La Cachicanía

 

(Foto de Pilar Martín- Serrano del libro Arquitectura y desarrollo Urbano Tomo V)

La CachicaníaLa primera vez que escuché la palabra Cachicanía me sonó bien y me gustó. La riqueza de nuestro lenguaje tiene palabras bonitas que te llenan cuando las pronuncias y te gustan no por su significado sino por su fonética. Existen palabras bonitas para enamorar, para una amiga, para felicitar, para un hombre…. pero no a todos nos gustan las mismas palabras.  Unos llaman cursis a palabras que a otros les gustan. Por ejemplo a mi hermano le gustaba la palabra lazarillo o correhuela y a mí en cambio epifanía, melifluo o alquimia. En el Diccionario de la Real Academia no figura la palabra Cachicanía, pero si cachicán (fonéticamente más fea) que la define como “Guarda de una finca; capataz de una hacienda de labranza”.

Realmente era la casa del hortelano mayor o del guarda de la huerta de los Frailes del Monasterio de San Lorenzo que durante muchos años ha pasado algo desapercibida u olvidada.  Fue Luis Cervera Vera, insigne arquitecto doctorado por la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid y autor entre sus más de 300 libros y publicaciones, quien publicó un estudio en la revista Archivo Español de Arte bajo el título La “Cachicanía” del Monasterio de San Lorenzo el Real de El Escorial.

En el documento que se preparó con motivo de la Exposición del Legado de Luis Cervera Vera al CESHER (Centro de Estudios Herrerianos), constituido por un fondo documental y bibliográfico que contiene toda una vida dedicada al estudio de la obra y vida de Juan de Herrera y de sus seguidores, se comentan las escasas referencias literarias sobre esta casa de la Huerta. Parece que ni fray José de Sigüenza lo menciona y Fray Francisco de la Santos lo hace someramente en 1.657. Poca documentación y pocas referencias documentales. Un documento firmado por el arquitecto Francisco de Mora principal discípulo de Juan de Herrera y autor de la Iglesia de San Bernabé en la Villa del Escorial y casi seguro de las trazas de la Cachicanía, relaciona las obras hechas y que se estaban ejecutando en el Monasterio y entre ellas figura “la casilla del ortelano de la huerta”.

Esta construcción se encuentra situada en la parte alta de la Huerta de los Frailes abierta por el sur a la huerta. Se trata de una pequeña edificación de planta cuadrada cuyas fachadas este y sur presentan un porche sustentado por pilastras de base cuadrada. Desde la huerta se accede a la estancia principal desde la que se pasa a dos pequeñas estancias utilizadas como dormitorios. Una escalera lleva desde la estancia a la planta bajo cubierta, utilizada casi seguro como desván. Es una pequeña pero “delicada” construcción a base de muros de carga graníticos con tejado de pizarra a cuatro aguas sobre estructura de madera y rematada con una cruz de hierro que sustenta una veleta con forma de parrilla.

La Cachicanía es uno de los muchos secretos y curiosidades que guarda el monasterio y cuyo estudio y levantamiento de los planos del pequeño edificio lo realizó Luis Cervera Vera gran conocedor de la obra de Juan de Herrera cuyo legado debería exponerse para su  general conocimiento ya que el CESHER parece parado y sin visos de que vuelva a andar.

 

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