Imágenes escurialenses. Fútbol en La Lonja

Futbol en la Lonja

El deporte ha sido un referente en El Escorial especialmente en San Lorenzo, casi siempre de la mano de Real Colegio Alfonso XII. El fútbol, ese deporte introducido en España por estudiantes  ingleses, fue implantado entre sus alumnos por la comunidad agustiniana del Colegio Alfonsino, nada menos que en 1.902. El Colegio de los Agustinos ha sido y seguirá siendo centro de estudios de mucha gente conocida que  pertenecen al pueblo o vienen como internos por muy diversos motivos. Los Agustinos siempre han tenido una prioridad por le deporte y han sido impulsores de algunos como el futbol y el hockey en sala. Contra su equipo de hockey he jugado y recuerdo con todo cariño a Fray Pedro que fue un gran promotor y alentador de este deporte. Le recuerdo jugando en la pista del Colegio, levantándose la sotana de fraile que la enganchaba al cinto y dando bastante leña a los contrarios. Como era fraile cualquiera le insultaba o le recriminaba.

La Lonja fue el escenario del primer encuentro de este nuevo deporte contra el Real Madrid, ganador de la primera Copa del Rey, que finalizó con el triunfo del Real por seis goles a cinco. El espectáculo futbolístico fue todo un acontecimiento no sólo para el pueblo, vecinos y frailes agustinos, sino para la prensa de la época que lo recogió con profusión. Con este espectáculo, amenizado por la banda de Carabineros, comenzó a formarse la afición escurialense por el deporte del balón y las peñas y los equipos locales empezaron a nacer y a disputar partidos a la sombra del Monasterio. La Universidad, el Colegio y los Carabineros fueron los primeros en hacerlo, dando inicio a una afición que no ha dejado de crecer día a día.

La imagen recoge una fotografía de 1.909 publicada por el ABC en la que aparece un equipo del Colegio junto a la entrada al Monasterio. En ella se ve a Santiago Bernabéu, estudiante en el Colegio Alfonso XII, que luego sería el mejor presidente que ha tenido el Real Madrid. El artículo de Miguel Ángel Barroso del ABC cuenta los orígenes del Real Madrid  y cómo se nutría de jóvenes jugadores del Colegio que pudieran integrase en la cantera del equipo madrileño. De aquí salió el joven Santiago Bernabéu que formó parte de una de las primeras canteras del Real Madrid, jugando de portero y luego como delantero, llegando a ser presidente del equipo madrileño.

Carrillo

La Sra. Botella no me caía ni bien ni mal. A cero grados. Desde el día 30 de octubre no me cae. Mejor dicho me cae como una patada en los dídimos.

El motivo es que su grupo en el Ayuntamiento, nuestro grupo, el grupo municipal que hemos votado miles de madrileños se abstuvo en una votación. Se votaba en el Pleno del Ayuntamiento una proposición del partido socialista para dar el nombre de Santiago Carrillo a un espacio público. El Partido Popular decidió abstenerse y hubo sus más y sus menos entre los ediles populares. Nueve concejales que no estaban de acuerdo  con la abstención decidieron, con conocimiento del Grupo, ausentarse de la votación con lo que la proposición salió adelante.

¿Por qué tanta hipocresía por no decir cobardía para decir que no? Es políticamente más correcto no negarse y abstenerse. En una votación la abstención no es ni chicha ni limoná.

Nueve concejales de los 31 del PP abandonaron  la sala cuando se iba a proceder a la votación de conceder o no una calle a Santiago Carrillo, el de Paracuellos. Abandonaron la sala para no significarse al votar que NO y se fueron al bar a tomar un café. Los demás ediles del PP se abstuvieron y gracias a ello y a los votos del PSOE, IU y UPyD tendremos una  calle con su  nombre. La oposición puede negarse a dar el nombre de una calle a Manuel Fraga, pero el Grupo Popular, con mayoría absoluta en el Ayuntamiento, no tiene lo que hay que tener y dar gusto a la mayoría de los que les votaron que no quieren una calle dedicada  a Carrillo en Madrid.

