Un gran ecologista

Se acerca San Bernabé, patrón de la Villa del Escorial y con ese motivo se van a entregar medallas de honor a personalidades y vecinos de este pueblo. Al leer, en estas mismas páginas, la concesión del título de Hijo adoptivo de la M. L. Villa a Don José María Blanc Díaz, entendí que en esta persona se premiaba a un ecologista de verdad por su labor en favor de la naturaleza. 

Entonces recordé la historia de Juan L.S. un conocido mío, que fue ecologista de un pueblo de la Sierra cercano al nuestro. Activista que parecía comprometido con todo lo que a la defensa de la naturaleza y de los animales se refería y que pudiera afectar a la Sierra y a su mundo serrano.

El pueblo, como ahora el nuestro, estaba decidido en sacar adelante una reforma del Plan General Urbanístico, con un Plan de Ensanche que iba a producir un incremento de la superficie edificable del pueblo.

Para ello el ayuntamiento de este pueblo serrano, inició un expediente iniciándose las expropiaciones pertinentes y aprobadas por la Comunidad de Madrid.

Como buen ecologista inició una campaña en contra del Plan urbanístico sin conocer que las tierras de secano de su padre y otras de familiares directos, les iban a reportar una fortuna, pues de otra forma no valían nada. Alertado por su padre, Juan decidió abandonar su militancia en la organización ecologista y abandonar por unos meses el pueblo serrano por lo que pudiera pasar.

Esta historia, totalmente cierta, viene a cuento de que existen distintos tipos de ecologistas. Los que salvan un pinsapo, pero no impiden que se gaste muchos millones de euros en maderas nobles de la decoración interior del Auditorio de San Lorenzo. Los “comprometidos con la causa ecologista” que se forran a ganar dinero inventándose historias sobre el calentamiento global y el cambio climático, como el Sr. Al Gore ex vicepresidente de EE.UU o los que están verdaderamente comprometidos con la defensa de la naturaleza en beneficio de las generaciones futuras.

Volviendo a lo que considero un verdadero ecologista, a los que respeto por su labor en favor de la humanidad, el Sr. Blanc es el fundador de la Cañada Real de Peralejo, uno de los Parques Naturales más importantes de la Comunidad de Madrid. Su personalidad profesional es de primer orden pero hay que destacar que es fundador y Presidente de la Fundación  José María Blanc. Ha destinado gran parte de su vida y de su dinero a defender y proteger la naturaleza participando en organizaciones dedicadas a esta labor.

Así nació el Centro de Naturaleza Cañada Real como instrumento para perpetuar dicha labor y con la cual se identifican y comparten con ilusión todos aquellos que en dicho Centro desarrollan su trabajo.

La Fundación ha sido declarada, clasificada e inscrita como Fundación Docente privada por el Ministerio de Educación y Ciencia y declarada de utilidad pública por el Ayuntamiento de El Escorial al que pertenece Peralejo.

La finca donde se desarrolla el Centro, es una antigua finca agropecuaria que los trabajadores, con su fundador a la cabeza, han convertido en una verdadera  residencia de animales.

Recogen animales heridos o que habiendo tenido un accidente, necesitan de cuidados y de un periodo de recuperación. Muchas historias se viven allí día a día. Un ejemplo: el buitre leonado que llegó herido nada más abrir el Centro y que allí sigue ya que no llegó a recuperarse del todo y que lo consideran uno más de los que allí desarrollan esta labor. Tiene su “club de fans” cuyos socios, por el asequible precio de 4 euros, reciben toda una serie de ventajas de las que ya disfrutan muchos niños.

Es una magnífica noticia la del nombramiento de Don José María Blanc como Hijo Adoptivo de la M. Leal Villa de El Escorial y felicito desde estas páginas a los muchos trabajadores que hacen del Centro un deleite para los niños y un compromiso con la defensa de la naturaleza para generaciones futuras. ¡Enhorabuena!

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