Anuncios antiguos

Todos estos anuncios son recuerdos de una época que guardo en mi baúl y que dan una idea de cómo los tiempos cambian hasta en las formas de expresión. Claro que el marketing no existía y normalmente los anuncios salían de la mente de su dueño.

“Camping La Herrería “El Batán” El lugar más fresco del Escorial.

Se anunciaba tal como lo describíamos en nuestra colaboración sobre el Batán y su deplorable estado actual. Pero además de ser el lugar más fresco, existía un servicio de autobuses desde Los Soportales (antigua parada de los autobuses de Herranz) a la Fuente del Avispero.

“Se vende el Cine Variedades”

En el Semanario Escurialense del 5 de agosto de 1.967 aparecía este anuncio. En agosto del 68 volvía a aparecer y hace unos meses en la puerta del único cine que quedaba en los dos pueblos, aparece el mismo cartel de “Se vende” 42 años después.

“Larrea S.A. Línea Madrid Escorial por Guadarrama”

La anterior línea de viajeros hacía tres viajes los días laborables a Madrid y cuatro los festivos con igual frecuencia de Madrid al Escorial. Herranz hacía 2 por Galapagar. ¿Cuántos hace hoy día?

“El Sotanillo no es el mejor es el único”

Todo se lo decía el mismo. Me figuro que habría algún bar más en San Lorenzo.

“Vendo pisos, apartamentos desde 400.000 pesetas”

40 años después cuestan lo mismo pero en euros.

“Restaurante Pimentel necesita: Dos mujeres para la limpieza. Un ayudante de cocina y un chico adelantado para el mostrador”.

Ahora se llama barra y lo de chico adelantado no me imagino quien pudiera ser hoy día. Recuerdo un anuncio por megafonía en el CIR de Colmenar mientras realizaba las prácticas de alférez, que hizo, algo bebido y descontrolado, el comandante de guardia: “Preséntese el cabo más idóneo”. Se presentaron 3.

“La Violeta Imperial: Especialidad en encargos. Pida sus géneros por teléfono y serán servidos con prontitud y esmero”.

Siempre he creído y con el tiempo lo he comprobado, que la Violeta era especialista en bizcotelas blancas y de chocolate, en magnífica bollería y en magnífica pastelería. Nunca supe que fuera especialista en “encargos con prontitud y esmero”.

“Café-Bar Pancorbo: Selectos vermuts y cafés, licores y vinos de todas clases”.

Desconozco los muchos y distintos vermuts que Pancorbo despachaba pero que tuviera licores y vinos de todas clases no lo sabía. Me figuro que no se refería el anuncio a que tenía vinos y licores buenos y malos sino de distintas marcas.

Sastrería a la medida. Confecciones y Joyería. Padre Villacastín, 11. Vaya mezcla de establecimiento. Había de todo, sólo faltaban las chucherías.

“Pimentel necesita chico para ayudante; chico para mostrador, camarero o restaurante fijo y señora para limpieza en general”. Pimentel necesita chicos para camareros y señoras para la limpieza. Menos mal que no vivía la ministra Aido. ¿Que es una limpieza en general? y ¿un camarero o restaurante fijo?

“Salón de Reposo. Objetos de arte y artesanía española. Magnífica variedad de perlas de Mallorca. Confiándonos la compra de su regalo a precio normal, llevará nuestra etiqueta que es signo de distinción”.

Y yo me pregunto ¿Cuál es el precio normal de un regalo? Como ven por el anuncio, el mero hecho de poner su etiqueta era signo de distinción.

¡Si se te agota el fuel Manuel, vente al Plantel! Bar de copas y buena música. El Bar “El Plantel” regentado por la guapa Maca Adaro era coqueto y muy agradable pero a su dueña no le dio por la rima y la poesía.

La Cañada Real. Especialidad en carnes de ternera 100% natural. Vamos que no eran mezcla de ternera y plástico.

«Me costó un Escorial»

Hace unos días estuve viendo en T.V la película “El abuelo tiene un plan” de Paco Martínez Soria y de Isabel Garcés que fué escrita por Alfonso Paso. La película aunque es graciosa, seguro que no la nominarían para un Oscar, tiene una serie de escenas en San Lorenzo y en el Hotel Felipe II y en ella aparece, haciendo el papel de doctor el propio autor, Alfonso Paso, que solía aparecer, como hacía Alfred Hitchcock, en aquellas películas en las que él era el autor del guión.

Entonces recordé el amor que Paso tuvo a El Escorial y a sus gentes. Pasaba largas temporadas y aquí escribía muchas de sus obras teatrales en las que siempre hacía alguna alusión directa al Escorial, a sus alrededores o a sus gentes. “…Quiero al Escorial con toda mi alma. A El Escorial vivo, con sus gentes, sus causas, sus comercios. El Escorial del otoño y del invierno y hasta del verano. Quiero a El Escorial en su paisaje, en sus cuestas y rincones. Me gusta hablar con los vecinos y que me cuenten sus cosas y a veces, obligarles a que escuchen las mías. Luego viene el Monasterio y la Casita del Príncipe y todo lo demás. Pero lo que me atrae, lo que me subyuga, es todo lo vivo que el Escorial encierra” escribió Alfonso Paso (1.926-1.978). Y era cierto. Era fácil verle pasear por el pueblo hablando con la gente en cualquier época del año aunque siempre dijo que era el invierno la estación preferida para encerrarse a escribir y pasear.

