El kiosco de Prensa

El kiosco de Prensa                                                            

La prensa escrita empieza a masificarse y popularizarse y pasa de la venta ambulante con el vendedor voceando la cabecera y los titulares de las principales noticias, al nacimiento de los kioscos que con el paso de los tiempos se han ido modificando hasta su actual concepción que se presentan como pequeños “súper” donde se vende casi de todo.

Fui a comprar el periódico como la hago todas las mañanas. Era la fiesta de San Bernabé en la Villa y todo, excepto los “chinos”, los bares y la farmacia de guardia, permanecían cerrados festejando a su patrón. Esa pura acción casi mecánica que realizo todos los días, me hizo pensar. Allí el kiosco estaba abierto en un día de fiesta y allí permanece como una farmacia de guardia más, muchas horas abierto en beneficio de los lectores de prensa y revistas, “farmacia” que utiliza medicinas en letra impresa para los que se acercan a encontrar alivio a su necesidad de conocimiento de la actualidad. Sólo tres días al año no se publica prensa: el Sábado Santo, el día de Navidad y el día 1 de enero. Esos son los tres días de fiesta de un kiosco profesional y comprometido con sus clientes. No sé si seguirá pero en la calle Maldonado de Madrid ha existido un kiosco 24h como muchas de las actuales farmacias.

En mis recuerdos quedó aquel día que no podía dormir. Tras horas intentándolo llegaron las siete de la mañana y, decidí, aunque chispeaba, arreglarme y lanzarme a la calle. Tras dar una vuelta en coche analizando lo que ocurre en el pueblo a estas horas de la mañana, decido tomar un café en la estación y comprar el periódico si el kiosco de Carlos estuviera abierto. Y allí estaba ordenando los fardos de papel de prensa y revistas que acababa de llegar y pude entretenerme un buen rato hasta que mi estado por  no dormir comenzó a estabilizarse.

Leo en Facebook, noticia y fotos publicadas por Jesús Ayuso, que el kiosco de la plaza de los Jardincillos ha cerrado el 30 de abril después de 74 años de venta de revistas y prensa y pasar por él nada menos que tres generaciones. Iniciada su actividad en 1.944 por Manuel Gómez es continuada por Manuela García “Manolita” que jubilada se lo deja a su hija Silvia que lo ha gestionado hasta su cierre. La bonita plaza de San Lorenzo pierde a uno de sus referentes más importantes y seguro que a mucha gente le embargará la tristeza cuando lo vea cerrado aunque seguro que alguien vendrá para no dejar huérfanos de letra impresa y fotos del corazón a los muchos que se acercaban por este kiosco. Su vecino Crispín, personaje arlequinesco de “Los intereses creados” obra teatral de Don Jacinto Benavente, sentirá su marcha después de tantos años juntos viendo pasar la vida en letra impresa.

Manuela García y Silva de Castro en el kiosco de la plaza

Como escribió José Guirado con este motivo “ir a por el periódico no suponía una mera transacción comercial sino un acto social de amistad” .

El kiosco de prensa resulta accesible a todas las personas con independencia del estrato social al que pertenezca y cumple una cierta “relación interpersonal”. Las personas que acuden al kiosco saludan al propietario o a otros vecinos que hacen la misma actividad que nosotros e intercambian noticias, el resultado de su equipo o la meteorología reinante, dando soporte a la vida pública de la zona, del pueblo o la ciudad de residencia. El kiosco está cubierto de historia urbana y es canal de comunicación de muchos que van conformando la vida a diario.

Muchas cosas se pueden contar de los kioscos de prensa pero para mí la más importante es que nos hacen más amable y entretenida esta nuestra complicada vida que nos hemos dado para vivir.

 

 

2 pensamientos en “El kiosco de Prensa

  1. manuel rincon alvarez

    Tambien hay que recordar a la amable dependienta, cuyo nombre desconozco, que nos atendía puntualmente en los últimos años.

  2. manuel rincon alvarez

    Aun sin querer llevarme por la nostalgia, creo, sinceramente, que el cierre del kiosko de prensa de los jardincillos es una pérdida, como en su dia lo fueron los dos anteriores de Cogolludo y otro, que formaban parte del paisaje local.
    Gracias, Jesús.

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