El Veraneo y La Colonia.-V

El Veraneo y la Colonia.-V

El Escorial sigue mejorando sus estructuras y servicios, aunque sin perder las costumbres del veraneo de años anteriores que son difíciles de cambiar. El Parque sigue manteniéndose como centro de reunión de todos y las pandillas, al caer la tarde, parece que no tienen otro sitio para reunirse. Esto ocurría antes del veraneo de 1.942 y doy fe de que en mis veranos de bastantes años después, el Parque gracias a los dos socios, Enrique de los Santos y Rafael, que gestionaban también la bolera del Carlos III de Madrid, era el centro neurálgico de las tardes y de muchas noches escurialenses.

Siguen los chicos de la Colonia disputando enfurecidos partidos de futbol para enseñar a las chicas cuáles serán las pandillas reinas del verano. Se establecen-cuentan los autores del libro- las becerradas y se pierde, en cambio, los concursos hípicos que se celebraban en septiembre, creo que en Los Pinos. Es curioso que existiendo ciudades y lugares de veraneo de más entidad e importancia que San Lorenzo, fuera esta localidad de la Sierra la que mantuviera durante muchos años estos concursos hípicos que tuvieron gran atención por los más importantes jinetes de la época.

Inauguradas las Piscinas de la carretera de Robledo, tristemente desaparecidas para dejar paso al golf, los veraneantes desfilaban a pie todas las mañana para disfrutar del sol y del agua mientras los más metidos en años se reunían en pandillas para pasar la mañana bajo los pinos que rodean nuestro pueblo.

Si existieron concursos hípicos, creo que no los hubo en ningún otro pueblo de la Sierra, también los campeonatos de tenis de San Lorenzo tuvieron categoría y gran calidad, en los que participaban veraneantes de todos los pueblos cercanos.

Se establece la costumbre de nombrar a la Dama Regidora, institución que era como la “Alcaldesa” de los veraneos de la Colonia, que regía el ocio y las fiestas que era costumbre organizar durante su “reinado”. Las fiestas y funciones de aficionados continúan. Entre las primeras destacaron , según cuenta Polilla y Sabáu, “ una zambra gitana”, “ una Boda en la huerta valenciana”, “La Fiesta de la Regiones”, “la Fiesta China” y “ la Romería del Rocío” fiestas todas ellas organizadas magníficamente por aficionados veraneantes. Así mismo las obras de teatro eran comedias y zarzuelas de autores consagrados que los aficionados representaban con gran maestría y desenvoltura.

Y así vamos avanzando hacia los veraneos más cercanos que poco a poco desgranaremos en este blog.

(continuará)

El Molino de Papel

El Molino de Papel

Dejemos al “Veraneo y La Colonia” que siga recordando y cambiemos de tema para informar de una magnífica idea llevada a cabo en San Lorenzo.

Leo en la revista “Apuntes de la Sierra” que dirige Marisa Ortega, por cierto, revista que alienta lo cultural de forma entretenida y muy bien editada, un artículo titulado Carlos, un buen librero. Se refiere a Carlos Mosquera que es el propietario de la librería Antonio Azorín, situada en la calle Joaquín Costa en pleno centro de San Lorenzo.

Siempre me han gustado las librerías con carácter y especialmente de antiguo desde aquellos días en los que íbamos a vender algún libro a La Felipa en la calle de los Libreros. Era la que mejor trataba a los estudiantes en aquellas librerías de papel viejo como las llamábamos. Era un pequeño banco casi una casa de empeños porque luego, más caros, había que recuperar alguno de los libros vendidos. Pero no hay duda que nos sacaba de algún apuro dinerario.

Me gusta leer libros en papel y no en estos modernos e-book, o libros enlatados que me marean y no consigo hacerme con ellos. No suelo faltar a la Feria del Libro Antiguo en el Paseo de Recoletos y de vez en cuando me acerco a la Cuesta de Moyano. Me gusta el olor de los libros en papel y especialmente los antiguos y libros viejos (existen las llamadas librerías del viejo) bien editados, en buen papel y mejor encuadernados con sus letras y decoraciones en oro.