Habría que recordar y escribir alguna vez sobre los grandes escritores, periodistas, dramaturgos y poetas que han vivido o pasado largas temporadas en El Escorial. Los hermanos Álvarez Quintero, Víctor de la Serna, Jacinto Benavente, Luis Tejedor, Fernández-Shaw, Luis Apostua, Muñoz Lorente, Sánchez Silva, Diego Jalón, Gabriel del Estal y tantos y tantos nombres que habría que recoger en un libro en su memoria.

Cuenta Alfredo Marqueríe en su estudio “Alfonso Paso y su teatro”, que hubo una época en la que se llegó a decir que había un único teatro en Madrid donde el dramaturgo no hubiera estrenado. Se refería al teatro Real, y sólo porque colgaba en su entrada, un letrero con el mensaje “Prohibido el paso”. Tal era su capacidad para conectar con el público que llegó a tener siete obras a la vez en cartel en la capital y durante varias décadas su nombre fue sinónimo de éxito.

Autor de comedias como “Cosas de papá y mamá” “La corbata” “Sí quiero” “Las que tienen que servir” “Nerón Paso” “Los pobrecitos” y “Vamos a contar mentiras” estrenada por Paso en 1.961 y hoy repuesta en el Teatro Marquina. Paso es también autor de guiones de muchas películas.

Contaba mi querido amigo Alfonso Lindo (q.e.p.d) en el “Semanario Escurialense” en Junio 1.995 que Alfonso Paso publicó en “La Hoja del Lunes” un artículo sobre la “gana”que es un modelo de síntesis. Habla en su artículo de la costumbre tan española de darle o no darle a uno la gana de hacer alguna cosa, costumbre, por otra parte, loable en cuanto que viene a demostrar la tozudez española de no doblarse ante nada ni ante nadie, fortaleciendo así nuestro acendrado individualismo, que no pocos disgustos nos ha dado a lo largo de la historia. Dice Alfonso Paso textualmente: “Yo he forzado la gana infinidad de veces. En ocasiones me he sentado a escribir sin pizca de gana de hacerlo. La primera cuartilla me costó un Escorial; la segunda, menos; a la tercera noté que tenía ganas de escribir”.

Una vez más Alfonso Paso ha aprovechado la ocasión para hablar de El Escorial. Pero es que además “me costó un Escorial” es una expresión que encierra un contenido doble. Por un lado, está haciendo alusión al trabajo tan inmenso que supuso la construcción del Monasterio; por otro, a uno se le ocurre pensar que la primera cuartilla que escribió sin ganas fue la mejor de todas, después del esfuerzo que hizo si al final se encontró con que hizo un Escorial. Tienen menos mérito la segunda y la tercera cuartillas, que son, en este símil, cosa ya de rutina, como sería tan sólo construir una casa.”

Reconozco que a mí, muchas veces “me cuesta un Escorial” escribir todas las semanas pero lo hago con mucho gusto.

 

Toros,aborto y televisión

El Parlamento catalán ha aprobado la ley por la que se van a prohibir las corridas de toros a partir del 2.012. El día antes de que se votara, Jorge Javier Vázquez y la periodista Pilar Eire, en un programa de Tele-5, dijeron que “prohibir las corridas de toros, no es un ataque a la españolidad de la Fiesta como defiende Pedro J. Ramírez en “El Mundo”, sino prohibir su muerte por el derecho que tienen los animales a la vida”. Callaron, sin embargo, que en Cataluña se siguen celebrando los “correbous”, toros embolados con antorchas de fuego, fiesta que está protegida por Ley en Cataluña. Pero esto es lo de menos pues para ellos los toros no sufren por ponerles unas teas en los pitones. Nadie del programa defendió la vida del no nacido, ni Peñafiel que defendió la Fiesta y la libertad, fue capaz de defender la vida de los seres humanos. Quedó en el aire el mensaje de que hay que defender la vida de los animales pero no la de los no nacidos. ¡Que tristeza! Los mismos que defienden y votan la prohibición de las corridas de toros son partidarios del aborto como estos dos becerros y rústicos periodistas que continuaron justificando la prohibición con absurdos y patéticos argumentos fácilmente rebatibles si nos dejaran hacerlo.

¡Libertad tontainas! Igual que cuando pedíais libertad para los gays y lesbianas porque queríais ser igual que los demás, os digo que dejéis libertad y respetéis a los que quieren la Fiesta de los Toros. Pilar Eire tiene, seguro, abrigos de pieles de animales muertos y comerá carne de animales que se matan y langosta o marisco que se echan vivos a la perola para que coma ella y su familia. Pero eso no importa porque es para alimentarse.

