La entrada del año nuevo nos ha traído una serie de regalos envenenados para la economía familiar. Regalos todos con la firma de Zapatero.
La cuesta de enero de este año será la más dura jamás conocida. El análisis que hacen los especialistas sobre las subidas de precios en bienes y servicios de primera necesidad, desbordan lo posible, especialmente en el contexto de crisis en el que nos encontramos las familias.
Entenderíamos, aunque no nos gusten, que haya que hacer cosas para intentar paliar la crisis que estamos padeciendo, pero no hacerlas todas a la vez ni como quiere este Gobierno.
Este año 2.011, si compramos una vivienda ya no tendrá deducción fiscal en la próxima declaración de la renta. La venta de viviendas caerá todavía más y las hipotecas dejarán, en muchos casos, de pagarse. Los bebés que traían un cheque-regalo debajo del brazo, ahora desaparece. Era una ayuda importante a las familias que tuvieran hijos y Zapatero la presentó como la medida estrella de su legislatura. Si la natalidad desciende, que es lo que va a ocurrir, los problemas para el pago de las pensiones serán mayores. Las madres embarazadas han tenido que empujar mucho más antes de las uvas, para que el bebé nazca antes del final del año y no pierdan el cheque. Sube de forma desproporcionada la luz y el gas. Nada menos que un 10 y 4% respectivamente. Esto producirá una subida en cascada de los servicios, transportes, industrias etc. Sube el AVE, los trenes de larga distancia y los de cercanías que es el transporte que más usan los trabajadores. La próxima declaración de la renta traerá una subida para las rentas más altas es decir para los controladores aéreos por ejemplo.
La gasolina no para de subir porque dicen que sube el petróleo. ¿Qué pasa cuando el petróleo baja? Y mientras tanto se inicia una campaña histérica e histórica contra el tabaco y las hamburguesas para los niños, pero no prohíben vender tabaco ni las hamburguesas. Todo sube pero se mantienen congelados, durante 2.011, los salarios y las pensiones.
Y después de todo esto hay quien te dice ¡Feliz año nuevo! Y yo le contesto: ¡Eso será para ti!
No digas nunca de esta agua no beberé. Zapatero dijo en un mitin en el 2.009: “nunca recortaré los derechos sociales, lo pida quien lo pida”. Un año después, se lo pide la U.E y se produce un cambio radical en su dogmatismo. “La rebaja de las pensiones es progresista porque garantiza el futuro” dicen ahora los ministros. Pero también lo era no tocar las pensiones, ¿con que máxima zapateril nos quedamos?
Somos una sociedad civil enquistada, sin arrestos y algo masoquista para poder aguantar tanta putada y dolor como el que nos están haciendo. Estamos encerrados en nuestra concha sin decidirnos a salir de ella y decirle cuatro cosas a este Gobierno y sobre todo para que sepan que no nos chupamos los dedos. Es decir somos unos cobardes entre los que me incluyo.
Los ingleses se han revelado y levantado contra el Gobierno simplemente por elevar las tasas universitarias. No comparto sus desmanes y los métodos anarquistas utilizados, pero si su rebelión cívica.
Los italianos se la han armado a Berlusconi y casi queman Roma y los franceses, ante el retraso para el cobro de las pensiones, se han revelado contra Sarkozy y han salido a miles a la calle. No se si han conseguido algo, pero al menos se han hecho escuchar.
La presión popular hizo tumbar el “gasolinazo” de Evo Morales que aumentaba en un 83% el precio de los combustibles y tuvo que dar marcha atrás y derogar el decreto.
¿Hasta donde tiene que llegar la situación económica, la falta de libertades, las prohibiciones, las subidas de impuestos, pensiones y sueldos congelados, nacionalismos y sindicatos que nos sangran… para que salgamos a la calle de forma pacífica? Igual que aquello de “que inventen ellos” nos conformamos pensando en que “que salgan ellos a la calle”. Yo les apoyaré y los veré desde el balcón, dicen muchos. Sólo salen a la calle los sindicalistas y piquetes informativos. ¿Que hacemos los demás?
¿Dónde está la sociedad civil que ve como los inversores extranjeros se llevan su dinero de España? ¿Qué hacemos ante la deslocalización de empresas, que se las llevan a países menos desarrollados pero de mano de obra mas barata, sin legislación laboral cara, rígida y encorsetada y sin sindicatos ni convenios colectivos que negociar año a año?
Y ahora, para colmo, también juegan con nosotros como si fuéramos una Consola de videojuegos o una “Nintendo”. Nos ponen acertijos como cuando éramos niños: el que acierte si Zapatero se va a presentar a las próximas elecciones o se va a marchar a su Rodiezmo particular en León, le damos 2 entradas para el cine. ¿Será Rubalcaba, será Pajín, será la Chacón o será Pepín? Y mientras ellos juegan, nosotros a tragar mas quina, porque hemos tragado poca. Mientras nos suben la luz, la gasolina, el AVE, el gas, etc. ellos jugando. ¡Tiene tela!
Es de agradecer que las asociaciones de consumidores llamen a la movilización ciudadana y que se despierte el espíritu reivindicativo que estaba adormilado. Pero puedo pronosticar que no tendrá ningún éxito pues es difícil espolear a mis clásicos.
Es curioso ver como ante la Ley antitabaco se está produciendo una reacción popular de gran calado. Uno rompe una máquina con una maza; el otro le dan 19 puntos de sutura por enfrentarse a un fumador; al otro le cae una cornisa cuando salió a fumar a la calle y decide denunciar al Ministerio y varios bares y restaurantes se declaran insumisos y dicen que la ley se la pasan por el arco del triunfo, como ha hecho Arturo Mas con la sentencia del Constitucional sobre la escolarización en castellano. Si un Presidente de la Generalidad de Cataluña es capaz de no cumplir la Ley, ¿por qué no lo van a hacer los propietarios de los bares que ven que su negocio cada vez va a peor y que van a tener que cerrar? Sé que la insumisión no es lo correcto pues existen otros métodos para derogar una Ley como son las urnas en las próximas elecciones, pero a veces sólo queda esa solución a los problemas.
Si un colectivo se alza contra la prohibición de fumar ¿porqué no se hace con cosas más importantes para nuestro futuro y el de nuestros hijos? Será por cobardía o por pasotismo. Creo sinceramente que algo habría que hacer.
