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Objetivo: retirar a Franco del Valle

Lo hemos dicho varias veces. Este Gobierno no parará hasta sacar a Franco del Valle, echar a la comunidad benedictina y pedir al Papa que “desclasifique” la Basílica y convertirlo en un centro cultural, que ahora se lleva mucho, o en un centro lúdico para usos diversos. Parece que hay acuerdo entre los partidos políticos, incluyendo el PP, para reformar el uso del Valle de los Caídos en beneficio de la “reconciliación nacional”.

Todo sigue igual. La escultura de la Piedad de la entrada sigue sin arreglarse, las humedades por las que prohibieron la entrada a la Basílica siguen ahí y los restos de las víctimas de la Guerra Civil de uno y otro lado, parece que será prácticamente imposible identificarlos.

Ahora parece que el Gobierno está dispuesto a retirar a Franco de su tumba que descansa en El Valle desde 1.975 y trasladarlo al panteón familiar en el cementerio del Pardo para ser enterrado junto a su mujer Carmen Polo. Todo esto, según ha dicho el ministro de la Presidencia Ramón Jáuregui, si la comisión de expertos que ha creado el Gobierno, así lo decide. Es decir que decidirá que sí, que se lo lleven al Pardo. Recordar la decisión sobre Bildu del Tribunal Constitucional gracias a cinco magistrados nombrados por el Gobierno. Comisión creada por el Gobierno, comisión que hace lo que quiere el Gobierno.

Volvemos a recordar que en ningún momento se pensó que ni Franco ni José Antonio fueran enterrados en el Valle de los Caídos como cuenta el historiador Luis Suárez. José Antonio fue llevado al Escorial pero ante la queja de Don Juan de Borbón a Franco de que el Escorial era tumba de reyes y consultada la familia se decidió enterrarlo en el Valle donde descansa hasta que la comisión de expertos decida.

Tampoco Franco nunca mostró ninguna intención de que se enterrara en la Basílica del Valle ya que él mismo tenía su pensamiento en el Cementerio del Pardo. Al morir es el Gobierno con la firma del Rey el que decide el enterramiento en Cuelgamuros, tras solicitar permiso a la Abadía. Fue su primera carta en la que firmaba “Yo El Rey”. No contemos historias que no responden a la realidad histórica. Recuerda Luis Suárez la reflexión de Wellington. “los daños de una guerra lo sufren primero los que la pierden, después los que la ganan”.

Ahora ha quedado la decisión de trasladar los restos de Franco en manos de la comisión de expertos formada por gente muy variopinta: Como presidentes  un socialista como Virgilio Zapatero y por Pedro González-Trevijano; por  los miembros del Consejo de Estado  Miguel  Herrero y Rodríguez de Miñón y Amelia Valcárcel, cuatro catedráticos, un profesor, un antropólogo social y un historiador y monje de la Comunidad Benedictina. Echo de menos algún representante de la Fundación Francisco Franco que algo podrá decir aunque se quede en minoría.

El ministro Jáuregui ha dicho que se han iniciado conversaciones extraoficiales con la familia de Franco, aunque para la toma de la decisión de su traslado no es necesario contar con su autorización. Esto es falso. Franco fue enterrado de forma legal, en un lugar que es, como dice la Ley de la Memoria Histórica, lugar de culto y cementerio público y como tal sólo el Abad de la Comunidad benedictina es la autoridad competente para decidirlo. Además para cualquier cambio de los restos es necesario el consentimiento familiar y por ahora no se le ha pedido.

No sé a qué se refiere cuando llama conversaciones extraoficiales con la familia cuando la hija de Francisco Franco, no sólo se mostró contraria a su traslado del Valle al cementerio del Pardo sino que negó que el Gobierno se haya puesto en contacto con la familia.

Unos se muestran a favor de que se quede en el Valle y otros que se entierre en El Pardo. El Gobierno, Bono, ERC y la Asociación de la Memoria Histórica (que cobra del Gobierno) ya han declarado su posición a favor y la familia y la Asociación de Defensa del Valle de los Caídos que ha anunciado que llevará el caso al juzgado si se retiran los restos, en contra.

Otra vez los unos contra los otros gracias a este Gobierno.

Vacas flacas

El pasado día 11, a las diez de la mañana, en plenas fiestas y siendo el día grande de la Villa, Antonio Vicente (PP) gracias a sus diez concejales, fue investido por segunda vez consecutiva, como Alcalde de la Muy Leal Villa del Escorial. La Corporación estará formada por tres concejales del PSOE, dos de Montearroyo, uno de IU y otro de Acción Plural, nueva formación que lidera Mariano Rodríguez que ya fue alcalde, creo, hace cinco legislaturas.

El mismo día a las doce, tomaba posesión  José Luis Fernández-Quejo como Alcalde de San Lorenzo. Por cuarta vez consecutiva y con mayoría absoluta, aunque con un concejal menos, ha accedido a la Alcaldía elegido por sus nueve concejales del PP. La corporación Municipal quedó conformada con cinco concejales del PSOE, dos de IU y un concejal de Alternativa Municipal Española (AME) nuevo partido que entra por primera vez en el Ayuntamiento.