Y todo viene al caso por defender y ampliar la idea que tuvo Carlos en las pasadas Navidades de abrir uno de los kioscos de Floridablanca y vender libros en la calle. Otros kioscos venden vino o cerveza, churros, chuches o helados, pero Carlos se arriesgó y decidió vender libros y montar un trocito de la cuesta de Moyano en San Lorenzo. Con el buen tiempo ha decidido abrir todos los fines de semana su “Molino de papel” precioso nombre para una bonita idea.

Kiosco 9

El kiosco ha pasado por muchos derroteros. Yo recuerdo cuando era de La Martina, madre del pintor y escritor Adolfo Ruiz Abascal y la recuerdo con su blanquísimo delantal al frente de su pequeño negocio que más tarde ampliaría desplazándose frente al Mercado. Varios bares han pasado por el kiosco de madera y hasta un alquiler de bicicletas para hacer turismo por el pueblo y que pronostiqué, que dada nuestra orografía, sería difícil que tuviera éxito.

La idea de una librería a la calle en Floridablanca, me ha recordado a la de San Ginés, en el callejón del mismo nombre  junto a la iglesia, que aunque sólo se dedica al “viejo” se nutre de los mismos mimbres que este kiosco librero de San Lorenzo.

 

Libreria_San_Gines_2014-02-10

Me ha gustado la idea y aunque sea una fantasía me gustaría que los cinco kioscos de Floridablanca se llenaran de libros y fuera en verano una pequeña “cuesta de Moyano” en San Lorenzo. Para bares y terrazas ya tenemos suficientes.

El Veraneo y La Colonia IV

El Veraneo y la Colonia.- IV

Dejamos el anterior artículo en las fiestas y fastos del veraneo escurialense que fueron muy prolíficos y de gran calidad escénica en aquellos años de principios de siglo. Los autores del libro “El Escorial” comienzan ahora a ir desgranando los cambios que se van a ir produciendo para dar entrada al carácter moderno que va adquiriendo el pueblo de San Lorenzo. Se van pavimentando calles del centro, se reforma el Hotel Miranda transformándolo en lo que conoceremos años después. Aparecen nuevos hoteles en el Plantel como “El Jardín” que fue en los años cercanos a los cincuenta, centro de reunión de las tardes veraniegas. Situado en la calle Floridablanca con vuelta a Leandro Rubio ocupó la llamada Casa Jacometrezzo considerada como la primera construida fuera del Monasterio. Perteneció al escultor que trabajó para Felipe II. Realizó para la gran Obra, el Retablo del Altar Mayor, La Custodia y los Grupos Funerarios de la Basílica éstos con Pompeo Leoni y Juan Bautista Comane. La edificación es de los primeros años de la construcción del Monasterio para alojar oficiales y laborantes.

Tras una gran reforma de lo que fuera el Hostal Jardín, se convirtió en Hotel utilizando sus jardines de 420 metros cuadrados para reuniones y fiestas en las tardes del verano. Allí, en una fiesta en su jardín, debuté cara al público realizado una entrevista a la recién nombrada Regidora de 1.967, Maribel Múzqiz.

Entrevista a la nueva Regidora Muzquiz. Hotel Jardín Jukio 1.967

Hoy es un jardín seco y descuidado, con árboles perdidos y con la elevación de un piso que modifica gravemente el edificio original.

Continúan en San Lorenzo las reformas y mejoras y así surgen nuevos cafés, el barrio de Abantos y el Monte Bajo cambia su fisonomía al desaparecer el puente de madera existente. Los problemas de abastecimiento de agua empiezan a desaparecer al terminarse la presa del Romeral y se proyecta sin que pudiera completarse un tranvía desde la Estación hasta la fuente de la Teja del que sólo se han mantenido, como una reliquia laica, los raíles al final de la calle Floridablanca. Se construye el campo de fútbol de Los Pinos y las Piscinas de la Herrería. Ahora desaparecidas, dejaron paso a parte de los hoyos que conforman hoy día el Club de Golf de la Herrería.

