al hombro llenas de ilusiones y helado de vainilla, chocolate y polos de chufa; primero andando con la heladera al hombro y después en bicicleta y con carrito de madera que empujaban desde La Lonja del Monasterio o desde la Plaza de Cruz, hasta su cuartel general en la calle Medinaceli. Más tarde se motorizan y sustituyen sus largos paseos andando con su heladera al hombre por los mismos paseos pero con carritos de motos. Desaparecían a finales de septiembre para ir a hacer turrón a Alicante y regresar por Semana Santa. Hoy traen el turrón, magnífico por cierto, a la tienda que tienen en la calle Juan de Leyva, que en verano es heladería y en invierno, los días de Navidades, se convierte en turronería.

Yo vivía en verano en el Plantel, en la calle de Coronel de Diego y aunque la guerra diaria de mis padres era que durmiéramos la siesta después de comer, la verdad es que no nos acostábamos hasta que se oía la voz de Lázaro o de Fernando, pregonando los helados de vainilla, la horchata o el limón granizado. Comprábamos un helado y ya podíamos ir tranquilos a dormir la siesta. Los helados de galleta, llamados de corte, se servían con un instrumento sencillo y original. Colocaban una galleta de vainilla y bajaban una palanca hasta que el grosor coincidiera con el precio que habías solicitado. Después lo rellenaban de helado con una paleta y terminaban la operación con otra galleta, quedando un helado de corte o tipo sándwich. Se apretaba la palanca del aparato hacia arriba y salía el helado listo para degustar.

Recuerdo a los chicos que vendían los helados en la Lonja o en la Herrería. Llevaban chaquetilla blanca y un gorrillo, blanco también, tipo marinero que recordaban a las películas americanas de Fred Astaire y la Rogers.

¿Quién no ha visto un carro de Los Valencianos en la plaza de la Cruz o en la Lonja frente a la puerta del Monasterio? En ellos se anunciaban los helados del día: limón, mantecado, polo de chufa, coyotes, horchatas y limón granizado. ¿Se acuerdan de la moto tirando del carro, que desde la Lonja subía por la calle del Rey para ir a encerrar en la calle Medinaceli?

Desde mi peculiar perspectiva, no se concibe, o al menos yo no concibo, la vida del Escorial en primavera, verano y ahora también en Navidades, sin los helados, horchatas, granizados o turrones de Los Valencianos.

El partido

Pensaba que iba a ser un día interesante o al menos entretenido. Si la mañana no había sido de las mejores, la tarde se preparaba, al menos a partir de las ocho, como una de las que muchos recordarían toda su vida. El Barcelona se enfrentaba al Real Madrid y se jugaban la Liga en el Nou Camp. La gente había olvidado por unos momentos el paro, la economía, la prima de riesgo, Argentina, la Bolsa por los suelos…Sólo se pensaba en encender la televisión y ver a su equipo favorito como ganaba «el partido del siglo» de este mes. Yo lo tenía planeado. Mi sangre atlética me hacía no decantarme por ninguno ya que unos me caen mal y los otros peor. Sabía que las calles estarían vacías, los bares a tope y las casas de los que tienen Canal + llenas de amigos que irían a merendar y verlo por la «patilla». Y así fue. Tendría que tomármelo con calma y bajar a las siete o siete y media al bar para poder coger sitio y ver el partido entre madridistas, cosa que no me apetecía mucho, pero había que verlo pues necesitamos cosas como estas para seguir viviendo.

Cuando todo esto pasaba por mi cabeza una importante e inesperada diarrea me dejó en casa compuesto y sin Canal + pues hace muchos años que prometí no pagar por ver la televisión. Ante tan anómala situación, decidí quedarme en casa con una manzanilla por toda comida. Como hay que ser positivo pensé en que a lo mejor era la única persona que no veía el partido y me darían una medalla o una televisión de 32 pulgadas como premio. Puse la radio y entre ida y venida me enteré que el Real Madrid había ganado por 1-2 y se afianzaba en la conquista de la preciada Liga de Ronaldo y Mouriño.

