El Cafetín Croché.- 5

Capítulo II

Aquellos que lo fueron y todavía hoy son.

Madrid tiene un barrio, triángulo casi perfecto, en el que uno de sus lados mira a la calle de Atocha, el otro a la Carrera de San Jerónimo y el tercero lo forma la calle Medinaceli, y todos, como nacidos de la plaza de Benavente. Es el barrio de los Literatos, de las Musas o el Parnaso, en donde vio la luz, por primera vez, en  letras de molde, el primer Quijote y donde había que estar para estrenar una obra, pues allí vivían representantes de artistas, empresarios y autores todos mezclados en una amalgama traviesa y necesaria para poder sobrevivir en este Madrid del siglo XVII y XVIII. Aquí, en el XIX se mantiene su aire de farándula tertuliana, y aquí se ubican los principales cafés, librerías y locales variopintos y bohemios, guiados, como el faro a los barcos en la noches frías matritenses, por el Teatro Príncipe, hoy Teatro Español y su pedestal que es la Plaza de Santa Ana.

Si en este barrio vivieron Lope, Quevedo o Tirso de Molina en el siglo XVII, aquí nacieron y vivieron Zorrilla, Echegaray, Esproceda o Jacinto Banavente en el siglo XIX y en los albores del XX. Era un Parnaso terrenal donde los poetas buscaban a sus musas y los literatos el pan nuestro de cada día.

He recorrido este barrio en búsqueda de los cafés de antaño y conocer los que hoy son. Subo la calle Prado, desde la plaza de Las Cortes y comienzo mi paseo entre tiendas de antigüedades, como la de Romero junto al edificio del Ateneo, estrecho edificio de 7 metros de fachada y una balconada que coronan los relieves de Velázquez, Alfonso X y Cervantes. Un edificio, al lado, quiere que el Ateneo no muera e intenta su ampliación, dirigida por el Arquitecto don Santiago González de dimensiones parecidas. Llego a la calle Ventura de la Vega en cuya esquina con la calle del Prado, todavía podemos leer: “Casa Soto. Grabador”. El bar Fin de siglo con fachada muy de tal; Vinos Casa Ramón con antiguos azulejos en su fachada y que todavía se llama “casa de comidas y licores”. El restaurante Luarqués te invita a sus cenas musicales; Los Gabrieles a su “cocina vasca y española”. Existe en esta calle un restaurante bilbaino, uno peruano, el Inti de Oro y otro argentino la Cabaña. No falta uno erótico llamado La almeja picante cuyo escaparate -mejor es no verlo-, anuncia sus “exquisitos platos” a base de grandes, desproporcionados y fuera de toda realidad, aparatos del amor.

 

El decorado de esta calle del Prado lo forman casas, todas ellas “aseguradas de incendios”, de tres o cuatro plantas, en cuyos bajos se asientan tiendas de antigüedades, librerías o un restaurante cubano el Tacomaro poco imbricado en el esquema mental que te haces cuando recorres este barrio. El Salón del Prado, café concierto, esquina a la calle Echegaray y junto al magnifico restaurador gastronómico que es el Cenador del Prado.

Dos esquinas, bien guardadas, por centinelas con uniformes de gala, casi recién estrenados, que son la Taberna del Príncipe, hoy de tapas, y un reciente Café-Bar llamado Miau donde estuvo hasta el pasado año una tienda o boutique de ropa de caballero, que tiene un ojo puesto en el teatro Español y otro a la  Plaza de Santa Ana. Las otras seis lentes dan a la calle del Príncipe.

En esta calle, en el número 23, se me aparece el Parnasillo del Príncipe que se dice fundado en 1.830, según reza una placa en la puerta del local y que se encuentra en la entrada de la calle Huertas. Portada azulejada, muy de la época, con medallones en relieve de Galdós, Espronceda, Oscar Wilde y Larra, que tanto criticó a los cafés y frente a la magnífica portada barroca de Pedro de Ribera en granito y ejecutada en 1.734 durante el reinado de Felipe V. Una puerta de caoba maciza, del tallista Laorga, da entrada lateral al edificio de la Cámara del Comercio y la Industria, tras la que se esconde la escalera de gala y que fue entrada de carruajes, que tiene su puerta principal por la calle Huertas. Palacio que pasó por varios propietarios y estilos, y que en 1.993 un sobrino de las últimas propietarias, las Saint Aubin, lo vendió a la Cámara Oficial de Industria de Madrid.

Entro en el local. Eran las cinco de la tarde, hora taurina y en su albero de tablas de madera antiguas que se me apetecen de la época, pocas personas, algunas mirando el fútbol en sus dos televisiones y otra leyendo poesía en la barra de antigua madera incrustada de placas de carros, bicicletas, de publicidad o las redondas de guardarropas. Una del Ayuntamiento de Madrid para un carro de mano, duerme junto a la de “Funestería Iberia” de la calle Ventura de la Vega y algunas extranjeras. Una me llama la atención y reza así: “Oreja del toro ABRILEÑO de B. Quirós concedida al diestro RAFAELILLO en Madrid el día 9 de Abril de 1.944”. En el aseo de caballeros, que no se si en el de señoras también, una máquina expendedora de preservativos, a cien pesetas la unidad. Aparador antiguo junto a la entrada y junto a él, relojes que andan con las horas de Madrid, New York, Moscú, Dublín y Sydney y hasta un reloj de“sombra” pues en su interior no luce el sol. Una gran mesa central con cristal que actúa de vitrina de los muchos billetes de banco de todos los países y un solo quinqué en el centro. Al fondo un altillo con cuatro mesas románticas y decorado su frente con 3 alegorías- en azulejos pintados- de Mayo, Julio y Octubre que vigilan una máquina de escribir muy antigua. Sillas de madera de la época, mostradores de madera también, para tomar una copa de pié y altos veladores rematan el hueco de la entrada. Ahora ya no se sirve horchata, café o limón granizado, se sirven “Guinness”, café irlandés y mucha marca extranjera. Camareras inglesas en camiseta blanca decorada con “San Patrik days 17 de marzo del 2.001”, es decir el día de autos en que yo me encontraba allí, que nos anuncia su llegada en los pechos de las camareras inglesas o quizás escocesas, que te atienden. ¿Qué pasará esta noche en este café-cervecería-pub inglés de la calle del Príncipe?.