Comienza a aumentar el número de veraneantes, lo que se llamó La Colonia, que según los autores y datos oficiales, “en el verano de 1.940 hubo 12.000 veraneantes, sin contar la población flotante en hoteles y pensiones.” El veraneo ya va tomando la forma en la que se ha mantenido hasta hace unos años, desvaneciéndose después hasta los actuales veraneos.

(Continuará)

 

El veraneo y la Colonia III

El Veraneo y la Colonia.- III

Las mañanas del verano escurialense eran para las madres y los niños, ya que los padres iban a lo suyo o a Madrid a trabajar. Madres y niños se dirigían al Monte Bajo o a la entrada de la Herrería donde los niños jugaban y corrían vigilados por sus mamás.

Las excursiones con burros, que muchos años más tarde también practicábamos, rompían la monotonía veraniega mientras que al caer la tarde comenzaba el paseo por Floridablanca, donde los más jóvenes iban a ver y dejar verse. El paseo de la tarde era obligatorio como lo fue el NO-DO en los cines. Cuentan que como en el Paseo de Recoletos en Madrid, se llenaban las aceras de sillas verdes de hierro, donde las mamás, en el caso de Florida, “veían a sus tiernos pimpollos acompañados de sus galanes y admiradores”.

 

Floridablanca

(Floridablanca)

Ya en estos años anteriores a 1.925 existía el Parque Alfonso XIII que más tarde conoceremos como el Parque, lugar de reunión de la Colonia y centro del ocio del veraneo escurialense. Allí alrededor de la gran pista baile se reunían las pandillas. En esta época comienzan a celebrarse las grandes fiestas que quedaron como guía de las muchas que a partir de esos primeros años se celebrarían en el verano del Escorial.

Polilla y Sabáu recuerdan representaciones de teatro y actos culturales que dejaron una huella imborrable en los veranos escurialenses. El Torneo medieval en la Lonja; una fiesta de aviación en los Prados Cubilla; los I Juegos Florales que tuvieron como mantenedor al Premio Nobel D. Jacinto Benavente en el Patio de Reyes; una representación de la Rendición de Breda en la Herrería; fiesta en los jardines de la Casita de Arriba o la fiesta holandesa en el Jardín de los frailes. Realmente era otra época. Escenarios como La Casita de Arriba, el Jardín de los Frailes, La Herrería o el Patio de Reyes sería difícil conseguirlos hoy día para realizar actos festivos o representaciones teatrales.

 

Torneo en La Lonja 2

Las representaciones teatrales en el Teatro Lope de Vega, hoy Real Coliseo Carlos III, eran continuas y de gran éxito por la profesionalidad de sus actores, casi todos de la Colonia y por su difícil ejecución.

Artífices de todo esto fueron las personalidades de Xavier Cabello Lapiedra y la Sta. Rosario Muro, dos amantes del arte y la cultura que supieron trasladar a su querido pueblo de San Lorenzo.

(Poco a poco veremos cómo van cambiando los veraneos, adecuándose al carácter moderno que hoy tienen nuestros pueblos y cuyas raíces mantuvo hasta muy avanzados los años 80)

(continuará)

 

El Escorial tambián vota

El Escorial también vota

Tenéis razón porque lo que digo es una perogrullada. Todos los que han querido y tenían derecho a voto, lo han ejercido en estas elecciones Generales de junio de 2.016 después del fiasco de las del 20 de diciembre , en las que unos y otros se culparon de haber colapsado la formación de un gobierno, que por cierto no hemos echado de menos.

Una vez publicados los datos de participación y del número de votos por partidos, ciudades y comunidades me he parado de analizar cómo serían los resultados de los dos Escoriales para tomar el pulso político a mis dos pueblos.

El partido Popular sube en los dos pasando en San Lorenzo del 36,2% al 41,8% y en la Villa del 35,2% al 40,8%. El PSOE sube ligeramente menos de 1 punto en San Lorenzo y 1,5 en la Villa. Ciudadanos baja más de 2 puntos en ambos pueblos respecto a las anteriores, aunque quedando por encima del PSOE. La coalición de Podemos e Izquierda Unida es la que más desciende pasando en San Lorenzo del 23% al 19% y en la Villa del 25,1% al 20,8%.