Pero como generalmente no estoy de acuerdo ni con mis propios pensamientos, enseguida me di cuenta de que estaba equivocado. No iba a ser el único que no viera el partido. ¿Cuántos enfermos no lo habrán podido ver en su cama del hospital? Me acordé de ellos y aunque yo también lo estaba, mi enfermedad era lo más parecido a ponerme una tirita. Me acordé de los parados que tenían en su casa el sangrante Canal + y se han tenido que dar de baja. Algunos habrán ido a casa de su cuñado y otros  habrán oído los goles por el patio de luces de su casa. Me acordé de los dependientes del Corte Inglés que el sábado cierran a las diez de la noche. ¿Lo verían en las plantas de ropa o electrodomésticos? Y así tanta gente que seguro que no lo pudieron ver y a los que les dedico esta reflexión mía. Siento haberme perdido el premio.

Jacometrezzo y el Hotel Jardín

Jácome da Trezzo, Jacopo da Trezzo o Jacometrezzo como se le llama, nace en Lombardía en 1.515 y muere en Madrid en 1.589. Escultor, orfebre y medallista trabajó para el Emperador Carlos V antes de entrar al servicio de Felipe II.

La casa de Jacometrezzo, situada en la calle Floridablanca con vuelta a la calle Leandro Rubio, es llamada así ya que parece pudo ser la vivienda  del gran escultor del Retablo del Altar Mayor, de la Custodia y de los Grupos Funerarios de la Basílica del Monasterio,  que realizó con Pompeo Leoni y Juan Bautista Comane. Lo que sí parece seguro, es que su origen se remonta a los primeros años de la construcción del Monasterio, construida para alojar algunos de sus oficiales y laborantes, por lo que se la considera la primera casa construida fuera de los límites del Monasterio.

Se discute si fue construida antes o después de 1.576 fecha en que se realizó el grabado de una perspectiva del Monasterio en el que no aparece dibujada esta casa, bien porque no estaba construida o porque fue olvido del grabador. La incertidumbre  en la datación de la casa pone en duda si fue habitada por Jácomo da Trezzo ya que su traslado al Escorial debió producirse hacia 1.580.

La casa ha llegado hasta nosotros gracias a la solidez de su construcción y a una composición distinta a la tipología de las casas del pueblo. Construida a base de sillares de piedra rematados por una cornisa muy simple de donde arranca la cubierta de teja curva. Casi sin elementos decorativos son fachadas lisas con pocos salientes a excepción del dintel y el alfeizar.

En 1.880 su propietaria hereda la casa incluido un  jardín de 420 metros cuadrados que sus padres compraron al nuevo dueño del Plantel.

Desconozco la fecha exacta pero debió ser hacia 1.940 cuando se convirtió en Hostal con el nombre de “Jardín” manteniéndose como tal hasta los años ochenta. La reforma interior fue tan profunda para su conversión en hotel que los muros exteriores puede ser lo único original que nos ha quedado.

En los años cercanos a los cincuenta, el “Club Jardín” privaba como local de reunión en las tardes veraniegas, situado en la calle Leandro Rubio que había sido abandonado como lugar de reunión unos años antes. Cuentan que la vuelta al coqueto rincón en las tardes veraniegas, fue la aparición de un caballero elegantemente uniformado que cortaba la entrada en la puerta del Hotel Jardín. Dicen que vestía una chaqueta encarnada con solapas azules y unos blancos pantalones que pronto se convirtió en una atracción. Según esta descripción me figuro a un director de pista del Circo Price cortando entradas como lo hacían aquellos porteros con todo tipo de entorchados y sus casacas rojas, en las puertas de los cines de la Gran Vía.

En aquel sombreado jardín del hotel se hacían fiestas veraniegas como aquella, en la que tuve el honor de entrevistar a Maribel Múzquiz,  recién proclamada Regidora del verano de 1.967, siendo mi primera vez que hablaba en público.