Las ofensas y agravios llegaron a un punto en el que el presentador tuvo que cortar a Belén Esteban porque dijo que ella estaba de acuerdo con la pena de muerte para terroristas. El presentador “gay” la dijo que determinadas opiniones no se deben dar por televisión cuando eres una persona con tirón mediático como ella. Ellos si pueden dar su opinión sobre la familia Franco e incluso con insultos; sobre la vida de los animales o sobre cuestiones políticas, opiniones que se dieron en el mismo programa, pero los que opinan distinto a ellos deben permanecer callados y deben callar en la TV sea Belén Esteban o el lucero del Alba.

Que no nos quieran engañar. Lo que se está haciendo en Cataluña es intentar borrar todo lo que huela a español digan lo que digan estos dos carrozas progres y si no juzguen: no se pudo ver en la calle la final del Campeonato del Mundo prohibido por el Alcalde; se acuerda en el Ayuntamiento de Barcelona, con los votos del PSOE, que no se de un homenaje a la selección española; se ha aprobado por el Ayuntamiento multar a los taxistas que llevan una bandera de España desde el día de la Final; no se ven la bandera nacional en ningún sitio; no se puede estudiar ni rotular las tiendas en castellano, mientras se permite hacerlo en inglés y en árabe; se pasan por el arco del triunfo la sentencia de Tribunal Constitucional sobre el Estatuto Catalán pero recurren varias leyes al mismo Tribunal, y ahora prohíben los toros. Vuelven a utilizar la fregona cultural para limpiar cualquier elemento que huela a español sean los toros, las banderas españolas en los taxis o la literatura española en los colegios. Detrás de todo ello hay una operación política para demostrar que Cataluña no es España. Si en toda España hay toros y en Cataluña no, está claro que Cataluña no es España. Silogismo que podrían aplicar para justificar su independentismo.

Mientras dos cantamañanas como Jorge Javier Vázquez y Pilar Eire dicen en televisión que no es un ataque a la españolidad de la fiesta sino prohibir la muerte de los pobres toros en las plazas. ¿Y la muerte de los miles de niños que no llegan a nacer? ¿Eso que es señores defensores de la vida de los toros? Los dos han defendido con la Carmele Merchante como abanderada, la libertad de la mujer para hacer con su cuerpo lo que quieran. ¡Qué barbaridad! Páginas y páginas en los periódicos hablando de la abolición de las corridas de toros pero muy pocas hablando del derecho de los seres humanos a nacer.

“Si el Mundo es así para el mundo que me apeo”.

 

El abuelo Porretas

El pasado domingo fue 18 de Julio una fecha para recordar, para la memoria y la reconciliación y no he visto en la prensa recuerdos, ni interés por la reconciliación, sino todo lo contrario. Parece como si a la historia se la vaya comiendo la desmemoria que tenemos hacia todo lo importante. Poco a poco están intentando conseguir que olvidemos y poco a poco también van transformando la historia hasta que parezca que determinados acontecimientos nunca existieron. Craso error.

Recordamos la muerte de Manolete, conmemoramos la muerte de Elvis Presley, evocamos la historia del fútbol, recordamos la toma de la Isla Perejil, a la Armada Invencible y la construcción del Monasterio, pero el inicio de una guerra entre hermanos eso no interesa recordarlo.

Me había propuesto este año no escribir de estos recuerdos, tristes recuerdos, pero al leer que Zapatero se había referido otra vez a su abuelo, fusilado en la guerra, no he tenido más remedio que acordarme de mis dos abuelos y de los miles de abuelos fusilados por uno u otro bando durante la guerra Incivil.

Hubo una época de mi vida que iba y venía al trabajo todos los días del verano desde San Lorenzo de El Escorial a Madrid. A pesar de los atascos de la carretera de La Coruña, que entonces ya eran impresionantes, el camino no se hacía nada pesado porque todas las mañanas me acompañaba en la radio La Familia Porretas, una deliciosa serie radiofónica que se repuso en la Cadena Ser algunos años después de ser estrenada. Era una familia típica de los setenta con sus grandes problemas a fin de mes, con un hijo, mas vago que la chaqueta de un guardia y una hija en edad de merecer y con sus iniciales problemas de novios. Pero el que de verdad me hacía reir, era el abuelo Porretas, un abuelo jubilado, cachondo, divertido, que nos entretenía en sus discusiones diarias con su hijo Avelino, con sus amoríos, sus escapadas, sus ocurrencias, y sus veraneos en Madrid como un “rodríguez” más. Mucha gente me vería riéndome sólo en la carretera parado en el atasco escuchando a esta familia. Todos nos reflejábamos en el espejo radiofónico de esa familia normal y nos reíamos con ese abuelo tan famoso o más que el gran Pepe Isbert, el abuelo de aquella trilogía magnífica que eran “La Gran familia” “La familia y uno más” y “La familia bien gracias”

Pero yo creí que nadie le iba a igualar y ahora aparece el abuelo de Z-P, que se está haciendo más famoso que el abuelo Porretas. Continuamente sale su nieto, el Presidente, recordándonos que fue fusilado por los nacionales. Y yo le contesto con palabras similares: “y a los míos los rojos, sí, a los dos abuelos y a mis tres tíos jóvenes y en la flor de la vida; sí los rojos como Vd. mismo se autodefine Sr. Presidente”.

