Alfonso XIII de boda en El Escorial

Siendo Príncipe, S.M. el Rey Don Juan Carlos residió, durante algún tiempo de su formación, en la Casita de Arriba, precioso edificio erigido por Juan de Villanueva para el Infante Gabriel hermano del Rey Carlos IV. Aquí se fotografió con la comisión de mozos de 1.960 curiosa foto en la que aparecen junto a S.A.R personas muy conocidas de San Lorenzo como Quinito Pacheco, Perico Martín, Carlos Álvarez, Fernández-Quejo, José María Suárez Campos o Juan Manuel de Santos. No existe la menor duda de que la actual familia Real y no digamos sus más cercanos antepasados, quisieron y tienen un cariño especial por El Escorial.

 

Nuestros reyes ya no cazan en la Herrería ni veranean en el Palacio del Monasterio, La Granja o Aranjuez, pero si han sido muchas las veces que por alguna razón de estado, la Familia Real ha pasado por San Lorenzo para presidir algún acto oficial o simplemente, como hizo Don Juan de Borbón, para merendar en la preciosa terraza del Hotel Felipe II o hace poco la Princesa Leticia, para visitar los talleres-escuela del Patrimonio Nacional. Alfonso XII pasaría, en 1.878, una larga temporada paseando y rezando ante la tumba de Mª de las Mercedes enterrada en el Panteón de los Reyes. En 1.921 el Rey Alfonso XIII cena en el Hotel Victoria. En 1.931 la Reina Victoria Eugenia toma el tren desde El Escorial camino del destierro. En 1.979 la Reina Sofía inaugura el Real Coliseo Carlos III.

S.M. el Rey Juan Carlos ha presidido entierros de sus familiares más cercanos como lo hizo Don Juan que prometió que los restos de su padre S.M. Don Alfonso XIII reposarían en su patria a la que tanto quiso y en el Panteón Real de San Lorenzo del Escorial y 39 años después pudo cumplir su promesa. Recuerdo las imágenes de Don Juan pidiendo la venia a su hijo Don Juan Carlos para entregar los restos de su padre al prior del Monasterio y tras cuadrarse ante su hijo pronunció aquellas palabras de “Majestad, misión cumplida”. Y tantas y tantas…..

No hay duda que el más castizo, el que llegaba a escaparse de Palacio, embozado en su capa, para asomarse al Madrid popular, a la vida callejera en su verdad más profunda y auténtica, era Alfonso XII de cuyo reinado se contaban multitud de anécdotas de este rey popular y castizo.

Una de ellas la contaba “Josate” en el Semanario Escurialense el 21 de septiembre de 1.963 y se refiere al Escorial, pueblo que visitó en varias ocasiones.

“El 30 de agosto de 1.925,-cuenta Josate en su columna- acompañado de los personajes de su séquito, Don Alfonso vino a visitar la marcha de las obras que se realizaban en la presa de la Fuente de la Teja, para solucionar el problema del abastecimiento del agua a la población.

Alfonso XIII en La Lonja

Estando reconociendo las obras, llegaron hasta sus oídos los acordes de un organillo y preguntó que de donde procedían. Le contestaron que del festejo de una boda que se estaba celebrando en un ventorro cercano. Don Alfonso manifestó su deseo de ir hasta allí y acto seguido se dirigió hasta el ventorro acompañado de todo su séquito. La sorpresa que experimentaron todos los asistentes al ver aparecer al Rey no tuvo límites. El contrayente, que era albañil, trató por todos los medios de que sirvieran champán al augusto visitante, pero D. Alfonso se negó en rotundo a que le hicieran esa deferencia y sólo aceptó que le dieran un vaso de vino y a continuación se fumó un puro que le regalaron. Estuvo charlando y bromeando con todos los invitados por espacio de 20 minutos y al despedirse dijo a los novios:

-De buena gana permanecería más tiempo aquí, pero estos señores (refiriéndose a los personajes de su séquito) me están esperando.

(…) El Rey de España dejó a un lado la cortesía palaciega y no dudó un momento en ir a tomarse un vaso de vino con los novios e invitados de una boda escurialense.”

 

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