Hoy cuenta con un jardín descuidado, árboles secos y con una ampliación en la segunda planta que modifica el edificio original.

Perteneciente a la casa y hoy abandonado y pintado de grafiti, existe un templete de dos plantas que hace esquina  con la Cuesta de Sada, hoy San Conrado. Era un pequeño kiosco que se utilizaba como bar y que yo utilizaba mucho para comprar helados pues vivía casi vecino al Hotel.

Las tardes veraniegas en San Lorenzo se disfrutaban a la sombra de árboles centenarios en sitios hoy desaparecidos, destrozados o dedicados a otros usos en espera quizás de un uso distinto. El Batán, Zarco, el Hotel Escorial, el Hotel Monasterio, la terraza del Parque y su bolera, el Hotel Jardín, la inigualable terraza del Hotel Felipe II…

Le pediría al alcalde que negociara con sus propietarios,  la recuperación de alguno de estos espacios que han marcado toda una época en San Lorenzo para disfrute de sus vecinos y veraneantes. Seguro que no me hará caso.

(Datos históricos: Libro Arquitectura y desarrollo urbano (V). Comunidad de Madrid)


Antonio Mingote ha muerto

Son las cuatro de la tarde del día 3 de Abril de 2.012. Acabo de enterarme de la muerte de Antonio Mingote. Dos días antes había leído un artículo de Ussía titulado “El pesimismo de los Daroca” y no se por qué me figuré que era el último que Alfonso, su inmenso amigo, escribía en vida de su “hermano” Antonio Mingote.

Se me ocurre y estoy seguro, que hoy las ramas del Retiro están a media hoja. La primavera se ha parado en su floración espontánea pues su Alcalde Honorario les ha dejado. El ABC, donde colaboraba desde 1.953, se habrá vestido de luto ante la pérdida de su “columnista” que escribía con el pincel de la acuarela y la tinta de sus plumillas. Fotógrafo de la actualidad más recalcitrante utilizaba su verbo para dibujar la realidad política como nadie ha hecho.

Tengo libros, entrevistas, dibujos y todos los chistes que he podido coleccionar y no he abierto ningún archivo, carpeta o libro para ojear en su biografía que mucha conozco de este militar, republicano que aceptó de su Rey el título de marqués de Daroca, aunque había nacido en Sitges. Escribo desde el dolor de la pérdida de mi musa particular al que le he dedicado alguna acuarela mía pero jamás con su maestría.

Esta misma tarde empezaré a ordenar todos mis asuntos con Mingote y podré hacer una necrológica mucha más entretenida. Hablaré de sus comienzos en ABC y Blanco y Negro con 13 años; de la participación en La Codorniz; de sus desconocidos cuadros al óleo, de sus programas de radio y televisión con Tip y Coll, Ussía, Luis del Olmo y su Estado de la Nación….

Querido Antonio: me figuro que tus personajes como Gundisalvo, tus harapientos indigentes, tus gordas, tus neandertales peleones, tus niños casi “terroristas”, te estarán llorando como lo hacemos muchos aunque no nos caigan las lágrimas.

Mi colección de sus magníficos dibujos que  tengo titulados como “a los que se han ido”, recogerán el suyo pues estoy seguro que desde el Cielo mandará al ABC su último dibujo, dedicado a él, que será publicado mañana. Así acompañará a los de sus amigos Lola Flores, Tip, Coll, Loyola del Palcio, Capmany, José Luis Péker, Azcona, Fernán Gómez, Paco Umbral, Luis Aguilé, Lopez Vázquez, Francisco Ayala  y tantos otros que no puedo recordar, pero que en un simple dibujo, Antonio, pintaba el mejor obituario que nunca les pudieron escribir.

Los genios no mueren: te leeré en ABC todos los días.

Estilo Herreriano (I)

La historia, mejor dicho los historiadores y entendidos nos vuelven locos.