Los dos ayuntamientos de El Escorial, ambos del PP, son sólo dos de los muchos  del entorno escurialense que van a tener alcaldes del Partido Popular, ya sea con mayoría absoluta o por acuerdos con otros partidos minoritarios. Pero no les arriendo las ganancias dados los graves momentos  que las corporaciones municipales están viviendo desde el punto de vista de su financiación. Como otras muchas cosas, este Gobierno había prometido solucionarlo conjuntamente con la financiación autonómica, verdadero cáncer del déficit público y ahí siguen los problemas sin acometer las reformas necesarias.

Las deudas son inmensas. Sólo los ayuntamientos de la Comunidad de Madrid deben a los bancos y cajas, sin contar proveedores, 7.726 millones. Madrid con 6.453 millones es el más endeudado de España. San Lorenzo debe 5,4 millones y La Villa 7,9 habiendo reducido su deuda del 2.009 en 1,9 y 3,1millones  respectivamente.

Durante mucho tiempo, con la situación favorable, todos los ayuntamientos han gestionado con alegría y hasta despilfarrando en sus gastos corrientes. Analícense la lista del personal de muchos ayuntamientos y veremos que sobran funcionarios, asesores y personal de servicio contratados en épocas boyantes. Ahora, llegan las vacas flacas y nos acordamos de la fábula de la cigarra y la hormiga. Hay que guardar para cuando llega “el invierno”. Es fácil hacer cosas, el problema es mantenerlos. Abrir nuevos servicios, nuevos edificios culturales, bibliotecas, comedores y crear sociedades públicas es necesario y plausible de una buena gestión municipal. Pero luego hay que mantenerlos y pagar sus gastos corrientes. Ahora llegan las medidas impopulares pero necesarias si no se quiere llegar a situaciones como la de la Sanidad Pública que puede declararse en quiebra.

José Luis Fernández-Quejo ha comparecido para dar cuenta de las medidas económicas que se van a tomar, con la puesta en marcha del Nuevo Plan de Ajuste y Reducción del Gasto. El Alcalde desgranó toda una serie de medidas que se tomarán durante esta legislatura para poder afrontar, con un presupuesto más reducido, la situación de crisis que estamos padeciendo.

Me llamó la atención una medida concreta: la reducción de un 40% de las horas extraordinarias que supone un ahorro de 57.000 euros. Es decir que se han pagado anteriormente,  nada menos de 142.000 euros en horas extraordinarias. Reducción de un 47% de los gastos de las fiestas, cosa que me parece bien pues ver como se quema dinero en cohetes en época de crisis, no es lo más correcto.

Recorte en las retribuciones salariales; se amortizarán vacantes por jubilación; adaptación de estructuras por movilidad de los empleados públicos; reducción de las horas extras; se ajustarán las tasas y precios públicos a su coste real; limitación de consumos de telefonía, gastos consumibles de oficina etc.; se cobrará por la cesión de espacios públicos y se procederá a nuevos concursos de adjudicación de energía eléctrica…. Todo un catálogo de buenas intenciones para reducir los gastos del Ayuntamiento que espero y deseo que se cumplan y que se reduzcan también los impuestos a pagar.

Un gran ecologista

Se acerca San Bernabé, patrón de la Villa del Escorial y con ese motivo se van a entregar medallas de honor a personalidades y vecinos de este pueblo. Al leer, en estas mismas páginas, la concesión del título de Hijo adoptivo de la M. L. Villa a Don José María Blanc Díaz, entendí que en esta persona se premiaba a un ecologista de verdad por su labor en favor de la naturaleza. 

Entonces recordé la historia de Juan L.S. un conocido mío, que fue ecologista de un pueblo de la Sierra cercano al nuestro. Activista que parecía comprometido con todo lo que a la defensa de la naturaleza y de los animales se refería y que pudiera afectar a la Sierra y a su mundo serrano.

El pueblo, como ahora el nuestro, estaba decidido en sacar adelante una reforma del Plan General Urbanístico, con un Plan de Ensanche que iba a producir un incremento de la superficie edificable del pueblo.

Para ello el ayuntamiento de este pueblo serrano, inició un expediente iniciándose las expropiaciones pertinentes y aprobadas por la Comunidad de Madrid.

Como buen ecologista inició una campaña en contra del Plan urbanístico sin conocer que las tierras de secano de su padre y otras de familiares directos, les iban a reportar una fortuna, pues de otra forma no valían nada. Alertado por su padre, Juan decidió abandonar su militancia en la organización ecologista y abandonar por unos meses el pueblo serrano por lo que pudiera pasar.

