Comienza el verano

Los Cursos de verano de San Lorenzo parece que desde hace años se han convertido en el “chupinazo” para abrir el veraneo en estos pueblos serranos. Se ve más gente en las urbanizaciones y en los muchos y demasiados, supermercados que existen.

Los inviernos en los dos Escoriales son bastantes aburridos quitando algunos días en los que se desarrollan actividades dignas de mención. Los veranos, en cambio, siempre se han caracterizado por las muchas  actividades culturales, teatrales, musicales y de exposiciones artísticas que llenan estos días estivales. Desde que el tren, allá por 1.861, acercó el veraneo a la capital, El Escorial ha sido centro de la sierra de veraneo.

El primer veraneante conocido, fue Felipe II que venía a pasar los veranos junto a su obra del Monasterio, siendo su residencia la casa del cura párroco de la Villa de El Escorial, constituyendo ésta la primera casa de alquiler para el verano. Después otros monarcas llegaban al Escorial rodeados de una corte muy numerosa para la que hubo que construir las casas que rodean la Lonja.

Desde aquellos primeros años, el veraneo en El Escorial ha ido evolucionando hasta hoy. Con la ayuda de Álvaro Suárez Valdés y de sus páginas del libro “El Escorial” he conocido un poco más lo que fueron aquellos primeros años y aunque de forma breve, he querido contarlo.

Comienzan a edificarse en 1.910 los hotelitos del Plantel y empieza a extenderse el pueblo en todas direcciones. Se empiezan a construir los hoteles entre los dos pueblos que quedan unidos para siempre pero separados en dos municipios diferentes.

Los primeros veraneantes tenían su lugar de paseo en la maravillosa Lonja del Monasterio pero curiosamente y así lo cuenta Polilla “hubo un año en que el paseo de los elegantes tenía lugar en la Galería de los Convalecientes, conservándose alguna  fotografía de ésta, en la que pasean, en lugar de los graves agustinos, grupos de señoritas tocadas con grandes pamelas de la época, acompañadas de elegantes caballeros, portadores de cuellos de metros y medio de altura y sendos sombreros de paja”.

Tampoco conocía que en aquella época del primer cuarto del siglo XX, los paseos a la salida de misa de once eran, durante alguna temporada, en los claustros que rodean el Patio de los Evangelistas. Se pasea en el sentido de las agujas del reloj sin encontrarse unos con otros. Luego, los paseos dominicales se trasladaron al Paseo de Terreros hoy como ya hemos comentado en otras Crónicas, prácticamente desierto. Allí la banda de Carabineros, que tenía su cuartel muy cerca del Paseo, daba magníficos conciertos. No sé de quién fue la torpe idea de quitar el kiosco de la música que hubiera animado con sus conciertos dominicales los muchos días que el Auditorio está cerrado durante el año. Cuando veo un pueblo con su kiosco de música en el centro de la plaza mayor, me entra la nostalgia de haber perdido los que existían Arriba y Abajo.

Las excursiones en burro rompían la monotonía veraniega y las fiestas patronales, fiestas que duraban más de un mes, daban una vida cultural especial a estos pueblos. Las fiestas y funciones teatrales representadas por gente aficionada de la Colonia y de las que también nos hemos ocupado, resultaban grandiosas y nunca vistas en los pueblos de la sierra. Ni el Real sitio de la Granja de San Ildefonso, podía hacer sombra a todo lo que durante el verano se desarrollaba en El Escorial.

A partir de estos primeros años se desarrollan obras importantes en San Lorenzo. Se pavimentan muchas calles, se restauran e inauguran nuevos hoteles y se construyen las Piscinas y el Campo de Fútbol de Los Pinos en la carretera de Robledo.  Se termina la presa del Romeral, acabándose el problema de la carencia de agua se inician todas las principales obras que han quedado en beneficio del pueblo y de los veraneantes.

Hacia 1.940 el número de veraneantes crece de forma importante y se establece la costumbre de nombrar una Dama Regidora que será la reina de las fiestas del verano escurialense. Floridablanca ya es el centro del paseo.

A partir de aquí comienzan otros veraneos los que he vivido desde 1.945. No sé si mejores o peores pero son los que nos ha tocado vivir.

Los Cursos de Verano han comenzado y el veraneo en El Escorial también.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *