Los Canapés cuando estaba prohibido aparcar
No entiendo al Patrimonio Nacional en sus relaciones con San Lorenzo del Escorial. Dos entidades que deberían ser bien avenidas siempre andan a tortas. Generalmente uno, el Ayuntamiento obedeciendo al otro, el Patrimonio. Debo reconocer que no le tengo ninguna simpatía desde que casi me expulsan del recién inaugurado Club de Golf de la Herrería, por comentar en el Semanario Escurialense determinadas prácticas con las que no comulgaba. Gracias a mi padre, amigo de Fuertes de Villavicencio, entonces Presidente del Patrimonio, me “perdonó” y seguí muchos años siendo abonado del Club de Golf.
Muchas han sido las veces que por escrito he criticado al Patrimonio Nacional por sus actuaciones en San Lorenzo. Unas veces por la situación de abandono del Parque que aunque cedido al Ayuntamiento, entre unos y otros lo tienen en estado de ruina y no le dan la función o actividad que este pueblo se merece. Otras por no poner un semáforo en el arco de la Lonja que regule el tráfico de coches que provienen de la Cruz Verde por la carretera de Robledo y los que proceden del Paseo Juan de Borbón. Se justificaron por que rompería la estética y afearían la zona. Pocos años después colocan en la Lonja unos soportes para iluminar el Monasterio. Otras por el cierre del Batán, idílico sitio para el verano hoy en ruinas y con una preciosa historia detrás que casi todos los veraneantes y vecinos conocemos. Otras por el cierre del merendero Zarco en la Herrería, donde de niños hemos merendado y celebrado chocolatadas junto a la fuente, creo que llamada del Seminario. Recuerdo la setas que comía en el Bar de la Casita de Abajo, que no volveré a comer ya que también cerrado. He comprobado los precios de aparcar en la Lonja. Una hora creo que son 2,29 euros y debes pagar hasta los domingos y hasta las siete de la tarde. ¿Dónde va ese dinero?
Ahora le toca el turno al aparcamiento de los Canapés. Los Canapés esa zona del conjunto del Monasterio que da entrada a la Lonja desde la Cuesta de la Estación se ha convertido en un aparcamiento sólo para vehículos autorizados. Muchos han sido los años en lo que se permitía aparcar sin pagar y sin ser necesario estar autorizado. Después se cerró a cal y canto y nadie podría estacionar. Con los muchos problemas que existen actualmente en el pueblo para aparcar, resulta que existe en los Canapés un parking sólo para los VIPS autorizados, teniendo que pasar el control de un guardia de seguridad que apoyado en la puerta de su vehículo te pide la autorización. Hasta 40 vehículos conté la mañana del jueves 11 de septiembre.
Señores del Patrimonio y del Ayuntamiento esto es una coña. Sé que muchos de esos vehículos autorizados son del personal del Patrimonio y de las Escuelas Taller pero eso no creo que de derecho a utilizar un espacio público como el de los Canapés. Ciérrenlo o permitan el aparcamiento a todos los vecinos o visitantes del Monasterio. Ya está bien de cacicadas.