En la Introducción del libro “Maestros Mayores, Arquitectos y Aparejadores de El Escorial”, Amancio Portalabes Pichel, su autor, escribe: “si Herrera no tuvo intervención ni en el primitivo proyecto de la obra del Monasterio ni en el segundo de ampliación y no son invento suyo ni los claustros pequeños, ni el claustro grande, ni la escalera principal, ni la Galería de Convalecientes, ni la Basílica, ¿por qué se ha de seguir diciendo que en España hay un estilo herreriano en arquitectura, que tiene su raíz en El Escorial y que Juan de Herrera es el arquitecto del Imperio Español?”.

Muchos autores son defensores del concepto “herreriano” perteneciente a Juan de Herrera como lo ha hecho en sus múltiples escritos su máximo seguidor el arquitecto  D. Luis Cervera Vera o como lo hace el arquitecto D. Pedro Monleón que ponen la figura de Herrera por encima de la del primer arquitecto del Monasterio, Juan Bautista de Toledo.

Otros autores que  siguen a Amancio Portalabes o Jhon Bury, ponen en duda que fuera Herrera quien sentara los principios del estilo reconocible en arquitecturas del siglo XVI y que por lo tanto daría nombre al estilo.

En la revista “Apuntes de la Sierra” se escribe: “Juan Bautista de Toledo fue el primer español que practicó la arquitectura con el título de Arquitecto. Se lo otorgó Felipe II, el 12 de agosto de 1.561 y lo nombró Arquitecto Real: su arquitecto. Gaspar de la Vega trabajó en El Escorial como Maestro Mayor; Pedro de Tolosa fue Aparejador de Cantería. Felipe II nunca otorgó el título de Arquitecto Real a Juan de Herrera, lo nombró Aposentador de su Majestad”.

En los Cursos de Verano de San Lorenzo del Escorial, Pedro Moleón Gavilanes, doctor arquitecto y Profesor de la Universidad Politécnica de Madrid dirigió un curso titulado “El estilo debidamente llamado Herreriano”.

Biografías de Juan de Herrera le señalan, como arquitecto, matemático y geómetra español y considerado como uno de los máximos representantes de la arquitectura  renacentista hispana.

Escribe Javier Rivera Blanco sobre Juan Bautista de Toledo que vino a España con todo el bagaje clasicista que necesitaba el Rey Felipe II para sus obras reales  (El Escorial, Aranjuez, El Pardo, Ocaña, etc.). Escribe Rivera que todos los elementos constitutivos de su estilo (austeridad, desornamentación, usos de los órdenes arquitectónicos, enfatización del toscano, grandes paredes lisas, vanos encintados, simetría, regularidad, norma, volúmenes puros, placas, bolas, pirámides…) se encuentran en estas realizaciones. Herrera se formaría a su lado a instancias del rey.

Pero Herrera no sabía nada profesionalmente de arquitectura hasta 1.563 cuando ya contaba con 33 años aunque si era un excelente dibujante, cualidad absolutamente necesaria aunque no suficiente para ejercer la arquitectura. Se ganó la confianza del Rey y desde su puesto de Ayudante de Furriera y Aposentador Mayor de Palacio se convirtió en amigo y compañero de S.M.

Herrera sucedería a Juan Bautista de Toledo terminando todas sus obras ya que disponía, por testamento, de todos los memoriales y dibujos de su maestro.

¿Qué fue antes el huevo o la gallina? Si Juan Bautista de Toledo dibujó las trazas de la obra que dio origen al “estilo herreriano”  ¿porqué dar el nombre de “herreriano” a un estilo que creó desde su origen el arquitecto Juan Bautista de Toledo?

Es cierto que Herrera mantuvo los elementos clasicistas de su maestro en la terminación de muchas obras y de otras iniciadas por él. Pero por todo ello ¿podemos llamar estilo herreriano o mejor deberíamos llamarlo estilo escurialense o estilo Toledano?

