Serranos sin Romería

Serranos sin Romería

El Escorial está triste, ¿Qué tendrá el Escorial? Es septiembre y comienza la salida de las ganadas vacaciones de muchos gurriatos y caciques y El Escorial languidece. La Romería es el punto de inflexión. A partir del segundo domingo de septiembre y mientras las castañas comienzan su caída, San Lorenzo y la Villa se vacían. Parece que este año va a ser menos por culpa del virus asesino.

Subo de Madrid al Escorial y esta vez voy a dar mi paseo “diabético” a la Casita de Arriba y disfruto de sus vistas y jardines. Me cruzo con Cristina Alberdi en Timoteo Padrós, gran andarina y amante de este pueblo  y sin conocerla me da los buenos días como hace toda la gente de buena voluntad. Sigue perfectamente despeinada y en gran forma.

El aperitivo en la plaza me regala una sorpresa. En los tres balcones del hotel De Martín encima de las Viandas, aparecen tres preciosas figuras que recuerdan las estatuas del maravilloso retablo del Monasterio que trazó Juan de Herrera y que Pompeo Leoni, Jacome Trezzo y Juan Bautista Comane  realizaron. Una parece ser uno de los Doctores de la Iglesia que lleva una reproducción del Monasterio en una mano y la otra figura parece  una de las estatuas que componen la parte central del retablo. El mirador central lo llena una reproducción de la Virgen de Gracia, no tan bien conseguida, que completa este bonito decorado para recordar que iban a ser las figuras centrales de la carreta que acompañarían a la Virgen en su Romería. (No he podido reproducir la foto)

 

Hermandad de Romeros de la Virgen de Gracia - Inicio

La tristeza por la situación actual se torna hoy en silencio. Silencio de las bombas que a las 6 de la mañana anuncian el inicio del Rosario de la Aurora. Silencio de la Misa Romera en la Herrería, de los bares, de los cafés del chinchón y silencio del Miranda para reponer fuerzas con café churros o picatostes. Silencio del cortejo romero, de la dulzaina de Zapatones y del tamboril. Silencio del rondón, de la alegría de las peñas de la subasta y de la vuelta a casa. Silencio de la Salve bajo el Arco y de las lágrimas cuando se inunda la carreta de la Virgen de pétalos de rosa.

La Virgen lo comprende y sólo pide a los romeros que este año dediquen un recuerdo a los que sufren y han fallecido por la pandemia y la recen una Salve por todos ellos. Ya vendrán tiempos mejores.

 

Tribulaciones de un ex confinado por ahora.- 90

Tribulaciones de un ex confinado.- 90 

Me pregunta mi nieta si sé montar en bici. La contesto que claro que sé montar en bici pero ¿por qué lo preguntas? Abuelo- me contesta- es que la ministra ha dicho que los niños vayamos en bicicleta al colegio y como mamá no puede llevarme, tendrás que llevarme tu en bici. Pues lo lleva claro la ministra porque tengo la bici estropeada.

El Gobierno manda a los niños a ir en bicicleta y mientras gasta dos millones de euros durante la pandemia en evitar el virus en los coches oficiales y en otros gastos de mantenimiento. Parte de este dinero se ha dedicado a geles hidroalcoholicos, dotación de mascarillas, colocación de mamparas, pulido y abrillantado de vehículos etc. El número de vehículos oficiales de uso por el Gobierno  es de 775 más que en EE.UU, Francia o Alemania. 35.000 vehículos componen el parque nacional. Somos el sexto país del mundo en coches oficiales al nivel de Japón.

¡Que estará tramando el Presidente Sánchez! La situación actual me recuerda a ese niño que juega en su cuarto y no se le oye. Qué estará haciendo el niño para que no se oiga ni una mosca. Efectivamente alguna trastada ha preparado. Pues el Presidente, desde la vuelta de vacaciones, sólo ha hecho un mitin a los empresarios y una entrevista en la Sexta, su canal de televisión comprado a base de subvenciones. Por lo demás silencio. Se ha quitado la responsabilidad del inicio de los colegios y de la gestión de la pandemia. Ahora serán las Comunidades las que gestionen ambos grandes y graves problemas y si se estrellan, allá ellas en las elecciones. La Ministra de educación dice tonterías como lo de las bicicletas, pero no quiere saber nada del inicio del curso “pandémico”. Las Universidades calladas y su ministro podemita a las puertas de su cese. Sánchez sigue pidiendo unidad a los partidos y a la vez atacando e insultado al PP con el que quiere llegar a acuerdos para aprobar los Presupuestos. Ahora dice que la situación económica depende de que el PP los apruebe. A la presidenta de Madrid no deja de atacarla a cuenta de la gestión de la pandemia y parece que él no se ha mirado al espejo. Lanza a todas sus huestes a preparar una moción de censura a la que parece que Aguado no acepta. Está claro. El PSOE sólo consigue gobernar a base de mociones de censura.

Mango se suma a Carrefour y Frigo para excluir el castellano de sus tiendas en Cataluña. ¿Para cuando las sanciones a estas empresas?  Otra empresa más en mi lista para no comprar.

Si la fusión Bankia- Caixa se lleva a efecto con el cabreo de Iglesias, yo después de más de 50 años en Caja Madrid, hoy Bankia, me largo a otra entidad. No entiendo una fusión con los catalanes aunque se hayan llevado a Valencia el domicilio social. La que fue la Caja de Madrid y de los madrileños será catalana, no lo duden.

