Siendo niños, cuando llegaban las Fiestas de San Lorenzo, nuestro interés se centraba en ver a los Gigantes y Cabezudos a los que a muchos niños los Cabezudos les “arreaban” con una especia de cachiporras. Todos los años eran los mismos. Ahora ya con más años, me llega una foto de la figura de un nuevo Gigante que yo no conocía y que aparece en las Fiestas de los Alamillos. Se trata de una magnífica representación en cartón piedra de Juan Díaz Chico, antes un gran chico grande y ahora nada menos que un gigante. Pertenece “Juanito” a ese grupo de personas de bien que “la sabiduría popular ha sabido ver, reconocer y agradecer…” como dice Justo Sánchez Díaz en el capítulo “Personajes” del libro recientemente publicado “Estampas de San Lorenzo del Escorial”. Cuando recorro mis personajes favoritos aparecen muchos que a lo mejor son sólo míos. Cada uno es libre de fijar su ranking personal de aquellos hombres y mujeres que han destacado por su personalidad y generosidad hacia su pueblo y hacia sus gentes.
Este prólogo me sirve para escribir de una persona que conozco desde niño ya que en sus años mozos trabajó en Calzados “La Corona”. ¡Cuántos niños hemos pasado por allí!
Al ver la foto del Gigante, decidí buscar su famosa tarjeta en la que se recoge toda una vida llena de premios, honores y condecoraciones que es casi la biografía de una vida dedicada a San Lorenzo. Creo no equivocarme al decir que puede ser uno de los vecinos del pueblo que más condecoraciones ostenta.
Viste como un lord inglés. Americanas cruzadas “blazer” o de paño inglés que además de la corbata, son sus prendas favoritas. En invierno largo abrigo, creo que con cuello de piel, le envuelve del frío, mientras le acompaña una pipa, me figuro de buena madera, que fuma con estilo británico. Le recuerdo una americana blanca que en verano se ponía en el Club de la Herrería que a mí, que me gusta vestir bien, me daba sana envidia.
Supongo que debe tener un importante fondo de armario, donde me figuro, que en sitio preferente, figurará la capa de hermano y vicepresidente de la Hermandad de San Antón, cuya pequeña Ermita preside la plaza de los Alamillos, su vecina y querida plaza, hoy atestada de vehículos al no haber realizado el Ayuntamiento el prometido aparcamiento. Sólo desaparecen de allí cuando las Fiestas del Barrio de Los Alamillos toman la plaza y hacen acto de presencia, fiestas de las que fue pregonero en 2.001 y que hoy, tras haber colaborado muchos años, Juan, es Presidente de Honor.
Su época dorada la pasó en el Club de Golf de La Herrería donde ha trabajado gran parte de su vida. Allí gracias a su cargo de Relaciones Públicas, recibía a todos como él sólo sabía hacer. No sé si después de tantos años aprendió a jugar al golf. Se lo preguntaré cuando le vea.
Medalla de Plata al Mérito en el Trabajo; Medalla de Oro de la Orden de Cisneros y la Cruz de Plata al Mérito Civil son sólo algunos de sus reconocimientos civiles. Ha apoyado el deporte como nadie por lo que ha sido merecedor de la Medalla de Plata al Mérito Deportivo y la Medalla de Bronce del Baloncesto. Fue Presidente del C.F El Mesón del que es poseedor de la Placa del Club.
Como persona popular y querida Juanito es poseedor de los Premios Popular del Periódico Pueblo; Popular de San Lorenzo del Escorial y finalista de los Premios Naranja.
Ha dedicado muchos años de su vida al servicio a sus convecinos representándolos en el Ayuntamiento del Real Sitio como Concejal de Relaciones Públicas y como Concejal de Protocolo y Turismo.
En San Lorenzo no ha existido festejo, homenaje o acto protocolario donde Juanito no haya participado dedicando a veces mucho tiempo a su organización.
Medalla del Real Coliseo Carlos III, Romero de honor y Placa de plata Personal de la Herrería Club de Golf son sólo algunos premios y honores que Juanito ha recibido en su larga vida dedicada a su gente y a su pueblo.