Semana Santa Escurialense

Dentro de algunos días, las calles de San Lorenzo se llenarán del fervor de un pueblo que desde hace más de medio siglo convoca todos los años a sus vecinos y a todos los madrileños a acercarse a este pueblo de la Sierra para rencontrase con la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús. Las calles se llenarán de cirios, capuchones y mantillas para acompañar a las 2 Cofradías y 5 Hermandades que componen uno de los pasos procesionales más importantes y sentidos de nuestra Comunidad.

La Semana Santa en San Lorenzo la componen las Hermandades del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y la del Santo Sepulcro y las Cofradías de Nuestro Padre Jesús Nazareno; la de Nuestra Señora de la Soledad; la de la Piedad y Cristo Muerto; la de Nuestro Padre Jesús de Medinaceli y la de Nuestro Padre Jesús Caído siempre acompañadas por Bandas Musicales, Bandas de Cornetas y Tambores, Dulzainas y Agrupaciones Musicales.

Como nota curiosa es de destacar este año que la Banda de Cornetas y Tambores de la Junta de Cofradías que fue fundada en 1.982, cumplirá en otoño, 30 años engrandeciendo los Desfiles Procesionales de las Cofradías y Hermandades sanlorentinas.

Siempre recuerdo mis años de niño en los que me asustaba ver a los capuchones y escuchar los tambores que acompañaban a los Pasos procesionales o cuando me tocaba la cara algún nazareno que me conocía, sin saber yo quien era. Después, con algunos años más, dos cosas me tocaban la fibra más sensible. La impresionante subida del Monasterio de todas las Hermandades y Cofradías, entrada ya la noche del Viernes Santo, hoy desaparecida, era algo apasionante no sólo para los cristianos sino para cualquier persona de buena voluntad. Esa misma noche del viernes Santo, impresionaba el camino al Cementerio cuando subíamos acompañando al Cristo de la Buena Muerte “bailándole” sobre las andas de su sencillo Paso con cuatro grandes faroles que nos iluminaban el camino en una noche generalmente muy fría.

Por una nota informativa, he conocido la noticia de que se ha refundado en la Villa del Escorial una Cofradía para procesionar en Semana Santa 2.012.

La Cofradía de la Vera Cruz que ahora se refunda, fue creada hace cuatro siglos, cuando un grupo de vecinos del Escorial decidió, para ayudar a los pobres y necesitados, fundar una Cofradía que a modo de la Orden de los Hospitalarios en Tierra Santa, se hicieran cargo de los más desfavorecidos.

Se denominó “de la Vera Cruz” y fue origen de otras que surgieron por toda Castilla. Se cuenta en esta Nota informativa que esta Cofradía llegó a ser muy conocida y que tuvo como miembros a ilustres personajes de la Corte del Rey. Recibió incluso una bula, firmada por el Papa Alejando VII, en la que se le concedía la posibilidad de ganar el jubileo e indulgencia plenaria a sus cofrades. Con el paso de los años, con la secularización y el anticlericalismo, en los años 30 del siglo XX terminó su andadura.

Ahora un grupo de vecinos han presentado los Estatutos en el Arzobispado de Madrid con la intención de salir el Viernes Santo como Procesión del Silencio y el Domingo de Resurrección como Procesión del Encuentro.

Con esta refundación de la Cofradía de la Vera Cruz, el pueblo tendrá su propia Semana Santa con sus propias procesiones.

Desconozco en este momento si desfilarán con hábito y capuchón o, solamente en este primer año, lo harán sin ellos. Desconozco también cual será el Paso con el que van a procesionar por las calles de la Villa del Escorial. Pero es una buena noticia para los que creemos en la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo y para todos los que quieran sentir algo de recogimiento en su vida interior durante estos días.

Celebramos esta incorporación de la Villa a los actos procesionales de la Semana Santa con la refundación de esta Cofradía de la Vera Cruz deseando verla ya procesionando por las calles del Escorial.

¡Vaya tropa!

¡Vaya tropa!