A pesar de las televisiones, la máquina de tabaco y la música de “alto nivel”, el local es agradable y hasta me parece que tiene duende. Pero no pidas un diario español; sólo hay en lengua inglesa. Un fresco pintado en el techo, te hace hasta parecer que te encuentras embelesado mirando al cielo.

Seguí por la acera de la izquierda o “rive gauche” de la plaza, para poder contemplar las portadas y reclamos de la Cervecería Alemana, que asienta sus reales en esta bellísima plaza desde 1.904, de amplia tradición taurina, los Cabales, el  Nalurbier, la  Cervecería Santa Ana, el restaurante Platerías; la Moderna y el bar hawaiano Mauna Loca y cerrando la plaza el Hotel Reina Victoria.

Me decido a entrar en la Cervecería Alemana que tiene mucho de café, poco de cervecería y casi nada de alemana y que fue lugar donde se reunía una clientela importante de personas del arte, la escena, la política y sobre todo de los toros. Pintores, como Solana, políticos como Besteiro, literatos como Benavente y Valle Inclán, escritores de comedias como Jardiel Poncela, artistas como María Guerrero y famosos toreros tenían allí sus tertulias. Una foto recuerda a muchos de los tertulianos taurinos: Luis Miguel Dominguín, Rodolfo Gaona, Manuel Mejías- el Papa Negro- Antonio Bienvenida y los González Dominguín asiduos contertulios de la Cervecería Alemana. Aunque sigue siendo un lugar de tertulias, los jóvenes han ido ganando terreno y se instalan entre sus veladores rectangulares de mármol blanco y patas de hierro torneadas, bajo la atenta mirada de unos camareros, algo trasnochados y generalmente en estado de tristeza. Su decoración también es triste, como los camareros, algo vetusta y anticuada, pero manteniendo la identidad propia de aquellos tiempos, y el importante friso de madera que recorre todo el local pintado en un fuerte  color marrón, insiste, sin quererlo, en sumirlo en una mayor tristeza.

Outside view of the restaurant

Y antes de seguir recorriendo la plaza en busca de cafés, recalo en la plaza del Angel, pequeña plazuela de forma rectangular que fue ampliada en el siglo XX con el derribo del Convento de San Felipe Neri, para asomarme al antiguo y algo destartalado Café Central en el número 10 de esta recoleta plaza, feliz ángel de la guarda de la contigua plaza de Santa Ana.

Tribulaciones de un ex confinado por ahora.- 83

Tribulaciones de un ex confinado por ahora.- 83

Hoy el calor sigue apretando y parece que lo hará toda la semana. Estamos a 29 de julio que siempre ha sido el mes más caluroso en muchas zonas de España en especial en Madrid y Andalucía. Los brotes y los contagios no paran y los estados de la UE se declaran contra el turismo español pidiendo que no vengan. ¡Vayan a la mierda señores europeos! Para amigos mejor los enemigos.

Veo en la televisión que el Evangelio de la Misa por las victimas del COVID en la Sagrada familia es en catalán. La quito. “Cataluña es tu casa” casa no es Cataluña, ni el Valle de Aran, ni la Costa Brava ni nada a donde me digan los catalanes que vaya después de cómo han llamado a los españoles los señores golpistas, especialmente el CDR Torra. ¡Tendrán cara estos tíos! Sólo falta que invite a visitar “su casa” a la Guardia Civil o a la Policía después del trato que les ofrecieron durante el procés.

Tengo guardada una columna escrita por Campmany en ABC que era un poema de los muchos calificativos que se pueden hacer de una persona muy, pero que muy tonta. Para complementarla he recibido un Facebook con calificativos a Pedro Sánchez que no tengo más remedio que repetir en este blog por si alguno que me lee le gustaría ampliarlos: Narcisista, Engreído, Mentiroso Compulsivo, Trepa, Fulero, Cínico, Felón, Acomplejado, Resentido, Fantasma, Pertinaz, Déspota, Embustero. Creo que faltan algunos pero me quedo con uno que no está recogido y es MASÓN. Lo digo con toda la seguridad porque sus actuaciones lo atestiguan. Franco combatía con todas sus fuerzas a los masones. Sánchez con todas sus fuerzas combate a Franco.

Monseñor  José Gea, emérito de Mondoñedo y misionero en Perú, dirigió una dura carta a Zapatero, entonces Presidente del Gobierno, en la que le preguntaba ¿Es usted masón? y le exponía que existía un paralelismo entre la legislación española y el proyecto masónico. Recojo al pie de la letra lo que Monseñor Gea le decía a Zapatero; “Por qué hago esa pregunta? Porque acabo de leer un libro de Maurice Caillet, antiguo masón titulado “Yo fui masón” en el que dice lo siguiente: “los masones reivindican desde hace mucho y lo han obtenido en buena medida en Francia, la libertad sexual total entre adultos. Esta valoración del placer, este hedonismo, ha llevado a la masonería a preparar y a promover en Francia todas las leyes que favorecen el libertinaje sexual, el divorcio, la contraconcepción química y mecánica, aborto, la unió civil entre personas heterosexuales u homosexuales, la despenalización de las drogas blandas, así como la legalización de la eutanasia activa” “La legislación española, añade, desde años parece que está calcado de este proyecto masónico”. (“La Razón” M. Velasco)

Si añadimos alguna cosa más; ataques a la Monarquía, a la Iglesia, a los que más tienen…. ¿No estamos ante un proyecto masónico? Y yo pregunto: ¿Señor Sánchez: ¿Es Usted masón?