Si los nueve concejales del PP en lugar de ausentarse, hubieran votado NO rompiendo la disciplina del voto de abstención  impuesta por el PP, los hubiera aplaudido y defendido a ultranza. Hoy no lo hago ni lo haré por su tibieza. De los otros, los que se quedaron y se abstuvieron no les concedo ni agua por cobardes. Se creen estos del PP que cuando cambie la mayoría van a tratar a la derecha como ellos tratan con guante de seda a la oposición de izquierdas. ¡Ilusos! ¿Por qué se han quitado todas las calles dedicadas al Generalísimo con la disculpa de cerrar heridas y se le va a conceder una a Carrillo? Yo a la vista de lo que estoy viviendo no quiero cerrar las heridas de la guerra mientras los demás no hagan un esfuerzo para conseguirlo.

Espero que la calle “Santiago Carrillo” no la pongan cerca de la de “Los mártires de Paracuellos” porque a lo mejor habría tortas entre los vecinos.

Si al responsable de los asesinatos de Paracuellos se le concede una calle prometo no pisarla en recuerdo de mi abuelo y de mi tío allí asesinados.

La carta

En el suplemento Alfa y Omega del ABC leo la carta de una madre de cinco hijos para contar la pequeña historia de su hija Paloma. Por su relación con San Lorenzo del Escorial; porque me ha hecho pensar; porque existe algo más en esta vida; por la entereza de una madre que ve como su hija de 20 años se separa del mundo para hacer vida contemplativa y de oración y por lo que a cada uno le haga pensar, he decidido reproducirla aquí en mi blog. (Me figuro que la madre de Paloma no se enfade conmigo por no haberla pedido permiso).

 

“Soy madre de cinco hijos, actualmente entre 27 y 20 años de edad. Les escribo para contarles que mi hija pequeña, Paloma, estudiante de 2º curso de Historia de la Complutense, acaba de entrar en el convento de las carmelitas descalzas de El Escorial. Oyó la llamada de Dios durante la Semana Santa de este año y aunque era consciente de cuál era su sitio, decidió esperar hasta septiembre para entrar, porque estaba previsto que, durante el verano, se casaran dos de sus hermanas.

Lo que me parece destacable de la historia de Paloma (dejando a un lado la grandísima llamada que Dios la ha hecho) es lo normal que ha sido su vida en estos meses en los que esperaba. Ha ido a las bodas de sus hermanas y ha bailado, se ha divertido, ha cantado… incluso se fue con su padre, como cada año, a Pamplona a correr los encierros de San Fermín, que le apasionan. Pero cuando llegó al Carmelo y besó, desde dentro, la reja que la separa del mundo, suspiró y dijo “¡Por fin!” Me deja pasmado lo bueno que es Dios y el sello de normalidad que tienen todas sus obras”.

 

Gracias Laura por este precioso testimonio de fe.

Imágenes escurialenses. La foto de la santificación

La foto de la santificación

No me gusta la frase, pero es totalmente cierto que una imagen vale más que mil palabras. El periódico ABC publicaba el pasado día 22 de octubre la foto de la delegación española que asistió en el Vaticano a la ceremonia de canonización de Carmen Sallés Barangueras que consagró su vida a la formación de la mujer.

La delegación española estuvo presidida por  ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz y de la que formaban parte el embajador de España ante la Santa Sede, los subsecretarios de Presidencia e Interior, el secretario general del Departamento de Cultura de la Generalidad de Cataluña y el teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Vic ciudad natal de la nueva santa. En la foto aparecen 21 personas algunas con uniformes de gala de diplomático y hasta 7 mujeres, todas de negro y con mantilla como exige el protocolo. Sólo las reinas pueden presentarse ante el Papa en estas ceremonias de blanco.

No veo religiosas concepcionistas en la imagen – me figuro que estarían entre los 80.000 peregrinos-  pero si veo al menos dos guarriatos: al alcalde sanlorentino, José Luis Fernández-Quejo y al segundo teniente de alcalde y Concejal de Cultura y Relaciones Institucionales. Desconozco si las mujeres que aparecen, son representantes de educación, representantes de las concepcionistas o las mujeres de los que formaban la delegación.