La participación ha sido muy importante por encima de la media nacional que se quedó en un 69,8%. En San Lorenzo votó un 73,2% y en La Villa un 74% datos muy superiores a muchos pueblos y ciudades.

Estos son datos reales y objetivos que no voy a comentar. Ahí los dejo y que cada uno saque sus consecuencias.

El Veraneo y la Colonia II

El Veraneo y la Colonia.- II

Sigo utilizando como guía el libro “El Escorial” de Sabau y Suarez Valdés (Polilla) verdadero estudio pormenorizado del veraneo de los años 40 y 50 a los que iré incorporando mis pensamientos y sensaciones del que me tocó vivir algunos años más tarde.

monasterio de prestado

Dicen los autores y no les falta razón, que el veraneo escurialense lo inventó el propio Rey Felipe II con sus visitas a su gran obra. Su estancia en El Escorial fue la casa del primer Párroco que tuvo el pueblo, el bachiller Pedro Montero, hasta que Felipe II remodeló el antiguo Monasterio Viejo o Monasterio de Prestado y construyó la Casa del Rey donde pasaba las temporadas de sus visitas a las obras de la gran Fabrica.  Aunque me figuro que con la sola presencia real, el párroco Montero estaría bien pagado, no sabemos si el Rey pagaría el alquiler al bachiller ya que en ese caso sería la primera casa que se alquilaba en la localidad con fines veraniegos. Acompañando al Rey en estas visitas veraniegas al Monasterio, secretarios y altos servidores que con sus familias conformaron la primera Colonia veraniega de la localidad. Y aquí aparece la primera referencia a la Colonia del Escorial que iría en aumento con la presencia de los monarcas sucesores de Felipe II ya que se rodeaban de una corte muy superior a la del Rey Prudente.

Las Casas de Infantes, de la Reina o la de Oficios se construyeron aunque en momentos diferentes, para alojar a la multitud de secretarios, ayudantes, servidores y oficios para servicio de sus Majestades.

Carlos III iría construyendo y ensanchando el plan urbanístico de la mano de su arquitecto favorito Juan de Villanueva, del que tenemos muchos ejemplos de bonitos edificios en el pueblo. Muchos años más tarde, hacia 1.910, nacen nuevos barrios y un número de hoteles van surgiendo y conformando estos barrios. El pueblo crece por el barrio del Plantel, los Alamillos, la carretera de Guadarrama o frente a la Herrería así como la llamada cuesta de la Estación entre los dos pueblos.

Para pasear, los veraneantes tenían el magnífico espacio de la Lonja donde en mi veraneo juagábamos a todos aquellos juegos de niños de los años 50 que unos y otros hemos practicado en la Lonja.

Según cuentan Sabáu y Polilla, hubo un año en que se dejó pasear por la galería de Convalecientes, para mí una de las zonas más delicadas y bonitas del Monasterio. Mujeres con sus grandes pamelas y caballeros de cuello duro y corbata sustituían a los monjes al menos por algunas horas. Mejor que hoy día no nos permitan pasear por ella pues, ¡pobrecita!, la cantidad de grafitis que tendría que soportar. El claustro del Patio de los Evangelistas era, después de misa del domingo, el paseo de las manillas del reloj, así apodado al dar vueltas en el mismo sentido sin que unos y otros se pudieran encontrar. Aunque el paseo dominical preferido era el de Terreros, que ya decían los autores que estaba casi desierto y hablamos de los años 40 y escuchar la música de la banda de Carabineros en el quiosco de música hoy desaparecido. Siempre me he preguntado como un espacio como el del Paseo de Terreros puede estar tan triste y lóbrego, sólo con gente los días de mercadillo. Quizás por eso la estatua de Felipe II sentado por la gota, mira a la lejanía y piensa en cómo arreglarlo. Los de mi quinta recordamos aquellos días de Agosto, durante las Fiestas patronales, cómo Terreros  bullía con los bailes verbeneros y se llenaba de gente durante la Feria que allí se celebraba.