Tribulaciones de un ex confinado por ahora.- 82

Tribulaciones de un ex confinado por ahora.- 82

El virus no remite. Las vacunas no aparecen. El Presidente sigue en silencio y los brotes aumentan día a día. Torra sigue sin acertar ni una y Cataluña sube al número uno en el ranking de contagios. Parece que Sanidad esconde el 87% de los contagios en Cataluña. Lo mejor de este fin de semana de 40 grados ha sido el video de como un grupo de vecinos hacen huir, de un bar de Sanlúcar de Barrameda, a Juan Carlos Monedero a gritos de “jarabe democrático” frase que su grupo de Podemos repite para justificar los escraches. Él responde que “son unos energúmenos de VOX” y el partido señala en un tuit que «Lo que sucede es que el pueblo español está harto de vosotros, que sois un grupo de matones y mafiosos, amigos de terroristas y de narco dictaduras, financiados por cárteles y por países islamistas». Si te pusieras la mascarilla no te reconocerían ¡imbécil!

Hoy lunes el día más caluroso del verano con 40 grados en Madrid. Los políticos se van de vacaciones y no existe un plan para remitir los nuevos brotes. El turismo se hunde. El Reino Unido hace lo que quiso hacer Sánchez y a todo el que llegue de España va directo a la cuarentena. ¿Quién va a venir con ese panorama? Mientras la ministra de Asuntos Exteriores se reúne de igual a igual con Gibraltar. Francia recomienda no venir igual que otros países europeos y la ministra tocando la gaita y los ministros de vacaciones. Hacienda confirma el desastre de la recaudación por todos los impuestos. Todos los sectores económicos cabreados y pidiendo financiación o más ERTES o subvenciones o…. Pero ¿qué hacían cuando ganaban dinero? ¿Daban a los que lo necesitaban? Este país, o hacemos  algo, o se va a la mierda.

 

El Cafetín Croché.- 4

(El Cafetín Croché continuación )

Si nos situamos en 1.830 o mejor en el primer tercio del siglo XIX,  y nos acercamos por el Café del Príncipe, café destartalado y sombrío, cercano al teatro Príncipe – hoy Teatro Español – pronto llamado El Parnasillo, que toma el nombre de la tertulia allí instituida, y por los cercanos el Morenillo, el Solito o el de Venecia, veríamos a Espronceda, Larra, los Madrazo o Villamil, a Bretón de los Herreros o Zorrilla y a Campoamor.

Conocer a Benavente, era entrar en el Gato Negro de la calle del Príncipe y ver allí junto a él a Valle Inclán o a un joven onubense, Juan Ramón Jiménez, que ya despuntaba por los cafés. También en su transcurrir entre atmósferas humeantes y políticas, se les puede ver en el Café Nueva Montaña en la Puerta del Sol junto a la Carrera de San Jerónimo.

 

Si nos acercábamos al Levante, podríamos hablar, conocer u oir como se expresaban con sus pinceles: Picasso o Romero Torres; Gutierrez Solana o Darío Regoyos; Rousiñol o Zuloaga, o escuchar a Azorín, los hermanos Machado, Penagos, Sancha, Baroja y Rubén Darío.

Para ver o escuchar la tertulia literaria de Ramón Gómez de la Serna, o sólo RAMON con mayúsculas, que lo demás le sobraba, había que visitar el Antiguo Café y Botillería de Pombo, allá en 1.912, en la calle Carretas, muy cerca del kilómetro cero que es el punto de medida de todas las Españas. También aseguran que por allí pasaron Prim, Sagasta o Pepe Botella, el Rey hermano de Napoleón Bonaparte. Pero también José María Cossío o Manuel Azaña, D´Ors o Camón Aznar; a Gutierrez Solana o a Gustavo de Maeztu y a Bergamín. Para charlar con Ortega padre del filósofo, tendríamos que desplazarnos a la Granja del Henar, junto al Círculo de Bellas Artes y allí, alguna noche, podríamos hablar con Valle Inclán. A algún joven periodista prometedor como Cesar González Ruano, habría que encontrarlo por estos primeros años del novecientos en la Glorieta de Bilbao, en el Café Europeo. Por allí también pasaron Carlos Fernández Cuenca y si se encontraba en Madrid, Antonio Machado que se citaba con su hermano Manuel en este café.

  Gómez de la Serna en la Botillería de Pombo . Cuadro de Zuloaga

Los cafés existieron por todo el perímetro matritense pero en algunas zonas se apiñaban, como en la  Puerta del Sol y sus aledaños. Quise ir a buscarlos pero se fueron de esta vida para dejar paso a la modernidad que ellos ya no eran. No fueron complacientes con ellos y los dejaron morir sin guardarlos en almonedas para que otros, quizás, un día los compraran para ponerlos en la vitrina de la Historia.

En esa Puerta del Sol y entre aguadores, afiladores, manolas, rabaneras, horchateros -todos de Valencia como los afiladores de Orense o los serenos de Asturias-, entre vendedores de cangrejos, cántaros, canastillas y barreños; entre gritos de silleros, alpisteros o sarteneros, nacen los primeros Cafés.

Puerta del Sol, con Castillo o sin él, con puerta o portillo, o con “ná de ná” dicho de forma castiza, mirando al oriente, o con el sol grabado en el nonato frontispicio del que algunos autores hablan que existió coronando el castillo. Puerta del Sol, antes de tierra polvorienta, empedrada después y rajada mas tarde por los raíles de tranvías de caballos o eléctricos, para dejar paso ahora a una colcha de betún negro que tapa las sábanas de piedra de antaño. Puerta del Sol de buñoleros, aguadores de cebá, vendedores vociferantes, rameras, puretas, mendigos, desafiantes bohemios…

Puerta sin puerta, abierta a los de aquí y a los foráneos veranistas, iluminada por lamparillas petrolíferas, que parecían lunas mohínas en cuarto menguante, para ser después alfonsinas gaseosas, pirulís de fluor y ahora, también alfonsinas de iluminación de Endesa, Iberdrola o Hidroeléctrica, que no lo sé. Donde se podía comer por cuatro reales en sus numerosas tabernas.