 

El Cafetín Croché 16 (continuación)

El Cafetín Croché 16 (continuación)

Charlando en un café,

ajenos al murmullo de otras mesas,

al trajín de las tazas, a la entrada de tipos

que dejan los abrigos junto a ellos.

Con los ojos clavados uno en otro,

una chispa airosa en la sonrisa,

un resplandor muy dulce,

en las nubes de una combustión:

ningún amor se entiende desde fuera,

ninguno.

( de Luis Muñoz del libro “ Manzanas amarillas” ) 

En las paredes de esta zona, una colección de billetes antiguos, junto a un billete de 1.937 del Consejo Municipal del Escorial de la Sierra de 50 céntimos, moneda que circuló por estos parajes durante la Guerra Civil, y que está firmada por Piris y Carrizo, parecen querer que esas dos Españas se hagan amigas y se olviden de una vez para siempre de odios y rencillas. Una barquillera de latón, quizás recordando a la buena de Doña Crescencia, barquillera de honor de San Lorenzo, que nos deleitaba, con sus barquillos y cucuruchos de pipas, delicias de paseantes, primero en la Plaza de los Jardincillos y luego en Floridablanca. Barquillera que nos recuerda niñeces de parisien o de rubios barquillos cilíndricos de dos o tres vueltas; rueda de la fortuna- si no te tocaba el clavo- siempre cual zurrón al hombro del barquillero castizo y chulapón, siempre presente en paseos, parques y verbenas que vociferando ¡barquillos; parisien! daban un colorido chulesco a los ambientes madrileños con su palpusa de cuadros, el safo al cuello y su chopín gris sobre la babusa blanca. Esta barquillera de antaño hace guardia junto a una gramola antigua, muda también como las radios de madera.

Es una zona diferente que se busca al entrar al Cafetín y cuando se descubre, los ojos de las parejas se hacen cómplices y asienten sin mover un músculo. La mesa del fondo de este espacio, solitaria en muchos momentos, sería la ideal para que Ramón Gómez de la Serna escribiera en ella, pues a él le gustaba escribir hasta las primeras luces del día en su buhardilla y luego trasladarse mas tarde a un café solitario y no con el ambiente de tertulias ruidosas como el Gijón.

En toda esta decoración del Cafetín Croché, echo algo de menos. Echo de menos al cerillero de todo café que se precie, vendedor de humo o de números de la suerte, de postales a turistas o confidente de alguna cita, y que debe estar apostado como perro guardián cerca de la puerta de todo café o como en este caso, aunque sólo sea cafetín. En el sitio en que creo debería estar el buen cerillero, existe un Tablón de anuncios que si te decides a leerlos puedes quedar extasiado con lo que allí se expresa, se solicita o se anuncia y bien puede servir para iniciar una Antología del Anuncio de Tablón. Allí he leído el 29.03.01: Escuela de Arte Matisse:  “Curso de tango argentino impartido por Fabiana Bassa” ; Maribel Corral : “Naturópata- Osteópata. Especialista en terapias manuales”; Uno de teatro : Nos gusta el teatro y queremos montar “ Fools for Love” de San Shepard. Necesitamos dos actores; Tertulia en la Sierra : “Busco personas con buena formación. Ideas progresistas. Carácter innovador. Creatividad e iniciativa.”; “Lector animador. Ancianos, enfermos… cualquier edad. Julián Diaz Cantarero”. Una tarjeta que dice : “ Maripi Serrano: Blusas y baño Brasil”. Otra anunciando un gabinete de Psicólogos; una tarjeta de un abogado con poco trabajo, me figuro; un anuncio de muebles y dos fotos de magos anunciándose. Arriba una NOTA : “ Las tertulias y anuncios expuestos en este tablón se renovarán los días 1 de cada mes”. Después de leerlo no he echado en falta al cerillero; es magnífico.

Alfonso González, en su rincón del Café Gijón.

                                      Alfonso González, en su rincón del Café Gijón.MIGUEL GENER

Del Croché me gusta casi todo. Me gusta su luz tenue que emana de las lámparas bronceadas Art-Deco del techo y de las lamparitas de las mesas con cristales de colores; la luz de las velas al anochecer, la que se filtra por las ventanas tamizada por labores de croché, suave y sin resol pues trasladan fielmente la penumbra del callejón de San Lorenzo. Me gusta su atmósfera tranquila, a veces inquietante, revolera o revoltosa, pero que va calando en el cuerpo como fina lluvia del norte. Me gusta el ruido de las cucharillas al remover el café napolitano, el del timbal de los dados en el cubilete o el seco chasquido de la ficha de dominó al colocarla sobre el tapete blanco de mármol.

Me gusta casi todo del Croché. Me gusta que sea un espacio medible por ojos geométricos. Un espacio asequible y sin distancias que distorsionen la vista, el oído o el olfato. Me gusta que no tenga demasiados espejos- tiene uno pero queda disimulado por fotografías de asistentes a las tertulias- pues la imagen en un espejo no es efímera, siempre te reconoce y guarda tu imagen en el recuerdo. Si vuelves te verás en él. No le provoques pues te sacará lo que fuiste. No seas inconsciente. Te recordará tu juventud hoy ajada, y te enseñará todas y cada una de las arrugas o surcos del arado de la vida en tu cara. Es traidor pues te delata tus miserias cuando te miras en él. Dos espejos, uno frente al otro, te llevan al infinito como en un túnel del tiempo, y al final te ves como flor marchita. Es cruel. Te mira cuando pasas de él. Los espejos no te quieren pues te sacan todos tus defectos. Por eso Manolo tuvo el acierto de poner pocos espejos en el Croché. No quería que sus clientes vieran el paso del tiempo que en Croché no existe, pero que sí era motivo decorativo, recurrente e impertinente en los cafés de antes como los que existían en Candelas, o los de la Fontana de Oro; el espejo de Lhardy con un gran marco de talla en madera dorada que mira y se deja mirar desde el fondo del local y en el que se han fotografiado varias generaciones de la selecta sociedad madrileña; los del Café Gijón o del Universal, el llamado café  “de los espejos” por la gran cantidad que tenía colgados de sus paredes. Sólo puso uno para no tener que decir, como Cesar González-Ruano “estoy solo entre un laberinto de espejos, como el niño perdido en un bosque poblado de fantasmas geométricos”.