Casi todo el mundo tiene algún abuelo muerto en la guerra por uno u otro bando pero después de más de setenta años unos lo recordamos sin rencor y otros con odio. Esa es la diferencia. Unos no olvidan ni perdonan y otros queremos olvidar y perdonamos. Cuenta en La Razón, Luis Gordon hijo de Manuel Gordon asesinado en la guerra, que en su casa se enseñó la asignatura del perdón: “Pasado el tiempo, mi abuela fue citada por un tribunal militar como testigo. Era un juicio contra el que había acusado a mi padre. La preguntaron si era él: “No tengo certeza absoluta, no le puedo acusar” dijo. Lo absolvieron. Se arrodilló y le dio las gracias por salvarle la vida”.

Dice Z-P que él entiende el dolor de las víctimas y se hace comparar en daño moral a ellas pues también a su abuelo lo asesinaron en la guerra. Así se lo dijo a la madre de Irene Villa, la joven que perdió sus piernas en un atentado terrorista. ¿Cómo se puede comparar una acción terrorista sobre una niña de 12 años que le tuvieron que amputar las piernas con el fusilamiento en una guerra donde todos se mataban?

El abuelo Porretas salía menos en los papeles que el de Z-P, abuelo por cierto que no conoció pero que parece que su resentimiento y odio se le hace aparecer como figura fantasmal y habla con él todos los días.

Lo siento pero me quedo con el abuelo Porretas.

 

El Locutorio

Una de las formas de diversión que en San Lorenzo existía en los años 50 y 60, especialmente para las mujeres, era pasar por el locutorio de la calle Floridablanca y hablar con sus maridos que pasaba gran parte del verano en Madrid trabajando y así eran informados, por vía telefónica, de las noticias del pueblo y de los veraneantes.

Recuerdo que el locutorio que conocí, estuvo primero en la calle Floridablanca, creo que donde hoy está el bar Felipe II. Luego pasó al final de la misma calle junto al local de “Patatas Tomasín” donde hoy existe un supermercado.

Eran tiempos en los que no existía móviles, ni cabinas públicas en la calle y para llamar fuera, por ejemplo a Madrid o a Zarzalejo, era necesario pasar por la voz de una señorita, generalmente antipática, que aunque tuvieras prisa o la llamada fuera para comunicar algo urgente te repetía:

– ¡Tiene15 minutos de demora! Sí, le he dicho ¡15 minutos!

Eran los tiempos en los que para llamar desde un locutorio tenías que esperar horas sentado en un incómodo asiento de madera viendo como las señoras hablaban de sus cosas o hacían punto para pasar el tiempo, mientras oías a la señorita:

– Hola Torrelodones, soy El Escorial ¿Que tal el fin de semana? Pues aquí hace un bochorno inaguantable. Por cierto ¿hablaste con Segovia para vernos el próximo fin de semana? Bueno ponme la conferencia que lleva un rato esperando.

Y con voz algo desafiante decía al aire:

-El 240 a la cabina 5 ¡Torrelodones a la 5!

Este era más o menos el lenguaje que estas señoras o señoritas utilizaban. No se hablaban por el nombre de pila sino por el lugar de trabajo y todo era a base de números. Galapagar ponme con Segovia. Hola Segovia soy El Escorial y así se pasaban un buen rato, una forma curiosa de entretenerse.

El tiempo que pasabas esperando tu conferencia lo hacías entretenido ya que como las cabinas eran casi de papel, escuchabas todo tipo de conversaciones y te ibas enterando de cosas que ocurrían. Lo mismo que ahora cuando vas en el AVE oyendo conversaciones que no te importan un pimiento, pero que no tienes más remedio que escucharlas por la falta de educación del que no respeta a los demás.

Las esperas a veces se hacían interminables. Cuenta José María Laíta de forma humorística en su libro “Desde el Cimborrio”, algo de lo que ocurría en este locutorio mientras un señor esperaba nervioso su conferencia: “Ahora vuelve a oirse la voz de la telefonista que dice: – “Zarzalejo al 1” Y allá va un buen hombre a encerrarse en la jaula. Ahora ya las miradas de los que esperan van hacia la cabina numero 1 y acapara su atención, pues nuestro hombre lleva preguntadas 16 veces si es el herrero de Zarzalejo. Cada vez el diapasón de su voz sube de tono. Pensamos en la inutilidad del invento. Al fin el hombre se toma un pequeño descanso, sin duda para recuperar fuerzas, y oímos a la señora de la cabina 4 que dice a su marido: “Pero Roberto ¿que estás diciendo del herrero? Si de las que te hablo son de las de Minglánez…” Del número 1 vuelve a salir la atronadora voz: -“¿Está el herrero?

Una de dos, o el herrero de Zarzalejo es sordo o en Zarzalejo no hay herrero. Mientras el señor que con tantos nervios esperaba su conferencia no resiste más. Hace un gesto de resignación y se acerca al mostrador. –“Señorita -dice- anule mi conferencia. Al poco tiempo sale de la cabina nuestro hombre que no ha logrado hablar con el herrero. Pregunta a que hora hay tren a Zarzalejo y una anciana sentencia: -“Quizás vaya a ver al herrero”.