En esta Puerta del Sol nacen los tranvías de caballos y mecánicos, el telégrafo, el teléfono la iluminación o el metropolitano y también los cafés mas famosos que el tiempo, utilizando su goma de borrar, ha hecho desaparecer del papel histórico que representaron, y no dejar ni la muestra. Dice Tomás Borrás “que en 1.939 había desaparecido 75 cafés históricos” Quizás el mas antiguo y prestigioso para algunos autores, el Lorencini en la esquina de la calle Espoz y Mina que inmortalizó Galdós en su “Fontana de Oro” y cuyo interior, no de grandes dimensiones, estaba decorado por Ribelles. La Fontana de Oro, el Café Imperial, llamado tiempo después el Café de la Montaña y que fué inaugurado en 1.864 y llamado “el de las 16 puertas” que era el número de huecos que tenía a la calle, el Café de Levante frente a la Iglesia del Buen Suceso y que fue trasladado años mas tarde, al número 5 de la Puerta del Sol, el Café Lisboa, el Universal, el Café Oriental o el Colonial, Puerto Rico o la cervecería Candelas primer establecimiento servido por señoritas y por lo tanto de ambiente picaresco. En muchos casos, en estos cafés, las tardes eran amenizadas por música de profesores, orquesta generalmente de dos: un pianista y un violinista algo caducos pero al fin y al cabo músicos excelentes.

                                                                      ——–o0o——–

 

El Cafetín Croché.- 3

(El cafetín Croché continuación)

Los cafés eran universidades, parlamentos, academias. Valle Inclán afirmó que “El Café de Levante ha ejercido mas influencia en la literatura y en el arte contemporáneo que dos o tres universidades y academias”.

 Antiguos Cafés de Madrid y otras cosas de la Villa.: EL CAFÉ DE LEVANTE.

“El café es el Consejo de Estado de los hombres, que nadie va a consultar y que dirían la palabra definitiva sobre cada asunto”según la greguería de RAMON.

Primero, antes de los cafés, fueron los lugares de paso llamadas alojerías desaparecidas hacia 1.838 y donde se degustaba un refresco llamado aloja (bebida grata y refrescante de miel y especies con propiedades curativas que introdujeron los sarracenos), para dejar paso después a las tabernas donde muchos comerciantes cerraban sus tratos -lo que hoy se llaman negocios- siempre regados con algún buen vino de la tierra y algunas exquisiteces.

Suceden a las tabernas como sitios de reunión, las botillerías, establecimientos de bebidas y refrescos. La de Venecia en calle del Prado, la de Ceferino en la calle León o la del Angel, en la plazuela del mismo nombre, junto a la de Santa Ana, todas ellas en el triángulo o barrio de las Musas. De entre ellas destaca por la importancia de los personajes que allí tertuliaban y especialmente por la instauración, muchos años después, en 1.912, de la tertulia de Ramón Gómez de la Serna, la de Pombo, Antiguo café y Botillería de Pombo, el primer café que hubo en Madrid-según algunos autores- y quizás en España, ya que fue abierto en los años finales del siglo XVIII, que estaba situado en la entrada de la calle Carretas y la de Canosa en la Carrera de San Jerónimo, precursoras de los cafés, en los que la reunión se convertía en tertulia y ésta a veces en arengas permanentes y vociferantes, y donde los encuentros poéticos tuvieron su vida y su espacio, rodeados de aterciopelados sofás, sillas de madera y asiento de rejilla, veladores de mármol o cristal y, como en alguno, mesas de billar de caoba maciza y bandas de palosanto y palorrosa.

Distintos autores polemizan sobre si el primer café, como dice el sociólogo Lorenzo Díaz, que ha estudiado este fenómeno social y trascendente para la vida  política, artística y literaria-teatral de Madrid, fue la Fonda de San Sebastián, primera en servir café en 1.776, o si lo fue el Antiguo Café y Botillería de Pombo. Es difícil decir si el café fue antes que la tertulia o realmente, el huevo y la gallina nacieron a la vez y quizás de aquí la polémica. El invento del café nace en el último tercio del siglo XVIII y se considera invento de la “ilustración” borbónica.

En los primeros años del siglo XIX, las botillerías se van transformando en cafés, “puntos de reunión y discusión de las grandes novedades que ocurrían en Francia y de las importantes consecuencias que de ella fueron alcanzando a nuestro país”. En el libro “Guía de Madrid” escrito por Angel Fernández de los Ríos en 1.854 se da cuenta de los primeros cafés de principios de siglo. “Estaban por entonces concurridos, el café de Santo Domingo, esquina a la calle Ancha; el de San Antonio, en la calle del Pez, esquina a la Corredera, especie de Panteón de hombres del antiguo régimen; el de San Luis, pasadizo a la calle del Carmen, en el que dominaban los guardias de Corps; el de la Alegría, calle de la Abada, cuya muestra estaba pintada por Goya (sic); el de Levante, que también tuvo cierto tiempo una muestra artística, obra de Alenza, y varios otros, muy pocos, de los cuales sólo sobreviven el de la Red de San Luis, frente a la fuente; el de Pombo, calle de Carretas y el del Carmen”. Por entonces, en 1.860, Madrid contaba con 14 buenos hoteles, 40 posadas y mesones, 66 cafés de postín, 890 tabernas, 75 farmacias, 20 librerías famosas, 12 casas de baños y un número considerable de sastrerías, zapaterías, cordelerías, ultramarinos, carnicerías, lecherías…

Si con Isabel II y la Restauración llega a su esplendor el café madrileño, con la República se llega a su decadencia para encontrarse las dos Españas en los cafés del paseo de Recoletos.