 

El Cafetín Croché 15

El Cafetín Croché 15 (continuación)

Capítulo V

El Croché por dentro

En aquel Madrid de los siglos XVIII y XIX existieron cafés suntuosos con una decoración muy barroca, como el Café de la Iberia situado en la Carrera de San Jerónimo frente a Lhardy; con estrechos aposentos tertulianos como el Levante que estaba decorado con magníficas ilustraciones de Alenza; existieron cafés pequeños y con patio acristalado como el Lorencini, uno de los mas antiguos de Madrid y situado en la Puerta del Sol entre las calles Carretas y Espoz y Mina cuyo interior fue decorado por Ribelles; los había distribuidos en dos o tres recintos distintos como el de La Fontana de Oro que tenía la zona del café y otro recinto al fondo, formando ángulo, en el que se hacían las reuniones políticas, que mantenía las vigas de madera al descubierto y arcaico y trasnochado con una decoración exigua. Aquí las mesas eran de pino pintadas de color caoba con un tablero, también de pino pero en este caso pintado de blanco a imitación de mármol. Los había decorados con gran profusión de espejos, como el Universal o con 16 huecos a la calle y “71 veladores de cristal, 80 mesas de mármol de Italia, 600 sillas tapizadas y las mesas de billar de caoba maciza, con las bandas en palosanto y palorrosa y  sobre sus muros 10 relojes”. Este café, el Imperial, ocupaba los bajos y parte de la entreplanta del Hotel París y daba a las calles Alcalá y Carrera de San Jerónimo. Locales espaciosos como el Café de Madrid, que era un patio cubierto y con salida, después de atravesar un corredor, a la Carrera de San Jerónimo.

El Cafetín Croché es más personal en su decoración que otros muchos cafés de ésta y de otras épocas. Consta de tres estancias, mejor dicho de cuatro, lo que ocurre es que en la parte de la cocina nunca he entrado o no me han dejado entrar. En cada una de ellas la decoración asemeja a un pequeño y personal rastrillo con una unidad de criterio aunque diferencial en sus modos de tratar aquello que allí se va a realizar. Su decoración huele a rancio abolengo de lo antiguo, al olor familiar de la naftalina de un armario ropero. El ocre color de sus paredes se debe de adivinar ya que está casi tapado por colecciones, en serie fotográfica, de postales y fotos antiguas, ya amarillentas recordando aquel otoño que fue, tarjetas ya oxidadas de tono amarillento o gris plomizo que perdieron su color original; fotos de amores recortados sobre fondos falsos como la vida misma; de cuadros en los que se guardan colecciones de vitolas de cajas de cuchillas de afeitar, de papel de liar cigarrillos o de postales escurialenses de las de antes, todas de la  colección particular del Cafetín y que desde su propia estafeta se puede enviar a un amigo. Junto al rincón maravilloso, de entrando a mano izquierda, desde donde se divisa sin ser casi visto, cuelga una colección de bastones que para él la quisiera el gran Antonio Gala y que aunque tienen un artilugio para impedir su guinde, yo conseguí con algo de maña y astucia, sacar uno y no me lo llevé porque no soy un chorizo, pero eso sí, alerté de la fragilidad del invento. Y junto a ellos una colección de boquillas de cristal muy de los años veinte. Cartelería romántica de Moët Chandón, de anuncios estomacales cómo el de Saiz de Carlos o el famoso de los Chocolates Matías López cuya fábrica estaba en El Escorial de Abajo, pueblos éstos, el de Arriba y el de Abajo, que son como dos hermanos permanentemente cabreados a pesar de estar unidos por la cuesta de la Estación.

fotos y vídeos de Bar Cafetín Croché

Todos estos objetos nos parecen inverosímiles en estos tiempos y se nos hace difícil creer que hubieran existido alguna vez, pero aunque ya no se ven ni se usan, sí es verdad que existieron dando un uso discreto y silencioso a los que los utilizaron. Aquí en Croché, viven muchos objetos que se nutren de su pasado, que fueron deshauciados y  como dijo Cesar González-Ruano “triste condición la suya si ya ni siquiera pueden ofrecerte por todo lo que ya no valían”, y que en su inutilidad cuelgan de las paredes, paredes llenas de miles de palabras que fueron recogiendo en sus veinte años de vida y que se quedaron pegadas como moscas a la miel.

Sabia y acertada decisión. A pesar de que el magnífico gregueriano Gómez de la Serna dijo que “de una bella espalda descotada nació la televisión”, sus  dueños  dijeron NO a la espalda descotada, es decir a la televisión y ello a pesar de que a un año vista, se celebraban los Mundiales de Fútbol en España. SÍ dijeron, en cambio, a las radios de madera, algo caducas y ya secas de voz que decoran el Croché, que solo transmiten recuerdos y son mudas testigo de las muchas tertulias familiares o de amigos que aquí se desarrollan y de radionovelas amorosas que se representan bajo ellas en las mesas de mármol del café.