Aunque Laíta lo cuenta en forma humorística, esa era la verdad del locutorio. Si viviera Manolo Summers hubiera realizado una película encantadora contando las historias que se sucedían en estos locutorio. Como estoy convencido que a pesar de los avances tecnológicos de todo tipo, estamos dando pasos hacia atrás, esos locutorios con sus esperas, sus gritos, sus interferencias, los vemos hoy mismo en nuestros dos pueblos.

 

¡Denuncien ese baden!

Vuelvo a la carga con el tema. Hace unos días he leído un artículo muy interesante con este mismo título, en el periódico “El Mundo” sobre la proliferación de badenes o “policías tumbados” como hoy también se les conoce. A la vista de la construcción indiscriminada de estos elementos en carreteras y vías de urbanizaciones que se construyen por Ayuntamientos o comunidades de vecinos, deben de conocer que existen unas normas obligatorias para su construcción y señalizaciones especiales que en muchos casos no se cumplen. Estos obstáculos en las vías son una trampa que daña a los vehículos o incluso puede causar siniestros graves.

La Fiscalía de Seguridad Vial así lo ha detectado y entendido por lo que se ha convertido en preocupación y estudio por su parte y solicita a los conductores que denuncie los casos más peligrosos ante el juez.

La mayoría están mal señalizados con la señal casi encima del badén; utilizan una pintura que no es antideslizante convirtiendo la superficie en una pista de patinaje con peligro para peatones, motos y ciclistas y su altura y construcción está fuera de las normas fijadas.

Los Ayuntamientos no se si conocen la normativa del Ministerio de Fomento que establece como deben construirse- no más de 11 centímetros de altura- los lugares donde se pueden y deben instalar y la señalización y pintura que deben tener. Según parece se encargó a la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil de Sevilla un estudio sobre estos elementos reductores de la velocidad y ni uno sólo cumplía las normas.

Me decía el dueño de un taller de reparación que se ha notado últimamente un aumento en las reparaciones y sustituciones de los amortiguadores de los vehículos y lo achacaba a la proliferación de estos elementos maléficos.

Ante la imposibilidad de que los fiscales demanden a la Administración, llaman a los particulares y asociaciones de automovilistas que denuncien los casos de los badenes peligrosos. Tras la intervención de la Fiscalía y su obligación de retirar los que incumplan las normas sería causa de sanción penal a los funcionarios que no lo cumplan.

He denunciado varias veces el uso indiscriminado de estos badenes y especialmente algunos de los que existen en nuestros dos pueblos que están incumpliendo las normas del Ministerio de Fomento de forma evidente y son un peligro para la circulación especialmente para los conductores que los desconocen. Me estoy refiriendo: el que existe bajo el puente de la vía en la Avda. de Felipe II que es peligrosísimo por su altura y mal construido; los tres que existen en la de la Avda. de la Constitución especialmente el primero entrando por la carretera de Galapagar y uno de los que existen en la calle Manuel Moratiel. La señalización es mala, la pintura brilla por su ausencia y su altura está fuera de toda norma.

Recuerdo ahora los badenes existentes, uno en cada dirección, en la carretera de Galapagar junto al Colegio Veracruz que, con algunos de Majadahonda, son los más peligrosos que me he encontrado últimamente y lo digo porque los he sufrido en mis carnes y en los bajos de mi coche. Si no quieres destrozar el vehículo debes parar delante de él y arrancar en primera. Si estos elementos son peligrosos durante el día no digamos por la noche al estar mal señalizados. Sería más fácil que pintarlos poner luces azules que nos los anuncien con antelación.

Ahora el Fiscal Coordinador de la Seguridad Vial, Bartolomé Vargas, nos anima a denunciar ante la Fiscalía para acelerar la retirada de los más peligrosos y en caso contrario sancionar penalmente a los funcionarios que lo incumplan. Creo que va siendo hora de hacer algo y dejar de quejarse. Nos han dado un instrumento magnífico para eliminarlos y algo habrá que hacer para que se cumplan las normas y evitar el peligro que tienen estos elementos.

Le pediría al concejal de urbanismo, al que tengo gran aprecio porque siempre y muy educadamente contesta a mis denuncias, que se tomara en serio este problema de los badenes mal construidos y peor señalizados pues pueden ser constitutivos de accidentes para los vehículos y de sanción penal para los funcionarios. Gracias.

Paraiso del carnet por puntos

En medio de un paraje majestuoso de pinos, robles y fresnos entre los que discurría el agua y donde habitaban multitud de animales que satisfacían las apetencias cazadoras de la Corte, allí Felipe II construyó la maravilla del Monasterio- Panteón, Iglesia, Convento y Residencia- para su uso y disfrute. Cien años después de iniciarse las obras del Monasterio, en 1.760, Carlos III comienza a construir los primeros asentamientos del pueblo, a media legua de la entonces aldea y hoy Leal Villa de El Escorial.

Se puede considerar a Felipe II como el primer veraneante que tuvo El Escorial ya que venía a pasar los estíos cerca de la fábrica de su Monasterio, residiendo en la casa del Cura párroco de la Villa, el Bachiller Pedro Montero, que de este modo se convirtió en la primera casa de alquiler. Mas tarde, al Rey le acompañaban multitud de consejeros, secretarios y altos servidores y todos ellos formaron la primera colonia de veraneantes. Y a partir de ahí miles de personas dejan sus lugares habituales para instalarse en nuestros dos pueblos, construirse su segunda vivienda o para pasar los veranos en los hoteles recién inaugurados.