Esta historia, totalmente cierta, viene a cuento de que existen distintos tipos de ecologistas. Los que salvan un pinsapo, pero no impiden que se gaste muchos millones de euros en maderas nobles de la decoración interior del Auditorio de San Lorenzo. Los “comprometidos con la causa ecologista” que se forran a ganar dinero inventándose historias sobre el calentamiento global y el cambio climático, como el Sr. Al Gore ex vicepresidente de EE.UU o los que están verdaderamente comprometidos con la defensa de la naturaleza en beneficio de las generaciones futuras.

Volviendo a lo que considero un verdadero ecologista, a los que respeto por su labor en favor de la humanidad, el Sr. Blanc es el fundador de la Cañada Real de Peralejo, uno de los Parques Naturales más importantes de la Comunidad de Madrid. Su personalidad profesional es de primer orden pero hay que destacar que es fundador y Presidente de la Fundación  José María Blanc. Ha destinado gran parte de su vida y de su dinero a defender y proteger la naturaleza participando en organizaciones dedicadas a esta labor.

Así nació el Centro de Naturaleza Cañada Real como instrumento para perpetuar dicha labor y con la cual se identifican y comparten con ilusión todos aquellos que en dicho Centro desarrollan su trabajo.

La Fundación ha sido declarada, clasificada e inscrita como Fundación Docente privada por el Ministerio de Educación y Ciencia y declarada de utilidad pública por el Ayuntamiento de El Escorial al que pertenece Peralejo.

La finca donde se desarrolla el Centro, es una antigua finca agropecuaria que los trabajadores, con su fundador a la cabeza, han convertido en una verdadera  residencia de animales.

Recogen animales heridos o que habiendo tenido un accidente, necesitan de cuidados y de un periodo de recuperación. Muchas historias se viven allí día a día. Un ejemplo: el buitre leonado que llegó herido nada más abrir el Centro y que allí sigue ya que no llegó a recuperarse del todo y que lo consideran uno más de los que allí desarrollan esta labor. Tiene su “club de fans” cuyos socios, por el asequible precio de 4 euros, reciben toda una serie de ventajas de las que ya disfrutan muchos niños.

Es una magnífica noticia la del nombramiento de Don José María Blanc como Hijo Adoptivo de la M. Leal Villa de El Escorial y felicito desde estas páginas a los muchos trabajadores que hacen del Centro un deleite para los niños y un compromiso con la defensa de la naturaleza para generaciones futuras. ¡Enhorabuena!

La Casa del Balcón de Piedra

La tarde era de esas por las que te enamoras del Escorial. La Tierra hacía su diario recorrido y el Sol estaba a punto de desaparecer entre las montañas cuando alguien parecía soplar algo de aire fresco y decidimos dejar la terraza y seguir charlando dentro del bar. Hablábamos de todo lo que vivimos en nuestros veraneos en El Escorial y llegamos a recordar  nuestras tardes en La Cueva cuando, antes o después de pasear por Florida, pasábamos por allí a tomar unos vinos y unos pinchos de morcilla. Era uno de nuestros puntos de reunión favoritos.

Pero llegado a este punto, entramos en una discusión sobre si fue la “Posada de la Ánimas” y si Villanueva era el arquitecto que construyó el edificio, magnífico envoltorio para el lugar gastronómico que hoy encierra.

Aunque yo conocía la historia del edificio, decidí bucear en mis datos y corroboré lo que le había contado a mi amigo la otra tarde.

Durante muchos años, la llamada “Casa del balcón de piedra” fue atribuida a Juan de Villanueva quizás por su calidad arquitectónica y por la utilización de muchos elementos del repertorio del arquitecto del Museo del Prado. De su limpia fachada, sólo rota por el balcón con la balaustrada de piedra, llegó a decir el escritor y académico, D. José López Rubio, que era una paradoja que la fachada más noble del Real Sitio fuera, ya en 1.961, la de un mesón.

El edificio realmente era la Casa de Don Francisco Martínez de Sobral y Aguilera, vinculado al pueblo por ser el Médico del Real Monasterio y Sitio de San Lorenzo. Posteriormente, en 1.767, Carlos III le nombraría Médico de la Real Familia y años después, Médico de la Facultad de la Real Cámara.

Su vida en San Lorenzo le llevó a construir esta casa, no para él ni para su familia, sino para alquilar a los altos dignatarios que acudían a las Jornadas Reales en el Real Sitio.

Edificio de dos plantas más el bajo, de planta cuadrada y desarrollada alrededor de un patio también cuadrado, ocupa toda la manzana de San Antón, 2.

Muchas veces, y en la propia publicidad de La Cueva así se recogía, se la ha llamado la Posada de la Ánimas cosa que según se recoge en el libro Arquitectura y Desarrollo Urbano del Escorial no es cierto. El Mesón de la Ánimas estaba situado enfrente, dando fachada a una pequeña plaza junto al Hotel Miranda.

La historia del edificio es muy interesante. Pasa por varias hipotecas por las necesidades que tenía su dueño y en 1.775 Sobral “firma un convenio con D. Juan José Gippini, la cabeza visible de la compañía Los Milaneses, dueños de las famosas fondas madrileñas, San Sebastián en la Plaza del Angel, y La Fontana de Oro y La Cruz de Malta (estas últimas situadas en la calle Victoria) por el que le alquilan la casa por las seis siguientes temporadas y con una renta anual de 15.000 reales de vellón.