Garzón empapelado por golfo y prevaricador. Ahora que no es juez se le puede llamar de todo. Aprovecharos. Quiso empapelar a Pinochet y a Franco, olvidándose de Mobutu, Hitler, Fidel Castro, Lenin, o Mao.

Quiso ser estrella y le salió rana.

Por veinticinco días, a Garzón le ha salvado la campana de haber sido condenado por cohecho impropio, figura penal por la que fue juzgado Francisco Camps por tres trajes. En este caso el juez se lucró de 1,2 millones de dólares es decir de un montón de trajes, abrigos, camisas y pantalones. Si el juez instructor corre un poco más, Garzón hubiera sido empapelado, añadiendo su pena a la de once años de inhabilitación como juez.

Rubalcaba ha sido designado Secretario General del PSOE. El político con más años de coche oficial de la democracia, el que consiguió la derrota más sonada de nuestros pocos años de democracia ha sido designado máximo responsable del PSOE sustituyendo al nefasto Zapatero. Y con dos huevos,  nombra como número dos a Elena Valenciano, la estratega que dirigió la campaña de Rubalcaba a ser candidato a presidente de Gobierno en las pasadas elecciones el 20-N y que tuvo los peores resultados del partido de los “obreros” aunque sus dirigentes sean multimillonarios.

Se celebra el 38º Congreso del partido en Sevilla y nombra una ejecutiva de “integración” dejando fuera a todos los que apoyaron a Carmen Chacón. Se rió de todos en su discurso a los delegados como se escojonó de todos los españoles en sus acuerdos con ETA, con el Faisán, el Gal y tantos y tantos otros acontecimientos de su factura.

Titular del ABC. “Rubalcaba, triunfo del socialismo moderado” ¿Será verdad que es un socialista moderado? ¿A que se llama socialista moderado? Será moderado el que justificó el Gal, el que escondió el chivatazo del Faisán, el que envió a las huestes socialistas al abordaje de las sedes del PP el 11-M del 2.004, el que se saltó a la torera la jornada de reflexión, el que mandó destruir las pruebas del 11-M….

Si este Rubalcaba representa el socialismo moderado ¿Qué hacía en el gobierno con Zapatero el más extremista y nefasto de los sociatas?  

Según el único acuerdo del 38º Congreso, a Rubalcaba parece que no le interesan los problemas de España. Lo único que parece interesarle es acabar con los privilegios de la Iglesia Católica y atacar, hasta su destrucción, a la Banca.  

Y aparecen Pili y Mili (Méndez y Toxo) cabreados como monos por la reforma laboral. Dicen con la voz mitinera que les caracteriza, que esta reforma conculca los derechos de los trabajadores. ¡Mentira! Lo que “conculca” es el derecho de pernada que mantenían, y haber perdido la exclusiva de los cursos de formación de los trabajadores (los agentes sociales se repartían 700 millones anuales por la gestión de los cursos) así como el protagonismo de los convenios y su prórroga indefinida a falta de acuerdos, Eso es lo que les duele. Si añadimos la guerra contra los liberados ilegales y la reducción de las subvenciones por parte del Estado, su posición es cada vez más comprometida. Se les acaban los restaurantes de lujo, los cruceros de lujo o los Rolex y otros regalos “impropios”.

Para lavar la cara ante el número creciente de parados, organizaron una huelguita general pero no contra el Gobierno, causante de tal lista de parados, sino contra los empresarios y los malvados del PP. Fue un fracaso.

Tienen miedo a que los trabajadores les den la espalda y vuelvan a fracasar.

Les está bien empleado.

