Archivo por meses: marzo 2012

Escenas escurialenses

En los terrenos  “que olían a chocolate”, en ese jardín en el que seis inmensos cedros hacen guardia desde hace muchísimos años, ahí en ese jardín, he visto en una mañana soleada del pasado y raro mes de marzo, una imagen que me ha llamado la atención y me ha hecho reflexionar. He visto como la vida es un cúmulo de contradicciones. Veía dos imágenes casi pegadas, situadas una al lado de la otra. Mientras en una imagen la vida fluía a borbotones, en la otra parecía haberse parado. Comprendí que la vida debería ser así. Mientras unos caminan deprisa con la rapidez de la juventud, otros intentan pararla para que pase más despacio.

Aunque no era primavera el sol parecía entrenarse para cuando llegue el verano y pegaba con fuerza. Ver sentados en sus sillas y hamacas a los mayores tomando el sol, recordaba la cubierta de un crucero, donde los mayores descansan, a veces cubiertos hasta las cejas, uno al lado del otro como en una fila de edad, mirando al mar o a los paseantes por la cubierta.

En la otra imagen, en el local de al lado, gente más joven corría sobre una cinta sinfín o en una bicicleta haciendo kilómetros para intentar llegar a ninguna parte. Otros intentaban quitar kilos para que cuando pasen unos años volver a recuperarlos. Parecía que unos corrían porque el tiempo se les iba a acabar y los otros esperaban sentados para que el tiempo no se les terminara.

Unos en el Centro de Día muy bien atendidos por sus simpáticas y profesionales cuidadoras esperan al sol sin correr hacia su final pues quieren llegar lo más tarde posible. No tienen ninguna prisa por llegar. Los otros más jóvenes corren en el Gimnasio de al lado con prisa como si la vida se les fuera a acabar. Son dos escenas contrapuestas pero tremendamente reales que he visto aquí en El Escorial.

Estilo Herreriano (I)

La historia, mejor dicho los historiadores y entendidos nos vuelven locos.

En la Introducción del libro “Maestros Mayores, Arquitectos y Aparejadores de El Escorial”, Amancio Portalabes Pichel, su autor, escribe: “si Herrera no tuvo intervención ni en el primitivo proyecto de la obra del Monasterio ni en el segundo de ampliación y no son invento suyo ni los claustros pequeños, ni el claustro grande, ni la escalera principal, ni la Galería de Convalecientes, ni la Basílica, ¿por qué se ha de seguir diciendo que en España hay un estilo herreriano en arquitectura, que tiene su raíz en El Escorial y que Juan de Herrera es el arquitecto del Imperio Español?”.

Muchos autores son defensores del concepto “herreriano” perteneciente a Juan de Herrera como lo ha hecho en sus múltiples escritos su máximo seguidor el arquitecto  D. Luis Cervera Vera o como lo hace el arquitecto D. Pedro Monleón que ponen la figura de Herrera por encima de la del primer arquitecto del Monasterio, Juan Bautista de Toledo.

Otros autores que  siguen a Amancio Portalabes o Jhon Bury, ponen en duda que fuera Herrera quien sentara los principios del estilo reconocible en arquitecturas del siglo XVI y que por lo tanto daría nombre al estilo.

En la revista “Apuntes de la Sierra” se escribe: “Juan Bautista de Toledo fue el primer español que practicó la arquitectura con el título de Arquitecto. Se lo otorgó Felipe II, el 12 de agosto de 1.561 y lo nombró Arquitecto Real: su arquitecto. Gaspar de la Vega trabajó en El Escorial como Maestro Mayor; Pedro de Tolosa fue Aparejador de Cantería. Felipe II nunca otorgó el título de Arquitecto Real a Juan de Herrera, lo nombró Aposentador de su Majestad”.

En los Cursos de Verano de San Lorenzo del Escorial, Pedro Moleón Gavilanes, doctor arquitecto y Profesor de la Universidad Politécnica de Madrid dirigió un curso titulado “El estilo debidamente llamado Herreriano”.

Biografías de Juan de Herrera le señalan, como arquitecto, matemático y geómetra español y considerado como uno de los máximos representantes de la arquitectura  renacentista hispana.

Escribe Javier Rivera Blanco sobre Juan Bautista de Toledo que vino a España con todo el bagaje clasicista que necesitaba el Rey Felipe II para sus obras reales  (El Escorial, Aranjuez, El Pardo, Ocaña, etc.). Escribe Rivera que todos los elementos constitutivos de su estilo (austeridad, desornamentación, usos de los órdenes arquitectónicos, enfatización del toscano, grandes paredes lisas, vanos encintados, simetría, regularidad, norma, volúmenes puros, placas, bolas, pirámides…) se encuentran en estas realizaciones. Herrera se formaría a su lado a instancias del rey.