Fue arrendado por la Corona para instalar durante las Jornadas Reales, La secretaría de Marina. Quedó a favor de una hija que se sabe que residía durante las Jornadas Reales.

Edificio catalogado de protección integral era primitivamente de tres niveles: bajo, principal y buhardillas habilitadas para vivienda. A finales de XIX se le añade un piso que mantiene los ritmos de su fachada pero que altera el volumen primitivo.

La estructura de la planta con sus accesos de amplia escalera tendida de dos tramos y otra de un solo tramo, así como su distribución, prácticamente no existe entre la tipología escurialense.

Desde 1.961 “La Casa del Balcón de Piedra” es un centro gastronómico de primer orden que regentó y hasta creo que vivía allí, mi buen amigo Virgilio. Hoy su hijo sigue los pasos de su padre como mesonero del Real Sitio.

Jesús Sáinz de los Terreros

(blogdejesus.com)

 

(Datos históricos del libro Arquitectura y Desarrollo Urbano. Tomo V editado por la CAM)

El Blog de Pepe

Navegar- mejor se diría bucear- por Internet tiene sus muchas ventajas y te da muchas alegrías. Cuando no sabes que hacer siempre encuentras algún blog- yo no soy adicto a las redes sociales- de personas que saben mucho más que yo de algún tema que me interesa; que escriben mejor o que entretienen más que tú puedes hacerlo escribiendo.
Así navegando por ese mar de información que es internet y con gran satisfacción, me he encontrado con un blog que recomiendo por lo entretenido, documentado y que al leerlo te da una inmensa tranquilidad de espíritu . El blog de Pepe corresponde a José Ruiz Guirado que como el mismo comenta nació en una familia humilde en San Lorenzo del Escorial y que aquí quiere acabar sus días.
De prosa elegante y entretenida, ha escrito varios libros en prosa y en verso: “A quien conmigo va” dedicado a su esposa, “Ilusiones del almendro”, “Versos contigo” o “Prosas escurialense” con ilustraciones de Félix Bernardino que buscaré para leerlo, y otras muchas crónicas y artículos. Librero algún tiempo, editor de la revista Acibal y tertuliano con grandes personalidades de las letras. Escribió “Cantata escurialense” recuerdos y sensaciones en versos modernos y libres como el mismo la califica y que la escribió para ser cantada. Bonitos y a veces tristes versos en los que sus recuerdos se enmarcan en los escenarios escurialenses utilizándolos como un gran decorado para su obra.
No he podido leer todos sus artículos en los que sobre todo desgrana muchos conocimientos de la historia del Escorial y de su Monasterio como “El viento del Escorial” “La intrahistoria escurialense” “Las reliquias de San Lorenzo y el celo de Fr. Baltasar” “Serranos, caciques y gurriatos” “Entorno a la Real Cédula” “Causas de la fundación”.….
Pero uno de los que me han llamado la atención, ha sido el que titula “Semanario Escurialense” recordando a la familia de Valentín Esteban Gamonal propietario de la imprenta Escorial donde se editaba el “Semanario Escurialense”. Hace un repaso de cómo se fundó, de sus colaboradores, “periodistas” a tiempo parcial, entre los que yo me encontraba con la sección “Papelín Oficial de noticias” centrada principalmente en los actos y celebraciones veraniegas. Da cuenta de que, por la Ley de Prensa e Imprenta, era necesario que fuera director de la publicación un periodista, cargo que a título exclusivamente por exigencia legal, lo ejercería mi hermano Juan Manuel. Es totalmente cierto, aunque algunas veces se haya situado a otras personas en este cargo. Recuerdo a José María Suárez Campos, director de facto, llevando una carpeta con las galeradas para ser firmadas por mi hermano en la calle Velázquez de Madrid, nuestro domicilio familiar.
Me ha traído recuerdos entrañables e inolvidables ya que no sólo yo y mi hermano Juan Manuel colaboramos desde los primeros días en esta publicación. Mi padre, buen escritor, también colaboraba asiduamente. ¡Qué cantidad de recuerdos! Salté a mis archivos y volví a releer algunos números del semanario que todavía conservo en mi baúl.
Que cantidad de firmas importantes firmaron sus artículos: López Rubio, Gabriel del Estal, Guillermo Fernández Shaw, Rafael Duyos, López Rubio… que junto a los muchos colaboradores nacidos y vecinos del Escorial dieron forma y fondo al Semanario Escurialense.
Un recuerdo para los que se fueron y un abrazo para los que están.