Madrid era tertuliano. Vivía en y para las tertulias, ya fueran de café o de botica, de botillería o de salones propios o ajenos, de sacristía o al raso en la Puerta del Sol, pero al fin y al cabo tertulias hoy literarias, mañana políticas, de diplomáticos en el Parnasillo o de anarquistas en el café del Vapor, para hablar del arte de los toros o para recitar poesías recién llegadas de las musas del Parnaso. Si en el siglo XVIII los más ilustrados eran ya tertulianos, no en el sentido que luego tomarían las tertulias cafeteras, pero sí en reuniones en lugares privados, en salones particulares o asociaciones políticas, en el siglo XIX,  si no se era tertuliano de alguna de las muchas tertulias existentes, no se era nadie en este Madrid literato, de musas y de poetas. Madrid paleta de pintores y cincel de escultores;  Madrid de Cervantes, de Lope, de Quevedo de Calderón o de Tirso que aquí viven y escriben sus obras inmortales.

Los cafés de Madrid han sido el hábitat natural de bohemios y faranduleros; de hombres de letras, médicos o poetas, literatos y juerguistas, diplomáticos y sablistas, misántropos y espontáneos de la tertulia, de los que eran o querían ser, de zurupetos y ambiguos. Políticos recalcitrantes, revolucionarios y libertadores trasnochados. También de espías, de pintorescos aristócratas y algún que otro parásito. De magnates y mangantes; de pintores hechos y de pintores deshechos; de toreros, creadores y artistas. Fueron locales en los que las comodidades mejoraban las de sus casas o buhardillas y por lo tanto las horas eran más agradecidas. Eran el salón de estar de los que no lo tenían; el Paseo del Prado de los sin carruaje ni caballos. Aquellos cafés tenían, como dice Julián Marcos en el libro “El Café Gijón”, “cuerpo y espíritu, cuerpo y memoria, decorados y luces, millones de palabras recubriendo las paredes, las barras, los sillones, las mesas, las sillas”.

Los cafés eran la disculpa para todo. Eran la pañosa en los crudos días de invierno, el clavel reventón en las primaveras, cuando los cafés se echaban a la calle, eran oasis refrescante en las tórridas noches de verano y si en otoño no había disculpa, se achacaba su presencia en el café, con la disertación de algún tertuliano famoso, de un amigo recién llegado o por la necesidad de vender tu obra. Eran en definitiva, desayuno, aperitivo, merienda y cena, de casi todos, fortaleza de trasnochadores y medicina de los enfermos de la bohemia, sagrado recinto que, aunque no se dieran cuenta, transformaban su guerra particular al convencionalismo, con hacer convencional la visita diaria a un convencional café.

El café espacio, podía ser como el café bebida. Podía ser amargo cuando amargura tenía la carta que estás escribiendo; dulce como la conversación de la amada junto a ti o el beso amoroso de tu pareja; frío o caliente según la temperatura de tu propio ser o del ambiente tertuliano escogido, pero siempre era compañía ante una espera, era lectura o lugar donde se practicaba el maravilloso don de la escritura, lugar donde poner en orden los recuerdos, era tertulia o era, simplemente, el estar con los demás y compartir algo con ellos.

Realizar un recorrido por los cafés matritenses, era dar un paseo por la literatura, la poesía, conocer los avatares políticos o entrar en conjuras, e intrigas, lances de honor, o darse un paseo por el periodismo del tiempo o por el Arte de Cúchares.

 

 

 

 

 

El Cafetín Croché.- 2

Capítulo I

Aquellos Viejos cafés 

 

Café de Lisboa, en la calle Mayor - Antiguos Cafés de Madrid.

Antiguo Café Lisboa en la calle Mayor (desaparecido)

Decía Ramón Gómez de la Serna, refiriéndose a los cafés de Madrid que “sobre todo son como el triunfo de la Cámara popular en la vida”. Y gran razón tenía. En unos acampó el liberalismo imperante; en otros su republicanismo exacerbado, para ser otros románticos, poéticos, cantantes ……

Gómez Caballero en su libro, “Madrid Cervantino o el barrio mas espiritual de Europa”, define al café como “el ágora, la discusión, la crítica, el panfleto, el orador sobre la mesa, la conspiración, el origen del periodismo y del Parlamento, del pronunciamiento y del motín”

Cesar González Ruano, considera estos lugares de vehemencia locuaz y de expulsión de sentimientos, ideas o pasiones como “el reducto del nervio español”.

Eran lugares de reunión y esparcimiento donde los ciudadanos de todos los pelajes recurren a su verborrea fácil y a veces demagógica, para, como cronistas oficiales, expresar sus puntos de vista, casi siempre acaloradamente, sobre los movimientos políticos y sociales, las artes, las letras o cualquier tema de interés que en esos momentos estuviera viendo la luz, o ver como nacían entre velas y bujías, humo de melancolía y espejos patinados por el tiempo. Se hablaba de crisis, de guerra y también de paz o de la derrota de unos y la victoria de otros.

Conjuras, intrigas y pactos secretos germinan en la oscuridad de los primeros cafés como bien dijo Mariano Tudela en “Aquellas Tertulias de Madrid” en un ambiente de exiliados políticos, en los que se discutía de republicanismo o de monarquía, de un estado liberal o controlado, de gobiernos que caen o de gobiernos que nacen a la corrupción y que los verán caer, como las hojas en otoño.

Estos cafés, el café, lo describe magistralmente Cesar González Ruano: “el café es donde se ama, se sueña y donde se muere. Quizá porque amar y soñar es irse muriendo un poco. Todo parece estar sumido en una niebla de lírica decadencia, en una pura pena de no saber por qué”.

Otra descripción que merece un cum laude la he encontrado, en mi deambular literario buscando en la capacidad de los demás para definir o describir lo que queremos decir, en la novela de Arturo Pérez Reverte “El profesor de esgrima” cuya acción se desarrolla en 1.866, en ese Madrid de lances de honor, generalmente por mujeres: “Mas que un café, el Progreso era un antónimo. Media docena de veladores de mármol desportillados, sillas centenarias, un suelo de madera que crujía bajo los pies, polvorientas cortinas y media luz; Fausto, el viejo encargado, dormitaba junto a la puerta de la cocina, desde la que llegaba el agradable aroma del café hirviendo en el puchero. Un gato escuálido y legañoso se deslizaba con aire taimado bajo las mesas, al acecho de hipotéticos ratones. En invierno el local olía constantemente a humedad y grandes manchas amarilleaban el papel de la pared. En ese marco, los clientes conservaban casi siempre puestas las ropas de abrigo, lo que suponía un manifiesto reproche a la decrépita estufa de hierro que solía rojear débilmente en un rincón.