Pero Herrera no sabía nada profesionalmente de arquitectura hasta 1.563 cuando ya contaba con 33 años aunque si era un excelente dibujante, cualidad absolutamente necesaria aunque no suficiente para ejercer la arquitectura. Se ganó la confianza del Rey y desde su puesto de Ayudante de Furriera y Aposentador Mayor de Palacio se convirtió en amigo y compañero de S.M.

Herrera sucedería a Juan Bautista de Toledo terminando todas sus obras ya que disponía, por testamento, de todos los memoriales y dibujos de su maestro.

¿Qué fue antes el huevo o la gallina? Si Juan Bautista de Toledo dibujó las trazas de la obra que dio origen al “estilo herreriano”  ¿porqué dar el nombre de “herreriano” a un estilo que creó desde su origen el arquitecto Juan Bautista de Toledo?

Es cierto que Herrera mantuvo los elementos clasicistas de su maestro en la terminación de muchas obras y de otras iniciadas por él. Pero por todo ello ¿podemos llamar estilo herreriano o mejor deberíamos llamarlo estilo escurialense o estilo Toledano?

El Escorial pudo ser El Vaticano

La revista “Madrid Histórico”, en su número de Mayo, publica un largo y documentado artículo firmado por el investigador e historiador Juan Pando en el que desarrolla como el Monasterio del Escorial pudo convertirse en El Vaticano durante la Primera Guerra Mundial.

El historiador analiza la situación que durante la I Guerra Mundial sacudió a varias capitales europeas, centrándose en la entrada en guerra de Italia y el avance de las tropas austro-alemanas que ponían en peligro a Roma con el Vaticano secuestrado y el Papa rehén de Víctor Manuel III. Benedicto XV, tras un cónclave de sólo tres días, es elegido Papa sustituyendo a Pío X muerto el 20 de agosto de 1.914 de una bronquitis crónica y un colapso producido por las noticias de muertes de civiles, de la caída de Bruselas y las luchas fraticidas. Unos días antes, el 7 de agosto, el Gobierno de Eduardo Dato hacía pública la neutralidad de España en la guerra, lo que justifica la actuación real.

El articulista escribe como el Rey Alfonso XIII tras consultar con su madre, redacta un documento que hace llegar al Nuncio de su Santidad en Madrid y al Secretario de Estado por despacho urgentísimo. Es informado el embajador italiano y enterado el Presidente del Consejo, Eduardo Dato y el Ministro de Estado, Marqués de Lema.

Recoge la carta que el Rey Alfonso XIII remite a Benedicto XV y que fue leída el 27 de mayo de 1.915 sólo a las 72 horas de la entrada de Italia en la guerra. El Rey le razonaba al Papa: “Llegadas estas tristes circunstancias, que aconsejarán el paternal corazón de su Santidad, creo mi deber reitérale mi filial ofrecimiento del Monasterio de El Escorial como su Residencia mientras dure la terrible conflagración europea. Allí podrá Su Santidad mantenerse en relación con todas las naciones y ser escuchada su voz, sin prevención de ningún género, cuando juzgue llegado el momento de elevarla a favor de la paz (…)

El Rey se apoyaba en obligaciones morales, políticas y estratégicas

y de las grandes ventajas que reportaría para Madrid y para España. El Escorial acompañaría a Madrid en la fortísima renovación de su capacidad de acogida: viviendas para funcionarios, residencias de embajadas; hoteles, mejora de los Servicios Postales, Mercado de Abastos, hospitales y Casas de Socorro. El Escorial pasaría de 3.000 habitantes a 30.000. Con el Papa vendría la Guardia Suiza (110 efectivos con sus 5 oficiales) y la Gendarmería Pontificia (160 policías). Según el historiador, la propia disposición del Monasterio facilitaría la distribución de la Guardia Suiza y hasta hace una distribución de estas fuerzas en el Monasterio siendo la Guardia Civil del Papa la encargada de la protección exterior. Y en cuanto a las finanzas, el Rey tendría que aportar 645.000 pesetas, la cuarta parte de la subvención que el Vaticano recibía en Italia.

26 meses después del ofrecimiento del Rey Alfonso XIII  la guerra se recrudece en Italia. El ejército italiano se batía en retirada en algunos frentes. Los austriacos y alemanes avanzaban en Venecia y Padua y en Roma se pasó del susto al pánico. El Papa Benedicto XV estuvo muy cerca de aceptarlo a toda prisa. El viaje del Papa a España estaba pensado y organizado para su llegada a Valencia en barco y las personas del Vaticano en dos trenes. ¿Pero y los tesoros artísticos?  ¿Quién los protegería?  ¿Cómo trasportar el Archivo Secreto hasta aquí? Los problemas serían inmensos y no se si resolubles.