Herranz y el Dos de Mayo

La “despertá” en el Escorial no era muy agradable. El cielo, como los últimos días, seguía gris y las nubes aparecían muy negras por San Benito amenazando lluvia. Recordé que era la festividad del Dos de Mayo, día de la Comunidad de Madrid, en el que se conmemora la machada de los madrileños frente a las tropas francesas y frente a los mamelucos, a los que intentaron doblegar luchando con palos, cuchillos y agujas de coser frente a los cañones y sables de los franceses. Ante esta situación decidí quedarme en casa y ver Telemadrid que estaban retrasmitiendo el acto que todos los años se celebra en la Casa de Correos, con la entrega de las grandes Cruces y otras distinciones de la Orden del Dos de Mayo.

Fue un acto emotivo, en el que vimos a una Esperanza Aguirre en plena forma con un perfecto discurso alabando las virtudes de todos los galardonados. Después, y por primera vez al haberse modificado recientemente, la presidenta recibió los honores de ordenanza y con paso firme pasó revista a las fuerzas que la rendían honores. Emotivo también fue el acto del depósito de coronas en recuerdo de los héroes del Dos de Mayo y en recuerdo de las víctimas del 11M. Ningún ministro del Gobierno tuvo la delicadeza de ir a la recepción prefiriendo irse a tomar el sol que a la Puerta del Sol. Nuevo desplante a la presidenta y a los madrileños que seguro que pagarán en las urnas.

Y allí en la televisión me pareció ver, fugazmente, a una persona conocida sentado entre los premiados.  Cuando Esperanza Aguirre glosaba a los premiados, de repente escuché el nombre de Autobuses Herranz, que con otras dos empresas madrileñas de transporte público, Esteban Rivas y el Grupo Ruiz,  habían recibido minutos antes, la Cruz de la Orden del Dos de Mayo (como Placa de Honor al ser personas Jurídicas)  por su contribución a los madrileños en su transporte por carretera. Allí estaba Juan Carlos junto a las grandes personalidades que momentos antes habían recibido la Gran Cruz de la Orden como Villar Mir, Florentino Pérez, Carmen Thyssen, Vitorino, Barbacid….

En este momento al ver a Juan Carlos Herranz, que recogió la placa, mis recuerdos se volvieron hacia los primitivos Talleres de Herranz situados en lo que fue el Arroyo del Cascajal. Teníamos un pequeño jardín que daba al monte Bajo y a los Talleres de los Autobuses Herranz donde, de pequeño, saltaba la tapia para jugar con el encargado, mientras Juan Carlos y Santi  me dejaban pulular por allí arreglando una bici muy antigua y destartalada que tenía o subiendo y bajando a los autobuses y llenándome de grasa.

Recordé a Elena, a la que quería mucho, la madre de Santi, de Juan Carlos y de su hermano “Filuchi”  fallecido el 11 de octubre de 1.948 a los 18 años de edad, tres días después de jugar su primer partido oficial con la U.D. San Lorenzo en la Guindalera de Madrid.

Su padre Buenaventura y creo que su tío fueron los creadores de esta gran empresa que durante tantos años heredaron sus hijos Santi, fallecido hace poco tiempo y Juan Carlos. Desde los primeros autobuses de carrocería de madera hasta los más modernos que actualmente han adquirido, han sido muchos años de trabajo de esta querida familia que han llevado a la empresa Herranz a ser un icono de San Lorenzo al que nunca agradeceremos lo mucho que han hecho por nuestros pueblos.

Recordé a Mary Paz y a Santi, al que quería muchísimo y los vinos que hasta sus últimos días tomábamos en El Alaska hablando de mi hermano Juan Manuel gran amigo suyo.

Quizás la Empresa Herranz haya hecho más por la unión de los dos Escoriales que todos nosotros. Una línea a Madrid pasa por la Villa recogiendo a los que no les gusta el tren y diariamente a cada hora un autobús sube de la estación a San Lorenzo uniendo por la vía del transporte, ambos pueblos.

Creo que no soy la persona más objetiva  para alabar a esta gran empresa ya que mi cariño y amistad con sus dueños,  me haría no ser imparcial. Pero desde aquí mi felicitación a toda esa querida familia.

El pinsapo indultado

El pinsapo o abeto español es una especie de la familia de las Pinaceae cuyo hábitat natural se localiza en la zona sur española y asilvestrado en algunos otros lugares de la península. Generalmente los pinsapos se encuentran en áreas protegidas o de repoblación.

Es un árbol alto pudiendo llegar a más de 30 metros, de porte elegante y de corteza fina y hoja gruesa que da unas piñas grandes que cuando maduran liberan los piñones.

Su hábitat son bosques que se encuentran a una altura de 900 a 1.700 metros. Requieren unas condiciones de temperatura no muy extrema especialmente de calor, con veranos frescos e inviernos fríos y una cierta humedad estival con abundantes precipitaciones en primavera. Se desarrollan en zonas de umbría de clima mediterráneo.

Estas condiciones son parecidas a las que pudieran darse en El Escorial para su existencia y como las meigas, haberlos ailos. No es que sean muy abundantes pero existen.

Uno de estos pinsapos se hizo famoso porque a su alrededor se construyó nada menos que el Auditorio de San Lorenzo del Escorial con dos salas para 1.064 y 300 personas respectivamente para albergar teatro, ópera, zarzuela, conciertos y ballet o danza. Es decir 25.000 metros cuadrados de construcción y 65 millones de euros de coste.