Creo que la nueva santa se merece una delegación oficial tan amplia o quizás más que ésta, pero estoy seguro que ante la crisis que nos machaca le hubiera gustado que no se hubiera gastado tanto. Los euros dedicados a hoteles, viajes, comidas y cena de gala en la Embajada  hubiera sido mejor haberlos dedicado a mejorar la enseñanza femenina de la que ella fue pionera. Fundadora de las Concepcionistas Misioneras de la Enseñanza en 1.892 en Burgos, años antes de que a las mujeres se las permitiera hacer el bachillerato o ingresar en la universidad. Su presencia y trabajo está en 16 países y entre la multitud de centros de enseñanza que cuentan las concepcionistas, se encuentra el importante colegio de San Lorenzo del Escorial.

No se si la existencia de un centro enseñanza en El Escorial es motivo suficiente para que asistiera una delegación de San Lorenzo además del alcalde de Vic, ciudad en la que nació la santa y el concejal de cultura de la Generalidad Catalana. A lo mejor existen motivos más importantes para la presencia del alcalde y del concejal del Ayuntamiento de San Lorenzo que desconozco y que me gustaría conocer.

La delegación española en la santificación

 

Los Ingenieros de Montes y El Escorial

Mirar al Monte Abantos a través de las muchas “ventanas” abiertas que tenemos en El Escorial, siempre me ha impresionado. Lugar mágico que se dice fue culto para los iberos y lugar de numerosas leyendas referidas a fenómenos paranormales. Pinar que tuvo una gran herida con el incendio de aquel verano de 1.999 que se llevó gran parte de su verde piel. Recuerdo con tristeza aquel 20 de agosto. Sobre las cuatro de la tarde se iniciaba un terrible y peligroso incendio que arrasaría 500 hectáreas de pinos del Monte Abantos, pinos que se plantaron en 1.892 por los alumnos de la Escuela Especial de Ingenieros de Montes que existió en San Lorenzo. Mirando a ese verde pinar desordenado, donde habitan familias enteras de “abantos”, término que comprende varias especies de buitres, he querido recordar su origen.

Originalmente así llamada, la Escuela Especial de Ingenieros de Montes inicia su andadura en 1.848 en el Castillo de Villaviciosa de Odón, castillo medieval perteneciente a la Casa de Chinchón y estaba adscrita al Ministerio de Fomento. Se accedía mediante un examen de ingreso que era una oposición en toda regla.

La creciente necesidad de aumento de espacio, hizo que se solicitara el traslado a otro lugar. Gracias al prestigio del Intendente de la Real Casa y Patrimonio, D. Luis Moreno y Gil de Borja, Marqués de Borja, al que debemos mucho los escurialenses por su deseo de propiciar mejoras en favor del Real Sitio, se consiguió el traslado de la Escuela al Real Sitio de San Lorenzo del Escorial. La primera Casa de Oficios, dependencia del Monasterio y que por aquel entonces era utilizada como alojamiento de la servidumbre real de la Casa de Borbón, fue la sede elegida para dar cabida a la Escuela.

Cuenta Antonio Biosca que “el cambio de situación geográfica, estuvo fundamentado en tres razones esenciales: La primera, el ahorro económico: el Estado pagaba una renta anual sustancialmente elevada en concepto de alquiler tanto por el Castillo como por los campos de experimentación. La Segunda, el espacio disponible: los museos y gabinetes crecían día a día, de forma que los locales que albergaban llegaron a ser insuficientes. Y la tercera, la logística docente: El Escorial contaba con un monte, con un jardín y con terrenos espaciosos, todos ellos idóneos para llevar a cabo las prácticas que exigía la Carrera”.

De esta época, 1.891, datan los exitosos trabajos de repoblación del Monte de Abantos, cuya vertiente sur se encontraba totalmente deforestada. La Escuela asumió los trabajos de repoblación, que fueron ejecutados por los propios alumnos.

La repoblación forestal del Monte Abantos, que estaba muy avanzada en 1.904, llevó al Intendente de la Real Casa a solicitar que se hiciera algo similar en el Monte del Romeral, propiedad de la Corona.

