Hasta el Palacio Real de Madrid me fui, a ese Palacio del que Chueca Goitia dijo “que fue para la arquitectura española una verdadera Academia, antes de la Academia misma” donde se está celebrando la exposición “De El Bosco a Tiziano” que podrá visitarse hasta el 12 de enero de 2.014. Creo que no hay mejor marco para una gran exposición que conmemora la colocación de la primera piedra, en 1.563, del Monasterio de San Lorenzo del Escorial.
La riqueza artística del palacio, con importantes pinturas y colecciones, se ve aumentada por las obras de esta exposición que se centra en el significado artístico y cultural del ornato y decoración del Monasterio escurialense. Se exhiben joyas pictóricas, escultóricas y de las artes decorativas adquiridas por Felipe II para la decoración del conjunto escurialense, algunas ocultas en los sótanos y dependencias del Monasterio
La exposición incluye obras de El Bosco, Tiziano, Patinir, Antonio Moro, Navarrete El Mudo o Pantoja de la Cruz es decir de los mejores pintores del Renacimiento, además de planos, ternos casullas, relicarios, reproducciones, cantorales… Destacan los pasionarios sobre pergamino, con miniaturas de gran realismo, dramatismo y belleza, que salieron de los talleres del Monasterio del Escorial.
En las dos primeras salas los planos del Monasterio y los retratos de Felipe II y Carlos V obras de Antonio Moro y Juan Pantoja de la Cruz abren la exposición. Los dibujos originales de Juan de Herrera y las láminas de Pedro Perret sobre dibujos del propio arquitecto, son algo digno de ver y sobre todo analizar. Su perfección a base de tintas y aguadas son de un realismo que llama la atención. Entre ellos destaca el grabado sobre papel llamado Séptimo Diseño, una de las estampas de mayores dimensiones en la que se observa el edificio a vista de pájaro en una perspectiva perfecta.
Una de las salas se dedica exclusivamente a Tiziano, pintor en el que Felipe II depositó una relación fructífera y fe ciega en su pintura, igual que lo hiciera antes su padre Carlos V. La razón de este despliegue es que el Monasterio era el edificio de Europa con más obras del pintor. En ella podemos admirar las tres obras maestras: El Martirio de San Lorenzo, la Adoración de los Reyes Magos y el Entierro de Cristo.
Felipe II llegó a formar el mayor conjunto de pinturas de El Bosco que junto a Tiziano fue ampliamente comentado por Fray José de Sigüenza que defendió en sus comentarios los ataques de disparates y figuras grotescas que se le hicieron.
Tras una hora de paseo por el Renacimiento más puro, atravieso el Patio de Armas y salgo a la Plaza de la Armería como lo hiciera Alfonso XIII en su tiempo y me dirijo hacia la Taberna del Alabardero donde me aprieto un caldito y dos pinchos de callados acompañantes. Los dos placeres se los recomiendo.


San Bernabé en la Plaza de la Iglesia