No he conocido el proyecto presentado por los ganadores del concurso, Mª José de Blas, Rubén Picado y Enrique Delgado, ni sé si en las especificaciones del concurso figuraba la necesidad de “enmacetar” el pinsapo. Pero de una u otra forma realizar un proyecto de esta categoría alrededor de un árbol o en su caso adaptarlo posteriormente, es algo complicado en su diseño y no muy corriente.

El coste de realizar un semicono de hormigón que lo protegiera fue trabajo arduo y complicado y no dábamos un duro por su continuidad. Pero nos equivocamos y ahí está erguido y sobresaliendo como un periscopio vigilante sobre la piedra de granito. Nada menos que ha sido dotado de un pararrayos y de sensores que miden el nivel de estrés soportado para que siga firme y vistoso.

Sólo en España es posible, ante las denuncias de los ecologistas, construir un Auditorio alrededor de un pinsapo, para salvarlo de la tala y por otro lado revestir las paredes y suelos de las salas del Auditorio, de madera de nogal y otras maderas nobles que suponen el corte de muchos árboles. ¡Que incongruencia!

Incongruencias de estos ecologistas que salvan un árbol pero no denuncian los muchos árboles talados para revestir suelos y paredes, son las mismas que se opusieron a construir en el Prado de la Era después del incendio de Abantos y de la bajada de pantalones de Gallardón, justificando su postura por la gran cantidad de aves que anidarían en ese prado tras el incendio. El informe de un ingeniero de montes que conozco y que fue presentado a la Comunidad aseguraba que jamás anidaron ni anidaría allí ninguna especie. Hoy sigue siendo un prado con alguna vaca pastando y se ha privado al pueblo de San Lorenzo de una expansión de equipamientos sociales y viviendas que se recogían en el Convenio urbanístico y que hubiera traído un beneficio importante al pueblo.

Quizás el pinsapo sea como los toros que se indultan en las corridas  cuando la casta y el trapío le hacen beneficiario de este premio. Se le salva la vida en beneficio de los toros que procreará y será como una enseña de lo que será la fiesta en el futuro.

Las terrazas; París bien vale una silla

Con los primeros rayos del sol de primavera, París florece y los parisinos se lanzan a las terrazas de los miles de cafés repartidos por la ciudad. Los cafés se desnudan en primavera de las lonas del invierno y se apagan los braseros mostrando todo su encanto. Pero lo que realmente llama la atención de los cafés es su homogeneidad estética basada en su igualdad de mobiliario y su estética externa. Se trata de sillas de mimbre de distintos colores y formas, taburetes, banquetas y hasta bancos. Casi todos son de la misma casa de muebles, la Maison Gatti que desde 1.920 viene decorando y uniformando estas terrazas parisinas llenas de encanto.

También en España, con los primeros rayos de sol, llegan las terrazas pero difieren bastante de las parisinas. Llegan a todos los pueblos y ciudades las terrazas de los bares que en muchos casos, suponen un alivio a las vacías arcas de los ayuntamientos por el alto coste de las tasas que cobran. Este año las terrazas han proliferado en mayor medida y todos los ayuntamientos han notado un aumento importante de solicitudes para su  instalación. El motivo, la puñetera Ley de prohibición del tabaco en espacios cerrados que hace que por primera vez existan colas para sentarse fuera y poder no incumplir la absurda prohibición. La otra razón es la próxima operación bikini que necesita de un adelgazamiento rápido y de un tostado incipiente para dar una buena imagen en la playa o en la piscina.

No soy de los que les gustan las terrazas porque además de ser un poco raro, hace años que dejé de fumar y no pienso en la operación bikini. Además si te sientas en una de ellas, tienes que estar saludando continuamente y además algunos, generalmente muy pesados, se sientan en tu mesa sin pedirte permiso y no se despegan ni con agua caliente.

Desconozco las ordenanzas de la ciudad de París pero da gusto ver las terrazas cuyo tratamiento sirve para utilizarlas tanto en invierno como en verano y suponen una parte importante de la decoración urbana de la ciudad.

Lo que no entiendo es como en nuestros pueblos y ciudades se permiten terrazas con cuatro sillas de trastero, sombrillas de playa, toldos con publicidad de cerveza o colas y jardineras con flores de plástico. Tampoco entiendo como se permiten terrazas invadiendo la calzada, quitando espacio para un aparcamiento tan complicado como ocurre en nuestros pueblos. Las ordenanzas permiten la colocación de terrazas en una acera con unos determinados metros para dejar paso a los peatones ocupando el frente de fachada. Si el ancho de la acera no cumple con este requisito, no se debería permitir instalar la terraza, pero aquí no es problema. Se amplía el espacio hacia la calzada y se arregló el problema. Hoy día cualquier local de nuestros dos pueblos, es válido para un bar pues no existe problema para colocar la deseada terraza. Simplemente se solicita y se coloca invadiendo la calzada o el local de al lado.

