La revista “Madrid Histórico”, en su número de Mayo, publica un largo y documentado artículo firmado por el investigador e historiador Juan Pando en el que desarrolla como el Monasterio del Escorial pudo convertirse en El Vaticano durante la Primera Guerra Mundial.
El historiador analiza la situación que durante la I Guerra Mundial sacudió a varias capitales europeas, centrándose en la entrada en guerra de Italia y el avance de las tropas austro-alemanas que ponían en peligro a Roma con el Vaticano secuestrado y el Papa rehén de Víctor Manuel III. Benedicto XV, tras un cónclave de sólo tres días, es elegido Papa sustituyendo a Pío X muerto el 20 de agosto de 1.914 de una bronquitis crónica y un colapso producido por las noticias de muertes de civiles, de la caída de Bruselas y las luchas fraticidas. Unos días antes, el 7 de agosto, el Gobierno de Eduardo Dato hacía pública la neutralidad de España en la guerra, lo que justifica la actuación real.
El articulista escribe como el Rey Alfonso XIII tras consultar con su madre, redacta un documento que hace llegar al Nuncio de su Santidad en Madrid y al Secretario de Estado por despacho urgentísimo. Es informado el embajador italiano y enterado el Presidente del Consejo, Eduardo Dato y el Ministro de Estado, Marqués de Lema.
Recoge la carta que el Rey Alfonso XIII remite a Benedicto XV y que fue leída el 27 de mayo de 1.915 sólo a las 72 horas de la entrada de Italia en la guerra. El Rey le razonaba al Papa: “Llegadas estas tristes circunstancias, que aconsejarán el paternal corazón de su Santidad, creo mi deber reitérale mi filial ofrecimiento del Monasterio de El Escorial como su Residencia mientras dure la terrible conflagración europea. Allí podrá Su Santidad mantenerse en relación con todas las naciones y ser escuchada su voz, sin prevención de ningún género, cuando juzgue llegado el momento de elevarla a favor de la paz (…)
El Rey se apoyaba en obligaciones morales, políticas y estratégicas
y de las grandes ventajas que reportaría para Madrid y para España. El Escorial acompañaría a Madrid en la fortísima renovación de su capacidad de acogida: viviendas para funcionarios, residencias de embajadas; hoteles, mejora de los Servicios Postales, Mercado de Abastos, hospitales y Casas de Socorro. El Escorial pasaría de 3.000 habitantes a 30.000. Con el Papa vendría la Guardia Suiza (110 efectivos con sus 5 oficiales) y la Gendarmería Pontificia (160 policías). Según el historiador, la propia disposición del Monasterio facilitaría la distribución de la Guardia Suiza y hasta hace una distribución de estas fuerzas en el Monasterio siendo la Guardia Civil del Papa la encargada de la protección exterior. Y en cuanto a las finanzas, el Rey tendría que aportar 645.000 pesetas, la cuarta parte de la subvención que el Vaticano recibía en Italia.
26 meses después del ofrecimiento del Rey Alfonso XIII la guerra se recrudece en Italia. El ejército italiano se batía en retirada en algunos frentes. Los austriacos y alemanes avanzaban en Venecia y Padua y en Roma se pasó del susto al pánico. El Papa Benedicto XV estuvo muy cerca de aceptarlo a toda prisa. El viaje del Papa a España estaba pensado y organizado para su llegada a Valencia en barco y las personas del Vaticano en dos trenes. ¿Pero y los tesoros artísticos? ¿Quién los protegería? ¿Cómo trasportar el Archivo Secreto hasta aquí? Los problemas serían inmensos y no se si resolubles.
En el magnífico artículo y sobre una fotografía del Monasterio se hace una distribución de cómo serían las dependencias y estancias del Vaticano si se hubiera llegado a su traslado. Sitúa las estancias papales, las secretarías de Estado, las de la Guardia Suiza, los despachos cardenalicios, los de la Curia Pontificia, la guardia personal del Pontífice, los monjes, etc. Por ejemplo en la zona del Colegio se situaría la Gendarmería Pontificia que vigilaría las cuatro fachadas, las galerías y los patios y en los sótanos, bajo el piso de la basílica, el Archivo Secreto del Vaticano. ¿Se figuran que se hubiera hecho realidad y El Monasterio se hubiera convertido en el Vaticano hasta final de la I Guerra?