Yo y mucha gente como yo, siempre hemos creído que El Escorial es un paraíso para el descanso, para los paseos por sus parajes maravillosos, para no pasar calor en verano donde la canícula es dura en Madrid y por eso vivimos o pasamos muchos fines de semana y veraneos en el pueblo de Arriba o de Abajo como siempre los hemos llamado. Algunos viven y se empadronan aquí no por razones tan bucólicas y de descanso, sino por otras más crematísticas, es decir para ahorrarse dinero en impuestos como en el de circulación o en el IBI, que son bastante más baratos que en Madrid.

Además hoy día existe una nueva razón para la calificación de estos dos pueblos como un paraíso: San Lorenzo, La Villa y 131 pueblos más de la Comunidad de Madrid, no han conectado sus sistemas informáticos a los servidores de Tráfico del permiso de conducir por puntos, sistema que es imprescindible para sancionar desde la Dirección General de Tráfico las infracciones que se cometan en estos pueblos y que lleven aparejada una reducción de puntos en el permiso de conducir. Es decir que si la Policía Municipal te hace un control de alcoholemia o te saltas un semáforo en Madrid, puedes perder 6 puntos, pero si sucede en el casco urbano de El Escorial, San Lorenzo, Chinchón o Alcobendas te vas de rositas, con una multa sí, pero sin pérdida de puntos.

Nunca he creído en las muchas bondades que nos han vendido desde el Gobierno para la implantación del permiso por puntos y parece que aunque han descendido los accidentes, fin fundamental de su puesta en vigor, se ha multiplicado la gestión de las multas que llegan a los infractores con varios meses de retraso y muchos juzgados están colapsados por los accidentes de tráfico y por el tratamiento penal que se da a muchas infracciones. Además se produce un tratamiento discriminatorio de la Ley al tratar de forma desigual al que comete la infracción en Madrid o si la comete en los 133 pueblos de la Comunidad que todavía no están conectados a los terminales de la D.G.T Creo sinceramente que el no estar conectado El Escorial y San Lorenzo a los terminales de la D.G.T, es de juzgado de guardia al tener entre sus vecinos a uno de los mejores y más grandes ordenadores de España que nos tiene fichados a todos desde el punto de vista policial y de Hacienda.

De todas maneras y para intentar comprender el porqué de esta anómala situación, llamé al juez Baltasar Garzón para saber si el Rey Felipe II había muerto – recordemos que el juez dictó un auto para saber si Franco había fallecido- y sobre todo para preguntarle si el Rey Prudente había concedido algún privilegio a nuestros pueblos. Me interesaba mucho para documentar esta colaboración y justificar el porqué El Escorial es un paraíso para el permiso por puntos. No me supo contestar y me prometió un auto judicial solicitando el certificado de defunción del Rey Felipe II y poder así confirmar la concesión de una posible bula en el permiso de conducir.

La Huelga del Metro

Los “funcionarios” del Metro de Madrid han decidido armarla, es decir dejar a muchos millones de personas sin medio de transporte. Saben que tienen en sus manos colapsar Madrid y sus aledaños y lo van a conseguir. Han convocado huelga los días 28, 29 y 30 desafiando la legalidad vigente en materia de huelga pues han decidido no cumplir los servicios mínimos. Encima, tienen la desvergüenza y caradura sus delegados sindicales, liberados de todo trabajo pero cobrando del Metro y no de su sindicato, decir que no quieren causar daño y problemas a los madrileños, pero que no tienen más remedio que hacerlo ante el recorte salarial que les han comunicado, recorte que por otra parte afecta a todos los funcionarios públicos. Resulta que para unas cosas, como por ejemplo mantener de por vida sus puestos de trabajo, son funcionarios públicos, pero para otras, como el ajustarse el cinturón salarial como les ha dicho el Gobierno, para eso no son funcionarios.

Además si las próximas reuniones no lo remedian, la huelga coincidirá con la de recogida de basura, con la de jardineros y con la de la limpieza.

Parece que la han tomado con Esperanza Aguirre y con Madrid. Que yo sepa no se hacen estas huelgas en Barcelona o en Bilbao donde también tienen Metro. Será que la correspondiente Comunidad no quiere huelgas y por eso no bajan el sueldo a sus “funcionarios”. Las razones son conocidas. Hay que ir contra Esperanza y recuperar Madrid al precio que sea. Una huelga en los transportes aquí, otra en Sanidad allí, otra en los jardines allá, pero en ningún caso contra el Gobierno de Zapatero que es quien les ha bajado el sueldo. Como aquí no hay Gurtel, pues huelga salvaje contra los madrileños y su Presidenta, a ver si de una vez se cae de la mayoría absoluta. De paso atacan a Gallardón por varios frentes. Por ejemplo el de la huelga de jardineros, el de la limpieza y ahora el de los liberados sindicales que le siguen a todas partes y le revientan los actos programados. Si pensamos que existen 57.000 liberados sindicales, que por no trabajar no van ni a las manifestaciones que convocan sus partidos y cuyo coste para las empresas es de 1.600 millones, lo mismo que la congelación de las pensiones para el 2.011 ¿que haríamos en esta situación de crisis? Pues lo que ha hecho Esperanza Aguirre en Educación: reducir en 120 los liberados en la Consejería de Educación, dejando sólo 70 de los 190 que tenía. Hay que tenerlos bien puestos para tocar a los intocables y reducir 120 vagos de los Centros Escolares y Universitarios.