Patio de los Evangelistas (2)

 

 

El Guateque

El guateque

Baile

“El recuerdo es el invernadero de las alegrías pasadas”. Esta frase del poeta Lucian Blaga no sólo es una de mis favoritas por lo que significa. Si además la modificamos como “El recuerdo es el invernadero de las tristezas y de las alegrías pasadas” recogería el conjunto de toda una vida  porque no sólo de alegrías vive el hombre. De todas maneras voy a utilizar la primera que es la que realmente uso cuando escribo sobre las alegrías pasadas en nuestros pueblos y que por desgracia, en muchos casos, han desaparecido.

Muchas veces me he preguntado el por qué ha desaparecido el guatequede la lista de quehaceres de ocio de los jóvenes españoles de hoy día y en concreto en la de nuestros dos pueblos. Creo que muchas son las razones que seguro cada uno podremos encontrar pero ninguna será de tanto peso para que  compense la desaparición de esas reuniones que se celebraban en una casa particular donde se bebía (cup o sangría algo adulterada) y se bailaba la música de aquellos discos de vinilo que giraban como locos en unos aparatos llamados tocadiscos. Generalmente eran canciones de amor que seguro que si las volvemos a escuchar nos traerían más de un recuerdo de algún momento de nuestra historia personal.

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Quien no bailó la música del canadiense Paul Anka, como Diana o las lentas como You are my destiny  o Lonely boy. Escucharlas otra vez por internet los que tenéis mi edad y los recuerdos y alegrías pasadas empezaran a caer sobre vosotros como el polen cae de los arboles estos días. La música italiana y sus cantantes románticos y de voz melosa y rota eran un referente en todos los guateques. Nicola di Bari con Los días del Arco baleno o la prima cosa vella, Pepino di Capri, Massimo Ranieri y para mí el mejor italiano de esa época, Boby Solo y su canción Una lácrima sul viso. Boby Solo, el Elvis italiano, no podía faltar en ningún guateque y fue uno de mis cantantes favoritos. Recuerdo ir al barrio de Corea en la Castellana donde vivían los americanos de la base de Torrejón. Allí en una cafetería y echando monedas en una máquina tocadiscos, oíamos una y otra vez al ganador por dos veces del Festival de San Remo con Si piangi se ridi en 1.965 y con Zingara en 1.969.

Clif Richard, el que luego cantaría Congratulations  en 1.968 en Eurovisión,  era con Paul Anka dos de los cantantes favoritos en las fiestas caseras. Otros de la época Neil Sedaka, Franki Avalon o Bobby Darín eran  de los más bailados en estas reniones caseras.

Entre los españoles José Luis y su Guitarra y su Mariquilla o El Dúo Dinámico que ya despuntaba por los 60 nos hacían bailar aquellas canciones de “Quince años tiene mi amor, Quisiera ser, Perdóname, Somos jóvenes, Lolita o El Madison que fue con el twist los bailes de moda además del “agarrado”. Los Brincos con su Borracho, Mejor, Un sorbito de champán o Tú me dijiste adiós era uno de los grupos punteros con los Bravos, los Mustang, los Sirex, los Estudiantes, los Shakers y tantos otros que iban apareciendo en aquellos años 60 y 70. Los Beatles no faltaban en ningún guateque que se preciara y sin querer comparar también Los Surf  con su Tú serás mi baby o los Hermanos Rigual con Cuando calienta el sol intentaban también estar presentes. Adamo y Sus manos en tu cintura o Gilbert Becaud y su et maintenan eran por la lentitud las preferidas de aquellas parejas que iniciaban su andadura y Sacha Distel que con sus canciones se hacía querer por todas las jovencitas. (Que nadie me lo eche en cara porque sé que me dejo muchos en el tintero pero mi disco duro ya no funciona también como antes)

Desde muy jóvenes al guateque los padres no les ponían pegas. Era una forma de mantener a las hijas, especialmente, vigiladas en el nido familiar.

