Cafetín Croché XVII

Cafetín Croché XVII

tertulia 3

Foto :La «Cripta» del Cafetín

El Croché también tiene esas inquietudes con la sana intención de fomentar la creación y la difusión poética y literaria y este año convocará el XVII Premio de Poesía y el XII Premio de Cuentos Cafetín Croché y cuyos últimos primeros premios publicamos al final de estas páginas.

Todos los viernes del año, haga frío o calor, Croché celebra, en su bóveda granítica, la Noche de Brujas, aquelarre mágico y tertulia de ilusión en el que participan los magos y el público. La magia te transforma cambiando lo que de natural tienen las cosas, en pura contradicción con las leyes naturales y gracias a las hábiles manos o aparatos trucados del artista, consiguen ilusionar por engaño de los sentidos, a un público que se deja engañar, ya que está falto de ilusión en este mundo desilusionado, y por unas horas disfruta y se transforma.

Existen toreros de salón para los que no existe enfrentamiento con el toro y puedes hasta equivocarte en el lance, que no recibirás una cornada, como la que puede recibir el que se juega la vida en la plaza. Y existen estos magos de salón que se la juegan todos los viernes ante el toro del público, sobre una mesa, con las mangas remangadas para evitar suspicacias. Polvos mágicos, traviesos e inexistentes, pero necesarios para enmascarar la realidad y que pasan de mano en mano -como la falsa moneda- para realizar el encantamiento. Cochecitos que andan solos en las mesas, objetos que desaparecen, inverosímiles juegos de cartas, siempre muy cerca de un público generalmente mayor, que ya dejó de ser niño hace tiempo, pero que disfruta las dos horas largas de espectáculo en esa fábrica de magia y sueños infantiles que es la Cripta del Croché, ilusión de salón abovedado de la noche de los viernes. Aplausos sinceros, pero incrédulos, que cierran la noche a las dos de la mañana.

magia tamariz   Juan Tamariz en Croché

Creo que fue Juan Tamariz el que creó estas Noches de Brujas y por aquí han pasado toda una escuela de ilusionistas que van renovándose y mejorando día a día: Carabias; Donald; Armando de Miguel; Miguel Angel Gea; Alejandro Furnadjiev; Darman y Raúl Jiménez son algunos de los que hemos visto últimamente.

Epílogo

Ha sido un ejercicio maravilloso y una experiencia que jamás podré olvidar, este recorrido por los cafés matritenses de antes, y de aquellos que lo fueron pero que hoy todavía, aunque algo cansados, perduran y mantienen su presencia en el Madrid cafeteril, aunque ya casi todos mudos de tertulias.

Ha sido un paseo lleno de gratas sensaciones que me ha enseñado a valorar lo que hemos tenido y lo que de aquello hoy nos queda, para pedir que se protejan de la especulación y de la vil piqueta. He conocido tiendas de vinos que todavía hoy se mantienen como hace cien años; botillerías –magnífico nombre para definir un espacio donde beber y tomar café- que sólo quedan en el recuerdo; casas de comidas que siguen igual que hace un siglo y a las que mucha gente sigue siendo fiel; tabernas maravillosas de portadas e interiores de azulejos pintados –que son para proteger y guardar en un museo- y cómo no, los cafés de antes y los que nacen para rememorar lo que un día fueron sus ancestros.

Me he empapado en su atmósfera y he llegado casi a palpar y participar, aunque sólo mentalmente, en aquellas tertulias. Casi sin querer me he ido metiendo en ellas y he saludado y hablado con los personajes literarios, bohemios, poetas y pintores que a ellas asistían.

Al final he comprendido mas al café y todo por mi amor al Cafetín Croché que he intentado recomponer pieza a pieza como si de un puzzle imaginario se tratara.

 (A pesar del Epílogo continuará)

 

 

 

 

 

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