Con otras medidas parecidas va a permitir, sólo a la Consejería de Educación, ahorrar 40 millones de euros. Si eso es lo que pretende Zapatero pues ahí tienes el ahorro. Con los “funcionarios” del Metro pasa igual. Queréis que ahorremos, pues a cumplir con el “decretazo” y bajar los sueldos. Empecemos con los liberados sindicales de las empresas y continuemos con las ayudas, subvenciones, las prebendas, sueldos, coches, tarjetas visas, viajes, aviones Falcon para ir de compras, dietas, planes de pensiones y jubilaciones multimillonarias de tantos y tantos políticos, sindicalistas y asesores que existen. Los trabajadores tienen derecho a la huelga, pero los madrileños también tienen derecho a sus desplazamientos y a la libre circulación para ir a su trabajo. ¿Para cuando la prohibición de hacer huelga en todos los servicios públicos?

Si por algo lo siento, además de por todos los madrileños que van a sufrir la huelga salvaje y desproporcionada, es por dos personas, vecinos de San Lorenzo y de El Escorial que lo tienen que estar pasándolo mal. Me refiero al Consejero de Transportes, Ignacio Echevarría, y al Consejero Delegado del Metro, Ignacio González Velayos, también Concejal de urbanismo del M.I. Ayuntamiento de El Escorial. Y digo que lo siento y me solidarizo con ellos pues además de tenerlo crudo ante la huelga salvaje que preparan los sindicatos de la ceja, les van a culpar de todo lo que ocurra si como supongo aplicarán toda la fuerza de la ley en vigilar y hacer cumplir los servicios mínimos que han amenazado los sindicatos con no cumplir. Espero y deseo lo mejor para estas dos queridas personas y que actúen con toda legalidad y firmeza.

Banderas, Misas y Funerales ¡Arrestados!

Tenemos una ministra de Defensa, nada menos que la responsable de la defensa militar de España, que además de ser roja y levantar el puño en los mítines, es, a parte de fea, independentista catalana y antimonárquica. Me recuerda cuando Felipe González nombró ministra a una señora tartaja, Rosa Conde creo que se llamaba, como Portavoz del Gobierno. Una equivocación magistral.

Hace pocos días la ministra Chacón ha prohibido mediante un simple decreto, la celebración de la Misa en la entrega de despachos militares en las Academias de tierra, mar y aire. El que quiera Misa que la celebre en un lugar distinto de la Academia y fuera de los actos oficiales del día de entrega de despachos. Además se prohiben los funerales religiosos a los militares caídos en actos de servicio en guerra o por el terrorismo. Si la familia quiere una misa pues que la celebren otro día y la paguen de sus bolsillos ya que los funerales de Estado serán sin símbolos religiosos quizás con la música del Viva España de Manolo Escobar tocada por la banda del Ministerio del Ejército.

La ministra (que escribo con minúscula para adecuarme más a su bajeza), sigue fielmente las directrices de su jefe Zapatero, directrices que cada vez se van pareciendo con más claridad a las directrices masónicas. Sólo les falta llevar una insignia en la solapa con el compás abierto del símbolo masónico.

Ahora ha tocado la prohibición mediante decreto a que los cadetes de la Academia de Infantería de Toledo rindan honores al Santísimo el día del Corpus y que la banda de música toque el himno nacional. Siempre eran militares voluntarios los que hasta el año pasado desfilaban y rendían honores y según parece este año se han triplicado. ¿Les extraña los abucheos a la ministra en Badajoz el pasado Día de las Fuerzas Armadas? También se prohíbe que el Tercio de la Legión recoja y acompañe al Cristo de la Buena Muerte, también llamado Cristo de Mena o de la Legión, en el puerto de Málaga, acto que no se pierden ni los ateos malagueños durante la Semana Santa. Recomiendo a la ministra que se de una vuelta por Toledo el día del Corpus o por Málaga en su Semana Santa para ver como la quieren en estos dos sitios.

Las tradiciones católicas de las fuerzas Armadas deberían ser un duro queso de roer. Hasta ahora se habían atrevido a quitar el despacho de Moscardó del Museo del Ejército de Toledo; a quitar las fotos de los laureados; las estatuas de Franco; los escudos franquistas; las placas conmemorativas y todo ello en su afán de reinventar la Historia y que no aparezcan por ningún lado los vencedores de la Guerra. Pero romper la tradición religiosa de los militares y los sentimientos hacia la Inmaculada Concepción, la Virgen de Loreto o la Virgen del Carmen desde el ateismo imperante, eso seguro que no lo conseguirán. No se dan cuenta que la mayoría de los militares son católicos y los que no lo son, tampoco lo consentirían. La Misa en los funerales es consustancial con la entrega de la propia vida por un soldado y lo es también con la disciplina militar que juraron en la entrega de despachos en la Academias militares. La Misa es un acercamiento a Dios del alma del soldado, sea católico, crea o no. Si les hubiésemos podido preguntar, el 99% había pedido una Misa en su funeral. Sra. ministra, deja la Misa en paz y no la quites de la entrega de despachos ni de los funerales pues no hace daño a nadie y sirve de recogimiento, recuerdo y oración por los militares muertos.