Antes de bajar a la cripta del Croché, se pasa por la zona de tertulias de amigos que van a charlar o juegan a los distintos entretenimientos de los que consta el Cafetín o esas tertulias de dos que juguetean y se besan ante la atenta mirada de cartón de un monaguillo que con su hucha entre las manos, parece querer pedir algo pero es respetuoso y no lo hace pues le pusieron allí de vigilante y guarda de amoríos. La zona cambia su decoración. Parece el cuarto de estar de una casa donde vive mucha gente, con paredes de labores de croché colgadas de barras de latón a modo de blancas cortinas de hilo con angelotes, sofacitos para dos y seis veladores redondos mas pequeños que los de fuera, como queriendo dejar mas espacio al amor puro que allí se profesan jóvenes y no tan jóvenes novicias y seminaristas del amor eterno.

(continuará)

El Cafetín Croché 14 (continuación)

El Cafetín Croché 14 (continuación)

La barra en un café de los de antes no tenía sentido. La tertulia era sentada y alrededor de las mesas para calentar, así, el frío mármol de los veladores con las arengas políticas, recitales o lecturas de los poetas bohemios que lo transformaban en cálido, caliente y amoroso como una buena pañosa de invierno. Pero la barra se impuso, a pesar que desde las mesas, en amigable tertulia, las cosas se ven de otra manera, sin prisas que apremien. Y en la barra se fueron haciendo tertulias, menos cafeteras y mas alcohólicas ante la atenta mirada del barman, jefe de barra, fabricante de ilusiones alcohólicas de nombres ingleses. La barra es confesionario de los solitarios, individualistas o misántropos pero también es y ha sido lugar de tertulia, tertulia en posición de cuerpo presente, pero al fin y al cabo tertulias.

La barra hoy día, se constituye en atalaya, mirador o balconada a la que asomas tu curiosidad y desde donde vigilas a los demás creyendo que no te ven y que por mucho que disimules al final siempre te dirán al salir:

  • Adiós Fulano, ¡que ya no saludas a nadie!

En la barra, pasas revista disimulada a los divanes aterciopelados en los que se habla de amores olvidados, primerizos o todavía acalorados, en los que se fabrican los sueños mas peregrinos o se proyecta un viaje; en los que las parejas hablan para no callarse y parecer dos desconocidos sentados en un autobús con la mirada perdida en sus propios pensamientos sin importarles lo que pasa a su alrededor.

Y así también es la barra del Croché.

A partir de las doce de la noche se produce una animación, siempre inesperada, que viene de aquí o de allá y recala a pasear en Croché o a dejarse ver que también es fórmula para que hablen de ti. A esta hora no hay brujas pero si aparece el buscón que busca algún bocado que llevarse a la boca después de haber mal cenado; el inspector de ambiente que no gasta nada mas que en miradas, algunas libidinosas y otras de curiosidad, pero que siempre inspecciona y no toma nada a no ser que alguien le invite. Alguna pareja que espera que pase la hora de las brujas para empezar a vivir de forma intensa la noche. Esos cuatro- dos parejas- que han ido porque  allí se juega y no saben que en este casinillo sólo se juega a la oca, parchís o a la tres en raya. Esa pareja que sólo quiere el silloncito de dentro para poder besarse y que sólo les vean los que hacen lo mismo, es decir nadie. Algunas tertulias que se han prolongado un poco porque mañana no tienen que ir temprano al Ayuntamiento o al Patrimonio a acompañar a turistas por las entrañas de Palacio.

Y a todas horas, Manolo Miguez, figura estilizada de Botero, hace su particular paseillo, que lo realiza como nadie, saliendo y entrando al callejón con su mejor estilo torero, ya que para esto de la hostelería y la restauración hay que ser muy torero y saber parar, mandar, picar, banderillear y dar la estocada en el momento adecuado y en el sitio justo.

Manolo ha pasado por todo el escalafón del toreo gastronómico o de la hostelería en general. Fue maletilla en el coso de San Pancracio, plaza muy popular en Madrid, novillero en El Horizontal, cuando Tomasín, el de las patatas fritas, se hizo con esta plaza; y peón de brega en Los Robles, plaza hoy desaparecida en la capital de España. Fue maestro compartiendo cartel en el Charolés y después se quedó como único espada, para unos años mas tarde y en la actualidad toreando un mano a mano con Mari Cruz, su encantadora mujer, también torera, con arte literario y poesía en sus lances, en el Croché. Aquí tomó, Manolo, la alternativa hace veinte años y sigue estando en el primer puesto del escalafón. Sigue desplegando su capa para dar una revolera o una media verónica, que borda, en el momento adecuado. Saber torear  de muleta y su sitio siempre está en la cara del toro. Sabe bajar la mano y de vez en cuando pone un par de banderillas “que quita el sentío” con maestría, tacto y buen hacer. Ha toreado toros azabaches, colorados, berrendos, jaboneros o mulatos; botineros, calceteros o meanos, que de todo hay en estas plazas. Ha toreado por gaoneras, por chicuelinas y verónicas; al natural y con la derecha. A veces se recrea haciendo un estatuario o dando un trincherazo para poner después al toro en suerte. No suele hacer faenas de aliño, sino para cortar las dos orejas y el rabo que lo prepara magníficamente en su “ casa de comidas”. Y todo ello acompañado por su magnífica cuadrilla: Julio, el Abuelo, su peón de confianza y mozo de espadas que lleva veinte años con él; Juan Carlos; Luis; Iván y Manolo.

