No pasa un día sin que los medios de comunicación recojan alguna historia en la que aparezca El Escorial o su Monasterio. A los pocos días de publicarse en estas páginas la labor realizada por la Escuela de Ingenieros de Montes en San Lorenzo especialmente con la repoblación del pelado Monte Abantos, sale a la luz, en un artículo del ABC, que desde el vivero que la Comunidad tiene en El Escorial, se van a repoblar con miles de árboles, los montes de Robledo incendiados este verano. Desde este vivero- y yo sin saberlo- salen la mayor parte de las plantas autóctonas que la Comunidad de Madrid emplea en sus espacios verdes. Los pueblos de Robledo de Chavela, Valdemaqueda y Santa María de la Alameda están de enhorabuena porque verán en poco tiempo como sus montes empiezan a poblarse de verde iniciándose desde El Escorial la mayor reforestación de la Comunidad de Madrid.
A los pocos días, el Magazine del “Mundo” publicaba un precioso reportaje sobre los chicos del coro del Escorial, la tan valorada escolanía de 45 voces privilegiadas que juegan, estudian y cantan entre las graníticas paredes del Monasterio. Acompaña al reportaje unas graciosas fotos de los niños cantores en los patios y pasillos del Monasterio.
En estos días navideños he tenido conocimiento de un robo de gran relevancia histórica realizado durante el expolio de los generales franceses que decidieron asaltar y saquear el Monasterio del Escorial. Mucha fue la sangre que costó al pueblo español la expulsión de los franceses. Pero sus generales no se fueron con las manos vacías de la España diezmada que nos dejaron. En internet se puede encontrar una reproducción de la carta que contiene las primeras instrucciones para el expolio del monasterio de El Escorial. Berthier, por orden directa de Napoleón, ordena que se haga un recuento de todo el oro, plata y joyas que existen en el monasterio.
Entre todo lo que se llevaron en su execrable acción, figuró un manuscrito que recibió la Reina Isabel la Católica, regalo de su embajador Francisco de Rojas, con motivo de la boda de sus hijos Juan y Juana y para conmemorar los éxitos de la campaña de Granada y el Descubrimiento de América. El magnífico “Brevario”, obra inigualable, fue depositado por Felipe II en el Monasterio del Escorial, siendo llevado a Francia como botín de guerra expoliado durante la invasión napoleónica de 1.808. A principios del siglo XIX aparece en Inglaterra, en la colección de John Dent, bibliófilo, banquero y miembro del Parlamento que lo ofreció al British Museum por 3.000 libras. La British Library lo adquirió a otro coleccionista particular en 1852. Concebido como el más lujoso de los breviarios flamencos, sus páginas fueron iluminadas por al menos seis de los mejores pintores de Flandes. Este Breviario de Isabel la Católica es una de las joyas más valiosas que posee la British Library y en él se recoge la historia cultural y política de la época.
En 2010, el sello español M. Moleiro Editor, publicó la primera y única reproducción facsímil del Breviario de Isabel la Católica, en una edición de lujo limitada a 987 ejemplares. Parece que ahora se ha vuelto a reeditar a un precio que no es para una crisis como la que vivimos, pero seguro que la edición limitada se agota al ser una obra única, concebida como el más lujoso de los breviarios flamencos.
Tres pequeñas o grandes historias de las que nuestros pueblos y nuestro Monasterio están llenos y que casi a diario aparecen en la prensa.