Había guateques cutres con patatas fritas y aceitunas; otros mejoraban algo en la comida y en la bebida y luego estaban los cinco estrellas con jamón, queso, sándwich y hasta con bizcotelas de postre, pero realmente eran muy escasos.

Guateques en El Escorial eran, en verano, casi uno a la semana. Creo que casi todos los de mi pandilla llegaron a dar uno en su casa. También al final del verano era una tradición no escrita que las Regidoras y sus Damas Asesoras dieran una fiesta o guateque en su casa como colofón de las fiestas veraniegas y esos eran ya de primera división. Recuerdo con cariño algunos guateques del invierno escurialense en casa de una de la pandilla en la que se debía existir un problema eléctrico porque se apagaba la luz muy a menudo.

En mi invernadero particular guardo imágenes de los muchos a los que asistí en mi larga vida guatequera y puedo aseguraros que en uno de ellos, con muy pocos años, me enamoré de la que luego sería mi mujer, cosa que pasó a mucha gente en los veranos y los inviernos de San Lorenzo.

El Veraneo y la Colonia

El Veraneo y La Colonia

Decían Carlos Sabau y “Polilla” en su libro “El Escorial” que  no es una ciudad de vida social rigurosa, absorbente y exigente, ni tampoco es un pueblo con su vida de tal, despreocupada y rústica. Y sin ser una cosa ni otra participa de ambas. Cada veraneante elegía su vida sin que nadie se sorprendiera. Cada uno era muy libre de elegir una de ellas pues había campo y festejos para todos o bien simultanear ambas que es lo que normalmente se hacía en verano. El libro se editó en 1.944 y cuenta como era el veraneo de la Colonia en San Lorenzo y por lo que he visto muy parecido a lo que sería en los años 50 y 60 para mí más conocidos y que pretendo contar en  este blog.

La Colonia era lo que Chito Ramírez llamaba “los veranistas” y que comenzaban a llegar al Escorial a principios de junio para pasar aquí casi tres meses que era lo que antes se llamaba veraneo. Y comenzaba por la formación de las pandillas. La pandilla era la base del veraneo. El primer mes se conformaban con los de “siempre” y se iniciaba la guerra entre pandis para atraer al nuevo chico guapete y de buena planta o a la chica nueva que, mona ella y bien dotada, se la disputaban las pandillas con tácticas seductoras para atraerla, hasta que caía hacia un lado u otro con la alegría de sus componentes.

El Parque

( Parte de mi pandilla en el Parque)

El mes de julio, primer mes de veraneo era cuando se inauguraba el Parque, se elige la Dama Regidora y Asesoras, se inauguran las Piscinas, se abre el Hotel Jardín….y se van realizando algunas fiestas de tanteo como los pases previos que el toreo da al toro para ir conociendo sus bondades y aptitudes.

Los primeros días del mes eran los días en los que las madres hacían inventario de la ropa de verano dando pases de unos hijos a otros y es el mes en el que salen con sus hijos a comprar las playeras de La Corona.

Todavía las pandillas no están formadas definitivamente y hacen los primeros pinitos para ir dando que hablar a las demás, pues aunque nadie lo afirmaba, existía una pequeña guerra silenciosa para salir nominada la pandilla del verano. Empezaban los muñidores a la búsqueda de la próxima Regidora y asesoras porque era un seguro de fiestas y guateques.

Después, en el mes de Agosto, la vida social, las fiestas, las piscinas, las verbenas el cine, el teatro, los bailes de disfraces o la subida a Abantos, Valdemorillo en bici y alguna otra excursión en burro iban tomando el mes y realmente no había semana sin algún jolgorio. Era el mes de las Fiestas Patronales del pueblo que se solapaban con las de la Colonia en armonía perfecta pues unos y otros íbamos a unas y otras. Era el mes de la Bolera del Parque de los paseos por Floridablanca y las Fiestas del Felipe II.

