Dejemos a un lado las historias veraniegas de aquellos años 60 y volvamos a la actualidad.
Libros sobre el Escorial y su Monasterio
Los libros y referencias que sobre el Monasterio del Escorial, sobre su historia o su entorno, son incalculables. A pesar de ello Gaby Sabau (q.e.p.d.) preparaba, hace ya algunos años, un libro que recogía las referencias de todo, o al menos casi todo, lo que del Escorial y de su Monasterio se haya escrito. Así me lo comentó hace ya tiempo aunque, dado el inmenso trabajo que lleva y su reciente muerte, presiento que lo haya dejado inacabado.
Esto viene al caso de que he tenido entre manos los últimos días, dos libros en que parte de su argumento se desarrolla o tiene su protagonismo en el Monasterio de San Lorenzo del Escorial.
“Lorena Galdós” novela escrita por el abogado sevillano José Mª Adorna, que acaba de ver la luz después de un largo camino hasta su definitiva publicación. Vino al Escorial a documentarse y le puse en contacto con el historiador Sánchez-Meco con el que se entrevistó en la Villa.
La novela es un viaje en el tiempo de Víctor Reverte, anticuario de Sevilla, para intentar salvar de muerte violenta a una mujer, Lorena Galdós, que resultó ser familia directa de su escritor favorito, Benito Pérez Galdós, al que casi adoraba y del que había leído todas sus novelas. Es una historia de amor imposible entre un anticuario del siglo XXI y una mujer Lorena Galdós del siglo XIX, impresionantemente guapa a la que conoció por unos daguerrotipos-imágenes impresas directamente sobre placa de cobre- y un diario que descubrió en un buró que compró a un intermediario y perteneciente a su familia.
Parte de su novela discurre dentro y fuera del Monasterio aunque el personaje central no tuviera nada que ver con la gran obra del Rey Felipe II. Tiene un papel importante en la novela, la que llama Restauradora jefa del Monasterio, que en una actuación de restauración del Panteón Real encuentra un plano en el sarcófago de Carlos I. También la búsqueda de una llave hexagonal; de un libro considerado hereje por los jerónimos; la Biblioteca y sus frescos y un artilugio mandado construir por Felipe II ubicado bajo el actual bloque de granito de la esquina noroeste al que son muchas las leyendas que se le atribuyen.
Es una novela negra, con un final al que nos va llevando la acción. Escrita con un lenguaje comprensible y limpio con retazos costumbristas, históricos y a veces de puro romanticismo. Historia que a veces nos lleva por situaciones donde el Rey Amadeo, Felipe II, Carlos I o Benito Pérez Galdós tienen su protagonismo. Muy interesante, entretenida y recomendable su lectura.
“El maestro del Prado y las pinturas proféticas” es el otro libro con referencias al Monasterio y sus secretos. Javier Sierra emprende una aventura a través de una narración como alumno y maestro a la vez y nos da una visión del Museo del Prado y de algunos de sus cuadros que cambiará nuestra percepción del arte viendo nuevas mensajes que los grandes maestros nos dejaron en sus cuadros.
Siendo estudiante en Madrid, el propio autor Javier Sierra, tiene un encuentro en el Museo del Prado con el doctor Fovel, misterioso personaje que se ofrece a explicarle las claves ocultas de los principales cuadros del Museo. A partir de la tabla “La Perla” de Rafael, el inesperado maestro le adentra en las visiones místicas, proféticas y de todo tipo de conspiraciones y mensajes cifrados que parece que inspiraron a Rafael, El Bosco, Botticelli, Juan de Juanes, Tiziano y hasta el Greco, mensajes sobrecogedores y revolucionarios. Es una historia fascinante de cómo se puede aprender a mirar de forma diferente los cuadros de una pinacoteca como el Prado y entender unos mensajes ocultos que difieren de la ortodoxia de la Iglesia Católica.
La búsqueda del libro de las profecías “El Apocalypsis Nova”, libro del beato Amadeo, lleva a varias situaciones, bien tratadas y documentadas, en el Monasterio de San Lorenzo del Escorial y en su Biblioteca. Otra referencia escurialense es la historia de una fotocopia de la “Ilustración de Madrid” en la que aparece un dibujo del cadáver de Carlos V copiado del natural en 1.874 en su sarcófago. Cuerpo incorrupto, momificado y con barba sin explicarse como se había profanado la tumba para realizar el dibujo. Junto a esta historia traslada el texto de una carta que acompañaba al dibujo. Se trata de una carta abierta del pintor Martín Rico, alumno de la Academia de Bellas Artes de San Fernando y nacido en el Escorial, al pintor Mariano Fortuny. La carta va firmada por Martín Rico y datada en El Escorial el 18 de diciembre.
Novela negra interesante e inquietante por algunas de sus afirmaciones a las que llega en el análisis de los cuadros. El propio Javier Sierra dice que el Museo del Prado contiene una de las colecciones con más misterios del mundo.
Es curioso que en ambas novelas, publicadas con poco tiempo de diferencia, utilizan el féretro de Carlos I en el Panteón Real del Monasterio y la Biblioteca como parte del guion de sus novelas con referencias históricas bien documentadas.


