La tarde era de esas por las que te enamoras del Escorial. La Tierra hacía su diario recorrido y el Sol estaba a punto de desaparecer entre las montañas cuando alguien parecía soplar algo de aire fresco y decidimos dejar la terraza y seguir charlando dentro del bar. Hablábamos de todo lo que vivimos en nuestros veraneos en El Escorial y llegamos a recordar nuestras tardes en La Cueva cuando, antes o después de pasear por Florida, pasábamos por allí a tomar unos vinos y unos pinchos de morcilla. Era uno de nuestros puntos de reunión favoritos.
Pero llegado a este punto, entramos en una discusión sobre si fue la “Posada de la Ánimas” y si Villanueva era el arquitecto que construyó el edificio, magnífico envoltorio para el lugar gastronómico que hoy encierra.
Aunque yo conocía la historia del edificio, decidí bucear en mis datos y corroboré lo que le había contado a mi amigo la otra tarde.
Durante muchos años, la llamada “Casa del balcón de piedra” fue atribuida a Juan de Villanueva quizás por su calidad arquitectónica y por la utilización de muchos elementos del repertorio del arquitecto del Museo del Prado. De su limpia fachada, sólo rota por el balcón con la balaustrada de piedra, llegó a decir el escritor y académico, D. José López Rubio, que era una paradoja que la fachada más noble del Real Sitio fuera, ya en 1.961, la de un mesón.
El edificio realmente era la Casa de Don Francisco Martínez de Sobral y Aguilera, vinculado al pueblo por ser el Médico del Real Monasterio y Sitio de San Lorenzo. Posteriormente, en 1.767, Carlos III le nombraría Médico de la Real Familia y años después, Médico de la Facultad de la Real Cámara.
Su vida en San Lorenzo le llevó a construir esta casa, no para él ni para su familia, sino para alquilar a los altos dignatarios que acudían a las Jornadas Reales en el Real Sitio.
Edificio de dos plantas más el bajo, de planta cuadrada y desarrollada alrededor de un patio también cuadrado, ocupa toda la manzana de San Antón, 2.
Muchas veces, y en la propia publicidad de La Cueva así se recogía, se la ha llamado la Posada de la Ánimas cosa que según se recoge en el libro Arquitectura y Desarrollo Urbano del Escorial no es cierto. El Mesón de la Ánimas estaba situado enfrente, dando fachada a una pequeña plaza junto al Hotel Miranda.
La historia del edificio es muy interesante. Pasa por varias hipotecas por las necesidades que tenía su dueño y en 1.775 Sobral “firma un convenio con D. Juan José Gippini, la cabeza visible de la compañía Los Milaneses, dueños de las famosas fondas madrileñas, San Sebastián en la Plaza del Angel, y La Fontana de Oro y La Cruz de Malta (estas últimas situadas en la calle Victoria) por el que le alquilan la casa por las seis siguientes temporadas y con una renta anual de 15.000 reales de vellón.
Fue arrendado por la Corona para instalar durante las Jornadas Reales, La secretaría de Marina. Quedó a favor de una hija que se sabe que residía durante las Jornadas Reales.
Edificio catalogado de protección integral era primitivamente de tres niveles: bajo, principal y buhardillas habilitadas para vivienda. A finales de XIX se le añade un piso que mantiene los ritmos de su fachada pero que altera el volumen primitivo.
La estructura de la planta con sus accesos de amplia escalera tendida de dos tramos y otra de un solo tramo, así como su distribución, prácticamente no existe entre la tipología escurialense.
Desde 1.961 “La Casa del Balcón de Piedra” es un centro gastronómico de primer orden que regentó y hasta creo que vivía allí, mi buen amigo Virgilio. Hoy su hijo sigue los pasos de su padre como mesonero del Real Sitio.
Jesús Sáinz de los Terreros
(blogdejesus.com)
(Datos históricos del libro Arquitectura y Desarrollo Urbano. Tomo V editado por la CAM)

Apreciado Jesús.
H e leido con mucho interés tu escrito sobre la Casa del Bacón de Piedra.Estoy escribiendo un libro sobre la contribucion italiana al dearrollo de la hosteleria de Madrid y de Barcelona y busco informacion sobre los Gippini,Fortis y otros que integraban el llamado grupo de «los Milaneses».Podrias ayudarme a encontrar fuentes documentales.
Muchas gracias.
Angel Miguelsanz