Papelín Oficial de Noticias
Varias veces he escrito sobre el tema de las muchas publicaciones que en San Lorenzo han sido, pero hoy quiero recordar mis primeros pinitos como comentador de noticias, emulador de periodista o primerizo reportero de la actualidad veraniega escurialense. De las muchas revistas y periódicos que aquí nacieron, tengo especial cariño y mis mejores recuerdos por “El Semanario Escurialense” que editado por la familia de Valentín Esteban, tristemente deshecha por el derrumbamiento del comedor donde se celebraba una comida de la convención la cadena Spar en Los Ángeles de San Rafael, nace en 1.958 en Gráficas Escorial frente a la Parroquia en la calle de las Pozas.
Recordar a “El Semanario Escurialense” es recordar a José María Suarez Campos, a Quinito Pacheco, a mi padre Juan Manuel Sáinz de los Terreros, a mi hermano Juan Manuel, a Ruiz Abascal, a Gaby y a Alfonso Lindo, a Ángel del Campo, a Eloy Fernández de la Peña, a Juan Van-Halen, a Agustín Cebrián …..y a escritores como Gabriel del Estal, Rafael Duyos, Fernández Shaw o López Rubio o a los ilustradores Abascal, Polilla, Alfonso Martín, Pedro Mairata, Antonio Cobos…… y a tantos colaboradores que a veces con la pluma recién estrenada, pasaron por sus páginas.
Pero mis recuerdos se vuelven hacia mi sección en el semanario el “Papelín Oficial de Noticias” que sustituyó a otra titulada “Haciendo historia” donde empecé a mis 17 años a hacer los primeros pinitos como aprendiz de escritor en el verano de 1.962. El ellas contaba las historias que se iban sucediendo durante los veraneos y como escribí una vez “la sección tuvo mucho éxito entre las madres de los jóvenes veraneantes ya que por ellas se enteraban de muchas cosas que habían o no sucedido. Llegó hasta el punto de que una semana me inventé una fiesta en casa de una conocida joven de la colonia. La conté con todo detalle dando cuenta de los personajes importantes que supuestamente asistieron. A los dos días de su publicación y yo fui testigo en la terraza del Miranda, dos madres comentaban lo bien que sus hijas lo habían pasado en esa fiesta fantasma que jamás existió”.
Voy a recordar aquellos años a través de la ventana que el Semanario Escurialense me abrió, pidiendo perdón anticipadamente por lo mal escrito que quizás les parezcan los artículos pero eran las reflexiones de un chaval de 17 años que quería escribir y a los que añadiré comentarios desde mi atalaya actual.
“Haciendo memoria”
El Escorial, verano de 1.962
Acabaron los exámenes. Unos bien y otros mal. Pero todos los asiduos vuelven al Escorial, pueblo unido a ellos como la carne al hueso.
El verano ha comenzado
¡Menudo veranito nos espera! Se oye decir en la puerta del Parque. Y como corroborando lo dicho, el estampido de la bola al chocar y tirar 4, 5 o 6 bolos, recuerda a las salvas de honor con las que se abren el Verano de 1.962 en el Real Sitio de San Lorenzo.
El verano aunque con cielo despejado y mucho calor, aparecía nublado, nublado pero para la juventud veraneante. Seguimos los mismos: Coque al que pronto bautizarán; Cesar con Bacarrá en las notas; el Chino al que ya nadie llama por su nombre, con el examen de Preu pendiente para septiembre y yo al que también bautizarán. Paco parece separarse un poco de sus íntimos y quiere unirse a nuestro clan.
“Los de siempre” van apareciendo pero todo parece indicar que el verano en El Escorial se va haciendo cada vez más aburrido. Comentamos los pros y los contras del veraneo y llegamos a la conclusión de que aquí sólo se lo pasan bien los niños hasta los 14 años. Luego lo desmentiríamos. Hasta el 15 o 20 de julio el verano en El Escorial se notaba medio desnudo, le faltaba la ropa que le había abrigado los últimos años. ¿Qué pasaba en El Escorial?
Felipe
Pongamos punto y aparte y analicemos a este nuevo personaje escurialense.Le llamaremos Felipe a secas pues sus apellidos, aunque muy bonitos son un poco largos.
Al primer guateque al que fuimos fue en casa de los Bujarrabal, que aparecían por segunda vez en esta “plaza”. En el guateque apareció un chico que por la forma de bailar y vestir no nos parecía conocido. Vestís bien, demasiado elegante para la Sierra y bailaba con mucho estilo con María José Ortiz. Era Felipe, nuestro personaje.
Le perdimos de vista hasta que llegó la primera fiesta (bueno lo dejaremos con este nombre) del Parque. Allí se quedó grabado Felipe en nosotros por dos razones: una por la forma tan elegante de balar el twist y la otra por la forma no tan elegante de bailarlo su preciosa acompañante. Desde entonces Felipe dio que hablar, le vimos en todos los “rendez vous” de este Saint Tropez de la Sierra y nos caía simpático. Hablamos con él por primera vez en la Piscina y nos pareció un chico normal, alegre y que todo lo hacía bien y no como decían los que hablaban mal de él que los había y muchos.
Se le vio salir con dos o tres chicas hasta que por fín cayó en esa red que tiende el amor y de la cual es difícil salir.
Felipe dejó un poco pronto el veraneo, el día de la Romería para ser exactos. Lo sentí, pues como luego me enteraría su familia era amiga de la mía por diversos motivos.
Fiestas del Parque
El Parque abría sus puertas. Vamos a entrar y dar un vistazo.
Todos conocemos el Parque un bonito lugar de recreo. Llega el verano y pensamos enseguida en las verbenas de los sábados por la noche. No esperando mucho esas verbenas llegan. Nada más comenzar el verano unos pasquines nos anuncian la primera: “Despedida de la Dama Regidora” con 2 orquestas 2. Poco después nos anuncian la segunda: “Elección de la Dama Regidora” con 2 orquesta 2. Sin esperar mucho, llega la tercera:” Presentación de la Dama Regidora” con 2 orquestas 2. ¿Para que tanto protocolo. Nos diviertan las verbenas pero no nos gusta su finalidad y lo mal organizadas que están. Sólo una nos gustó, en su finalidad se entiende, y no cuajó: la del Hospital. ¿Cuántas atracciones hemos visto este año? Una, la de Nikolás , el gran Mago. ¡Ah! Pero con 2 orquestas 2 y 30 pesetas sin consumición.
De las demás Fiestas hablaremos por separado.
Comentario
Esto lo escribí en 1.962. Había comenzado el varano y yo intentaba con mi destartalada pluma, que no llegaba a ser ni una Parker, contar en “El Semanario Escurialense” las cosas que en ese verano, ya lejano, iban ocurriendo. Empezaba el veraneo y había que hacer recuento de los asiduos que iban apareciendo y cuál era su situación en los exámenes porque de ello dependerían muchas cosas del nuestro veraneo; de los nuevos y especialmente, en nuestro caso, de las nuevas caras femeninas que recalaban en estos pagos. Nos empezábamos a interesar por las fiestas que seguro que se celebrarían.
Felipe era Felipe Alcover y García de Calamarte que luego se casaría con una veraneante que conoció ese verano.
Aquel año la Regidora sería Mary Sánchez Albiñana, guapa mujer, hija de un militar y creo que era la primera vez que veraneaban en San Lorenzo. Gustó a todos como luego yo lo dejaría escrito.
(Continuará)