No se que pensarían en el Ayuntamiento de Arriba cuando decidieron peatonalizar la calle Juan Leyva. Me figuro que no pensarían en que pudiera ser utilizada para pasear pues esa buena práctica la realiza poca gente por esta calle. Pensarían casi seguro en la colocación de terrazas de los bares de familiares que tanto animan la calle. Durante el verano las calles del centro, se llenan de mesas incumpliendo varias ordenanzas. También se llenan de niños que sin hacerles casos sus padres, montan en bici o juegan al fútbol entre las piernas de los que están sentados.

Ver cierto desmadre es lo que me causa desazón. Ver a camareros cruzando la calle para servir en las terrazas y jugarse la vida entre los coches no es plato de buen gusto. Terrazas cubiertas que amplían la superficie de algún hotel en el centro del pueblo. Plazas llenas de mesas que no dejan espacio para circular….

No tengo nada contra las terrazas; sí lo tengo contra el desmadre, el uso indebido de las calzadas, el incumplimiento de las ordenanzas y la falta de una norma de ornato común para el mobiliario, las sombrillas y la publicidad para ayudar a la ordenación y mejora de los espacios urbanos.

¿Cuándo aprenderemos de París?

El Reuma Club

Era sábado. La noche había aparecido y en la televisión el fútbol terminaba con 3 a uno a favor del Madrid. El bar, en el que me estaba tomando un vino, estaba lleno de gente, especialmente jóvenes, aunque la noche anunciaba lluvia. Junto a mí, una pareja de jóvenes bebían una cerveza mientras parecía que esperaban a algunos amigos.

-¿Dónde vamos a ir esta noche? – preguntó la chica a su pareja.

– No lo se. Ahora cuando vengan decidimos si vamos a Villalba o nos vamos a Madrid porque aquí no hay nada que hacer.

Efectivamente, pensé yo. Aquí no hay nada que hacer. Cuatro bares y poco más. Y claro recordé otras épocas en las que la gente venía al Escorial desde Villalba o desde Madrid en lugar de tener que ir a esos lugares a divertirse por la noche.

Dicen que tiempo pasado fue mejor y en este caso no lo dudo. Siempre existían tres o cuatro sitios Arriba o Abajo a los que acudir y especialmente en verano. Recuerdo las fiestas veraniegas del Parque o las del Prado Tornero. La Oveja Negra en la Villa o el Ojo Izquierdo en San Lorenzo. El Keeper inaugurado en 1.971 y que fue la discoteca de moda y referencia durante muchos años en El Escorial para los madrileños y pueblos de alrededor. Eran los tiempos de Miky y los Tonys, Los Frontera y algún otro conjunto que actuaban en el Escorial.

La discoteca Sin-Sing, Aqua, Tersícore o los bares como Don Marcos o La Cueva centros de reuniones previas a salir a las discotecas. Recordar La Frontera, sitio donde recalábamos todos los jóvenes y los no tanto y donde la querida familia Lobo nos atendía hasta altas horas con su maestría y cariño. Recuerdo La Horizontal cuando se podía bailar en lo que hoy es el comedor después de achucharse junto a la chimenea.

Pero todos mis recuerdos, hoy no se porqué, se han centrado en el Farolillo Rojo o “Reuma Club” inaugurado en 1.964 y llamado así por el Farolillo de la entrada o por las importantes humedades que tenía al ser una cueva al principio de la calle Juan Abelló. Era el sitio ideal para el caluroso verano, pero no para la humedad del invierno.

Allí nos reuníamos veraneantes y vecinos del pueblo especialmente los sábados y domingos (no recuerdo si abría entre semana). Lo regentaba Virgilio conjuntamente con la Cueva y la discoteca “el Ojo Izquierdo”.

Estoy convencido que casi ningún veraneante de mi época dejó de pasar alguna vez por allí. Un grupo de veraneantes formaron un conjunto de música moderna capitaneados por Laumari Salcedo, con el único fin de divertir a la juventud de aquellos años. Versionaban canciones conocidas que pronto se hicieron con los jóvenes y que continuamente pedían en sus actuaciones. Lo formaban Laumari, su hermano Gorca (cantante), Luis Santías, Alfonso Franco (guitarra eléctrica) y Luis Bilbao a la batería. Actuaban los sábados y domingos. Pero no sólo ellos actuaron allí. Recuerdo la actuación de una joven cantante de voz bonita, Loli creo que se llamaba, acompañada de su conjunto.

En El Farolillo, camareros, veraneantes, vecinos y los dueños éramos una piña. Cañamón, Juanito “Sibori”, Jesús Alonso, no recuerdo si también estuvo Vicente Pozas (¿) y algunos otros pasaron por allí.

De las paredes, que en invierno chorreaban humedad, colgaban cuadros de Manuel Viola buen amigo de los dueños. Los cuadros, que no los descolgaban de las paredes en invierno, aparecían algo destrozados.