En cuanto a rendir honores al Santísimo, es una cuestión de respeto a todo lo que significa para la gente que asiste a la celebración del día del Corpus y además es una tradición para los militares de la Academia de Infantería de Toledo, para los toledanos y en general para todos los cristianos. Es un ataque frontal a las tradiciones y de aquí la indignación de los castellano-manchegos. ¿Pero por que callan los militares? No es un problema de disciplina y obediencia porque éstas tienen límite. Hasta ahora sólo se oye su silencio, si eso fuera posible pero no vendría mal que abrieran la boca o hicieran algo por arreglar tamaño desaguisado de la ministra y de su jefe que han roto de un plumazo con 9 siglos de tradición cristiana y militar.

 

La Casa de las Torres

Situado en la calle Juan de Toledo s/n y esquina a las calles Dorregaray e Infantes aparece el precioso palacete llamado la Casa de las Torres que en el año 2.004 fue rehabilitado por la Comunidad de Madrid. El edificio era destinado en un principio a servicio administrativo mientras se construía el teatro-auditorio de San Lorenzo, para destinarlo después a investigación, cursos y seminarios musicales. Según se dijo en su día el edificio se dedicaría a “residencia de personalidades del mundo de la música y de la lírica” y al mismo tiempo a “un uso que será compatible con el desarrollo de actividades docentes a través de cursos y seminarios”. Nada más lejos de la realidad.

El Palacete está enmarcado en la corriente arquitectónica art-nouveau , aunque algunos autores lo encuadran en la tipología indiana. Fue construido en 1.913 por el arquitecto Luis Vidal sobre una parcela de 1.512 metros cuadrados y 1.082 construidos. Consta de dos plantas más un sótano y bajo cubierta estando actualmente catalogado por sus singulares características arquitectónicas.

El edificio está levantado sobre zócalo de sillería granítica donde apoyan los muros de carga de ladrillo. En la fachada, de traza irregular y ladrillo rojo visto, se destaca la forma ochavada de los torreones que dan nombre al edificio. Detalles modernistas en las pilastras e impostas así como en la cornisa de la segunda planta. Detalles florales de loza esmaltada del escultor Daniel Zuloaga, en los antepechos de las ventanas de la segunda planta y en la pared de cerramiento exterior, así como en el remate de las dos torres que se cubren con chapiteles de zinc. Detalles modernistas se pueden ver también en la estructura que cubre el mirador acristalado de la terraza de entrada desde el jardín. El cerramiento exterior con una sencilla reja con decoración modernista en sus extremos y el pabellón auxiliar que era destinado a garaje son otros elementos interesantes del palacete.

Su rehabilitación costó cerca de 1,5 millones de euros dados los elementos originales artesanales existentes, para lo que se necesitó contratar artesanos de otros países. Torreones de zinc, estucos en paredes, vidrieras ejecutadas con la técnica francesa cloisonne, maderas nobles en la escalera y suelos de mármol. Modernidades de la época como un montacargas de madera para la subida de la comida desde el sótano.

La rehabilitación del palacete fue inaugurada en julio de 2.004 con una exposición interactiva en materia de ordenación del territorio- “Actuaciones para un desarrollo sostenible”- que abría lo que debería ser el inicio de una serie de exposiciones.

Llevo mucho tiempo pasando por delante y siempre lo veo cerrado a cal y canto. No se si después de la primera exposición se han hecho otras o si realmente se ha utilizado alguna vez para los fines para los que fue comprado y después rehabilitado. Creo que si se ha hecho alguna otra exposición, ha fallado la comunicación y el marketing pues ni yo ni nadie se han enterado de los cursos, exposiciones u otros eventos que se hayan podido realizar. He visto muchas veces el palacete cerrado y el jardín en un estado bastante lamentable para una inversión tan fuerte.

Como residencia de personalidades del mundo de la música como se dijo, no creo que se haya utilizado nunca. Teniendo tan cerca el Hotel Victoria, Los Lanceros o los magníficos hoteles de Madrid, ninguna personalidad de la lírica, la música o el teatro, se quedaría a dormir en este palacete. ¿No será que la rehabilitación ha servido para que alguien pueda tener su palacete de verano para venir con su familia a veranear al Escorial? Me queda la duda aunque no lo creo.

Siempre he dicho que hacer cosas es muy fácil. Se puede hacer un auditórium para la música y la lírica, un museo dedicado a Juan de Herrera, una biblioteca o un centro cultural pero lo difícil y complicado es mantenerlo y dotarlo de contenido. Enterrar más de un millón de euros en un precioso palacete para tenerlo cerrado, me parece uno de los muchos absurdos que se dan en este tipo de realizaciones municipales que no sirven para nada.