La Obra Pía de Juan de Herrera

Juan de Herrera, arquitecto montañés de la gran fábrica del Monasterio del Escorial, sigue vivo y repartiendo dinero entre los vecinos de Maliaño, pueblo santanderino donde nació su padre y su segunda esposa Dña. Inés de Herrera.

Gracias a la lectura del libro “Homenaje a Juan de Herrera”, he conocido la existencia de la “Fundación Obra Pía Juan de Herrera”, creada por expreso deseo suyo tal como se recoge en su largo testamento otorgado en la Villa de Madrid el 6 de diciembre de 1.584. En él se dispone lo que debe hacerse con su cuerpo tanto en Madrid como en Maliaño, lugar en el que deberá ser enterrado “donde está su abuelo y antepasados”.

Tras hacer expresa profesión de fe y encomendar su alma a Dios, Herrera determina en su testamento los sufragios, misas y novenarios que deben celebrarse y el remanente del quinto  sus bienes que debe destinarse como dotación a dos capellanes, “para siempre digan las misas”.

Entre los legados dejados en su testamento figuran “siete mil ducados que se empleen en renta cierta y segura y bien situada, a razón de 4.000 maravedís el millar, cuya renta sea para la dotación de una Memoria que instituyo en el lugar de Maliaño e Iglesia de San Juan para que perpetuamente se dé limosna de trece reales diarios, a trece pobres que sean hijosdalgo y de edad de sesenta años para arriba y naturales de Maliaño…”

Determina que “los trece hijosdalgos han de ser hombres de buena vida, fama y necesitados; el día que se les pagase, que ha de ser a primeros de cada mes, ha de proceder que confiesen y comulguen” de aquí la manifiesta religiosidad que no escondía Juan de Herrera.

Hoy día la ayuda a estos trece pobres se concreta en dos ayudas de 150 euros, una en San Juan y otra en Navidad a los mayores de 60 años que residan y hayan nacido en Maliaño y cumplan unos determinados requisitos económicos que se han ido adaptando con el paso de los tiempos.

Señala Juan de Herrera en su testamento que se empleen cada año 200 ducados en construir una nueva Iglesia de San Juan donde se dice que reposan sus restos algo que no se ha podido comprobar, pues la ermita que existía cuando murió estaba en ruinas.

Delante de la torre de la Iglesia de San Juan se colocó una réplica de la Primera Piedra del Monasterio del Escorial en memoria de Juan de Herrera y que recoge la inscripción de aquella primera piedra colocada el día 23 de abril de 1.563 redactada y dibujada por el propio Herrera.

Su voluntad fundacional tenía además otras preocupaciones:

-Dotes de una tercera parte para casar a “una o dos huérfanas”  “La dotación  y prebenda de cada una ha de ser en cantidad de veinte mil maravedís” Fija que han de ser hijasdalgo y huérfanas de padre de Maliaño y si no las hubiere, sean de los lugares más cercanos.

-La tercera parte de la renta ha de ser para la dotación de dos Capellanías que instituye y que sean perpetuas en la Iglesia de San Juan, los cuales han de nombrar al Patrono de la Fundación.

Otro dato curioso es que existen vecinos de Maliaño que tienen arrendadas y explotan las muchas fincas que posee la Fundación a los que se les cobra una renta ridícula cumpliendo con ello una función social además de la comentada función benéfica con los trece pobres de Maliaño.

Tras más de cuatrocientos años, su “Memoria” que es hoy la “Fundación y Obra Pía Juan de Herrera” sigue viva gracias al importante legado que dejó el gran arquitecto montañés. El encargado del reparto es el Presidente del Patronato Francisco Salcines, cuya primera decisión fue poner en orden el gran patrimonio inmobiliario donado a la Fundación que era de alrededor de 80 fincas. Ninguna de ellas ha sido vendida aunque alguna fue  permutada por otros terrenos para no encorsetar el desarrollo urbano de Camargo. El patrimonio se sitúa en torno a 6 millones de euros.

Si hoy día viviera, Juan de Herrera tendría que pagar un importante impuesto del patrimonio.

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