En el magnífico artículo y sobre una fotografía del Monasterio se hace una distribución de cómo serían las dependencias y estancias del Vaticano si se hubiera llegado a su traslado. Sitúa las estancias papales, las secretarías de Estado, las de la Guardia Suiza, los despachos cardenalicios, los de la Curia Pontificia, la guardia personal del Pontífice, los monjes, etc. Por ejemplo en la zona del Colegio se situaría la Gendarmería Pontificia que vigilaría las cuatro fachadas, las galerías y los patios y en los sótanos, bajo el piso de la basílica, el Archivo Secreto del Vaticano. ¿Se figuran que se hubiera hecho realidad y El Monasterio se hubiera convertido en el Vaticano hasta final de la I Guerra?

Tres anécdotas de El Escorial

Cuenta Alfonso Ussía una anécdota que tiene como escenario San Lorenzo del Escorial. Tono, el gran dibujante, humorista y escritor y su gran amigo el escritor Miguel Miura, fundadores ambos de la Cordoniz,  decidieron venir al Escorial a escribir una comedia y se hospedaron en el Hotel Felipe II. Como el hotel era caro y tenían pocos recursos se instalaron en la misma habitación. Según Ussía ambos dos eran más vagos que la chaqueta de un guardia y decidieron turnarse para dormir las largas siestas que solían apretarse. Despierto Tono, miraba por la ventana y decía:

-¡Que maravilla de edificio estoy viendo!

Encendido ante tal maravilla despertó a Miura que se quedó mirando por la ventana y comentó:

-¡Qué maravilla de edificio estoy viendo!

La maravilla de edificio que ambos contemplaban desde su habitación del Hotel Felipe II era, como ya se habrán figurado, el Monasterio de San Lorenzo del Escorial.

Mingote

 

Admiro mucho a Antonio Mingote. No le conozco personalmente pero colecciono -tengo miles- sus dibujos del ABC, del Blanco y Negro o del XL Semanal, sus libros, sus cuadros, los catálogos de sus exposiciones… Cualquier escrito, entrevista o dibujo sobre Mingote lo guardo y colecciono pues cada uno de ellos es un pequeño glosario de su inmensa e intensa vida dignos de ser leídos una y otra vez.

El 19 de junio de 1.953 publica su primer dibujo en ABC aunque años antes, sólo con 13, Blanco y Negro le publicó un dibujo muy infantil.

Cuando Antonio Mingote cumplió 90 años, el ABC le dedicó una larga entrevista  donde va desgranando toda una vida dedicada al periódico con el que estableció una ligazón sentimental, como el mismo comenta.

“Un caballero desayuna. En la mano izquierda sostiene el café; en la derecha despliega la sábana del periódico y detrás una bomba a punto de explotar. El Buen señor dice: “Veo que ya no protestas de que lea el periódico en la mesa, querida. Celebro que te vuelvas tan razonable”…. .

Tras explicar su primer chiste continúa en la entrevista Antonio Mingote explicando que él hubiera preferido que su primer dibujo que se publicó en ABC hubiera sido el que salió en segundo lugar. En la viñeta aparecía un tipo delante del Monasterio de San Lorenzo del Escorial y otro mirando un encendedor, que dice: “este encendedor está hecho en España. Parece que se está empezando en hacer algunas cosas” y termina Mingote en la entrevista: “Fíjese estaba ¡Delante del Monasterio del Escorial!

El primer trofeo del Real Madrid

 

Siempre soy, futbolísticamente hablando, del equipo que juega contra el Real Madrid. Es decir soy del Atlético de Madrid como se habrán figurado. Como es natural por mis venas corre sangre blanquirroja  aunque no se me caen los anillos si escribo sobre el Real Madrid equipo de muchos amigos míos y de muchos que me leen y sobre todo con muchos más títulos que mi Aleti.

Creo que ha sido el día 6 de marzo cuando se cumplen 110 años de su fundación y me entero que lo fue gracias a un catalán llamado Juan Padrós Rubió que fue su primer presidente. Hijo de un comerciante textil de Barcelona se trasladó a Madrid donde regentó el negocio familiar Al Capricho, una tienda de telas situada en la calle de Alcalá. Le sustituye su hermano Carlos cuya vinculación con El Escorial era muy grande dado que poseía nada menos que nueve fincas en San Lorenzo en las que se dedicaba a probar nuevos cultivos.

Es curioso que un equipo como el Real Madrid fuera fundado por un catalán; el Atlético de Madrid  por estudiantes bilbaínos y el Barcelona por un suizo, Hans Gamper, de la ciudad de Winterthur.

Muchos son los trofeos conseguidos por el equipo madrileño durante sus muchos años de historia. Entre sus numerosas copas de Europa, trofeos internacionales, Ligas y Copas del Rey figura una sencilla placa de cerámica. Parece que fue éste su primer trofeo conseguido en un partido celebrado en agosto de 1.902 en la Lonja del Monasterio de San Lorenzo del Escorial, contra El Moncloa, invitados con motivo de las Fiestas patronales por el Alcalde escurialense. El partido se saldó con un 6 a 5 a favor del Real Madrid.