La magia siempre ha estado unida al Escorial. La propia personalidad de Felipe II era algo mágica. Gustaba de lo esotérico y del ocultismo así como de otras artes mágicas como la alquimia. Como dice Aurea Izquierdo Zamorano en “La personalidad ocultista de Felipe II”:
“Es quizá entre esta amalgama de creencias y corrientes de pensamiento, donde encuentra Felipe II una segunda fe, no por ello menos importante que la confesional cristiana, ya que le reportaba unos conocimientos más inmediatos y provechosos que la espera del más allá y la penitencia. Y es en este aspecto donde queda algo ignorada por la historiografía la personalidad de Felipe II, activo participe del pensamiento mágico y los saberes ocultos. Una personalidad inclinada hacia una conducta inspirada en “oscuras” tradiciones, que en esencia son contrarias a los principios doctrinales impuestos por la fe cristiana –de la que se declaró legítimo defensor-, pero que hábilmente supo compatibilizar”.
Su relación con los alquimistas y su contratación, como la de Tiberio della Rocca, para obtener piezas de plata con las que poder pagar a los soldados, resultó ser otro de los aspectos “oscuros” de Felipe II.
El Monasterio ha impregnado de magia al mismo pueblo y alrededores como el Monte Abantos y la propia Silla de Felipe II de los que se no para de contar leyendas, muchas de ellas con un fondo mágico.
Otro tipo de ilusionismo y magia ha ido unida a San Lorenzo desde hace muchos años. En las Fiestas del Parque, allá por los 60 y 70, llegaron a actuar veraneantes que querían llegar a magos. Durante años el maestro de todos, Juan Tamariz, veraneó en nuestro pueblo donde ha actuado en varias ocasiones. Después en 1.981, el Croché inició se Noche de Brujas que todavía hoy mantiene, con sesiones de Magia todos los viernes, donde han actuado lo mejor de la magia española. Y actualmente varios magos residen o veranean en El Escorial.
Y ahora la magia ha llegado a la Universidad de la mano del Real Colegio de Estudios Universitarios María Cristina, fundado en el año 1892 por la Reina Regente doña María Cristina de Habsburgo y Lorena, quien encomendó a la orden de San Agustín su administración y tutela. Desde entonces, el Real Colegio ha continuado ligado a la Corona y al pueblo español a través de Patrimonio Nacional. En la actualidad, tras 121 años de historia, sigue siendo un centro católico privado de enseñanzas universitarias adscrito a la Universidad Complutense de Madrid, de la que sigue sus planes de estudio para las carreras que en él se imparten: Derecho y Administración y Dirección de Empresas, y la novedosa Quiropráctica.
Este Centro Universitario ha sido el primero en crear una Título Superior de Ilusionismo propio, que se desarrollará durante nueve trimestres con la participación, nada menos, de treinta profesionales especializados en el arte del Ilusionismo. Un programa con el que se pretende rendir homenaje a la figura del padre Wenceslao Ciuró, gran mago ilusionista español del siglo XX que desconozco si ha tenido alguna relación con este Centro Universitario.
El Programa es amplísimo. NUMISMAGIA y todas las habilidades con monedas; CARTOMAGIA Y TEATRO; TEORIA Y MAGIA DE SALON; TEORÍA Y FILOSOFIA DE LA MAGICA; MAGIA DE ESCENARIO y MICROMAGIA que se irán ampliando durante los nueve trimestre que consta el Programa. HISTORIA DE LA MAGIA; MENTALISMO; HILOS DE INVISIBILIDAD y el ILUSIONISMO COMO RECURSO DIDÁCTICO; LA COMUNICACIÓN EN LA MAGIA; ARTES AFINES A LA MAGIA; GLOBOFLEXIA; MAGIA INFANTIL.ESTUDIANDO LA MAGIA DE JUAN TAMARIZ; CONTRUCCIÓN DE MONÓLOGOS Y RUTINAS VERBALES; ARTES ESCÉNICAS y TEATRO; HIPNOSIS; FONIATRÍA y ESCAPISMO muchas de estas materias irán ampliándose en los distintos trimestres.
He recogido algunas materias del Programa que no sólo es amplísimo sino muy interesante para los que de esto gusten. El Escorial sigue siendo mágico.