En la posguerra la Escuela de Ingenieros de Montes estuvo ubicada provisionalmente en un piso en Madrid, hasta que en los años 40 se traslada a su actual emplazamiento en la Ciudad Universitaria. En los años 90, se detectaron problemas estructurales en el edificio principal de la escuela de Madrid, que obligaron a realizar obras de reforma y trasladar la docencia a otros edificios anexos. Se planteó entonces la posibilidad de trasladar la Escuela de Ingenieros de Montes nuevamente a San Lorenzo del Escorial. Si esta situación se hubiera mantenido en el tiempo, San Lorenzo sería en la actualidad un Centro Universitario importante no sólo con la Universidad María Cristina que da acceso a varias carreras, sino también con una Escuela de Ingenieros de Montes que por su situación al pie de la Sierra de Guadarrama, habría permitido recuperar las enseñanzas prácticas, que desde su traslado a Madrid están muy arrinconados frente a los contenidos teóricos y abstractos.

Escuela de Ingenieros de Montes en San Lorenzo

Fotos para el recuerdo

La foto corresponde a la película «Los últimos días de Pompeya» cuyas escenas de gladiadores fueron rodadas en la Plaza de Toros de San Lorenzo del Escorial decorada para tal evento. Los extras que se ven al fondo eramos todos vecinos y veranenates del Escorial y allí estaba mi pandilla y yo a pesar de nuestra juventud. Con una túnica, bastante cutre por cierto, parecíamos verdaderos pompeyanos. A algunos de los extras, les pidieron que se quitaran la boina y los relojes pues brillaban desde lejos.

Nota: me figuro que alguno de los que me leen se encontrarían allí. No recuerdo bien el año pero creo que fue en 1.962

La Capilla de Abantos

Muchas veces la propia historia de las cosas hace más interesante la obra que estamos analizando. Es lo que ocurre con la arquitectura. Conocer los entresijos, los inicios, dificultades, misterios y complicaciones que se produjeron en su realización a veces tienen más interés que la propia obra. Por eso además de admirar las obras de todo tipo de artes, me gusta conocer su historia y es lo que he hecho, cuando en mi paseo por el barrio de Abantos en busca de alguna historia que contar, recalé en la Capilla-Iglesia de Santa María de Abantos.

Su entronque en el Barrio, su estilo escurialense respetuoso con el herreriano y su cuidada fachada, siempre me han llamado la atención y mi curiosidad me lleva a buscar sus orígenes de la mano de D. Antonio Biosca en su conferencia con motivo del 50º aniversario de su inauguración y del libro “Arquitectura y desarrollo urbano” editado por la Comunidad de Madrid.

La historia de la capilla de Abantos se inicia con la cesión gratuita de la parcela situada en el Paseo de Maestro Alonso, propiedad del contratista de San Lorenzo, D. Miguel Herranz Guadaño, parcela situada entre las fincas El Carmen y El Tesorillo. Tras encargar el proyecto a los arquitectos miembros de la Asociación de Abantos,  Antonio Biosca documenta y asume la paternidad del proyecto al arquitecto zaragozano  Pascual Bravo Sanfeliu como único autor del proyecto inicial de la Capilla. En cambio los autores del libro citado anteriormente, se atribuye la autoría a los arquitectos Rodrigo Poggio y Manuel Vias. Desconozco esta discrepancia importante en un tema del que debe existir documentación exhaustiva pues es un edificio de hace algo mas de sesenta años. En un solar con forma de cuadrilátero irregular de 16,30 m de lado, tiene que adosarse a su construcción medianera el Tesorillo, debido a lo reducido del terreno.

Cubierta aguas el 12 de septiembre de 1.953,  gracias a una serie de donativos y subvenciones se termina las obras en la primavera de 1.954, rematándose el conjunto con la construcción de la Casa Rectoral, nombrándose capellán al sacerdote D. Manuel Fernández Rodriguez. “Consta de una sola nave de 20 m de largo por 8,40 m de ancho, a la que se adosa, en fachada, un cuerpo de dos plantas que alberga la vivienda del capellán, y la torre, por el lado del evangelio”. Su fachada con arco de medio punto, de composición sencilla es rematada por un frontón clásico flanqueado por una bola en cada uno de sus vértices. La puerta principal de la Capilla, de madera de cuarterones, es también coronada por un frontón clásico. La torre campanario, construida como la capilla, en mampostería enfoscada en blanco, es rematada por un chapitel de pizarra, similar a los que coronan las torres del Monasterio.

En su interior destaca el precioso retablo barroco, con columnas churriguerescas, que fue rescatado por José Mª Maureta de un convento de monjas de Castilla la Vieja, dedicado a la Virgen Sta. María de Abantos.