Un tranvía llamado deseo

La puerta del Sol, centro neurálgico de Madrid donde nacían todas las innovaciones que la modernidad traía a los madrileños, fue en 1.900 salida, parada y fonda de la primera línea de tranvías eléctricos que sustituyeron a los que tirados por mulas de carga, recorrían los barrios de la ciudad. Muchas imágenes me vienen a la memoria referidas a los tranvías. Recuerdo la de aquellos golfillos que se subían a los topes para no pagar billete o la de aquellos tranvías que llegaban a la Plaza de Toros llenos de aficionados y hasta con algún torero vestido de luces dentro. Recuerdo el giro que el conductor daba al trole del tranvía, terminado el trayecto para iniciar el camino de vuelta. Famoso fue el llamado PEPE, tranvía que al atravesar el puente sobre el inicio de la carretera de La Coruña y que se dirigía a la Ciudad Universitaria, empezaba a bailar, empujado por los estudiantes al grito de PE-PE, de un lado al otro del puente con el consiguiente peligro de caer a la calzada.

El tranvía servía como el fútbol o los toros para descargar adrenalina y echarle la culpa de todos nuestros males. No llegar nunca a la hora, era culpa del tranvía por los cortes de luz que impedían muchas veces llegar al trabajo o a una cita. Frenazos por los carros de mulas que se le echaban encima. Apreturas y mal olor. Pero todo era mentira. El tranvía servía para llevar a la gente a su destino pero también para tranquilizar las mentes y dejarlas libres de tensiones mientras se viajaba, casi paseando por las calles de Madrid.

En San Lorenzo de El Escorial, el 30 de Abril de 1.923 se constituye la Sociedad de Abantos que tenía por objeto construir una ciudad jardín donde se edificarían villas de recreo, un hotel, un casino, parques de recreo y hasta un hipódromo. El hotel de gran lujo, estaría emplazado en el Cerro de las Damas, donde años después se edificarían los talleres de los Autobuses de Herranz. El proyecto era tan ambicioso que incluía un teatro, un campo de tiro de pichón, un edificio destinado a garajes y hasta un local de exposición y venta de automóviles. Pero el más ambicioso era la instalación de un tranvía que desde la estación del ferrocarril de El Escorial, recorrería el pueblo de San Lorenzo y llegaría, atravesando el barrio de Abantos, hasta la Fuente de la Teja donde se construiría un edificio para albergar la terminal del tranvía y la estación desde donde partiría un funicular hasta el Pico de Abantos. Allí se construiría un restaurante-hotel para los visitantes que quisieran pernoctar en tan maravilloso paraje.

Una vez solicitada la concesión y explotación del tranvía en 1.922 por una entidad denominada Sindicato de Iniciativa es comprada por el Sr. Solms en 1.926, pero numerosas dificultades hicieron imposible su puesta en marcha. Se retoma el proyecto y se diseña el recorrido así como el edificio para las cocheras y oficinas pero a pesar del apoyo real, S.M. Alfonso XIII puso la primera piedra, el proyecto no se lleva a efecto quedando para el recuerdo y como reliquia una calle arada con dos largos surcos de hierro que todavía hoy se pueden ver en la calle de Leandro Rubio y que nos recuerdan lo que pudo ser un pueblo de la sierra con un tranvía circulando por sus empinadas callejuelas.

El urbanismo de hoy debe prever el de mañana y no encorsetarlo por la especulación para dejarlo sin posible desarrollo futuro de nuevas tecnologías. ¿Se figuran que entre los proyectos del Futuro Ensanche se incluyera un tren ligero, lo que antes se llamaban tranvías, para unir el pueblo con el Valle de los Caídos, La Villa con San Lorenzo o que la Casita de Abajo y la Casita de Arriba quedaran unidas por un tren tranvía?

La Comunidad de Madrid tiene en proyecto unir los nuevos PAUS con tranvías. Pozuelo y Boadilla tienen un tren-tranvía ligero y en Parla, Sevilla y en Barcelona que ya existe uno, se quieren instalar más. El tranvía vuelve a París después de 70 años. Y nosotros a soñar que no cuesta dinero.