En verano era diferente. El Café del Progreso suponía un oasis de penumbra y frescor en la canícula madrileña, como si conservase dentro de sus muros y tras los pesados cortinones el frío soberano que en él se aposentaba durante los días invernales”.

Describe la tertulia que allí se desarrollaba, con unos nombres que parecen sacados de la realidad tertuliana de la época:  “Agapito Cárceles, don Lucas Rioseco, Jaime Astarloa – el profesor de esgrima-, entre otros contertulios, Marcelino Romero, profesor de piano en un colegio de señoritas y Antonio Carreño, funcionario de Abastos”.

El café era plaza pública como el ágora de las ciudades griegas, donde las gentes se relacionaban y formaban sus asambleas o tertulias. A Ramón Gómez de la Serna, el café le atrae “como una plaza pública, reservada, con asientos cómodos y bajo techado. Sobre todo en invierno, los cafés son las únicas plazas públicas en que se puede uno sentar en un cómodo banco público, sin dejar de estar guarnecido”. A él le gustaba escribir en los cafés solitarios-  que por ser solitarios fueron muriendo- y nunca junto a otro escritor porque decía “que se veía en los espejos como haciéndome muecas a mí mismo”.

El Cafetín Croché

Había nacido el 21 de julio de 1.981 y al cumplir sus veinte años decidí escribir no sólo mis vivencias sino lo que ha representado para mí y para los vecinos de San Lorenzo. La apertura del  Cafetín Croché cumple ahora 39 años y camina hacia las bodas de oro de su feliz existencia. Sólo sé que lo escribí con cariño y que ahora al cabo del tiempo, recordar las 154 páginas de que consta me servirá para saber que por los caminos del alma existen recuerdos que jamás se borrarán.

 

                                                 El Cafetín Croché

                                                  X X   Aniversario

                                                             (21.07.1.981 – 21.07.2.001)

 

Agradecimiento

Con mi agradecimiento a los que les pedí ayuda y no me la dieron. A los que no se la pedí y me la dieron gustosos. A todos los que escribieron antes que yo sobre los temas tratados, y al pueblo de San Lorenzo, mi pueblo, por ser como es.

Dedicatoria

                   A mi mujer y a mis hijos por haberme  

                   dejado tiempo para escribir y a mi

                   madre que será la única a la que le guste.

 

                                                    Índice

Introducción

Capitulo I:       Aquellos viejos cafés

Capítulo II:     Aquellos que lo fueron y todavía hoy lo son

Capítulo III:    El Cafetín Croché: Su entorno

Capítulo IV:    La horas en el Cafetín

Capitulo V:     El Croché por dentro

Capítulo VI:    Las Tertulias, los Premios y la Magia

Capítulo VII:   Mis Greguerías del Croché

Capítulo VIII:   El último cuento

Capitulo IX:     La última poesía

Capítulo X:     Epigramas

Anexos

 

                                  Introducción

Hubiera querido que alguien conocido me escribiera el Prólogo, pero ya se sabe que prologar un libro es complicado y que alguien importante lo escriba a un incipiente escritor, tarea ardua y casi imposible. Lo mejor es que lo escriba el propio autor y una vez terminado el libro pues “así puedes hacer mejor el discurso al cuerpo de la obra y dar noticia al lector del fin que se pretende con la misma”. Pero eso sería lo que académicamente se define como Prólogo por lo que al no tener a personalidad amiga que lo escriba y no ser académico de nada, he decidido llamarlo simplemente Introducción.

He conocido algunos cafés históricos como el Central, el Comercial, el Gijón, Lhardy, la Cafetería Alemana, el Roma o el de Viena…, pero no tengo edad para haber vivido los años locos de aquellos viejos, lúgubres, pomposos, húmedos o destartalados cafés de los siglos XVII, XVIII, XIX y principios del XX, cuna de la bohemia y las tertulias literarias y poéticas. Por eso he tenido que beber de las fuentes que emanan sapiencia del tema, unos porque los conocieron y  vivieron entre sus paredes, dejando lo mejor de si mismos y otros porque los han estudiado a fondo o dejaron su impronta en un artículo, libro, poesía, frase, o que simplemente los definieron magistralmente. Y beber de estas fuentes inagotables de agua clara me ha llevado a, desde el conocimiento de lo antiguo, llegar a las sensaciones de lo que hoy tenemos, para recalar en las experiencias y sentimientos que me trae el Cafetín Croché y que durante sus veinte años de existencia, yo he vivido.

Ha sido un recorrido maravilloso por el corazón dormido de los cafés de antes y por los que aún quedan en ese viejo y amable Madrid, que me han servido para conocer mejor la historia de mi ciudad, pues aunque borrados del mapa cafetero madrileño, han sido y serán parte de nuestra historia literaria y poética; de los movimientos románticos y de conspiraciones políticas, anarquistas unos y movimientos revolucionarios o liberales contra el absolutismo los otros, pero siempre centros del arte de la tertulia donde se daba rienda suelta a la expresividad parlanchina y locuaz del madrileño.

Un día tuve la sensación de que alguien me hablaba y me decía que tenía que escribir mis vivencias de un café que conocía bien y en el que he pasado muchas horas de mi vida, unas escribiendo, otras tertuliando o viendo la magia de sus juegos nocturnos de los viernes, esa Noche de Brujas, que siempre me ha cautivado en el marco inigualable de la Cripta del Cafetín Croché. Y me lancé sin paracaídas pues es verdad que a veces y sin preguntar a nadie, tienes que dar rienda suelta a tus emociones, sentimientos e ilusiones pasadas y me puse a escribir, en unos momentos en los que se van a cumplir los veinte primeros años de la vida del Cafetín Croché.

