El enigma de dos estatuas egipcias

Mis recuerdos de cuando “El Escorial olía a Chocolate” son muy escasos. Tenía pocos años cuando desapareció la Fábrica de chocolates Matías López, pero todavía creo ver la chimenea en la zona que hoy es la urbanización Parque Real junto a la estación del ferrocarril.

En el prólogo del libro sobre la fábrica de chocolates Matías  López, el profesor Sánchez Meco define en, cuatro líneas, todo lo que la fábrica supuso para el pueblo y para tanta gente que en ella trabajó:  “ El Escorial, Matías López, la fábrica (nunca su fábrica), el barrio, sus trabajadores, la cooperativa, las escuelas, sus jardines, “los gordos y los flacos”, las vendedoras de la estación, las moritas, la chimenea, la calle Juliana y sobre todo el chocolate, son entramados vitales que constituyeron durante tres generaciones el ser y el sentir de lo escurialense”. Siempre me he preguntado como un empresario chocolatero gallego, allá por 1.874, decidió instalar una fábrica en un pueblo de doscientos vecinos y un reducido número de casas. De todas formas, razones “haberlas ailas” como cuenta en su libro Don Gregorio Sánchez Meco.

Paso y paseo casi a diario por esta zona y como escribí una vez, siempre me han llamado la atención los inmensos cedros que hacen guardia en un jardín que no disfruta nadie a excepción de algún pequeño grupo haciendo botellón.  A este precioso jardín donde no juegan niños ni pasean los mayores, se podría acceder -si no estuviera siempre cerrada- por una puerta lateral de la calle Santa Rosa que en su día fue una de las entradas a la fábrica y a su jardín. Tal y como figura en las fotos antiguas, se ha conservado hasta ahora. Como haciendo guardia estática, dos figuras egipcias de bronce sobre dos pedestales de piedra, sujetan cada una un farol que me figuro que en su día marcarían, con su luz, el camino de la entrada a la Fábrica de Chocolates.

Desconozco y no alcanzo a conocer el significado de que sean dos figuras egipcias con un ánfora en una mano, apoyada en su cadera y el farol en la otra, las que se colocaron rematando la verja de esta puerta lateral. Seguro que alguien podrá descifrarme el enigma del porqué dos estatuas egipcias en una fábrica de chocolate en un  pueblo serrano.

 

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