El Parque

 

Una pareja, creo que de argentinos, me preguntaba el otro día en San Lorenzo, que era ese espacio que veían desde la verja de la calle Floridablanca. Sinceramente no supe que contestarles y se me ocurrió decirles que era El Parque. La cara de extrañeza que pusieron fue un poema y ella me dijo con amabilidad, cortesía y un poco de guasa:

– Pero será pequeñito ¿no?

“Es el Parque un gran local descubierto, rodeado de frondosos árboles en tres de sus costados, y ocupada su parte central por una amplia pista de baile, a cuyo alrededor, en bancos y sillas, se coloca el público para presenciar las evoluciones de los danzantes y alrededor de la cual tiene lugar el paseo. Está provisto de un bar y adosado a él se encuentra el cine del mismo nombre. Es lugar de reunión de toda la colonia que diariamente confluye a él en las últimas horas de la tarde”. Así describían Álvaro Suárez Valdés y Carlos Sabau Bergamín, en su libro “El Escorial”, el precioso lugar llamado El Parque situado en el corazón del pueblo de San Lorenzo, junto a la Primera Casa de Oficios proyectada por Juan de Herrera “para oficios de boca y aposentos del Servicio Real” cuando los Reyes visitaban San Lorenzo y se instalaban en el Monasterio.

En otro tiempo, este amplio espacio, llamado el Jardín de las Monjas, y bautizado a principios de siglo como de Alfonso XIII, con grandes castaños, pinos y pinsapos, “fue mansión de ruleta y caballitos”. Desaparecido el juego fue el centro neurálgico de reunión de la Colonia y donde tenían lugar las grandes fiestas del verano escurialense y en especial la de proclamación de la Dama Regidora, dama de la colonia veraniega que regía los meses veraniegos y presidía junto a las Damas Asesoras, sus fastos y fiestas. Un espacio que fue cine de verano y que en sus muchos años de utilización para uso público, tenía una pista de baile rodeada de palcos, un escenario donde se celebraban representaciones de teatro, zarzuelas, magia y espectáculos infantiles; un bar restaurante con una magnífica terraza y hasta una bolera de cemento, una de las dos que existieron en San Lorenzo.

Era el Parque, por su gran capacidad, el espacio donde tenían lugar las grandes fiestas de la temporada veraniega, además de celebrarse grandes y animadas verbenas todos los sábados del verano. Su bar-restaurante, su terraza para merendar, la bolera, las tardes de juego de canasta de las señoras y las fiestas y verbenas, hacían de este espacio el centro neurálgico de los vecinos y de la colonia veraniega que llevaron a San Lorenzo a ser el centro de los veraneos de la sierra madrileña.

Hoy día el Parque es un espacio sucio y destartalado que se utiliza, cedido por el Patrimonio Nacional al Ayuntamiento, para las fiestas patronales, la construcción de carretas de la Romería, algún acto o fiesta municipal, para la Feria del marisco y poco más.

Este espacio, dejado hoy de la mano de Dios, con poco uso a excepción de algunas representaciones y bailes durante la Fiestas Patronales, debería convertirse en el centro vertebral del pueblo para uso y disfrute de sus vecinos y veraneantes. Un espacio multiusos donde se recuperen las fiestas veraniegas, las terrazas que existieron, el bar-restaurante y un escenario móvil para adaptarse a cualquier tipo de espectáculo. En el subsuelo, el Patrimonio debería de autorizar un aparcamiento para vehículos obra que se puede realizar, hoy día, sin tener que suprimir ningún árbol y sin modificar su aspecto exterior, remodelación que además de mejorar el estado de abandono y dejadez actual, servirá para esconder y dar servicio a la multitud de vehículos que hoy no pueden aparcar en las colapsadas calles del casco urbano.

Creo que ya es hora que el Ayuntamiento de San Lorenzo llegue a un acuerdo con su hermano rico, el Patrimonio Nacional, para la adecuación, remodelación y modificación de este espacio situado en pleno corazón del pueblo y que no ocurra como lo acontecido con el Batán, que lo han dejando morir, tal como lo denunciábamos en una colaboración anterior.