Y llega septiembre que era un precioso mes para los que no tenían que presentarse a los fatídicos exámenes. Se alargaba el veraneo para los estudiosos pues el Colegio no empezaba hasta los primeros días de Octubre. El tiempo hacía cambiar los planes de las pandillas. Más cine Variedades, más guateques en casas, se van formando parejas y el amor pululando alrededor de las pandillas. “Si quieres a tu hija casar, veranea en San Lorenzo del Escorial” se ha dicho de nuestros pueblos. Pues es totalmente cierto. Tres de mis cinco hermanos hemos conocido a nuestras mujeres en San Lorenzo. Tengo, además, una lista de parejas que se conocieron en El Escorial y acabaron pasando por la vicaría. No me atrevo a publicarla. Quizás en otro momento.

 

(Continuará)

Tedio en la Villa

Tedio en la Villa

A pesar de los muchos buenos momentos que paso, reconozco que hay veces que el tedio y el aburrimiento me ganan. Leo a Alfonso Ussía y veo que le pasa lo mismo pero refiriéndose a temas muy diferentes. Tal como él escribe, reconozco que hay días en el pueblo más aburridos que asistir a un sorteo de lotería o escuchar el Bolero de Ravel. Y tiene razón. Me pongo en el lugar de una pareja, de la primera, segunda o tercera edad que le diga al otro: ¿qué hacemos esta tarde? ¿Cuál sería la respuesta del otro?

-Pues vamos a dar un paseo o a tomar algo.

Y se acabó. No hay más opciones. Ni cine, ni teatro, ni bingo, ni discotecas, ni conferencias (a excepción de las políticas). Por no haber no hay ni casino algo imprescindible en todos los pueblos para el ocio de sus vecinos. Creo y es de agradecer a las Amas de Casa sus viajes y la labor del Ayuntamiento por los mayores pero también hay más personas que necesitan de otro tipo de actividades de ocio. No me gustaría comparar pero podríamos mirarnos en otros pueblos cercanos.

Y ahora entra en juego la nostalgia y me veo en mi época bajando al Keeper donde nos encontrábamos casi todos incluyendo los que venían de Madrid  de estudiar para septiembre o los de los que se acercaban de los pueblos vecinos. Recuerdo las tardes en la “Cuadra del tío Agustín” o las noches en “El Mono” o “Flánigan” en Los Molinos o Cercedilla. Yo vivía encima del “Ojo Izquierdo” la disco de moda en San Lorenzo y lógicamente antes de llegar a casa tenía que pasar a saludar a los amigos y tomarme la última para que la música que hacía retumbar las tuberías, me dejase dormir. Otras veces nos aparcábamos en el  “Reuma Club” antes de bajar a las fiestas del Prado Tornero o de pasar por Tersícore o el Parador. Las tardes en el Parque a jugarnos unas cervezas a los bolos después de una partida de tute o de mus en el Casino de la calle del Rey. Las fiestas del Parque o del Felipe II en verano eran una diversión asegurada con baile de disfraces y teatro incluidos

Mañana quedamos y vamos al cine Variedades que ponen una de vaqueros y me quedé sólo porque en el Lope de Vega daban la última de Cantinflas que parece que a la peña les gustaba más.

Un día jugando al bingo en el Hotel Victoria, regentado por Ángel Lobo e hijos, me saqué unas pesetillas y con ellas invité a dos o tres de la pandilla a la “Oveja Negra” y fundimos lo que me había tocado en los cartones. Entre copa y copa preparamos el guateque del domingo en casa de Pedro y una subida en burro a la Silla. Y mañana a la Maestranza a bailar unas sevillanas.

Aunque el camino de vuelta no era agradable, muchas noches bajábamos a La Frontera de la buena Ernestina y Ängel a pasar un rato, un poco largo esos sí, hasta que nos echaban los guardias. Entonces cuesta arriba mirándonos los serenos, alcanzábamos la calle de las Pozas y a tomar en la panadería las primeras tortas de anís recién hechas.

Sé que muchos de estos locales no coinciden en el tiempo pero sólo quiero dejar negro sobre pantalla, que antes había cosas que hacer y lo pasábamos bien sin ordenador, Facebook, Twiter o WhatsApp y teníamos cosas que hacer y sitios donde ir y no sólo dar un paseo o ir a un bar a tomar algo.