Las nuevas normas litúrgicas exigían realizar una serie de reformas en el altar. Se aprovechó para la ampliación de la Sacristía y la remodelación del presbiterio y el Ábside que forma la cabecera de la Capilla. El autor de ellas, fiel en todo al autor del proyecto primitivo, es el arquitecto Alfredo de Ramón Laca, vecino del Barrio y autor entre otras muchas obras del Seminario de las Redentoristas en San Lorenzo.

Es curioso conocer, como cuenta en su conferencia Antonio Biosca, las muchas aportaciones no sólo dinerarias de los vecinos del barrio, sino también de elementos necesarios para el desarrollo de las actividades litúrgicas. Por ejemplo: el legado dinerario que dejó para acometer las obras de reforma, Dª Encarnación González; el armoniun fue regalado por D. Antonio Enrich vecino muy cercano al barrio; la magnífica talla de Jessús crucificado la donó D. José Mª Maureta; Dª Inés Fierro hizo aportaciones de casullas y objetos de plata para el culto; Dª Rosario Godó, aportó la actual campana y un numeroso grupo de personas del barrio, que con su generosidad consiguieron que la Capilla fuera el centro espiritual con lo que se recogería la aspiración de la Asamblea de Propietarios de 1.948.

Agradezco a D. Antonio Biosca la posibilidad de con la lectura de su conferencia haya conocido la intrahistoria de esta preciosa Capilla en el centro del Barrio de Abantos que levantaron con sus aportaciones todos los vecinos del Barrio.

La Princesa en San Lorenzo

Imágenes escurialenses

La Princesa con las Escuelas Taller de San Lorenzo

Uno de los trabajos que mas satisfacción produce a la sensibilidad de un profesional, es la restauración de una obra de arte. Es como conseguir, gracias a sus manos y a su talento, que vuelva a ser admirada en las mismas condiciones del artista que la creó. Para ello se crearon las Escuelas Taller y Talleres de Empleo que ahora cumplen 25 años en San Lorenzo del Escorial. Los distintos módulos que se imparten todos van dirigidos a proporcionar profesionales de la restauración y conservación para los Reales Sitios de las obras de arte de los fondos del patrimonio Nacional que cuenta con más de ciento sesenta mil objetos de interés cultural registrados en su base de datos Goya. Guarnicionería, Encuadernación y papel, Restauración de Bienes Muebles (Dorado, Tapicería y Ebanistería), Artes decorativas, Iluminación, Albañilería, Sastrería Histórica, Pintura, Carpintería, Forja histórica y Jardinería son los módulos sobre los que se imparten clases teóricas y prácticas con programas  generales de restauración en las Escuelas Taller de San Lorenzo, herederos de los “Oficios Reales” establecidos por Carlos III.

La Princesa de Asturias, Doña Letizia, acudió al Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial el pasado día 11 de septiembre, para visitar la exposición organizada por Patrimonio Nacional con motivo del vigésimo quinto aniversario de la creación de las Escuelas Taller y Talleres de Empleo, que desde 1.986 ha formado a más de 3.600 alumnos-trabajadores. Continúa así con las visitas que la Reina y el Príncipe de Asturias han realizado en otros momentos,  mostrando así todo el apoyo de la Casa Real a estos Talleres del Patrimonio Nacional.

Las Escuelas Taller y Talleres de Empleo de Patrimonio Nacional están situados en los Palacios Reales de Madrid, El Pardo, La Granja, Riofrío y Aranjuez, así como en los Monasterios de San Lorenzo de El Escorial y Yuste. Dentro de este entorno privilegiado, los alumnos se han formado en los oficios de encuadernación, restauración de libros, iluminación de pergaminos, papeles pintados, dorado de libros, tintas y caligrafía, ebanistería, tapicería, moldes y vaciados, reproducciones en escayola, restauración y conservación de yesos, relojería y autómatas, cantería escultórica, guarnicionero y jardinería histórica, viverismo, albañilería, carpintería y forja.

Es bueno que la Casa Real esté con los alumnos de estos talleres y se involucre más con la gente corriente que estudia o trabaja en estos difíciles momentos de crisis por los que estamos atravesando.