Veinte años son pocos para una larga vida y muchos en una vida corta. Un cumpleaños, cumplas los que cumplas, deberás celebrarlo siempre y sin esperar a lo que te depare el destino, pero sin soplar las velas pues es como si soplaras sobre todo aquello que has vivido, enviando los recuerdos y vivencias a la penumbra mas absoluta.

Por eso he querido celebrar los veinte años del Croché, escribiendo sin velas, a la luz de mis recuerdos, de las anécdotas vividas o de las sensaciones que me produce cuando entro, leo, escribo, tertulio o hablo con mis amigos los camareros; cuando Manolo se me acerca y me pregunta por mi familia y especialmente por mis hijos a los que adora; cuando asisto a las Noches de Magia o desciendo a la Cripta para asistir a una Tertulia Escurialense y a la salida hablar un momento- pues se deja ver poco- con la encantadora y con alma de poeta, Mari Cruz; o me siento en su terraza de albero para escuchar la noche sanlorentina o simplemente ver pasar a la gente.

Por estos veinte años y por los muchos que vendrán:

¡Felicidades! Cafetín Croché.

——–o0o——–

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tribulaciones de un ex-confinado por ahora.- 79

Tribulaciones de un ex-confinado por ahora.- 79

Un día hoy 22 de julio algo menos caluroso que los anteriores. El fútbol pendiente del Fuenlabrada y la política, de Bruselas. “Sánchez fue a por lana a Bruselas y salió trasquilado”, dice un meme. Su aparición en el Consejo de Ministros de ayer me recordó al pasillo que le hacen al ganador de la Liga y los aplausos de hoy de sus correligionarios  en el Congreso, a los aplausos a un payaso en el circo. Todos los medios no “concertados” no se explican la exultante vuelta del Presidente de Bruselas. No cuenta las discusiones con la premier de Finlandia; ni los recortes que le hicieron a su peticiones; ni las 10 recomendaciones que le hicieron para contar con las ayudas; ni cuenta las múltiples renuncias que ha tenido que asumir a cambio del rescate de la CEE. “Es un gran día para Europa, ha dicho Sánchez, y un gran día para España”. Otra mentira más. Sí un gran día para Europa y un desastre para España. Un triunfalismo absurdo basado en una clara estrategia de marketing, no sólo a la que nos tiene acostumbrado, sino a la que nos queda por ver día a día.

El separatismo golpista no cesa en sus provocaciones y amenazas al Supremo y a todo lo que se precie. Ahora la amenaza consiste en otro “otoño caliente” si se revoca el tercer grado a los golpistas. Este problema no existiría si la sentencia del “procés” hubiera contemplado la petición de la Fiscalía de que se recogiera “el cumplimiento íntegro de las penas”. Ahora ¿Qué hará el Supremo? ¿Se doblegará a los independentistas o como seguro que lo hará, aplicará la ley en su justa medida y revocara el tercer grado?

Anabel Alonso la actriz roja y twitera ha llamado a los toreros que han hecho una concentración frente al Ministerio, “panda de subvencionados”. Esto dice la rojeras que se dedica a una profesión que vive de las subvenciones del Gobierno como es el cine o la televisión concertada donde no se juegan la vida.

Mientras, Sánchez no da una. “El PNV le dice que no llame a su puerta hasta que cumpla sus promesas”. ¿Pero os habíais creído que las cumpliría?; el Vaticano desmiente al Gobierno. Jamás apoyó la salida de los restos de Franco del Valle. Pierde tres votaciones en el Congreso de las conclusiones del Comisión de reconstrucción. Es lógico. Una Comisión formada por un presidente sin estudios y un vicepresidente comunista. Creo que serán las primeras. Todo ello el mismo día de la exultante vuelta de Bruselas.

 

Tribulaciones de un ex-confinado por ahora.-79

Tribulaciones de un ex-confinado por ahora.- 79

Sigue el calor en Madrid pero Bruselas está más caliente. Nadie quiere ceder en la distribución de fondos para la reconstrucción y el holandés nos lo pone difícil. La vice Calvo ha anulado un viaje a París para no dejar al “coletas” como Presidente en funciones al estar Sánchez en Bruselas. Si la vice tiene miedo a lo que pueda hacer el podemita, ¿por qué lo mantienen en el Gobierno? Ha pasado el 18 de julio sin pena ni gloria. Nadie ha dicho nada. Todos callados como queriendo no contar la verdad y olvidar. Mi Memoria Histórica ha recordado a mis dos abuelos asesinados, uno en la carretera del Pardo el otro en Paracuellos y tres tíos de muy pocos años fusilados. También hay memoria para los del bando ganador. Que no se les olvide. La apestosa y comisionista Corinna sigue hablando y contando pestes del Rey emérito. El Madrid hunde al Leganés a Segunda. Sin comentarios. ¿Qué se está haciendo para evitar otra alarma antes del otoño? Tras el recuento de las mesas un escaño más para el PP en el País Vasco pasando a 6 y uno más de los emigrantes para Feijóo que obtiene 42 en Galicia.

Mañana hablaremos del Escorial.

Tribulaciones de un ex-confinado por ahora.- 78

Tribulaciones de un ex-confinado por ahora.-  78

Hoy día 17 de julio. Madrid tiene la resaca del funeral laico de ayer. ¿Por qué llamarle funeral, que tiene connotaciones religiosas y no se le llama homenaje o recuerdo a las víctimas? Los líderes políticos se reúnen para repartirse el dinero pos COVID. Mal presagio para España. Los contagios suben y las cifras se asemejan  a las de los primeros días de mayo. Los hospitales en Cataluña van a explotar de contagios y Torra viene a Madrid a poner una rosa blanca en un pebetero. Los golpistas en la calle y a Urdangarín le deniegan el tercer grado. La Presidenta del Senado se viste como de resaca de una fiesta nocturna y Echenique se pone una mascarilla reivindicativa en un “funeral” por las víctimas. Este el país en el que vivimos.