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(continuará)

 

 

 

 

 

Tribulaciones de un ex confinado por ahora.- 89

Tribulaciones de un ex confinado por ahora.-89

Blog 89

Mucho calor en Madrid y los datos de la pandemia no mejoran. El Presidente se olvida de sus responsabilidades y se las enchufa a las Comunidades. Iglesias silente y desaparecido ante los continuos problemas judiciales. Con lo que le gusta hablar ahora parece mudo. Mientras el Presidente apoya a Podemos y al vice y lo que no dijo cuando el PP pasaba por situaciones similares ahora lo dice: “esperar a las decisiones judiciales”

Me decía un camarero: “Este es un país de chiste”. Se refería al auto de un juez de Madrid de anular las normas de la Comunidad respecto a las horas de cierre de los bares y locales de ocio y a fumar en las terrazas. Dos días después  la noticia es que otro juez de Ciudad Real anula, entre otras medidas, que se prohíba fumar en la calle y se obligue a usar mascarilla en Alcázar de San Juan. Considera el juez que dichas medidas no reúnen los requisitos mínimos de proporcionalidad y vulneran de manera absoluta derechos fundamentales sin la debida justificación y motivación.

Hoy la noticia es que el juez del auto de Madrid dice ahora que él no anuló las medidas de Ayuso por lo que la prohibición de fumar sigue vigente. Parece que la orden de la Comunidad no tiene que ser ratificada por un juez y según los argumentos legales del juez las medidas siguen vigentes. No se si se ha echado atrás de lo que comunicó o si por el contrario lo que dijo en el auto sigue vigente y las medidas también. Ante este galimatías judicial sólo me queda decir como el camarero: ¡este es un país de chiste!

La decisión del Presidente de trasladar la patata caliente de la alarma sanitaria a las Comunidades, es una vergüenza y una dejación de funciones. Además según importantes juristas es contrario a derecho. La Constitución si lo permite pero en casos excepcionales de la Comunidad. Está claro que además de desatenderse del problema, ya le salió mal la otra vez, su responsabilidad la traslada a las Comunidades y si tienen problemas que les juzguen los votantes en unas próximas elecciones y ël quedar libre de mala gestión. ¡Sabía que era malo pero no tanto!

Hablaré del Escorial y de la droga. La detención del dueño de un bar parece que es un tema nuevo. Pues no. La droga lleva mucho tiempo en el pueblo y se conocen donde se vende y quien lo hace.

 

 

 

El Cafetín Croché.- 13 (continuación)

El Cafetín Croché.- 13 (continuación)

Capítulo IV

Las Horas en el Cafetín

El Croché se despierta tarde. Le gusta apurar los posos de la noche y claro, por las mañanas se le pegan las sábanas de la holganza. Allí, ya florecida la mañana, a la hora que las manecillas rezan el “Ángelus” y ambas se confunden muy juntas en un diario acto de amor, allí a esa hora, todavía con el limpio perfume a local recién inaugurado, comienzan a entrar los primeros cafeteros, lectores de periódicos, rito que comparten tras comprar el diario en el quiosco de la Plaza de Benavente o en la librería Quesada. Se dan los buenos días como el torero desea suerte a su cuadrilla y compañeros de cartel, para que las noticias no desvanezcan los sueños preparados en la maleta de un nuevo día.

Unos leen el periódico de forma ordenada; otros de atrás hacia delante como queriendo recordar y no mirar al futuro y otros lo airean para enfriar un poco el ambiente de tantas guerras, terrorismo o mujeres maltratadas como vomita la letra impresa sobre el papel, ya sucio, del periódico matutino. Algunos, más taurinos, lo despliegan convirtiéndolo en capote para dar un lance torero a la actualidad, mientras que los menos, lo mantienen doblado como leyendo un breviario en la soledad del confesionario. A esta hora el Croché es sala de lectura para leer hoy lo que ocurrió ayer. Es café con leche ordeñada hace varias albas y traída en cántaras de cartón por la lechera de turno.

Después de la hora de la lectura de los periódicos, hacia las dos del mediodía, el vino empieza a poblar la barra aunque nunca sólo, siempre muy bien acompañado por alguna cazuela de garbanzos que como cuentas de un rosario van cayendo uno a uno; cazuelas de macarrones, de arroz, de cachelos con codillo o de puré de patatas con torreznos, lo que aquí se llama “un uno” y que siempre suele ser antesala del primer sorbo de vino. Luego si te tomas otro vino, se cantará a la cocina: “dame un dos” y así sucesivamente, se va recorriendo la escala numérica en función de tu capacidad para alambicar la uva del buen vino del Marqués de Riscal, que allí te sirven en grandes y acristaladas botellas que se me parecen a las recias piernas de una mujer con medias de malla.

El ambiente es muy distinto a esta hora, si el frío se ha instalado en San Lorenzo por haberse dejado herméticamente abiertas las puertas y ventanas serranas, acuchillando los pulmones o si el otro Lorenzo impone su voluntad y como un microondas te cuece en minutos todo lo que pongas a su alcance. Pero, no sólo con la estación del ferrocarril climático, cambia de ambiente sino en función de ser un día entre semana o víspera de festivo.

