Tribulaciones de un confinado I

 

Tribulaciones de un confinado

Desde mi encerramiento en Madrid y sin demasiadas cosas que hacer, estoy escribiendo sobre la situación que nos ha tocado vivir y que otros ya pasaron en situaciones todavía más complicadas que ésta. Son algunos de los que ahora quieren deshacerse para no colapsar los servicios sanitarios. No intento hacer nada literariamente plausible. Escribo tal y como van saliendo mis pensamientos y opiniones sobre las noticias que leo o escucho y que traslado a la pantalla de mi ordenador directamente y sin correcciones.

Primer diagnosticado el 31 de enero 2.020

Estado de alarma sanitaria el 13 de marzo

Es decir 42 días después

No sé si  al final habrá que darle las gracias al Coronavirus. Cuando nos confinaron en nuestras casas no nos figurábamos la cantidad de cosas que nos iban a pasar y la nueva vida que nos esperaba.

Me viene a la memoria la situación de muchísima gente durante la guerra civil. Encerrados en su casa o escondidos en buhardillas, sótanos o Embajadas, sin poder salir durante días y días para, como aquí, no saludar a la muerte. Allí como aquí la primavera pasará sin saber lo que está ocurriendo y nacerán las flores, el sol iluminará las mañanas y quizás, la lluvia limpiará las calles y ayudará a crecer las flores recién nacidas.

Día del padre. Celebración vía whatsApp. Internet a tope que no se si acabará petando. Los mayores ven a sus hijos por ésta, la única vía posible, y será su regalo de este día importante para el padre y sus hijos.

El ingenio funciona. Veo salir de su casa a un joven con su bicicleta y una mochila en la que sobresale una barra de pan envuelta en papel como si viniera de comprarla. La vecina me comenta que sale cinco o seis veces a la compra y cada vez compra alguna cosa. Los niños, sin colegio y experimentando una nueva forma de estudiar. Los profesores, ahora encerrados en la pequeña pantalla de la Tablet o del ordenador, intentan enseñar lo que de otra forma tienen prohibido. Los niños no irán al colegio hasta nueva orden si esta llega pronto.

La cuarentena comenzó con un conflicto grave entre los que iban a proveerse de comida a los súper para aguantar al menos con el estómago lleno; el papel higiénico. Desaparece y la gente pelea por llevarse algún rollo a casa. Carros llenos de papel ¿para qué? No se si la psicología o la psiquiatría nos dará explicaciones para este comportamiento. A lo mejor esperan diarreas generalizadas entre todos los miembros de la familia  y no desearían tener escasez de este preciado elemento.

Un pensamiento en “Tribulaciones de un confinado I

  1. Ignacio Gomez-Landero Escandon

    Para ver la pasividad e inaccion del Gobierno,basta con leerse las actas de los Consejos de Ministros celebrados en febrero y en la primera quincena de marzo,antes del estado de alarma.No se tomo ninguna medida activa.El Gobierno se limitaba a recibir informes sobre como estaba la situacion.Es decir,mera recepcion de informacion,sin tomar ninguna medida.
    El colmo fue una sola medida que si que adopto.Fue crear en China una oficina de turismo,para fomentar el turismo de chinos hacia España.Menuda vista :cuando ya se sabia lo de Wuhan…

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