Ya están aquí los pro-etarras y con ellos el miedo y la intranquilidad en el País Vasco. Gracias a los seis magistrados del Tribunal Constitucional elegidos por el PSOE y con el apoyo e impulso del Gobierno, la coalición pro-etarra Bildu a la que pertenece Batasuna, es decir la ETA, fue legalizada y aceptada a jugar a la democracia y entrar en las pasadas elecciones municipales. Resultado: más de 100 ayuntamientos que pasan a sus manos y más de 1.100 concejales que entrarán en las instituciones, sin contar con el dinero y los datos a los que van a poder acceder. Decíamos en otras editoriales anteriores que los magistrados que han votado a favor, de los cuales sólo uno es juez, no sabían las consecuencias de su decisión al dinamitar el Estado de Derecho y que ahora se están empezando a ver. Deberían tomar nota de lo ocurrido en la toma de posesión de muchos alcaldes en el País Vasco preludio de lo que ocurrirá a partir de ahora.
Entre ellos destaca el Ayuntamiento de la bella ciudad de San Sebastián o el de Rentería que han sido obtenidas con la determinante ayuda del hipócrita PNV que no quiso llegar a acuerdos con el PP y el PSOE para echar a los pro-etarras de las instituciones democráticas.
A partir de ahora al entrar o salir del ayuntamiento veremos como los municipales saludan militarmente a los que no han condenado la violencia etarra; a los que no han pedido perdón por las más de mil muertes; a los que siguen con las extorsiones a empresarios y particulares del país vasco. A partir de ahora veremos como vuelven a la edad Media al negar los proyectos de infraestructuras pendientes como el AVE. Veremos como las banderas de España desaparecen de los organismos oficiales y las instituciones, dando paso a la ikurriña. Quién sabe si en algún pueblo ondeará la bandera del hacha y la serpiente en su ayuntamiento que por otra parte sería lo más coherente. Las calles se llenarán de manifestaciones, pintadas y carteles con fotos de presos etarras; prohibirán la Salve en la Iglesia de Santa María en el barrio viejo de San Sebastián, que abre las fiestas de Agosto; desaparecerá el Club de Tenis, el hotel Reina Cristina y todo lo que huela a realeza sin acordarse de que fueron los reyes los que la promocionaron y dieron todo por esta ciudad. El equipo de fútbol antepone La Real, título concedido por Alfonso XIII. ¿Cómo lo llamarán a partir de ahora a la Real Sociedad?
El electo alcalde de San Sebastián declaró hace unos días persona “non grata” a S. M. El Rey impidiéndole ir a San Sebastián, como si un pro-etarra pueda dar al rey de todos los españoles instrucciones a donde puede o no ir.
La democracia se ha roto como juguete de niño pequeño. El telón de acero creado por las fuerzas políticas democráticas y los cuerpos de Seguridad, ha caído como cayó el de Berlín dejando paso a los etarras a las instituciones y por qué no, si se legaliza Sortu, al Parlamento español.
La policía ha sido burlada; las víctimas ofendidas y agraviadas mientras la AVT celebraba su Congreso con motivo de su 30 aniversario; Zapatero callado cual “reina madre” y Rubalcaba, ahora Alfredo, echando balones fuera. El T.C. desprestigiado y los seis magistrados propuestos por el PSOE en la picota.
Siendo teniente de alcalde Gregorio Ordoñez de San Sebastián, murió asesinado mientras comía en un restaurante junto a María San Gil, quizás asesinado por algún amigo de los ochos concejales de Bildu que no condenarán su asesinato ni el del casi centenar de asesinatos en San Sebastián. PP y PSOE pidieron en el Pleno, la condena de la violencia etarra y lo único que consiguieron del alcalde “bildusuno” fue, que pedía el final de “todas las violencias” incluido la “tortura” pero en ningún momento nombró a ETA.
Los de Bildu llegan con los modos y prácticas que lo hizo Batasuna en los tiempos más negros, aquellos en los que Josu Ternera, el asesino etarra, fue presidente, nada menos, que de la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Vasco. Los radicales acosan, zarandean e insultan al edil del PP que dio con su voto la Alcaldía de Elorrio al PNV. Amenazan de muerte en Basauri. Los concejales de Lizarza vetan la presencia de informadores, siendo el encargado de echarlos un etarra condenado a 5 años. Amenazas, gritos e insultos contra PSOE y PP. Esto es Bildu.
También su programa es el mismo que Batasuna: La independencia y el socialismo de Eukadi; que Sortu primer plan etarra, se legalice cosa muy posible; pedir amnistía y la libertad de los presos etarras y reivindicar la ikurriña como única bandera. En Lizarza donde la bandera española lucía en su ayuntamiento gracias a la valiente alcaldesa anterior del PP, Regina Otaola, ahora sólo ondea la ikurriña junto a un cartel en favor de la excarcelación de los presos.
Culpables: los magistrados del Tribunal Constitucional que enmendaron la plana al Tribunal Supremo cuando esa no es su labor. El impulso y apoyo del Gobierno a esta decisión, teatralizada por Rubalcaba. El PNV cómplice que pactaron con Bildu. Los propios vascos que los votaron.
La hoja de ruta pactada, sigue su curso. En verano veremos un nuevo comunicado de ETA en el que venderán una nueva tregua, que ahora llaman “predisolución” un eufemismo retórico que sólo servirá para dilatar, tomarnos el pelo y dar alas al Gobierno ante las elecciones generales. Empezarán a verse movimientos de excarcelaciones más o menos justificadas legalmente y acercamientos de presos al País Vasco. Nuevos comunicados y nuevas tomaduras de pelo.
En definitiva y es sólo mi opinión, ETA volverá a matar y mientras, con apoyo del Gobierno, irá dando pasos políticos a su favor. Llenará sus arcas casi vacías con dinero de los ayuntamientos que gobierna y luego volverá a matar. Con ello conseguirá casi todos sus objetivos incluyendo presentar al PP como el gran derrotado por la nueva violencia etarra.