En invierno y entre semana, las dos de la tarde, es la hora del industrial, del hombre del pueblo que tomará sus dosis de uva antes de ir a comer; es la hora del parado, correiglesias que ha pasado ya a rezar por seis o siete y viene bendecido con otros tantos vasos de agua bendita. Los miércoles, es la hora que Alvaro aprovechaba el aperitivo para hablar con su pequeño nieto de lo divino y lo humano. Esperemos que pueda seguir haciéndolo. Es la hora del turista sin autobús, pues a los que vienen en uno de los muchos que por aquí se acercan, los despachan nada mas salir del Monasterio y vuelven rápidos y jugándose la vida por la carretera de Guadarrama para llegar hechos migas– si antes no se los han comido las palomas- a la Estación de Autobuses. Estos turistas sin autobús, generalmente en parejas, que conociendo las exquisiteces del Croché, han venido bien informados a comer algo antes de ir al Charolés. Es hora de los Herranz que llegaban en autobús, casi hasta la puerta; del que viene de montar a caballo o de vender la fruta en el mercado a las amas de casa, que luego se encuentran aquí tomando un vino o un caldito, y comentan lo cara que está la vida en este pueblo; la hora de Polo que después de cortar el pelo se tomaba su vinito o la de Gabi, siempre, en verano, vestido de primera comunión.

El aperitivo en verano, era la hora ideal para que, dos días antes de la Romería, se negociara aquí, la subasta con Amparito Hernández:

– Te doy cinco mil pesetas, pero me reservas el cucurucho de pipas.

– Yo te doy diez mil si me guardas el jamón.

A las cuatro de la tarde y hasta las siete o las ocho, el Croché cambia su decorado. Comienzan a entrar los cafetalistas a pedir su café. Se vuelve un poco negro como el cielo amenazando tormenta, negro del café y de olor intenso a puchero- hoy cafetera- olor que se palpa y se puede rasgar con la cucharilla. Algunos cafés que se sirven en las mesas, llevan en su taza un manto blanco como si los fueran a cristianar en la pila bautismal. Es la hora en la que el Croché es alfil, reina, o caballo; es la hora que es damero o fichas de colores, cubilete y tacos de jamón de marfil con la numeración escrita en el lomo. Es tertulia bullanguera y amigable de temas prosaicos  y casi siempre muy terrenales.

Cuando se acercan las diez de la noche, cirios y velones se encienden para competir con las estrellas del cielo de la noche escurialense. A esa hora se enciende el cielo del Croché para acompañar a los luceros y alguien a mi lado comenta lo bonito que es hacer el amor a la luz de las velas. A esa hora, la barra del Croché parece un altar mundano con sus velas encendidas, mientras dentro, un monaguillo de cartón, pasa el cepillo a las parejas que rezan juntas su rosario de amor y por las radios mudas, un gregoriano moderno ameniza la celebración.

Y en este ambiente relajante, los fines de semana, las mesas del Cafetín se llenan de familias completas que tapean juntos y en buena armonía porque, ya se sabe, que la familia que tapea unida permanece unida. Es la hora de muchos que vienen a pasar sus horas de asueto semanal a San Lorenzo y que tienen como habitual tomar la penúltima copa en el Croché, quizás para comentar los partidos de fútbol con Luis o con Julio, que son del Real Madrid o con Iván que es del Atlético, o esperar mesa en El Charolés. Es la hora del que va o viene de ver buen teatro o de algún concierto en el Coliseo Carlos III; del alemán afincado en San Lorenzo o de la alemana que decidió quedarse a vivir aquí con su hijo y que ha hecho de este pueblo, su casa. Es la hora en la que el Cafetín se llena de gente guapa de aquí o de allá y que se cita en este café para iniciar la noche, para quedar en jugar al tenis o simplemente para disfrutar de un rato de tertulia; de grupos de mujeres que tertulian en grupo y hablan de teatro.

(continuará) 43

 

El Cafetín Croché.- 12 (continuación)

El Cafetín Croché.- 12 (continuación)

Respecto a este instrumental literario, Antonio Martínez Sarrión, escribió una magnífica anécdota que se recoge en libro “El Café Gijón” dentro de la Antología, y que me atrevo a transcribir, si él me lo permite, que seguro que lo hará: “…. cuando un camarero de pelo canoso aferrando en una mano la bandeja de metal y con el puño de la otra apoyado en la cadera, me espetó : “¿qué va a ser?”. Desde mi entrada y aun antes, tenía pensada la consumición a solicitar: un café con leche en vaso y otro de agua. Pero por sus pasos, sin sobresaltos cada cosa a su tiempo. Antes debía cumplimentar los ritos de todo escritor que se respetase por joven, desconocido o provinciano que fuere. Tales ritos los conocía bien: lo primero era solicitar el instrumental, como el cirujano, enguantado, con mascarilla y gorro, pide el bisturí a la enfermera. De modo que, intentando una desenvoltura imposible y sin llegarme la voz al cuello de la camisa le dije al mozo tragando saliva: “Por favor, ¿me puede usted traer recado de escribir?”.

Aquel hombre tardó varios segundos en reaccionar….Se concedió, a modo no se si de “glissando” o de afinamiento antes de atacar el “tutti”, unos instantes mas, durante los cuales resopló y se aclaró la garganta de flemas. E inmediatamente con lo que se me hizo un vozarrón capaz de competir ventajosamente con las bíblicas trompetas ante los muros de Jericó, me dijo “ si, si, entiendo… Entonces… ¿sólo o con leche?.

Tomás Borras, en sus “Historillas de Madrid” relata de forma magnífica, como don Pedro Muñoz Seca, instalaba su “trabajadero” en una mesa junto al ventanal del Café Inglés, nombre poco apropiado para un establecimiento cafetero en la calle Sevilla: “Al llegar a Madrid don Pedro Muñoz Seca, ingenio al que ya he puesto otros ribetes, la llamada del café le llevó a montar su trabajadero en un mármol del Inglés, calle de Sevilla; trabajadero de mesa a una ventana, pues la parte superior de la cristalera se abría para la mesa detrás de una talanquera, al aire libre y dentro del local. Don Pedro provisto del “ABC” y “El Imparcial”  (sostenido en el Inglés con su café con leche y media tostada de desayuno) arribaba tempranito a su isla rodeada de toreros, y entre comentarios de faenas en altisonancia y cante por lo bajini, a mano el manojo de cuartillas y “el recado de escribir”, uno de tantos servicios gratuitos de los Cafés, comenzaba con la frase consabida, “Acto primero”, el edificio de humo de sus ilusiones”.

Escribir en un café es dejar morir lo superfluo y concentrarse en lo trascendente que es aquello que en ese momento estás llevando a las cuartillas. Es darse un paseo por tus emociones, recorriendo sus calles y parándote, cuando quieres, en los escaparates que más impresiones te produzca. Es en definitiva vivir en soledad compartida.

Escribir en un café es mudar tu piel cual serpiente en  primavera, para ponerte un traje mas acorde con la estación mental que estas viviendo. Es despojarte de mucho y recoger lo que te interesa.

Pero escribir en un café tiene algún inconveniente. El camarero o guerrita de turno, con su fino olfato, mira mal al escritor de café que todavía tiene las cuartillas como el blanco satén. Sabe que al menos durante varias horas, se transformará en decoración del local, con un café largo sobre la mesa, o corto y manchado, café a lo italiano, americano o napolitano que nunca a lo español, o con un café cortado- que es el más tímido y retraído de la letanía de cafés que puedes pedir- y además, quizás con un vaso de agua, eso sí, con hielo, para que los posos del café no se adhieran a las paredes de las tuberías.

Pero él sabe, que por estar ahí y ser un cliente aunque sea literato, tiene derecho a pedir un palillo, el periódico del día, otro vaso de agua, pero con hielo, monedas de cambio para el teléfono, servilletas de papel, azúcar o la cursilada actual de la sacarina-que tiene nombre de cantante de los 70-.También pasará al aseo y utilizará el agua, jabón y el papel higiénico y, antes de salir, se peinará y lavará las manos. Y todo ello por 250 pesetas. ¡Que ruina la del cafetero!

Hoy día no se puede escribir en un café. Los teléfonos móviles, esos pequeños monstruos tecnológicos, con sus sonidos consiguen que no puedas concentrarte y piropear a las musas porque las conversaciones de los que junto a ti hablan de negocios, de fútbol, o de problemas con los niños espantan a las musas y se van de tu vera, justo en el momento que las tenías convencidas. Eso sí, si te gusta la música podrás escuchar, cuando suena el teléfono, un pasodoble, un aria de Verdi, pasando por La Óveme, una jota o el himno del Atlético de Madrid.

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(continuará)

Tribulaciones de un ex confinado por ahora.-88

Tribulaciones de un ex confinado por ahora.-88

Hoy 20 de agosto, Sánchez y sus ministros siguen de vacaciones y sin mascarilla. Hoy le toca a la Presidenta del Congreso, Batet y a su pareja el ministro de Justicia, Campo,en la playa de Cádiz donde admás se ha reunido con Chaves se supone para hablar del recurso ante el Supremo por la condena de los Eres.

Campo y Batet incumplen las normas anti-Covid en plenos rebrotes: sin mascarilla en sus vacaciones en Cádiz.

Carrefour se une a Frigo y mantiene el veto al español en Cataluña. Ya lo sabéis: ni compraré en Carrefour ni tomaré helados Frigo. Intentaré que mis nietos tampoco.

Importante reflexión de Yesica Vázquez Camacho leída en Linkedin. (Espero me permita transcribirla).

“El mundo da vueltas… Victoria´s Secret se declara en quiebra así como el Cirque du Soleil. Zara cerró 1.200 tiendas. Chanel, Hermés y Rolex interrumpieron su producción. Nike se prepara para la segunda etapa de despidos. El fundador de AirBnb dijo que debido a la pandemia, 12 años de esfuerzos fueron destruidos en 6 semanas. Starbucks anunció el cierre permanente de 400 locales. Y la lista continúa. Cinco meses de pandemia crearon muchas deudas y decenas de miles de empresas fueron a la quiebra. Si en la que trabajas todavía se mantiene sin cierres y despidos, trátala bien y también a tus clientes.

Enfrentamos una pandemia que no puede ser controlada.

El 2.020 es un año de supervivencia. Deje de lado sus pequeños reclamos diarios y sea agradecido con lo que tiene…ES NECESARIO SER AGRADECIDOS. Es necesario ser agradecidos SIEMPRE. Gracias a Dios por la Salud, Familia y el Trabajo”.

La lista de empresas en crisis que Yesica se refiere es una lista de grandes empresas a nivel mundial que dan trabajo a miles de personas. Es sólo un ejemplo.  ¿Y las pequeñas y medianas empresas que han caído y que cada día caen? Podríamos hacer muchas reflexiones sobre este tema pero los que todavía tengan trabajo que SEAN AGRADECIDOS SIEMPRE. Otros no pueden serlo.

