Son las cuatro de la tarde del día 3 de Abril de 2.012. Acabo de enterarme de la muerte de Antonio Mingote. Dos días antes había leído un artículo de Ussía titulado “El pesimismo de los Daroca” y no se por qué me figuré que era el último que Alfonso, su inmenso amigo, escribía en vida de su “hermano” Antonio Mingote.
Se me ocurre y estoy seguro, que hoy las ramas del Retiro están a media hoja. La primavera se ha parado en su floración espontánea pues su Alcalde Honorario les ha dejado. El ABC, donde colaboraba desde 1.953, se habrá vestido de luto ante la pérdida de su “columnista” que escribía con el pincel de la acuarela y la tinta de sus plumillas. Fotógrafo de la actualidad más recalcitrante utilizaba su verbo para dibujar la realidad política como nadie ha hecho.
Tengo libros, entrevistas, dibujos y todos los chistes que he podido coleccionar y no he abierto ningún archivo, carpeta o libro para ojear en su biografía que mucha conozco de este militar, republicano que aceptó de su Rey el título de marqués de Daroca, aunque había nacido en Sitges. Escribo desde el dolor de la pérdida de mi musa particular al que le he dedicado alguna acuarela mía pero jamás con su maestría.
Esta misma tarde empezaré a ordenar todos mis asuntos con Mingote y podré hacer una necrológica mucha más entretenida. Hablaré de sus comienzos en ABC y Blanco y Negro con 13 años; de la participación en La Codorniz; de sus desconocidos cuadros al óleo, de sus programas de radio y televisión con Tip y Coll, Ussía, Luis del Olmo y su Estado de la Nación….
Querido Antonio: me figuro que tus personajes como Gundisalvo, tus harapientos indigentes, tus gordas, tus neandertales peleones, tus niños casi “terroristas”, te estarán llorando como lo hacemos muchos aunque no nos caigan las lágrimas.
Mi colección de sus magníficos dibujos que tengo titulados como “a los que se han ido”, recogerán el suyo pues estoy seguro que desde el Cielo mandará al ABC su último dibujo, dedicado a él, que será publicado mañana. Así acompañará a los de sus amigos Lola Flores, Tip, Coll, Loyola del Palcio, Capmany, José Luis Péker, Azcona, Fernán Gómez, Paco Umbral, Luis Aguilé, Lopez Vázquez, Francisco Ayala y tantos otros que no puedo recordar, pero que en un simple dibujo, Antonio, pintaba el mejor obituario que nunca les pudieron escribir.
Los genios no mueren: te leeré en ABC todos los días.