Pablo

Por diversos motivos me gustaba el nombre de Pablo. Muchos me han tocado alguna fibra, alguna vez y en algún momento. San Pablo, Pablo VI, Juan Pablo II en mi religión; Pablo Picasso en pintura; en música el violonchelista Pablo Casals; en poesía y literatura el Premio Nobel Pablo Neruda…. Muchos Pablos inmensamente conocidos y con un gran bagaje religioso, humano, cultural y artístico me han tocado alguna cuerda. Ahora el mero hecho de oir nombrar a Pablo me recuerda al “coletas” y me pone en guardia.

Según la Numerología el nombre de Pablo significa:

Pablo es un nombre masculino de origen del latín que quiere decir “el hombre humilde” o “el más pequeño”. El Pablo al que me refiero, humilde sí lo era cuando vivía en Vallecas. Ahora no tanto en Galapagar.

“Los chicos llamados de esta manera suelen ser sinceros y muy trabajadores, además de perspicaces”. Perspicaz  lo sigue siendo. Percibió estar en el Gobierno cuando nadie lo veía y ahí está.

“Se trata de gente que insiste hasta cumplir todas sus metas y se esfuerzan de más si es necesario”. Totalmente de acuerdo. No cejará hasta hundirnos.

“El fracaso no les asusta ya que son de los que sí se equivocan, se vuelven a levantar en lugar de perder tiempo lamentándose”. Iglesias hace 10 meses: «Si los resultados no son buenos para Podemos pondría mi cargo a disposición» El fracaso de los resultados de Galicia y País Vasco no le asustan. Pablo no se lamenta ni pone el cargo a disposición. Se volverá a levantar.

Golpistas a la calle.

La Generalidad, o mejor su Servicio de Clasificación de medidas penales, que para el caso es lo mismo, ha concedido el tercer grado a los golpistas catalanes. Es decir, como estaba previsto, una semilibertad que es la puerta para la libertad definitiva que está al caer. Su estancia en el “hotel Lledoners” se acaba y podrán dormir en casa los fines de semana y sólo ir a dormir al “hotel” de lunes a viernes.

Creo que han cumplido nueve meses desde la sentencia del Tribunal Supremo y la hoja de ruta se cumple al pie de la letra. Golpistas como Armada, independentistas que volverán a hacerlo y personajes políticos que no se han arrepentido salen a la calle. Estos golpistas si pueden salir y otros muchos reclusos se quedan en la cárcel. No defiendo a Urdangarín pero a él se le ha denegado el tercer grado. Este país es jauja. Sale muy barato dar un Golpe de Estado.

Rosa Díez

Leo a Rosa Díez de vez en cuando. Suele decir verdades como puños y generalmente, dada su trayectoria política, suele acertar en sus comentarios. Hoy su colaboración “¿Y si Sánchez está preparando otro estado de alarma? es un certero análisis de la situación silenciosa del Presidente y sus manejos para después del verano asumir todo el poder, otra vez, justificando que las Comunidades no han hecho los deberes para evitar los rebrotes del virus. Recuerda Rosa Díez la estrategia de las mascarillas, la misma que ahora vuelve a utilizar Sánchez. Como no existían en España desde el Ministerio se dijo que no eran necesarias y más bien contraproducentes. Cuando las existencias cubrían a la mayoría de la población entonces abogaron por el uso masificado y obligatorio. Recuerda también la estrategia de Maduro. Hunde la economía y lleva al país a la pobreza y luego regala comida y dinero. Así aparece como el salvador de una pobreza que no la causó él. “Preparan el clima para un nuevo decreto del estado de alarma a la vuelta del verano con el que papá Sánchez volverá a “salvarnos” después de habernos hundido”. Es cierto que en muchos sectores comienzan a oirse voces justificando los cien días de aislamiento. Todo va en este sentido. Otro estado de alarma después del verano hundiría totalmente la economía, pero a este ególatra le importa una higa.

Los populismos crecen en la miseria; miseria que primero crean y en la que después se alimentan y perpetúan. No descarten nada: por la mente del impostor puede pasar cualquier cosa”. “ Lo que está ocurriendo obedece a la estrategia del Gobierno. Es perversa, es irresponsable, es mezquina, es sectaria… pero es estrategia”.

Está claro que o hacemos algo o lo que Rosa profetiza se cumplirá.

Acto por las víctimas

Igual que se celebra un bautizo laico o una comunión laica ayer se celebró el primer funeral laico de Estado en España por la mitad de las víctimas del COVID-19. Digo la mitad porque la otra mitad no existe para el Gobierno. No figuran en ninguna lista ni nadie los recordará excepto sus familiares. El acto me pareció pobre, desangelado, ridículo y quiso ser una propaganda para el Gobierno. Libertad digital lo ha calificado como “un acto insulso, carente de referentes, con una solemnidad impostada. Un acto sin el menor gesto de contrición por la pésima gestión de una pandemia que ha afectado a España como a muy pocos países del mundo entero”.

Escuchar las lamentaciones de una sanitaria independentista no me hizo ninguna gracia. Que VOX no asistiera no me gustó pero entiendo algunas de sus razones. Que no ataquen a VOX porque un socio del Gobierno ERC tampoco asistió. Podemos sí lo hizo. Iglesias sin corbata pero sí se puso el esmoquin para ir a los Goya y como hoy las redes recogen la foto de dos podemitas dando la espalda en el momento del discurso del Rey. Mejor que no hubieran asistido como VOX o ERC. Esta foto no la ha dado televisión pero si corre por las redes. Torra asiste y coloca una rosa blanca en el pebetero. ¡Que le habrán prometido para que viniera a Madrid a un acto oficial! Lo mejor, la Familia Real y el discurso del Rey.

Última hora:  Homenaje de Estado a los fallecidos por la COVID-19 - NIUS