Escribía en mi blog con el título ¿Qué hace una piedra como tú…..? y me refería a la piedra granítica que preside la esquina de la torre del Colegio Alfonso XII en la Lonja del Monasterio. Me preguntaba que hacía esa piedra rompiendo la recta y limpia línea de la esquina que separa las fachadas norte y poniente. Entre las teorías que existen para justificar su colocación en ese punto, absurdas unas y sin demostrar otras, comentaba algunas que me habían aportado. Consideraba como la más creíble la aportada por Quinito Pacheco, que justificaba su colocación en ese punto, al ser un “guardacantón” para evitar que los carros de bueyes rozaran la fachada. Me preguntaba por qué nadie en sus muchos años de existencia fue capaz de quitarla una vez terminada la obra. (Leer en este blog el artículo publicado el 14 de septiembre de 2.013).
Ahora después de unos meses y comentado con un amigo sevillano que gusta del Escorial, vuelvo a la carga y sigo sin saber cuál de las teorías es la más aceptable y fidedigna. No creo que se enfade mi amigo si comento que cuando preguntó por la piedra granítica al profesor Agustín Bustamante, creo que de la Facultad de Filosofía y Letras, gran conocedor del edificio, me traslada la respuesta recibida: “Respecto a la piedra que está en la esquina de las fachadas norte y oeste, se colocó allí para recibir el agua de lluvia y que la caída desde la cornisa no perforase el suelo de la Lonja e inundase los sótanos del Colegio. El agujero que tiene, y que hoy está lleno de guarrerías, es consecuencia de la erosión del agua de lluvia que cae desde lo alto del edificio. Lo que ya no se es cuando se coloca ese bloque en ese sitio”. No seré yo quien ponga en duda esta teoría pero no me encaja al existir otra que no cumpliría esa función en la esquina del estanque y dos más en la puerta del Palacio. De todos modos es una teoría creíble y que se suma a las muchas que han ido apareciendo y que estoy convencido que no será la última.