 

Noticias de prensa

Noticias de  Prensa

Leer la prensa no es un ejercicio del todo malo. Algunas ventajas tiene su lectura como por ejemplo conocer aquellas noticias que más te afectan; poder ponerlas a debate, no puedes hablar de lo que no conoces; o bien utilizarlas, como en mi caso, para comentarlas y darlas a conocer a los no las han leído. Así cuando leo algún periódico de la Sierra, como en este caso “Aquí en la Sierra” lo primero que hago es buscar las noticias que se refieren a nuestros dos pueblos y aparcar las otras y así he hecho en este caso.

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1.- Los dos pueblos, hermanados por el arte, entregaron una placa al pintor Bernardino, que cumplió 90 años en enero, en reconocimiento a una carrera que aún no se ha detenido. Sus plumillas y acuarelas de rincones escurialenses han marcado un estilo que ya pertenece a la mejor obra gráfica de nuestros pueblos.

2.- Los vecinos de Montencinar están muy cabreados. No he utilizado la palabra “urbanización” ya que parece ser lo menos parecido a una comunidad de este tipo. El coste de la reparcelación urbanística, en su caso, es de 46 millones de euros que pretenden sea por cuenta de los vecinos. El proyecto de reparcelación establece el porcentaje de participación en los costes por parte de los propietarios. ¡Vaya derramazo! Imposible de asumir por gente que no disfruta de canalizaciones, sí fosas sépticas, ni carreteras, sí caminos de arena, es decir que habitan en condiciones bastantes inhumanas. ¡Que manía empezar la casa por el tejado! En edificaciones de este tipo, primero los servicios, alumbrado, canalizaciones, calles, arbolado es decir la urbanización y luego las viviendas y no como en casos como éste que se hace al revés y vienen los problemas. Realmente entiendo el cabreo de los vecinos.

3. Según se recoge en “Aquí en la Sierra” parece ser que en San Lorenzo, el último pleno del Ayuntamiento que duró más de cinco horas, se dedicaron a hablar de la represión franquista, de convertir el Valle de los Caídos en un “memorial de la represión”, prohibir los circos con animales en el Municipio o hablar de los huertos urbanos ecológicos y la propuesta de elaborar un catálogo de terrenos aptos para ello. Espero y confío que dejen a la Lonja fuera y declaren este terreno no apto para huertos.

Dice el periódico que se inició un tenso debate acerca de la represión tema que creo no conduce a nada en estos momentos y sería mejor dedicar el tiempo a hablar y plantear proposiciones de mejora de la vida de los vecinos.

Si traemos historia, traigamos toda la historia, porque cientos de personas de este pueblo murieron en Paracuellos” recordó Carlos Zarco, el edil de Alternativa Municipal Española, “o acabaron en las cunetas”.

Sólo una reflexión por mi parte. Mis dos abuelos y tres tíos, veraneantes y muy queridos en el pueblo, detenidos en San Lorenzo fueron asesinados en la carretera del Pardo y en Paracuellos.

4.- Dos buenas noticias recoge el periódico. San Lorenzo y la Villa son dos pueblos de la Comunidad que menos tiempo tardan en pagar a sus proveedores. Además El Escorial cumple el objetivo de estabilidad presupuestaria y cierra el ejercicio con superavit. El retraso en el pago de facturas es respectivamente de 17,67 días y 19 mientras otros pueblos de la CAM tardan 76 y hasta 100 días en realizar sus pagos. De todas maneras ya me gustaría a mí, pagar así a la pescadería, la carnicería o en el supermercado,+ mis proveedores habituales.

La otra buena noticia es que el Ayuntamiento de la Villa va a utilizar parte del superávit del ejercicio del 2.015 a mejorar viales y crear un carril bici. Un Ayuntamiento con deuda cero con los bancos y un superávit de 2,5 millones de euros es un lujo para sus vecinos por el uso responsable de los recursos y que deja constancia de la buena gestión del equipo de gobierno que ha conseguido este difícil éxito.