Recuerdo Semanas Santa que esperábamos a que dieran las doce, hora que abrían las discotecas los sábados de Gloria para ir al Farolillo. Los Miércoles, Jueves y Viernes Santo permanecían cerradas. Como normalmente hacía frío, en las mesas colocaban cuencos con alcohol y sal gorda que servían para dar una luz algo fantasmagórica y para calentarnos. La calefacción brillaba por su ausencia y la humedad de las paredes calaba hasta los huesos. Pero seguíamos bajando y llenando el “Reuma Club”

Recuerdo que alguna vez tenía problemas con la Guardia Civil pues normalmente se alargaba el cierre y lo solía hacer fuera del horario permitido.

Primeros Juegos Florales en San Lorenzo

En una colaboración anterior, escribí sobre los II Juegos Florales que se celebraron en San Lorenzo en 1.964 y he querido, tras releer el libro editado con motivo de su celebración, trazar algunas pinceladas de cómo se organizaron y desarrollaron los I Juegos que tuvieron lugar allá en 1.915.

La Comisión de festejos de aquel año 1.915, presidida por el Alcalde del Real Sitio, D. Félix Robles, incorporó a gente de la colonia, deseoso de que las fiestas de agosto tuvieran el mayor esplendor posible.

Ya en esas fechas los problemas económicos de los ayuntamientos eran importantes y las cifras presupuestadas para las fiestas no podían trasladarse a los presupuestos ordinarios del Consistorio, por lo que fue la suscripción pública entre el comercio, las entidades, el vecindario y la colonia los que salvaron las fiestas. La Comisión empezó a trabajar subdividiéndose en varios Comités que fueron desarrollando las fiestas. El Comité correspondiente a los Juegos Florales, estaba presidido por Luis Mª Cabello La Piedra incorporándose como asesor el insigne escultor D. Mariano Benlliure autor de la imagen de la Virgen de Gracia. Después se nombraron los Jurados que tamizarían las obras presentadas.

Como cierre importante de las Fiestas que duraron 21 días, el día 29 de Agosto se celebraron los primeros Juegos Florales en el Patio de Reyes lleno de gente esperando escuchar las poesías seleccionadas. Actuó de mantenedor D. Jacinto Benavente, que sería premio Nobel en 1.922 que dio un esplendor y grandeza inigualable a los actos. El origen de los Juegos Florales se remonta a los años gloriosos de Grecia y Roma. Eran las fiestas que celebraban los gentiles en honor de Flora, la diosa romana de los Jardines y de la primavera. Después fueron modificándose como Fiestas de la poesía y así llegaron hasta nosotros.

La organización de este acontecimiento, primero que se celebraba en Madrid, tuvo que trabajar duro por el poco tiempo del que dispusieron. “Se anhelaba dar una nota vistosa y original como jamás, en fiestas de este género, se dio en parte alguna”. La personalidad del mantenedor, las invitaciones a ilustres personas que vinieron al evento, por el escenario elegido en el Patio maravilloso del Monasterio con los seis Reyes de piedra de espectadores de excepción y por toda la ilusión desgranada por la Comisión, tenían que dar el éxito esperado. Aunque se pensó en invitar a los Reyes se desistió, invitando en su lugar a S.R. la Infanta Doña Isabel que veraneaba en el cercano Real Sitio de San Ildefonso y que acudió solícita y encantada a los actos.

Desde las tres de la tarde comenzaron los preparativos para el cortejo. Pajes, heraldos, trompeteros, guardias nobles, soldados y las Damas de la Corte de Amor acompañadas por la que mas tarde se proclamaría Reina de los Juegos. El cortejo bajó la cuesta de la Cantina, hoy Grimaldi y atravesó la Lonja para entrar al Patio de Reyes acompañando a la Reina, y ofreciendo un maravilloso y hermoso espectáculo. El mantenedor, D. Jacinto Benavente, llegaba en carruaje entre los aplausos de la muchedumbre. Cerca de diez mil personas abarrotaban el Patio de Reyes.

En un silencio impresionante y con recogimiento casi religioso se inició el acto con un toque de clarines. Se leyeron las actas de los jurados proclamando a los autores premiados. El poeta premiado con la Flor Natural, D. Manuel Sandoval, nombró oficialmente Reina de la Fiesta a la señorita Rosario Muro, a la que un cortejo de trompeteros y heraldos salieron en busca de la Reina que esperaba fuera con el impresionante cortejo. El señor Sandoval leyó un precioso soneto a la Reina para tras los largos aplausos, leer de forma vibrante la poesía “Renacimiento” premiada con la Flor Natural.

Tras la lectura de las poesías premiadas, Benavente tras pedir la venia de la Reina de los Juegos, leyó un magistral discurso interrumpido continuamente por los asistentes. El Alcalde clausuró el certamen con un emocionado y sentido discurso. Con la salida de S.A.R Doña Isabel y el sonido de la Marcha Real y la de Infantes, terminó la fiesta de la poesía en San Lorenzo de el Escorial.