Un día sí y otro también,  Isabel Díaz Ayuso, Presidenta de la Comunidad de Madrid es atacada por TVE. Un día si y otro también, la gestión de la pandemia por la Comunidad es criticada por la televisión pública y por sus presentadores en una estrategia programada para cargarse a la presidenta y convocar elecciones. Pero en este caso se han encontrado con un profesional que rebate los datos de los hospitalizados por el COVID en la Comunidad de Madrid y el impacto de la enfermedad. Fue en la entrevista que TVE realizó el pasado jueves a Luis de Benito, médico del Hospital de El Escorial. Ese día los datos de la Comunidad en las últimas 24 horas eran de 654 positivos y 540 hospitalizados, de los que 70 estaban en la UCI, y así dibujar una situación grave y colocar a Madrid en la Comunidad más afectada cuando el País Vasco, Cataluña y Aragón superaban a Madrid. Cuando la presentadora de “La mañana” preguntó por la grave situación de los hospitales, el médico la replicó “Pues no, yo no sé a que hospitales preguntáis. Es cierto que se está notando un repunte en el número de ingresados pero la semana pasada en el Hospital del Escorial no había ninguno y ayer había tres y tenemos 120 camas. Es decir no me parece un porcentaje de saturación” La presentadora continuó arremetiendo al gobierno de Ayuso y la atacó por el Hospital 12 de Octubre y los datos aparecidos. «Pues ayer los datos que daba la Comunidad de Madrid eran de 75 ingresados en un hospital de 1.300 camas», rebatió el médico. Benitodejó claro la diferencia de contagiados y positivos en los PCR. Están aumentando los contagios pero no los de patología COVID como en la primavera.

La periodista de TVE quiso saber también si había personal sanitario regresando a sus centros hospitalarios ante el aumento de casos positivos. «¿Cómo van a estar? pues de vacaciones, como las autoridades, como el Gobierno, pero es que alarma no hay. Hay situación de alerta, pero no es alarma, porque si fuera una alarma…», replicó el médico del Hospital de El Escorial en alusión a las vacaciones de Pedro Sánchez, en plena pandemia por el coronavirus.

He traído esta noticia, recogida en Internet, dada la muchas mentiras o medias verdades que se están contando, sin una información seria y veraz y la alarma social que están produciendo en Madrid que están llevando a cabo personas e instituciones interesadas.

Ultima hora. El Presidente ha suspendido sus vacaciones para hacerse cargo de la gestión de la pandemia. A la vista de cómo la gestionó los meses más duros, no se si hubiera sido mejor que siguiera de vacaciones.

Tribulaciones de un ex confinado por ahora.- 87

Tribulaciones de un ex confinado.- 87

No he llegado a entender la manifestación negacionista  y antimascarilla, su finalidad y su irresponsabilidad poniendo en peligro a que muchos madrileños se contagien. No llego a entender cómo se autorizó por la Delegación del Gobierno. El Delegado ahora “indignado por la manifestación”, se ha justificado diciendo ahora que fue engañado por los convocantes. O es iluso o es tonto. Quien se iba a creer que en una manifestación antimascarillas, los manifestantes iban a llevarlas puestas. ¡Será absurda la justificación del Delegado del Gobierno! Y que hizo la Policía para disolverla por incumplir las normas sanitarias, cuando multan en la calle a cualquier peatón que no la lleve.

Esta izquierda está descontrolada y ya no sabe que hacer para que se la vea. La calle es su último recurso para salir del ostracismo podemita. Hacen una manifestación feminista y se contagian y matan a miles de madrileños y varias ministras. Ahora  su irresponsabilidad les lleva a no creer en la pandemia ni en las medidas sanitarias de prevención. ¿Qué dirán si se contagian ellos o fallecen sus familiares por la gilipoyez de la manifestación? ¿Habrá o no habrá pandemia? Realmente ha sido un acto lamentable, un atentado contra la salud  y una actuación lamentable e irresponsable de la Delegación del Gobierno.

La noticia dos días después, es que ha caído la primera víctima de la manifestación. Un hombre de unos 40 años ha entrado en estado grave en el Hospital, la noticia no dice en cual, con una neumonía grave y a un paso de entrar en la UCI. A lo mejor empieza a estar a favor de las mascarillas.

El camino hacia la moderación y el distanciamiento de VOX ha llevado a Casado a sustituir a Cayetana Álvarez de Toledo por Cuca Gamarra, Vicesecretaria de política social, como portavoz del PP en el Congreso de los Diputados. La línea dura de Cayetana era muy discutida por barones del PP como Feijóo y Juanma Moreno pero especialmente cuestionada por el Secretario General, García Egea, cuyas desavenencias eran conocidas. Creo que Cayetana era una magnífica portavoz que decía las verdades que ahora quiere callar Casado para negociar los Presupuestos con el PSOE.

A 100 metros de mi casa hay dos hoteles. Esta mañana he pasado por delante y los dos están cerrados uno de ellos con apariencia de cierre definitivo. Mientras, el Presidente y su familia de vacaciones y ninguno con mascarilla. La causa es que el turismo, nuestra “ama de cría” de la que mamamos, está a cero y los bares y hoteles ya no protestan, lloran. Mientras la Ministra del ramo y el Presidente de vacaciones. El Doctor Gaona pide se cree un Comité de expertos de forma urgente pero que se excluya a Simón, el presentador del COVID en las pantallas, de forma definitiva. Mientras el Presidente de vacaciones sin mascarilla. La deuda pública sube en junio a máximos históricos. Sube 32.000 millones, es decir 1.000 millones diarios y mientras el Presidente de vacaciones y sin mascarilla. La Bolsa cae a mínimos y el Presidente de vacaciones sin mascarilla.

Bueno lo dejo aquí. Que el Sr .Presidente y sus ministros tengan unas felices vacaciones y que cuando quieran vuelvan al trabajo.